31 ene. 2011

El papel de la receta médica


 Hace ya diez años, en diversos hospitales al norte de Corea del Norte, no saben que es un papel de la receta médica. No saben que para que le den un medicamento concreto tienen que dar por obligación una receta médica. Los doctores de aquellas zonas carecen de tantos materiales básicas como papeles o bolígrafos para que sus pacientes puedan llevar una simple receta. Existen numerosos casos que los doctores son los que piden a sus pacientes que traigan, para la próxima ocasión, un papel blanco. 

 Los pacientes suelen traer un trozo de papel blanco de sus casas o comprando directamente en el mercado más cercano. Es afligido ver a los enfermos buscando por toda la ciudad o el pueblo, o caminando con dolor físico (en algunos casos, insoportables) hacia su casa, donde algunos viven decenas de kilómetros del centro de salud en busca de un trozo de papel. En los hospitales, además de la carencia de los papeles, es frecuente ver camas rotas y deficientes por su antigüedad o armarios sucios donde se guardan las pastillas, las vacunas y los antibióticos.  

 Cuando los pacientes vuelven con el papel, el doctor, con un gran sentimiento de culpa, receta amablemente a sus pacientes. El paciente, algo contento, se dirige hacia la farmacia en busca de su medicamento sin garantizar de que exista dicho remedio. Si no hay un papel, un doctor, aunque sea el mejor amigo del paciente, no pueden dar una receta médica y no pueden comprar un simple remedio para la fiebre o para la tos. Los hospitales están siendo cada vez más vacíos. Los doctores están desesperados ante esta situación y gritan en representación de los enfermos pero no son escuchados. Intentan pedir al régimen para que les de un poco de ayuda a su situación, pero son ignorados e incluso, despreciados. 

 Nota: En los hospitales, sólo existen materiales donados por las Naciones Unidas y por Programa Mundial de Alimentos. La condición higiénica de los hospitales de Corea del Norte es bastante deplorable. 

29 ene. 2011

Los barcos chinos


 En la zona norcoreana del mar del Este, se abundan los barcos chinos en busca de la manada de los pescados. Los barcos chinos utilizan toda clase de tecnología punta, desde GPS hasta sistema de pesca de alta calidad. Muchos peces desaparecen en manos de los pescadores chinos con sus amplias redes de funda sintética. Entonces se preguntarán: ¿Como pueden los barcos chinos navegar por esos mares cuando no tienen determinado un territorio por aquellas zonas? A esta pregunta hay una respuesta clara: el régimen norcoreano permite navegar a estos barcos a cambio de una sustanciosa cantidad de dinero. 

 Por ejemplo, permitir a un barco chino navegar por estos mares durante dos años tiene un coste determinado. Esa cantidad de dinero se queda en manos de los altos cargos de la zona o directamente por el régimen central. Nunca sabremos el flujo del dinero recibido. Algunos seguramente comprarían algún capricho o algunos regalos para su familia, mientras que otros gastarán todo el dinero recibido en el consumo de alcohol. 

 Mientras tanto, los barcos norcoreanos permanecen en silencio sin poder hacer nada. Algunos barcos ni se atreven a salir porque creen que no conseguirán absolutamente nada. Pocos días son de suerte y consiguen captar algunas caballas o pescadillas varias. Los pescadores ven con sus propios ojos como los grandes barcos chinos metalizados captan toneladas de mariscos y pescados mientras fuman desolados un cigarrillo. Los peces, cada vez más, forman parte de la compañía de la terquedad y de la amistad confusa. 

27 ene. 2011

Los agricultores


 Son las cuatro de la mañana y los agricultores se mueven por los campos de cultivo con pequeñas palas de madera hechos por ellos mismos. Domina el silencio y todo parece estar bajo control. La niebla predomina los campos de cultivo y aporta pequeñas cantidades de humedad a los futuros frutos. No es posible ver un tractor en una zona rural ya que es considerado como un "lujo" por la mayoría de los agricultores. Comprar un tractor supondría trabajar toda la vida y algunas más. 

 Los agricultores no disponen de abono y de los materiales necesarios para los campos de cultivo por no obtener suficientes ingresos con las ventas de las frutas y de las verduras. La alternativa del abono es, para estos agricultores, sus propios heces y de su vecindario. Lo recogen por la noche y lo echan en el campo por la madrugada para no molestar a los vecinos con olores molestos. Cada día trabajan agachados, inspeccionando cada milímetro de su campo y viendo la distribución equitativa de las semillas. Los agricultores no son valorados por la sociedad norcoreana y en algunas ocasiones, son tratados peor que los animales. 

 Controlan sus campos sin interrupción alguna. Casi las 24 horas del día ya que durante estos años han incrementado considerablemente el robo por ladrones (desde niños obligados por los padres hambrientos hasta adultos desempleados). Los enfrentamientos entre los agricultores y ladrones son constantes casi a diario. Unos vigilan el campo para que su esfuerzo de todo el año no haya ido al disparate, mientras que otros roban para intentar sobrevivir un día más. 

 Nota: Es casi inexistente una ayuda o una subvención para los agricultores por parte del régimen y sus peticiones son denegadas. 

26 ene. 2011

Montañas sin árboles


 Mi suegra se fue por la mañana muy temprano a recoger hierbas y seguramente volverá por la noche. Está todo el día recogiendo hierbas para toda la familia pero hay tantas familias que también lo necesitan que hay muchos. Por eso se fue un poco más lejos a ver si consigue un poquito más. Tiene la espalda totalmente destrozada. Pobre mujer. Quiero ayudarla pero mi enfermedad me impide hacerlo...Mi suegra ha hecho su propio campo de cultivo yendo todos los días fuera, sea invierno o verano, lloviendo o nevando...Hay miles de historias de la gente que cada día van a recoger hierbas y que cada una de las personas o familias están construyendo sus propios campos de cultivos. 

 Poco a poco, las montañas están convirtiendo en pequeños campos de cultivo separados en forma cuadrada, y con el tiempo, el aspecto verde de las montañas está desapareciendo. Todo esto se debe a la desaparición total del sistema de reparto diario de alimentos y que obliga a la mayoría de la población norcoreana a elaborar pequeños campos a su medida para sobrevivir diariamente. El régimen ha alertado de la grave deforestación en distintas partes del país y ha elaborado un plan de decomisar todos los terrenos y de control absoluto sobre la población. Pero en realidad, los campos de cultivos siguen creciendo cada vez más en pequeñas cantidades. Cada persona lo elabora base de piquetas, ya que otras herramientas tienen un coste elevado. Por ejemplo, una pala equivale a 20 kg de maíz.  

 Hoy también muchos habitantes norcoreanos irán a su campo de cultivo e intentará si las patatas están ya maduras o si el maíz está tiene ya buen aspecto. Hoy también los habitantes, sólo a base de una piqueta, pasará el día picando cada centímetro de sus campos. Mientras tanto, sus hijos o sus nietos esperarán que sus padres o sus abuelos les traigan una pequeña ración de patatas o una porción de camote dulce. 

 Nota: Algunos campos de cultivos son alquilados para su uso agrícola por un determinado precio. Por ejemplo, un campo de 100 m2 tiene un coste mensual de **** wons. 

24 ene. 2011

Tus calamares no son tuyos


 Si eres pescador, tienes la obligación de tener una licencia especial para navegar y pescar en el mar. Una afición tan sencilla como pescar está totalmente restringida en Corea del Norte y no puedes tener un pescado en tu haber ya que ese acto está considerado como una función prohibida y supone un desorden hacia la "gran" nación. En cada rincones del mar, hay numerosos vigilantes observando cada movimiento de los pescadores y de la gente que intenta pescar.

 Si algún barco es descubierto sin la licencia especial, es sometida a un control férreo en el barco y se confiscan todos los pescados y calamares que capturaron después de tantas horas de trabajo en alta mar. Por ejemplo, si has capturado 100 unidades de calamares después de días de trabajo pero que no tienes licencia, tendrás que dar todas las unidades a los vigilantes para evitar problemas más graves. Protestar está contraindicado. No sólo te llevan tus calamares y tus pescados. Si ellos no encuentran pescados, te confiscarán incluso la gasolina del barco.

 Los calamares se concentran en la mayor parte de la frontera entre Corea del Norte y Rusia. Algunos intentan cruzar la frontera marítima rusa para intentar captar más calamares sin que los vigilantes de ambos países se den cuenta. Si no te han visto, eres un hombre de suerte. Si te han visto, es posible que te quedes sin barco para siempre. En casos peores, los pescadores pueden estar presos durante meses o incluso años, o simplemente no les dejarán trabajar de pescador, una profesión que habrán aprendido desde que era un niño y que seguramente, sus padres, sus abuelos y sus bisabuelos también fueron pescadores.

 En Corea del Norte, son muchos que ya no pueden trabajar de pescadores y que tienen que buscar otro trabajo. Algunos seguramente venderán pescados en los mercados de su pueblo o de su ciudad, otros simplemente se quedarán en casa pensando que hacer con sus vidas y otros mirarán de vez en cuando el mar y añorar aquellos maravillosos momentos.

22 ene. 2011

El pescador


 La pesca en Corea del Norte está controlada por el régimen de forma férrea y a primera vista podemos intuir de intocabilidad, pero con el tiempo ese control está poco a poco despareciendo. El "socialismo de la pesca" se basaba en el dominio más absoluto del régimen para controlar todas las actividades, recogiendo todo tipo de pescados y calamares y dar un sueldo base a los pescadores. Pero ahora, son los pescadores que han exigido tomar el control sobre sus beneficios. Aunque siguen manteniendo el formato antiguo de la ley de pesca, el control individual se ha expandido con el transcurso del tiempo.  

 Imaginen que cada pescador consigue pescar unas toneladas y ganan unos 100.000 wons. De ahí, el coste de reparación del barco costaría aproximadamente 10.000 wons; el coste del combustible, otros 10.000 wons; y si disponen de empleados, mayormente jóvenes sin previa experiencia, tienen que dar al mes también unos 10.000 wons. Además de estos costes, tiene que dar una parte de los beneficios al régimen para evitar luego problemas "mayores". Aunque estos días, se han incrementado barcos con motores, muchos pescadores siguen utilizando canoas. 

 Aunque los pescadores tienen esa "libertad" de pescar y ganar dinero de forma individual, los peces en Corea del Norte, poco a poco están despareciendo. Hay días donde los pescadores se dirigen hacia el mar desde las altas horas de la madrugada para luego venir con las manos vacías. Es habitual para los pescadores estar días seguidos en el mar en la soledad que podría rememorar a la conocida obra de E. Hemingway "El viejo y el mar". Son situaciones constantes que pasan diariamente en los mares de Corea del Norte. Cuando no se obtiene ingresos esperados, las mujeres de los pescadores, además de ser amas de casa, van al mercado a vender pescados que sobraron hace algunos días.

19 ene. 2011

El doctor que vende fideos

- Espero que se recupere pronto, señora.
- Muchas gracias, doctor. Oiga, ¿donde va usted ahora?
- Ya he terminado con el trabajo, ahora tengo que ir a vender fideos.
 Después de atender a los pacientes por las mañanas, la mayoría de los doctores empiezan a amasar en el hospital una gran cantidad de harina de maíz para luego pasarlo a la máquina de hacer fideos, cocinarlo y venderlo en el mercado. No sólo los doctores son los cocineros vespertinos, también lo son los farmacéuticos y enfermeros.

 A cada persona se le distribuye unos 20 kilos de harina de maíz. Con esa cantidad, es probable producir unos 24 kilos de fideos. Se dividen varios grupos y cada uno suelen llevar unos 4 kilos, cambian de ropa, llevan una gran bandeja de aluminio en la cabeza con todo el fideo y se van al mercado más cercano para venderlo. Cuando hay una emergencia en el hospital suelen cambiar el horario de la venta del fideo o simplemente es el otro compañero quien le reemplaza en el mercado. Cada día, más doctores/as, farmacéuticos/as y enfermeros/as comienzan con este hábito ya que es casi difícil sobrevivir cada mes con el único sueldo y están obligados a "pluriemplearse" para dar de comer a la familia.

 Hoy, también los doctores y los enfermeros están en el mercado. Hoy se ve que hay gente. Como cada día, empiezan a gritar:
 - ¡Fideos!¡Ricos fideos!¡Fideos calientes! Señora, ¿quiere un fideo? ¡Está recién hecho!¡Fideos!

 Nota: Los fideos que sobraron después de la venta se reparten entre ellos y luego se comparte entre toda la familia.

17 ene. 2011

Paredes cansadas


 Las viviendas en Corea del Norte, excepto en la capital, presentan un deterioro importante. Los apartamentos y los grandes edificios existen sólo en ciudades importantes. Las casas en los pueblos o en las pequeñas aldeas están tan deterioradas y antiguas que tienen aquella impresión que puede ser derrumbado en un corto plazo. La mayoría de estas casas tienen el modelo oriental con sus techos inclinados y con amplios patios en la entrada de casa. Pero estas casas suelen pertenecer a la "alta esfera" de cada ciudad pequeña o de las grandes aldeas. Las casas de los residentes en estos sitios suelen ser de materiales de estructuras frágiles como las chozas pequeñas. 

 Como en Corea del Norte no es posible tener una vivienda privada, tampoco se puede llevar a cabo reformas altamente visibles ya que eso es una obstrucción "seria" hacia el regalo del "Gran Líder". La gente suele reformar cuando no haya gente o durante el transcurso de la noche y disimulan con precaución para que la apariencia de la casa sea equitativa que en anterior aspecto. La electricidad es un elemento inimaginable para la mayoría. Utilizan las velas para leer un libro o para coser una ropa. Las casas suelen estar compuestos de una habitación más o menos grande para que una familia (de 4 personas) pueda realizar sus actividades domésticas. Justo al lado, hay una cocina, donde la gente suele utilizar leñas para cocinar. 

 Las paredes están tan cansadas que un pequeño golpe en su contra podría ser el fin de su existencia. La mayoría de las puertas y las ventanas, cosas que pensamos que son bienes materiales necesarios y obligatorios para la construcción de una casa, son inexistentes. La mayoría de estos residentes aguantan cada día de las condiciones climatológicas más intensas como el frío o el calor de diversas formas que sólo ellos lo saben. 

 Nota: Las casas, según los norcoreanos, es un regalo del "Gran Líder". Para la mayoría de la población, es el mejor "regalo" que puede recibir. 

14 ene. 2011

El carretero


 Hoy es un día de suerte para el señor Kim. El señor Kim tiene nada menos que dos pedidos, eso significa que tiene trabajo al menos, durante tres días. El primer pedido es llevar grandes cantidades de ropa y recorrer con su carroza unos 150 kilómetros hasta la periferia de Pyongyang. Hoy su hijo mayor, de 21 años, ha decidido ayudarle. Así, los dos empiezan un largo viaje. 

 El trabajo de un carretero, junto al de minero, es uno de los trabajos más afanosos que existe en Corea del Norte. Un carretero suele recorrer todo el país llevando toda una mercancía que llega fácilmente a los 100 kg. Suelen llevar todo tipo de mercancía; ropa, madera o alimentos. Por un servicio de 200 kilómetros, suelen recibir unos 3.000 wons. También existen carreteros que transportan personas pero perciben menos ingresos ya que la distancia es mucho menor. Estos días, los carreteros no suelen tener y pasan el día observando a las personas, leyendo periódicos, o simplemente esperando un cliente. Son hombres que han sido "inmunizados" del frío y del miedo. Cada día mueven como si fuera un tren de vapor. Aunque rebozan de fuerza, sus arrugas profundas de su rostro delata la extrema dureza del empleo. 

 El señor Kim descansa en un rincón con su hijo. Ambos se relajan fumando un cigarrillo y discuten en voz baja sobre las noticias que salió en el periódico ya que hablar en público de sus opiniones personales está totalmente prohibido. Después de media hora de descanso, empiezan a correr con la carroza puesta en sus cinturas. Empiezan a contar los números para que el viaje sea menos duradero. 

13 ene. 2011

Los soldados hambrientos


 Miles de soldados norcoreanos vigilan la frontera entre China y Corea del Norte. Sus rostros muestran debilidad, melancolía, tristeza y fragilidad. Son tan débiles que no tienen mejillas y sus ojos siempre parecen cansados y caminan muy lentamente ya que no tienen fuerzas ni para dar el paso. Cada año, la muerte de los soldados aumenta considerablemente debido a la sonada crisis alimentaria que parece no terminar por la mala gestión del régimen. En un batallón, mueren de hambre aproximadamente 70 a 80 soldados (de 270 aproximadamente) al año. 

 Ellos sufren el llamado "debilidad nivel 3". Significa que una persona es débil de manera tan preocupante que los huesos de las manos y de los brazos son ya bastante visibles. Además los músculos situados en las costillas y en la espalda casi no se dejan ver. Casi un tercio de los soldados de cada batallón de la frontera mueren por desnutrición crónica y el reparto alimentario de los soldados disminuye. 

 Por algunos medios de comunicación independientes, la gente es informada de que los soldados norcoreanos suelen asomar cerca de la frontera con China ya que ahí los turistas chinos suelen darle comida, pero de forma muy despectiva. En vez de tratarle como humanos, tiran las comidas a los soldados como si fueran unos animales o esclavos. Además, son comidas que ellos no habían acabado y para no tirar a la basura, dan a los soldados. Los soldados, para matar el hambre, esconden por un lado la humillación y la vergüenza y agradecen con una sonrisa a aquellos turistas por la comida. 

 Nota: Los soldados norcoreanos suelen tener de media una estatura baja por el efecto de la desnutrición severa. Cada soldado mide de media 1,55 metros o menos. 

12 ene. 2011

Nunca digas estas palabras

 En Corea del Norte, decir "Corea del Norte" (en coreano, Buk-han) es considerado un delito de seria gravedad. Sabemos que es un país totalmente restringido pero a la vez, sabemos que las palabras no entienden de fronteras y seguramente algún norcoreano habrá oído por alguna parte la palabra "Corea del Norte". Pero mencionarlo públicamente está totalmente prohibido. Si uno lo dice, puede estar probablemente durante unos años en la cárcel o ser condenado a realizar trabajos forzados. En cambio, si preguntamos a un surcoreano:
 - ¿Cuál es el país que está justo arriba de nuestra frontera?
 - Corea del Norte

 En Corea del Norte, decir esta palabra supone una blasfemia hacia el pueblo y hacia el régimen. Adivinen como se denominan para ellos el país: "República Democrática Popular de Chosun". Ya sabemos que la palabra "Corea del Norte" lo utilizamos para distinguir las dos Coreas: el Sur y el Norte. Pero para los norcoreanos (o a los altos dirigentes), está palabra supone una vulgaridad y desfachatez total.

 Llamar a Kim Jong il (actual dirigente del régimen) por su nombre también supone un delito gravísimo. Esto supone deshonrar al "Gran Líder de la Nación" y probablemente uno puede ser acusado de alta traición y ser enviado a la cárcel. En los hogares, hay una palabra casi tradicional para nombrar al Kim Jong il, "nuestro señor dirigente" o "querido líder". En las alabanzas o en fiestas nacionales que se celebran cada año, gritar esos apodos se ha convertido en una referencia "popular" y totalmente fluida.

 Nota: Chosun era el último reino antes de que Corea (en aquel entonces unida) se convirtiera en una república. 

El reparto diario


 El reparto de alimentos en Corea del Norte se divide en nueve categorías. Se divide por edad y por el nivel de empleo que cada uno tiene y el reparto se realiza una vez al día. La categoría 9 es destinada para los bebés recién nacidos y les dan 100 gramos de distintos tipos de granos (ya sean arroz, maíz o trigo). En la categoría 8, les dan 200 gramos y son para los niños de 2 a 4 años. También dan esa misma cantidad para los presos. La categoría 7 es para los niños de 4 a 6 años, ancianos o para las amas de casas de altos cargos y les dan 300 gramos. La categoría 6 es para los estudiantes de primaria y les dan 400 gramos. La categoría 5 (500 gramos) es para los estudiantes de educación secundaria y la categoría 4 (600 gramos) es para los universitarios. La categoría 3 (700 gramos) es para los los trabajadores y adultos y la categoría 2 (800 gramos) es para los mineros y para los trabajadores de la industria pesada. Y por último, la categoría 1 (900 gramos), es para los trabajadores de fábricas o de zonas industriales. Cada habitante dispone de una tarjeta de "reparto" y en dicha tarjeta pone la fecha de reparto y el número de identificación. Cada día se tiene que ir a su local correspondiente para recibir el dicho reparto.

 El sistema de reparto deterioró bastante en la crisis alimentaria en los años 90 y en los principios del siglo XXI. El régimen no disponía de alimento suficiente para toda la población y los norcoreanos tuvieron que comprar comida con sus ingresos (para la mayoría, escasos). Hace algún tiempo, se restableció este sistema pero su funcionamiento es lamentable y ha despertado críticas silenciosas entre la población norcoreana, ya que los granos suelen ser de mala calidad o básicamente dan menos de los esperado. Existe también la reventa de los alimentos recibidos por el mercado negro y así consiguen tener algún tipo de ingreso o simplemente reciben más cantidades de granos de maíz (el grano más asequible para la mayoría). El actual reparto de alimentos es como si no hubiera existido.

 Durante la crisis alimentaria, los países occidentales, especialmente Estados Unidos, Corea del Sur y Japón, ha accedido a la ayuda urgente a favor de los más necesitados. Pero su distribución fue totalmente desigual ya que los mejores productos (los americanos) suelen quedarse en manos de los "más ricos" ya que conocen suficientemente que la calidad de los países occidentales es impecable. Son visibles las siglas como USA o KOREA en los granos de arroz. Es curioso ver a los altos cargos o los militares recibir estas ayudas con extrema facilidad cuando critican constantemente la cultura y las costumbres occidentales y manifiestan durante un tiempo determinado en contra de "antiimperialismo". 

11 ene. 2011

Ir al médico en Corea del Norte


 El sistema sanitario norcoreano está considerado como uno de los más excelentes por su tratamiento gratuito y personalizado a los enfermos. El sistema gratuito sanitario es seguramente el punto positivo del socialismo que deberían aprender algunos países como Corea del Sur, China o Estados Unidos. En caso de China, siendo un país de aspecto socialista tiene un sistema sanitario privatizado. Esto enseña por una parte el acceso a la salud pública, gratuita y universal. Si preguntamos a los refugiados norcoreanos establecidos en Corea del Sur lo más destacable de Corea del Norte, diría probablemente el sistema sanitario de su país. Cada habitante tiene designado a su médico de cabecera en una determinada ciudad o aldea y cuando uno está enfermo puede dirigirse sin ningún problema a su médico. 

 El problema de este brillante sistema sanitario es la falta grave de infraestructuras y falta de medicamentos en la mayoría de los hospitales. Además, con la crisis alimentaria, el número de los pacientes en los hospitales ha aumentado considerablemente y por cada médico tiene designado a 100 o 150 habitantes. Tener un simple resfriado supone para muchos, un grave peligro para su vida. Con la falta de medicamentos, los norcoreanos suelen recurrir a las medicinas tradicionales basadas en plantas medicinales. Algunos medicamentos o incluso las plantas medicinales para una simple fiebre o tos tienen un precio casi inalcanzable. 

 Con el problema del hambre, han supuesto una desnutrición severa en las aldeas y en los pueblos pequeños. Las principales víctimas son niños, ancianos y mujeres. Las infraestructuras son absolutamente lamentables y es frecuente realizar operaciones sin anestesia o la emborrachan o la drogan para intentar aliviar el dolor. 

 Nota: Amnistía Internacional y la OMS alertaron la pésima calidad de la infraestructura del Corea del Norte cuando el régimen se gasta casi el 50% del presupuesto nacional en gastos militares y en fabricación de artefactos nucleares. 

10 ene. 2011

Un día en la vida del hombre carbón


 El hombre carbón coge su carroza y empieza el día. Cada día circula por las aldeas, por los pueblos en busca de tener algo para comer ofreciendo carbón a los vecinos. Hay días buenos y días malos. Pero estos días, nadie quiere comprar carbón. El hombre carbón toca la puerta a puerta y pregunta:
 - Señor, ¿quiere carbón?
 - No puedo. Vuelva otro día.
 - Muy bien. Que no pase mucho frío.

 Cada día se levanta a las 4 o 5 de la madrugada en busca del carbón. No tiene guantes ya que no se puede permitírselo, se dirige al mercado local y empieza a gritar:
 - Carbón, carbón, tengo carbón! Tengo carbón barato!
 Pasan horas pero nadie las compra. El hombre carbón no lo entiende. Pregunta al señor de al lado:
 - Oiga, ¿por que nadie compra carbón?
 - Porque no pueden. La gente aguanta el invierno como sea. Si la gente no tiene dinero para comprar maíz, como para comprar carbón!
 - Y como combatirá el frío?
 - Como pueda. Algunos seguramente morirán, pero no te preocupes, somos fuertes, sobreviviremos!

 Hoy tampoco ha sido un buen día. El hombre carbón coge su carroza y se dirige a su casa. Su mujer y sus dos hijos le están esperando. Hoy sólo pueden cenar un poco de caldo de verduras y algo de maíz. Espera que el día de mañana sea mejor día que hoy.

 Nota: Los "hombres" carbón han aumentado considerablemente debido al aumento del desempleo que comenzó en los años 90. Estos hombres venden carbón en invierno y cualquier otro producto (sean vestimentas o huevos) en verano. 

9 ene. 2011

La dinastía Kim


 A partir de ahora, acuerden de estos tres nombres: Kim Il-Sung, Kim Jong-il y Kim Jong Eun. Para los norcoreanos, no saber estos nombres es considerado como un delito grave. Se trata de la "dinastía" Kim: Kim Il-Sung fue el Primer Presidente de Corea del Norte y según ellos, el "Gran Líder", Secretario general del Partido de Trabajadores de Corea y Presidente Eterno de la República. Fiel a principios socialistas soviéticas, fue el líder absoluto y poseía una carisma increíble. Desarrolló la ideología de Juche, de la autosuficiencia, que hizo que Corea del Norte sea el país más aislado y hermético del mundo. El día 15 de abril, día de su nacimiento, es considerado como fiesta nacional en Corea del Norte. Ese día, los norcoreanos preparan una gran fiesta en homenaje a su "Gran Líder". Miles de mujeres visten trajes tradicionales muy coloridos y bailan y miles de hombres y jóvenes desfilan con un Kalashnikov en sus brazos. Para ellos es todo un honor ver el rostro de Kim  Il-Sung, aunque sea en las fotografías.

 El día 8 de julio de 1994 fue seguramente uno de los días más trágicos de Corea del Norte, ya que el Presidente Eterno dejaba de respirar. Miles de habitantes salieron a la calle y lloraron arrodillados durante días ante su gran estatua. Pero meses más tarde de la muerte, su hijo Kim Jong-il fue elegido Secretario General del Partido por la Asamblea Popular de Corea del Norte, ya que el cargo de la Presidencia fue suprimido porque sólo el "Gran Líder" podía serlo. Dicen que Kim Jong-il es considerado como el peor gobernante que su antecesor ya que apostó al bloqueo total económico (excepto con China), aunque alababa el progreso económico chino impulsado por Deng Xiaoping, y al uso exagerado del gasto militar. Es considerado por la comunidad internacional como un fiel seguidor del estilo soviético de carácter estalinista. Su fecha de nacimiento, día 16 de febrero, también es considerado fiesta nacional y los ciudadanos reciben doble ración de alimentos por parte de las autoridades.

 Y por último, está el pequeño de la dinastía Kim, Kim Jong Eun. Tiene apenas 26 años aunque no se sabe su edad exacta y según su padre, es el que más se parece a él ideológicamente ya que tiene una postura firme con los compromisos "benévolos" en beneficio de Corea del Norte. Para llegar a este poder, tuvo gran rivalidad interna con sus hermanos e incluso hubo rumores (casi verdaderos) de asesinar a sus hermanos para estar en el poder. 

7 ene. 2011

La desaparición de las hormigas

 Si desaparecen las hormigas, los seres humanos no serían capaces de sobrevivir en la Tierra. Cada día, las hormigas no se dejan de ver en el territorio norcoreano. Mueren de uno a uno. Que el hambre sea la causa principal de la muerte en Corea del Norte es una realidad y este factor es la que llama la atención constante por la comunidad internacional. Mediante las agencias de noticias principales se supo la muerte de cantidades de personas por el hambre. Por ejemplo, la hambruna del 96 ha causado el mayor interés desde el surgimiento de Corea del Norte y el régimen no hubo otra manera que aceptar la existencia de esta lacra y dejar a las organizaciones humanitarias a actuar dentro del territorio.

 Una mujer de veintitantos años está a punto de tener un hijo, pero ella no tiene de fuerzas suficientes para levantarse del suelo. Su esposo está en la minería ganando el pan pero con lo que cobra sólo podrá subastar a su familia cinco días. La mujer se levanta y se dirige, sin que su esposo se de cuenta, al mercado e intenta vender algo de comida. Pero hoy tampoco es un buen día.

 Vuelve a casa e intenta descansar. Lleva casi dos días sin comer y con lo que ha trabajado en el mercado, ha cogido una pulmonía severa. Intenta hacer una sopa de maíz con verduras pero no tiene fuerzas. Además el maíz está a punto de acabar y su esposo todavía no ha cobrado (trabaja casi 16 horas diarias). Llega su marido a casa y sonríe. Él está muy ilusionado con la llegada de su primer hijo. La mujer intenta masticar pastos para intentar engañar el hambre, pero el hambre sigue amenazando su vida. El doctor de la aldea dice que si no se cuida, el hijo no sobreviviría.

 La odisea sigue en Corea del Norte. Decenas de miles de ancianos, mujeres y niños intentan sobrevivir cada día, pero sin éxito. Poco a poco, las hormigas están desapareciendo en Corea del Norte. Los seres humanos también. Mientras tanto, el régimen ignora y menosprecia a los hambrientos sabiendo la situación a la perfección. La fase espeluznante de la realidad norcoreana es desconocida por muchos. Ellos nos pide ayuda pero sus voces son mudas y sus reivindicaciones son ocultadas.

 Nota: En 2001, el régimen norcoreano tuvo que admitir que murieron más de 250.000 personas de hambre. El Programa Mundial de Alimentos estima que casi el 40% de la población norcoreana necesita ayuda urgente por parte de la comunidad internacional. 

6 ene. 2011

Ciudades desiertas


 Imagínese que su ciudad fuera desierta. Sin vehículos circulando, viviendas vacías, comercios y zonas públicas cerradas, ventanas llenos de humedad amenazante, puertas siempre abiertas. Todo esto en Corea del Norte es una realidad. Casi en todos los sitios. Son ciudades grises, nostálgicas y tristes. Las estructuras de los edificios son idénticas y las formas de caminar de los habitantes también. Una policía dirige el tráfico en una calle donde apenas circulan un par de autobuses y varias bicicletas. Desde lejos se oyen niños/as cantando por la calle alabando al "Gran Líder" mientras van al colegio. 

 La ciudad de Pyongyang, Hamhung, Chongjin, Sinuiju y Kaesong son las ciudades principales de Corea del Norte. Tener un automóvil con cinco puertas para el uso privado no existe ya que la propiedad privada en una sociedad comunista es un concepto que no tiene relación. Los automóviles sólo son usados por los altos cargos para desplazar desde sus casas hasta sus lugares de trabajo. Los habitantes se desplazan en pie (la mayoría) o en autobuses. En la capital, existe un metro con andenes de diseño soviético (emulando al metro de Moscú) y seguramente es el medio más utilizado por la gente. En los vagones del metro está colgado las fotos del "Gran Líder" y de su hijo, el dirigente actual de todo el país. En los rostros de la gente que viaja cada día en el metro se refleja una mezcla se cansancio, melancolía e inocencia. 

 Los edificios de las ciudades principales son antiguos y grises. Son ciudades con vida y color monótono. El color de los hormigones es la que predomina la ciudad y el silencio y los ojos invisibles del "Gran Líder" son los protagonistas más absolutos en todo el territorio norcoreano. Aunque unos no quieren, deben hacer como que adoran al "Gran Líder". La negación a la adoración supone el envío a los temidos campos de concentración y hacer trabajos forzados de extrema dureza. 

 Nota: Tener una bicicleta en Corea del Norte está al alcance de pocos. Las mujeres desplazan al mercado cargando pesadas mercancías recorriendo decenas de kilómetros. 

5 ene. 2011

La inexistencia de la luz


 Para la mayoría de la población norcoreana, la electricidad suele ser una palabra utópica. La electricidad es solamente distribuida en las edificios públicos como en los colegios, universidades, hospitales o en sedes administrativas, pero solamente durante horas determinadas. Solamente las casas de la gente de poder adquisitivo elevado como los militares con decenas de honores colgados en sus chaquetas o los dirigentes políticos disponen de electricidad suficiente. Tan suficiente que disponen de electricidad casi las 24 horas del día. 

 El invierno norcoreano, más frio que el surcoreano o el japonés, es la peor pesadilla de la población. Cuando el frío empieza a asomarse a partir del mes de noviembre, la minoría de la población se apresura a comprar carbón, un bien casi inalcanzable para la mayoría (unos 20 kilos de carbón de buena calidad suele costar 500 wons, mientras de mala calidad suele rondar los 150 wons). La mejor manera de pasar el invierno para ellos, es utilizar leña yendo durante días (suelen ser dos o tres) por las montañas lejanas ya que las cercanas se han convertido en un desierto por el resultado de las talas indiscriminadas y desmesurados de árboles. 

 El invierno es la estación donde más muertes "silenciosas" se producen en Corea del Norte. Miles de niños/as huérfanos/as, donde sus padres han muerto o que son recluidos en campos de concentración, no disponen de una adecuada vestimenta o calzado. Algunos, con suerte, consiguen refugiarse en casas de vecinos o de los padres de sus amigos, pero la mayoría no corre esa suerte ya que acoger hijos de recluidos son actos mal vistos o vigilados por las fuerzas de seguridad norcoreana. También son frecuentes en invierno las muertes por simples resfriados, por tos o por pulmonía por carencia de medicamentos y por exceso debilitamiento del sistema inmunológico de cada niño. 

 Uno de los problemas más graves en Corea del Norte es, sin duda, la falta de la electricidad o de energía alternativa para pasar el invierno. El suministro de energía está totalmente cortada ya que no disponen a negociar y tener relaciones con algún país excepto con China y parcialmente con Rusia por su férrea defensa de la ideología "Juche" (la autosuficiencia). Mientras tanto, los cadáveres congelados por las montañas siguen aumentando. 

 Nota: La leña que recogen suelen ser de pésima calidad y no ayudan a calentar suficientemente un hogar. 

4 ene. 2011

La desesperación

 Según los datos de la ONU, un norcoreano gana aproximadamente mil dólares al año. Aunque la medición del PIB se trata de la suma de consumo, inversión, gasto público y exportaciones, y de ahí deduciendo las importaciones, en el caso de Corea del Norte suele ser más peculiar ya que no tienen una actividad (excepto algunas espontáneas) determinada que beneficie al país. La desigualdad en Corea del Norte es profundamente amplia pero son ocultadas antes nuestras visiones. El salario medio de un funcionario norcoreano suele rondar entre los 2.000 wons y 3.000 wons al mes. Un minero, que suele trabajar más de 12 horas diarias, tiene que llegar a trabajar un 300% de su capacidad física y mental para llegar a ganar entre unos 20.000 wons y 30.000 wons.

 La sequía y las inundaciones son producidos a mediados del año (especialmente en verano) y son los obstáculos principales para el acceso de la comida de la población norcoreana. Además estos fenómenos naturales son las causas principales de la subida vertiginosa de los precios de arroz. En el mes de junio, un kilo de arroz suele rondar los 500 wons, en agosto, unos 800 wons y en septiembre, 1.000 wons. Y ustedes preguntarán, si un trabajador gana 3.000 wons al mes y el kilo de arroz cuesta 1.000 wons en septiembre, sólo podrán comprar tres kilos para todo un mes. Si ponemos un ejemplo, en Corea del Sur, una familia de cinco personas consume en dos días los tres kilos de arroz.

 Toda esta distribución alimentaria lleva a la población norcoreana a la desesperación. Los robos por un trozo de pan o torta de arroz es frecuente en los mercados de las ciudades. Cientos de niños recogen con bolsas de plástico los restos que han dejado la gente de su comida o simplemente cogen un trozo de pasta ahumada entremezclados entre la arena, empiezan a chupar y finalmente, tragan. Y cuando son perseguidas por las fuerzas de seguridad, yacen en el suelo del salón de su casa y entran en un profundo sueño hasta que, en algunas ocasiones, no se levantan por debilitamiento extremo. 

3 ene. 2011

La frontera

 Para muchos, la frontera entre Corea del Norte y Corea del Sur es considerada como la más peligrosa del mundo. En esta frontera, decenas de miles de minas antipersonas, miles de soldados de ambos países desfilan cada día y cada noche mirándose unos a los otros. La frontera se ha convertido en la única del mundo que no se puede cruzar de forma directa, siendo dos países que antes fue una. Se ha convertido en el resultado de la profunda herida que ha dejado la guerra de las ideologías conducidas a lo extremo y del egoísmo natural que han esparcido cada ser humano.


 Con esta imagen, podemos observar claramente la división de los dos Coreas. La zona de la izquierda forma parte de Corea del Sur y la zona de la derecha con dos soldados firmes es del territorio norcoreano. Si eres surcoreano e intentas pisar al menos un paso de la zona norcoreana, es probable que surja un grave conflicto de carácter diplomático. Si cruzas la frontera contraria, la dicha parte tiene todo el derecho de detenerte y juzgarte a su manera. Hubo un caso que un pastor cristiano charlatán, residente en Corea del Sur, cruzó ilegalmente y de manera fugaz hacia Corea del Norte, ya que pensó que sus ideologías pertenecían más al socialismo, y a la hora de volver, al pisar la tierra surcoreana fue detenido por las autoridades por un delito de traición y actualmente está siendo juzgado. 

 Pero lo que más duele es que esa zona se ha convertido en una atracción turística sin saber su verdadera historia. Por ejemplo, la gente saca fotos con sus conocidos o con su familia con una sonrisa en la boca cuando hace exactamente medio siglo antes, miles de familias corrían en la frontera para sobrevivir e huir de sus enemigos. Las heridas del pasado se ha convertido en un espectáculo en masa del presente. 

 Cada día, se puede observar a miles de ancianos y ancianas mirando hacia el Norte, miran con sus telescopios, y se preguntan: 
 - ¿Estará ahí mi padre? ¿Y mi madre?
 - ¿Estará ahí mi hermano? ¿Y mi hermana?
 - ¿Cuando podré cruzar la frontera?
 Mientras en sus mejillas se ven lágrimas de ira y de la nostalgia. Son personas que sufren en silencio cada día de esta división absurda e única que hay en la actualidad. 

2 ene. 2011

El problema más grave

 En Corea del Norte, el arroz es un bien preciado por su elevado precio y no es accesible para la inmensa mayoría de la población. Excepto los altos cargos políticos, los militares y comerciantes de experiencia amplia, la mayoría de los habitantes no pueden "encapricharse" a un bol de arroz. La mejor alternativa para sustituir el arroz, por su asequible valor económico, es el maíz. Una familia norcoreana suele comer arroz hecho de maíz, pasta hecho de maíz, torta de arroz hecho de maíz, etc. Para sustituir el maíz, a veces, las mujeres salen al campo o a las montañas para recoger pastos comestibles y con eso, intentan suavizar el hambre.

 Con esa desproporción nutricional, es frecuente ver a los niños/as sin crecimiento adecuado y recomendado. En los colegios o en las guarderías, se solían proporcionar cantidades pequeñas de leche pero han tenido síntomas principales de diarreas y vómitos por parte de los niños ya que la leche distribuida estaba caducada o era de muy mala calidad (la mayoría, proveniente de China). Pero también es muy importante mencionar que el sistema de conservación de lácteos era deficientes debido a la inexistencia de la electricidad en las zonas rurales y en muchas ciudades con número de habitantes relativamente bajas.

 Si uno come tres veces al día, es considerado en el "grupo" de la familia de clase media. Si no eres considerado de la clase media, tu destino en Corea del Norte se convierte en gris. Pero esto empeora aún después de los años 90, cuando la situación económica norcoreana desestabiliza profundamente ya que la URSS acababa de convertirse en la Federación Rusa y ha roto parcialmente las relaciones antes estrechísimas con Corea del Norte. Corea del Norte no ha sabido manejar su situación y el régimen es completamente ineficaz de controlar la situación. Cada segundo que pasa, miles de familias intentan, sin mucho éxito, suavizar el hambre. Unos días suelen robar un trozo de pan, otros días van a las montañas a ver si consiguen cantidades mínimas recomendadas de verduras o emigran a las ciudades cercanas en busca de un trabajo.

 Nota: El disfrute de la carne (del tipo que sea) en Corea del Norte sucede una vez al año, en el día del nacimiento de "El Gran Líder" durante el reparto de alimentos de carácter "extraordinario". 

1 ene. 2011

La breve historia

 Todo esto empezó hace exactamente 60 años. Para un coreano, hay una  fecha que jamás puede olvidar: 25 de junio de 1950. Era la madrugada de domingo tranquilo. De repente, se oyó miles de bombardeos que obligó a toda la gente sorprendida a coger necesidades imprescindibles e huir por sitios desconocidos. Y así empezó la Guerra de Corea. Mis abuelos, sus vecinos, sus amigos, todos tuvieron que huir hacia un destino anónimo. Se había oído de una pronta guerra, pero nadie hubiera imaginado que esto sucediera tan rápido.
- ¿A donde nos dirigimos? ¿Como nos vamos? ¿Y nuestros hijos?
 Esa era la pregunta que todos hacían. Vieron como se quemaban sus casas, sus colegios, su restaurante favorito, el bar donde frecuentaba con sus amigos, la universidad que estaba a punto de entrar...

 Mi padre tenía un año cuando empezó la guerra. Me dijo que los abuelos decidieron huir hacia el sur ya que era una zona más segura y que había oído que los americanos y la ONU estaban embarcando por esa zona. Mis abuelos llegaron a la ciudad de Busan y empezaron una nueva vida en un entorno totalmente insólito. Imaginen que mis abuelos hubieran quedado en Seúl a combatir contra los norcoreanos o que hubieran escondido en las montañas situadas afueras de la capital. Seguramente hubieran sido detenido, torturado o asesinado. Yo no hubiera existido, o simplemente formaría 40 años más tarde, en uno de los militares jóvenes pensando en gritar contra el imperialismo y aguantado el frío invierno de Corea deambulando por la frontera.

 Y así, el país se dividió en dos. Mientras Corea del Sur empezaba a seguir el modelo americano y desembarcar un proyecto económico que convertiría en uno de los países industrializados del mundo, Corea del Norte, con un régimen indeciso, hizo convertir a su país, en un estado más aislado y opaco del mundo. Existen historias pero casi nadie sabe que es lo que sucede exactamente dentro de Corea del Norte. Pero en todo esto, la verdadera víctima ha sido millones de familias coreanas que fueron separadas de sus seres más queridos.
- Enseguida vuelvo. Ya estaremos juntos otra vez.
 Se han repetido tantas veces esta frase. Miles de sueños, miles de ilusiones, miles de proyectos futuros, miles de "te quiero", miles de "¡ya estoy aquí!", miles de "¿que tal el trabajo, cariño?" se han perdido. Miles de familias siguen esperando una buena noticia de su familiar desaparecido. Una y otra vez. Todos los días. Contando los dedos como los niños pequeños.