29 abr. 2012

Choco-pie: la merienda perfecta



 Denominado como el mejor alfajor de Asia, el Choco-Pie era y sigue siendo la merienda perfecta para los niños, jóvenes y adultos surcoreanos y este dulce, que fue reinventado por el señor Kim Yong Chan en 1974, se expandió rápidamente por todos los países de Asia Oriental y fue capaz de llegar al territorio norcoreano y gustar a los paladares acostumbrados solamente al maíz y al arroz. Su esponjosa textura y su sabor medianamente dulce pudo seducir a todos los habitantes de Corea del Norte que la apertura del complejo industrial Kaesong ha sido el momento clave de la expansión de este alfajor. 

 Una vez saboreado el alfajor, los norcoreanos empiezan a elogiar a sus "hermanos del sur": "Estos sureños sí que saben fabricar los alfajores. ¿Que pondrán a estos Choco-Pies para que su sabor sean agradables?". Al disponer de sólo un alfajor por persona, mordisquean pequeñísimos trozos y giran sus lenguas hasta que la textura haya desaparecido completamente. Con el fin de acabar estos dulces con mayor tiempo posible, el malabarismo con sus lenguas está más que garantizado. Empiezan a pensar: "¿Porque ellos sí y nosotros no podemos hacer estos alfajores?". 

 La vertiginosa expansión del Choco-pie en Asia y parte de América del Norte (fácilmente visibles en los supermercados de Korea Towns de Estados Unidos y Canadá) ha sido comparado con la dispersión de Coca Cola a nivel mundial que el régimen, aunque da la bienvenida a estos "inofensivos" dulces, mantiene la cautela defendiendo primeramente su filosofía dominante: la autosuficiencia. En cierto modo, la fricción actual entre los dos países hace parcialmente dificultar la consecutiva expansión del Choco-pie pero ahí estarán los mercenarios del mercado negro para hacer llegar, de alguna forma, a todos los mercados norcoreanos, sean grandes o pequeñas, aunque esta vez su precio no será del agrado de los inquietos. 

26 abr. 2012

No hables con ellos



 Aunque quieran, no pueden. Mantener una conversación común o incluso saludar con un encantador "¡Hola!" a aquellos que vienen del sur puede generar inquietud y miradas susceptibles. El ambiente del trabajo está dominado bajo el lema invisible pero cultivado "Aquí se viene a trabajar en silencio y está totalmente prohibido hablar con los colaboradores sureños". Aunque en las fábricas de Kaesong no existen teléfonos o faxes por miedo a que se relaten la realidad norcoreana más allá de la capital, en sus rostros, se reflejan inmensas ganas de formar parte de establecer coloquios y conocer noticias. Preguntarían si de verdad en Corea del Sur, muchos malviven entre contenedores de basura como decía repetidamente el régimen.

 Con el fin de mantener las fábricas de forma pacífica, se han establecido un código de conducta bastante cautivador por ambas partes. La superioridad no puede ser demostrada por ambos países, sino mediante acuerdos y toma de decisiones conjunta a través del diálogo. No obstante, este código está siendo amenazado por el desmesurado control de los dirigentes norcoreanos en Kaesong. Sus trabajadores son, en ocasiones, intimidados. Por ejemplo, ir al lavabo o la hora de la comida tiene que ser bajo vigilancia. Y la entrada constante de los comerciantes surcoreanos hizo que el régimen tomara medidas drásticas como sesiones diarias exhaustivas (las 24 horas del día) de "ideología socialista". La no inclusión de la ideología Juche en las canciones y noticias es motivo de investigación inmediata. Si eres surcoreano, te valdría la expulsión. Si eres norcoreano, posiblemente tu propia desaparición.

 Aunque los/as trabajadores/as son eternamente agradecidos por sus oficios, ansían saber sucesos más allá de su territorio. Qué hacen. Como viven. Si son felices. Si pueden saludar libremente a los forasteros.

20 abr. 2012

Buenas noticias que llegan con sorpresa


 Es cosa del destino que un acontecimiento tan abyecto como el lanzamiento de misil norcoreano haga florecer las buenas noticias como suspender las expulsiones de refugiados norcoreanos por parte del régimen chino. Después de tantísimo tiempo. La omisión de comunicación de los planes del lanzamiento a China fue el principio de la fricción entre ambos países y el egocentrismo presentado por el régimen norcoreano hizo inquietar a la élite china y cuando se lanzó el misil, China como motivo de "revancha", tomó una medida que era el deseo de miles de personas que luchaban para que ningún norcoreano pueda ser repatriada a su país.

 Esta decisión da, en cierto modo, un sabor agridulce para las organizaciones de derechos humanos y políticos implicados en esta lucha. Los clamores recientes que incluían personas conocidas en el ámbito cultural y político surcoreano bajo el lema #Savemyfriend eran desoídas por el régimen chino argumentando con el pretexto de: "Estamos aplicando de acuerdo a nuestra propia ley y la legislación obliga repatriar a personas que asientan en China de forma ilegal". Aunque detrás de la cortina, la hermandad política e ideológica de ambos países hizo dificultar la lucha incansable de personas anónimas que se manifestaban en las embajadas chinas de distintos países y, a través de las redes sociales.

 Pero esto no significa que el trabajo de los anónimos se haya ido en vano. Sus súplicas hicieron que el presidente surcoreano Lee Myung Bak hablara con el homólogo chino Hu Jintao sobre este asunto que por su parte, manifestó el entendimiento de la situación y que estudiaría la interrupción de las deportaciones masivas. Los que lucharon cada día para que esta noticia llegue, hoy, están de enhorabuena. A los dirigentes del régimen norcoreano se les hervirá la sangre. Esto puede ser el principio de la consecución de buenas noticias. Hoy, los refugiados norcoreanos lloran por la decisión de China, pero esta vez, de júbilo.

 Nota: Esto es la declaración de un responsable de la provincia de Liaoning (China), zona fronteriza con Corea del Norte: "Cuando un refugiado es enviado de vuelta a su país, es el final de su vida. No podemos ignorarlo". 

18 abr. 2012

La pequeña salvación, la gran oportunidad


 El proyecto cooperativo industrial de Kaesong fue inaugurado en el año 2004 que para muchos, simbolizaba el acercamiento de las dos Coreas y poner fin las hostilidades existentes desde el fin de la guerra. Desde Seúl, sesenta minutos en autopista separa aquel complejo industrial más grande jamás comenzado en Corea del Norte. Cuando se anunció la noticia que millones de hectáreas se iban a construir para generar empleo, los habitantes de Kaesong, Pyongyang y de las ciudades alrededores se ilusionaban de conseguir un puesto. Se trataba de un trabajo colectivo. Era la primera vez que personas de dos nacionalidades trabajaban en el mismo techo. En el año 2005, en el complejo industrial había más de seis mil trabajadores norcoreanos y quinientos surcoreanos. En la actualidad, son más de cuarenta y cinco mil empleados norcoreanos y ochocientos surcoreanos.

 Cuando las aflicciones eran notables desde que el actual presidente de Corea del Sur ganó las elecciones, existían numerosos rumores del cierre del complejo por diferencias políticas. Aquellos rumores fueron acallados y el complejo creció aún más alabando los labores de las mujeres norcoreanas: "He de sincerarme. Las jóvenes norcoreanas son unas trabajadores magníficas. Incluso he de presumir que son mejores que las trabajadores chinas o vietnamitas. Son ágiles y rápidas. No se sienten cansadas. Al contrario, se sienten felices porque por fin un trabajo las trae estabilidad y comida a sus familias. Una cosa que los políticos norcoreanos o surcoreanos que no podrán hacer, por muy diferentes que sean, es cerrar este complejo. Eso supondría la pérdida del frágil soporte económico norcoreano y los/las trabajadores/as sufrirán de la pobreza extrema". 


 El control del acceso de los surcoreanos a las tierras norcoreanos es excesivamente estricto. Algún movimiento o herramienta sospechosa supondría la prohibición de la entrada y la apertura de un expediente disciplinario del suspicaz. Aquel que entra con sus mercancías a Corea del Norte, aunque sea por unas diminutas horas, se siente privilegiado. Dice: "Voy dos veces a la semana a Kaesong para hacer negocio. Corea del Norte, en el futuro, puede ser un lugar de oportunidad. La gente es muy trabajadora. Aunque también siento algo de pena por aquellos que tienen familiares ahí. Quieren pero no pueden. No es fácil hablar con los norcoreanos. Una cosa tan normal como charlar supone una advertencia y puede surgir conflictos. Pero este trabajo me satisface porque veo a muchas personas felices, aunque no lo exterioricen...".  


Imagen: Una trabajadora norcoreana trabajando en uno de los múltiples complejos de Kaesong

Nota: En el complejo se utiliza solamente dólares americanos. 

13 abr. 2012

Formar parte del plan y ser ejecutado


 Bajo la atenta pero cándida mirada del soldado vigilante de la zona del lanzamiento, estaba el imponente proyectil Kwang Mong Seong número 3. Aquel perdigón significaba la voluptuosa burbuja del orgullo norcoreano, sin mencionar por parte de ellos los anteriores fracasos de lanzamientos, que desde el centro de lanzamiento vieron como los 850 millones de dólares han transformado en el presupuesto absurdamente despilfarrado dejando atrás las necesidades más básicas de la población norcoreana. Las advertencias y las críticas posteriores hacia el régimen norcoreano llovieron como granizos violentos pero la élite estaba más intranquila de la vergüenza del fallo que los reproches de la comunidad internacional.

 Esa cantidad de dinero representaba alimentar a la población más afectada durante seis años comprando alimentos equivalentes a cuatrocientos mil toneladas al año. En una entrevista, un trabajador de Médicos sin Fronteras, que tuvo la oportunidad de dar asistencia médica en Corea del Norte, dijo: "He estado en decenas de países, pero jamás no había visto nada igual. Es lamentable la gestión del régimen central y decepcionante la poca atención hacia estos niños que están a punto de morir". Aparte del lanzamiento del proyectil, el régimen prevé malgastar el dinero en la celebración del centenario del nacimiento de Kim Il-sung unos dos mil millones de dólares. En Pyongyang, muchas comidas y sonrisas invadirán la ciudad. Mientras que en aldeas donde la población supera apenas las centenas, los padres se lamentarán por no dar el medicamento adecuado para curar la gripe de sus hijos.

 En el pequeño mundo donde blasfemia hacia sus líderes se paga abusivamente con la vida, los ingenieros y científicos que formaron parte del plan del lanzamiento de este cohete, tras el estrepitoso fracaso, serán ejecutados o enviados en el campo de concentración de Yodok, considerada como la más temible de Corea del Norte. En el periódico Rodong (el único diario oficial de Corea del Norte) estaba escrito: "Nuestro gran líder y camarada Kim Jong Eun ha tenido la amabilidad de enseñar todas las técnicas, que proviene de su extensa sabiduría, a los científicos e ingenieros que serán los responsables que nuestro satélite". Una vez notificado el fracaso, dentro de Kim se acumulará la ira y ordenará la ejecución inminente de estos sabios que solamente tan tenido la "culpa" de trabajar en el proyecto del régimen. En los próximos días, en el diario Rodong será escrito esta noticia: "Los responsables del revés de nuestro proyecto de lanzar el satélite con fines científicos han sido "justamente" culpados y juzgados por blasfemar y desobedecer a nuestros líderes y camaradas". 


 Nota: A continuación, se muestra el historial de los lanzamientos de proyectiles y ensayos nucleares a lo largo de la historia de Corea del Norte:


 1. Fue en 31 de agosto de 1998, cuando se lanzó el primer cohete llamado Kwang Myong Seong 1. Su medida era de 23,5 metros de altura y se preveía alcanzar 1.800 a 2.500 kilómetros. Alcanzó 1.500 km atravesando Japón. 
 2. El 10 de febrero de 2005, el régimen norcoreano afirma tener en poder armas nucleares y que llevan a cabo ensayos secretos. 
 3. El 5 de julio de 2006, se lanza el Dae Po Dong 1. La altura del cohete era de 32 metros y la previsión del alcance era de 4.000 a 6.700 km. Sólo alcanzó 499 km y el proyectil se cayó en el Mar del Este. 
 4. El 9 de octubre de 2006, se presenta oficialmente el ensayo de armas nucleares en la provincia de Hamkyung-Norte. 
 5. El 5 de abril de 2009, se lanza Kwang Myong Seong 2. Medía 32 metros la previsión del alcance era de 6.600 a 10.000 km. Alcanzó 3.200 km hasta caer en el Océano Pacífico. 
 6. El día 25 de mayo de 2009, se hace oficial otro ensayo nuclear en el mismo lugar. 
 7. El día 13 de marzo de 2012, se lanza el Kwang Myong Seong 3 con la altura de 30 metros haciendo coincidir en dos días el centenario del "líder supremo" Kim Il Sung. Sólo consiguieron alcanzar unos 151 km cayendo en el mar de Oeste (se preveía alcanzar 10.000 km). 
 Fuente: chosun.com

10 abr. 2012

Estar preparado para el gran día


Traducción: Avancemos con las manos juntas hacia la reunificación

 La añoranza hacia la reunificación se refleja en las palabras de los expertos en esta materia que sus discursos esperanzadores no son alterados vayan donde vayan. Sus discursos son positivos pero demasiado reiterativos que muchos son impacientes de ver los resultados a corto plazo. El "cuando" se ha convertido en la pregunta más demandada por los oyentes pero que los anunciantes de la pronta unión no han podido especificar detalladamente la tardanza del acontecimiento que cambiaría eventualmente el rumbo de Corea. Repiten: "La reunificación no es un sueño, será una pronta realidad. No será a largo plazo sino brevemente. Tenemos que estar preparado para ese día". Y pone el ejemplo más categórico: la caída del Muro de Berlín y su posterior unión. Dicen: "El canciller alemán Willy Brandt, cuando visitó Corea del Sur, nos dijo que la reunificación de Alemania era prácticamente imposible pero que de repente el Muro se cayó y se unieron. Esto significa que Corea también puede ser unida de un día a otro"...

 Los oyentes admiran la energía que transmite los habladores y cuando el discurso termina, la ovación es inmediata. Miles de cabezas se emocionan, se levantan de sus asientos y aplauden con furor. Pero posiblemente entre algunos de los asistentes existe ese vacío invisible que el hablador no lo consigue rellenar. Sus charlas, en cierto modo, separa de la realidad que existe entre ambas Coreas. En Corea del Sur, los jóvenes que están en la barrera de los veinte y treinta años no ven precisamente, con buenos ojos, esa necesidad de reunificación, e incluso barajan de tener dos estados separados de manera perpetua. El desinterés político y la falta de compartimiento de entendimiento entre diferentes edades hace nublar el sueño de muchos de los años cincuenta y sesenta que observaban los calendarios para aquel gran día. Debo admitir que el pesimismo más aplastante ronda sobre mí, pero leyendo los testimonios de familiares que quieren encontrarse desesperadamente con sus parientes lejanos hace que mi contienda siga. Seguramente, mi abuelo que ya no está aquí, mis padres y cada uno de los coreanos y desertores que viven en diferentes continentes no querrán ver el aspecto desmoralizado que me surgió durante estos días. 

7 abr. 2012

¿Donde están las vacas?


 Fue en el año 98 cuando el acercamiento entre ambas Coreas era fértil y aquella palabra tan extraordinaria como la reunificación parecía inminente haciéndolo de forma pacífica y los dirigentes sonreían ante las cámaras de todas las cadenas de televisión. Los mayores que rozaban la barrera de los ochenta y noventa años danzaban a pesar del dolor corporal por la vejez. Estaban felices y contaban, entusiasmados, a sus nietos que pronto iban a ver a sus familiares que parecían que nunca iban a abrazar. La primera acción que tomaron como medida de cooperación (por parte del gobierno surcoreano) fue enviar vacas, juntadas en enormes camiones. Se calcula que fueron miles quienes encontraron un nuevo hogar y vieron como los nuevos caseros estaban impresionados de sus volúmenes corporales. Además de las vacas, también se enviaron decenas de miles de toneladas de arroz y maíz para paliar el hambre en Corea del Norte.

 Aunque esta acción fue inmensamente benévola poniendo en frente al fundador ya fallecido del grupo Hyundai, el admirado señor Jung, nunca conseguimos ver donde llegaban esos repartos. La cifra del hambre no disminuía y diversos reportajes independientes relataban como los niños sin padres tenían que vagabundear por los mercados de las aldeas y suplicar ante los desconocidos por un trozo de fideo o pan. Otros quienes fueron testigos de estos repartos, pero que luego escaparon al no aguantar del cansancio, dijeron que las distribuciones fueron dirigidas directamente para la élite norcoreana. Ellos, los detestables, consiguieron saborear deliciosos platos calientes con carne de vaca.

 Cuando la relación se enfrió, se cerró todas las fronteras entre las dos Coreas pero prontamente surgieron proposiciones altruistas en el Parlamento reivindicando la necesidad de enviar por enésima vez toneladas de alimentos a Corea del Norte. Muchos estaban a favor de esta medida pero criticaban duramente la falta de observación y transparencia del gobierno surcoreano y opinaban que la corrupción en el territorio norcoreano era el principal factor de la no disminución de la pobreza extrema. Organizaciones accesibles a este país como UNICEF o Programa Mundial de Alimentos tampoco fueron capaces de distribuir equitativamente los sustentos. Mientras ni usted ni yo no podemos hacer nada por perforar el hermetismo y seguimos pensando que hacer con la gente norcoreana, los informes nos dan malas noticias: más gente morirá si el régimen no presta interés en su propia población.

 Nota: Durante sus primeros envíos a Corea del Norte, llamaban a estos animales como "las vacas de la reunificación" como símbolo de prosperidad. 

4 abr. 2012

¿Ilusiones fracasadas?


 Muchos habrán pensado que después de la muerte de Kim Jong-Il, las cosas cambiarían de un día a otro y que aquella palabra que tanto nos gusta como la "metamorfosis" llegaría en un lugar tan clausurado como Corea del Norte. Meses después, llamamos con prisas a las noticias ilusionantes para que cumpla con sus funciones pero su quietud nos hace pensar que nuestras ilusiones nos están traicionado llevando al camino de la decepción. La negociación para la paralización permanente del programa nuclear sigue sin obtener resultados positivos y las herencias calamitosas recibidas por el recién extinto líder siguen causando malestar entre la población norcoreana pero sin poder ser expresadas públicamente.

 Las ansias para la reunificación son bien aceptadas entre la población coreana pero, con grandes diferencias. Existen sectores que abogan la utilización de la violencia y armas para atacar el territorio norcoreano y eliminar toda la raíz del comunismo proveniente de la "escuela antigua" impulsado por los Kim. Dicen que el diálogo puede ser un paso importante para la contribución de la paz en la península pero que no es aplicable en Corea del Norte. Respaldan el enfrentamiento de "tú a tú", es decir, sin intervenciones de terceros países, aunque eso sería demasiado enrevesado. Los demás sectores apoyan el diálogo y mutuo acuerdo entre ambas Coreas aunque esto ha dado consecuencias catastróficas como no saber noticia alguna de las miles toneladas de arroz recibidas durante la época de "reconciliación" sucedido a principios del presente siglo.

 Nuestras ilusiones cada vez van decayendo. Nuestros abuelos y nuestros padres cuentan que ellos morirán sin ver a sus familiares perdidos. Que han esperado más de medio siglo y que cuando vieron a los alemanes estaban confiados de aquella pronta reunificación ahí también pero que con el tiempo sólo han ganado arrugas y pérdidas visuales. No quieren que sus ojos estén cegados. Les gustaría que el tiempo pare por un momento. Dicen: "El tiempo es algo maravilloso, gracias a él observamos como crecemos, pero a veces nos da miedo de lo rápido que va. A veces quiero que ande más despacio para que podemos disfrutar más de cada momento".