31 ago. 2013

El escándalo y la lista


 De repente, la burbuja del escándalo que tanto se rumoreó explotó en el partido minoritario (Partido Progresista Unido) con representación en la Asamblea de Corea del Sur. El servicio de inteligencia de Corea del Sur obtuvo pruebas suficientes para capturar al diputado de aquel partido Lee Seok Ki por presuntos delitos de conspiración contra el gobierno del país. En el día de la orden de detención, nadie pudo saber (ni siquiera miembros de su partido) donde estaba pero al ser una noticia que incomodaba la opinión pública salió "sonriente" delante de los medios 24 horas después. Las críticas hacia él son casi unánimes, tanto que partidos pertenecientes al progresismo también argumentan que sus acciones escondidas fueron extremadas.

 Poco a poco está saliendo a la luz cuales fueron sus actividades dentro de su partido, algunos de ellos bajo clandestinidad con el título RO (Organización Revolucionaria). Los medios dicen que dentro de esas acciones se alababa al régimen norcoreano e instituía actos violentos que volaría edificios públicos importantes mediante la fabricación casera de bombas. Como se suponía, él niega todas las acusaciones en su contra e intenta mantener la sonrisa delante de las cámaras. Pero ayer salió una noticia que realmente irritaba a los refugiados norcoreanos que viven en Corea del Sur. Hace algún tiempo, este diputado pedía la lista completa de los desertores a la televisión pública de Corea (KBS) donde se hacía un programa radiofónico que intentaba ayudar a la integrarse en la sociedad surcoreana. Un "privilegio" que tenía solamente los diputados de la Asamblea. Por suerte, esa petición no prosperó a gusto de Lee Seok Ki. Muchos opinan que en caso de tener esa lista, podría haber puesto en peligro a los familiares de aquellos desertores que no se atreven mostrar sus rostros aún por miedo a las represalias.

 Personalmente, aún sigo consternado de las noticias y mi seguimiento sobre estos sucesos sigue siendo constante. Dicho conflicto que está ocurriendo dentro de la política de Corea del Sur sigue dificultando el paso adelante hacia la reunificación. El régimen norcoreano no ha tardado en hacer sus primeras declaraciones. "Son las últimas noticias. Los servicios "terroristas" de inteligencia sigue arrestando a miembros del Partido Progresista Unido y todo eso dificulta la unión en la península. Todo nuestro apoyo para este partido que sigue luchando por la prosperidad en nuestra zona". 

8 ago. 2013

El origen del estrépito


 Hasta el año 1997 las noticias relacionadas con Corea del Norte se podían leer solamente en artículos de académicos estudiosos de la temática y periódicos de Corea del Sur de mayor tirada. Aún así, el desconocimiento hacia el país era tan holgado debido a su hermetismo que muchos no se atrevían a perforarle. Pero de repente, una noticia impactó ambas Coreas de una forma enorme que gracias a ello, el muro del olvido en el interior del régimen comunista empezó a derrumbarse. El exilio político repentino de dos personas llamadas Hwang Jang Yeop y Kim Deok Hong (ambos pertenecían a la élite política de Corea del Norte siendo el primero uno de los intelectuales fundador de la ideología Juche) fue como una bomba invisible caída en el régimen. Los detalles del manejo político de Corea del Norte empezaron a ser desvelados a cambio de una protección perpetua a ambas personas. El régimen no tardó en enviar espías a Corea del Sur clandestinamente para intentar asesinar a ambos pero fue un fracaso.  

 La hambruna de los mediados de los años noventa fue resultado de diversos factores que entre ellos estaba la pésima gestión alimentaria de los altos cargos. Sin reconocer los errores, ellos empezaban una batalla oral que acabó en una escena de hostilidades donde algunos fueron condenados a permanecer en los campos de concentración o acabar siendo fusilado ante sus detractores. Aquel estrépito ayudó a toda una sociedad surcoreana a comprender como había sido hasta ahora la vida política de Corea del Norte y que el experimento eterno de la ideología Juche acabó siendo un fracaso que su fundador tomó una medida drástica (poniendo en su lugar) como exiliar al país enemigo. La hambruna que produjo millones de muertes en varios años obligó a cientos de miles de personas anónimas a empezar a salir por vías rápidas para la supervivencia. A partir de ese momento, una nueva página de la historia de Corea del Norte ha sido añadida. Saltar obstáculos del destino viviendo en tierras ajenas la vida de los escondidos, principalmente en aquel país llamado China.