30 jun. 2013

Eres peor que tu padre


 Ya ha pasado un poco más de un año desde que Kim Jong Eun empezó a dirigir Corea del Norte. Es notable su escasa experiencia de administrar territorios del país y según los medios, el terror está siendo su mejor aliado para imponer su ego. Por ejemplo, cuando su padre comenzó a decaer por problemas de salud y él estuvo "aprendiendo" para su sucesión, dio la orden de ejecutar a más de sesenta personas en el años 2010 cuando en 2009 fue de alrededor de veintena de personas. "Quiero que se oiga los disparos en esta nación que hemos construido a lo largo de estos años". Y los inocentes caían. 

 Su ejercitamiento fue apoyado por los militares que ocupaban altos cargos mientras que los desertores temblaban ante sus decisiones. La guerra interna en la élite política del país se intensificó tanto que decidió deshacer de varios milicianos importantes que mantenían una buena relación con su padre pero no con él. Algunos funcionarios expresaban su decepción con sus juegos de poder pero no tenían más remedio que obedecer sus órdenes. Se ha incrementado la vigilancia en la frontera entre Corea del Norte y China y su odio hacia Corea del Sur se podía traducir en prohibir las películas y series surcoreanas que se veían a escondidas en una parte considerable de la sociedad norcoreana, incluidos algunos dirigentes. 

 Ya oficialmente en el poder, su primera medida ha sido un cambio de generaciones de militares. Los que tenían más de sesenta años fueron sustituidos por los de treinta y cuarenta años. Y ahora, en todas las instituciones públicas que incluyen hasta en las clases de escuelas en el país, se está colgando su retrato junto al de su abuelo y su padre. Todos sonrientes para seguir engañando que Corea del Norte es un país que no tiene que envidiar a nadie. Pero están ahí. Los anónimos que plantan cara al totalitarismo y huyen del país arriesgan sus vidas buscando en tierras ajenas su libertad escondida. 

25 jun. 2013

Esto no volverá a ocurrir


 Era por la madrugada de 25 de junio de 1950. Parecía una noche tranquila pero de repente las bombas y las balas despertaban a los habitantes de Seúl. Las madres, ya sabidas de la tensión, empezaron a coger a sus hijos en sus hombros y empezaron a recorrer hacia un destino incierto. "Vamos al sur del país. Ahí estaremos más seguros". Entre los más pequeños que acababan de cumplir el primer año de vida estaba un niño llamado Kwang, mi padre. La capital surcoreana había convertido en una ciudad fantasma. Todos los edificios estaban destrozados y perforados de balas disparadas por las tropas norcoreanas. Los ancianos dicen: "Pero si hasta pocos meses antes, éramos hermanos. De la misma sangre. ¿Cómo hemos llegado a esto?". 


 Y pasaron 63 años desde la tirada de la primera bomba en Seúl. En las zonas más transitadas de la ciudad, las pantallas gigantes homenajean aquellos hechos tan tristes en la historia de la península coreana. La gente pensaba que la reunificación era un suceso que ya debería haber ocurrido pero Corea aún sigue dividida. Parece que no hay indicios que acercar posturas por ambas partes. La aflicción se refleja en las arrugas de las ancianas que escriben cartas diariamente para poder dar en un futuro próximo. Un grupo de hombres, ya mayores, se acercan a la zona desmilitarizada. "¿Podré ver a mi hermano o a mi amigo de la infancia?" "¿Que estará haciendo ahora?". Y permanecen ahí. Tratando de ver, al menos, la sombra de una persona que tanto cariño tuvo que dar antes de la guerra. Quieren que sus largas esperas tengan un desenlace algo boyante. 

22 jun. 2013

Detrás de las declaraciones


 Los rostros de nueve jóvenes norcoreanos que llamaron la atención de la comunidad internacional por ser deportados a Corea del Norte después de ser arrestados en Laos por los funcionarios del régimen han salido públicamente para declarar ante la televisión estatal del país con el fin de dar sus versiones de lo sucedido. La explicación se venía venir. Que los culpables del secuestro fueron los del sur y que gracias al líder norcoreano y sus trabajadores han sido salvados de una trampa. Todos, sentados en sillones que no estaban acostumbrados a estar cómodo ya que detrás de las cámaras había personas que les seguían vigilando de sus declaraciones.

 Parece ser que la estrategia del régimen norcoreano está cambiando para tratar de "limpiar" su imagen nefasta relacionada con las violaciones masivas de derechos humanos que hubo a lo largo de las décadas. Utilizar funcionarios o espías para coaccionar a los que siguen recorriendo para obtener la libertad o aquellos que ya se han establecido en un país democrático pero que utilizan a sus familias que aún siguen en Corea del Norte para traerlos de vuelta y que declaren por las cámaras que el país es una nación grande. Son obligados a decir bondades no demostradas del régimen. Muchos lamentan cuál sería el destino de los declarados dentro de varios años. Para algunos, la muerte y para otros, el sufrimiento eterno.

 Pero la buena noticia acaba de suceder en el mismo escenario donde ocurrió el secuestro de los jóvenes norcoreanos. A los desertores norcoreanos que consiguieron recorrer todo el territorio chino les siguieron la buena suerte llegaron a Corea del Sur después de estar durante un tiempo en la embajada surcoreana. Entre ellos había un enfermo de cáncer, niños y un minusválido que han conseguido saltar el primer gran obstáculo de sus vidas. La reacción del régimen norcoreano no tardó en llegar. Que el gobierno surcoreano está compuesto por unos delincuentes que se dedican a mantener de los traidores del socialismo.

 Nota 1: El embajador norcoreano en las Naciones Unidas ha declarado que en su país no hay problema de derechos humanos y que fueron "inventadas" por los países occidentales. No ha querido responder a la pregunta de los periodistas de forma coherente. 

16 jun. 2013

¿Acorralados?


 Era de esperar. Sólo algunos meses antes, ambos países se mostraban los dientes para exhibir quien podía ganar la posible guerra. La tensión, con el tiempo, se calmó y parecía que todo volvía a la normalidad. De repente, la buena noticia que surgió de forma precipitada. Sin países terceros, ambas Coreas querían retomar la conversación. Muchos dieron la bienvenida a esta noticia pero también hubo un sector que sospechaba el repentino cambio de Corea del Norte. Pensaban: ¿No será esto otra de sus estrategias o es que esto irá enserio y traerá la estabilidad en la zona? El evento se iba a celebrar por todo lo alto. En un hotel espectacular con la atención de millones de coreanos. Las desavenencias no tardaron en llegar en la mesa de las negociaciones. Cada parte opinando que la otra parte no trata de cooperar activamente en su decisión y que no tratan de tomar en serio el diálogo. Egoísmo que caracteriza a los humanos pero esta vez reflejado en la élite política. 

 Al fallar las negociaciones con Corea del Sur, el régimen norcoreano propuso hablar con su considerado país enemigo, los Estados Unidos, hace algunas horas. Sin condiciones. A la espera de si será un éxito o un fracaso (aunque muchos apuntan que este asunto sería posiblemente un descalabro). Pero la pregunta es: ¿Porque Corea del Norte se ofrece a dialogar con países que siempre odiaban y que eran frecuentes durante sus desfiles militares gritar contra ellos apuntando las armas de manera desafiante? Los estudiosos de la temática creen que podría ser una pedida de ayuda al ser parcialmente abandonada por China por sus actos perversos como el ensayo de armas nucleares y que la postura del país rojo está inclinada más al mundo occidental que al régimen. Se sienten acorralados por el repentino recorte de suministros. Sólo nos toca esperar si las negociaciones futuras puedan dar su fruto de forma positiva o no por desacuerdos obvios pero me temo que la agónica situación de los derechos humanos de millones de personas que siguen restringidas de sus libertades más fundamentales será un tema que jamás saldrá en dichas reuniones. 

10 jun. 2013

Aquel policía capturado

Imagen de Chosun TV

 Aunque se imagina que Corea del Norte es solamente un país de propaganda milimétrica siendo visibles a militares delgados levantando sus piernas apuntados al cielo, en el interior de su territorio los funcionarios, en este caso, un policía que ayudaba recientemente a los esperanzados que ansiaban escapar del país con rumbo a China. Él trabajaba como la fuerza de orden en la ciudad de Hyesan pero no dejaba descubrir a sus compañeros de trabajo su otro lado que supondría una traición en el país. Era un hombre joven. Tenía unos treinta años y ayudaba a los desertores que querían escapar del sufrimiento causado por el régimen. 

 Establecía contactos telefónicos anónimos con las organizaciones de los desertores que residían en Corea del Sur. Sus actos disimulados fueron descubiertos por el régimen y fue amonestado y apartado de su labor policial. Pero el hombre siguió con las llamadas con el fin de ayudar a los desertores e inmediatamente recibió una notificación por el régimen a ser castigado severamente en caso de repetir dicha acción. Temeroso del toque de atención, decidió que el desertor fuera él mismo y trató cruzar la frontera durante la noche. Aquellas luces le detectaron y fue inmediatamente capturado por los militares que patrullaban la zona. 

 Después de la detención, los activistas de derechos humanos intentaron establecer el contacto pero no se sabe nada de él. Las opiniones apuntan que fuera llevado a una cárcel de forma provisional hasta que fuera condenado a ser encarcelado en los campos de concentración existentes en el país o la pena capital al ser un funcionario de cierta importancia. Las desapariciones de los despiertos son frecuentes en Corea del Norte. La libertad que tanto sueñan sigue sin ser encontrada. El régimen, dirigido por la élite, sigue imposibilitando la circulación voluntaria de las personas y la rebelión de los más necesitados en el país parece que está siendo encubierto por el silencio. 

6 jun. 2013

Ahí no hay futuro


 Una vez que llegó a pisar el territorio japonés, él lo llegó a decir. "Ahí ya no hay futuro. Las personas que eran cercanas empiezan a desaparecer hasta que te quedas solo. Por eso me escapé de ahí aunque me gustaría volver cuando las cosas cambien". Durante algunos años atrás, en un puerto situado en la península de Ishikawa (Japón), los desertores norcoreanos deshacer del barco que les trajo hasta las costas japonesas y subir a una embarcación mucho más grande apoyado por los pescadores. "Les veíamos deshidratados así que le dimos agua y salchichas de pescado. Una madre agarró rápidamente las salchichas y dio un pequeño mordisco para probar si no estaban caducadas o "envenenadas". Después de verificarlo, empezó a repartir entre sus hijos y los demás personas. Y empezaron a sonreír". 

 Mientras la mayoría se alimentaban, otros desertores empezaban a fumar tabaco. Al notar que la seguridad estaba a sus lados, sus vicios cotidianos no tardaron de salir. En sus rostros, se mezclaban melancolía y alegría. Solo faltaba esperar a un funcionario estatal surcoreano designado específicamente para esta ocasión a la zona para orientar el próximo viaje a Corea del Sur. Un desertor empezó a preguntar: "¿Es verdad que aquí y en Corea del Sur la luz no se agota? ¿Como es posible eso? Nosotros vivimos con poca electricidad desde que nacimos. Imagínese como estamos en época de mucho frío... necesitaré bastante tiempo para acostumbrarme a esto de tener la luz todo el día..." 

2 jun. 2013

Lo que se podía haber evitado


 La noticia de la deportación de nueve niños de la flor está aún conmocionando a los estudiosos de la temática y a toda la sociedad surcoreana. Acababan de encontrar la felicidad y prontamente habían preparado para volar hacia Corea del Sur o a Estados Unidos. Sólo les quedaba un paso más para pasar esa frontera. El escenario de todo este suceso se sitúa en un país que colabora de forma activa con ambas Coreas como Laos. Este país siempre había coincidido de forma política con el régimen norcoreano pero económicamente no tenía más opción que estrechar lazos con Corea del Sur para mejorar sus expectativas financieras. 

 Aunque eran 15 en principio, los primeros seis ya habían conseguido sus objetivos. De aquel grupo, los tres han volado a Corea del Sur y otros tres a Estados Unidos. Sólo quedaba el grupo de los nueve para que la misión del plan de escape culminara con agrado. Pero los nueve, cuando pisaron Laos, fueron inmediatamente detenidos por las fuerzas de la seguridad. Habrían sentido pánico hasta que en los interrogatorios, con la aparición de los funcionarios del régimen norcoreano, la desesperación había llegado a su límite. Las acciones de estos oficiales fueron rápidas. En pocos días, les habían deportado cogiendo varios vuelos a China (Kunming y a Beijing) y por último, probablemente, el vuelo de la muerte. De Beijing a Pyongyang. Y aquí aparece la reacción tardía de la embajada surcoreana en Vientiane.

 Con el fin de bloquear la gran cantidad de escape de los que sufren, el régimen había enviado a sus leales en países donde aún se establecen una cierta relación diplomática, entre ellos, Laos. Un niño de la flor que logró escapar se muestra pesimista: "Una vez que pisan la tierra norcoreana, es muy probable que les condenen a trabajos forzados o incluso la pena de muerte. Aunque sean niños menores de edad". El ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur tampoco se salva de las críticas. Sus acciones fueron demasiado lentas y por su pésima gestión nadie sabrá el destino sobre aquellas nueve personas. Esto supone una mala noticia para los 20.000 jóvenes (niños de la flor) que sigue esperando escondidos en China una oportunidad.

 Cronología del suceso:
1. Primeros días de mayo: Salen de Dandong, China. 
2. 9 de mayo: Cruzan la frontera entre Laos y China con la ayuda de unos misioneros evangélicos coreanos. 
3. 10 de mayo: Son detenidos por las autoridades de Laos en Oudomxay, Laos. 
4. 16 de mayo: Son enviados a la Oficina de Inmigración en la capital, Vientiane. 
5. 27 de mayo: Laos entrega a los desertores a los funcionarios norcoreanos para llevar posteriormente a China. Vuelan a Kunming y luego a Beijing. Laos informa a Seúl sobre la deportación. 
6. 28 de mayo: Los desertores vuelan con Air Koryo desde Beijing a Pyongyang a las 1:05 de la tarde.