31 oct. 2015

¿Cuál es su concepto de la revolución?


 Salió la noticia de que el régimen norcoreano convocará en mayo (sin ser aún oficial) del año que viene el séptimo congreso del Partido de los Trabajadores desde su fundación en 1945. La pregunta que surge aquí es, ¿solamente se han realizado siete veces durante los 60 años de historia del partido que lleva dominando Corea del Norte? Lo que destaca realmente es que el sexto congreso se realizó hace 35 años (en 1980) cuando aún Kim Il-Sung seguía en el poder. Significa que el anterior líder desaparecido Kim Jong-Il se veía incapaz de organizar un encuentro como este. Claro que cuando él tomó el control en el país, una gran tragedia olvidada por nosotros comenzaba a expandirse sobre su territorio siendo las víctimas los habitantes débiles.

 Según KCNA, el objetivo principal de convocar este congreso es para reforzar más la demanda del partido y la revolución en curso que es seguir poniendo en práctica el Juche, conocido por la autosuficiencia. Bien, el concepto de la revolución en Corea del Norte se basa principalmente luchar contra las fuerzas hostiles que son los países que abrazan al imperialismo, comenzando por Estados Unidos y Corea del Sur. Promueven el fomento de la aversión hacia todos aquellos que critican sus perversidades que ellos mismo demonizaban cuando comenzaban con la construcción del socialismo norcoreano. Es decir, en estos momentos, están lanzando una indirecta a aquellos que duramente le vituperan lo relacionado con la violación de los derechos humanos en Corea del Norte.

 Mientras que en este lado del mundo, el concepto de la revolución se ha basado en luchar contra la intolerancia como el surgimiento del racismo, la desigualdad social y económica, y el crecimiento de los prejuicios hacia otros colectivos; en Corea del Norte dicho concepto tiene un significado que incita a la involución. Las represalias hacia los que piensan diferentes o manifiestan la injusticia que existe en diferentes espacios públicos siguen persistentes. Entonces el resultado que sacamos a raíz de estos sucesos es nuestra condena por sus acciones. Y ellos responden nuestra preocupación con el uso de la hostilidad aplazando por enésima vez la posibilidad de un progreso próximo.

24 oct. 2015

12 horas de aproximación


 Un poco más de 60 años después, hace tres días, el gran momento les tocó a ellos. A 389 personas, formado por 96 familias, con rugosidades y lunares en sus rostros que certificaban la espera de anónimos para ver a uno de los 141 miembros que fueron enviados por parte de Corea del Norte. Si en el caso de que se decidiera celebrar dicha reunión en tierras surcoreanas, el régimen norcoreano iba a reaccionar de manera hostil. Por eso, decidieron, para no retrasar más el encuentro, en el punto medio (?) de la península. En un hotel situado cerca del monte Geum-gang. El tiempo dado por ambas delegaciones para las familias separadas era de 12 horas. Durante aquel tiempo, que no llenaba el día entero, tenían que contar sobre la vida que han tenido ellos durante más de 60 años, a abrazarles y a acariciar el rostro que mostraba el sufrimiento del ser humano.

 Durante estos cinco años que escribo este blog, estas reuniones solamente se han celebrado dos veces. Y gracias a la mediación de la Cruz Roja Coreana que hace un papel realmente importante para intermediar a ambas Coreas con el fin de lograr más encuentros como la que presenciamos por los medios esta semana. Lo que sí quiero decir es que con los desacuerdos que existen entre estos dos países (aunque en este aspecto, el régimen norcoreano es el mayor culpable por incitar a la cancelación en caso de que no satisfaga sus caprichos diplomáticos) las verdaderas víctimas son estos ancianos cuya lista de espera tiene un número descomunal: 65.000 que esperan que llegue una respuesta positiva sin conocer detalladamente el estado físico que están sus familiares en Corea del Norte. ¿Se imaginan estar separados de sus padres, hermanos o amigos durante décadas sin poder mandar una carta que contengan palabras de emoción o una llamada telefónica? 12 horas es un periodo de tiempo demasiado cruel para los familiares cuando la separación de las dos Coreas es el resultado del egoísmo humano que tanto nos ha caracterizado.

 Y se han separado. Por segunda vez. En decenas de autobuses por caminos distintos. Algunos habían dicho que ya podían morir tranquilos y que eran felices al poder ver por última vez a sus seres queridos. Otros, ya demasiados mayores, no paran de llorar. Tienen algunos la esperanza, que se apaga a raíz de la edad avanzada, de que la reunificación ocurra antes de su desaparición. Y dos realidad ocurrirán a partir de ahora en las dos Coreas: en el sur, los recién llegados intentará combatir la soledad ante una sociedad que sigue menospreciando la vejez mientras que en el norte, los familiares presenciarán como los obsequios que contengan valor alguno serán requisados por el régimen norcoreano y volverán a sus hogares con las manos casi vacías. Esperando el consuelo en el abrazo de sus nuevas familias.

 Actualización: La segunda ronda se celebró desde este sábado y terminará este lunes. Reunirá a unos 260 surcoreanos de 90 familias con un número aún indeterminado de norcoreanos.

20 oct. 2015

El derecho a saber


 Pongamos un ejemplo. La española. Después de la muerte de Franco, comenzó la transición elaborando una Constitución (el de 1978) a favor de la población que no paraba de preguntar el concepto de la democracia. Este documento, que es de carácter público, es accesible en Internet o simplemente adquiriendo en las bibliotecas y librerías de todo el país. El derecho a saber nuestras jurisprudencias más básicas es imprescindible en estados donde la democracia se practica en cierta normalidad. Pero, ¿que ocurre en Corea del Norte? Si la teoría del socialismo se basa en la igualdad en todos los aspectos, ¿se aplicaría también en el derecho de saber las leyes más básicas que dice en la Constitución Socialista de la República Democrática Popular de Corea? Muchos de los que he entrevistado ni siquiera han sabido hasta entonces el término "Constitución".

 A pesar de que el índice del analfabetismo roza la nulidad en Corea del Norte, de la cual se enorgullece de una manera bastante exagerada el régimen norcoreano, el acceso de los libros de carácter oficial es totalmente restringida a una gran mayoría de su población ya que los artículos que están en aquellos libros están contradiciendo lo que aplica en realidad a la población. Entonces ya hace décadas utilizaron la estrategia de no contar los derechos que tienen la población suya. Solamente propaganda. Por ejemplo, en el artículo 25 de la Constitución norcoreana dice que "el estado tiene la obligación de dar la condición adecuada para poder subsistir a toda su población". Y muchos de los supervivientes de la hambruna se enteraron cuando llegaron años después en Corea del Sur o en terceros países.

 Lo que caracteriza la práctica de la dictadura es esconder una gran parte de la verdad a su población e imponer la política del miedo. En el caso de Corea del Norte, poner en marcha el artículo ya mencionado ha sido el reparto de alimento básico a los habitantes pero la lenta reacción del régimen ante los sucesos que ocurrían a finales de los años 80, su pésima gestión y las condiciones negativas a nivel climatológico ha condenado a la desgracia a nivel macro causando uno de los acontecimientos más desconocidos pero catastróficos como la hambruna en los mediados de los años noventa. Y para no poder hacer frente a las protestas internas de la población, desde entonces, ellos siguen implantando el pánico y el derecho al olvido de las leyes más básicas dentro de su territorio.

16 oct. 2015

Los números se preocupan


 Ocurrió durante el mes de julio de 2014 cuando 29 norcoreanos, entre ellos un bebé de un año, consiguieron escapar de Corea del Norte cruzando el río Tumen. Pero la mala suerte se presentó delante de ellos que en breve tiempo fueron arrestados por la policía china en ciudades como Shandong y Yunnan. Fue entre los días 15 y 17 de aquel mes cuando fueron llevados de vuelta al territorio hermético. Desde entonces, no se supo nada de ellos. Sus reiteradas súplicas de auxilio fueron desoídas por ambas partes y sus existencias fueron olvidadas probablemente enfrentando directamente con la desaparición forzada.

 Seis meses después, en diciembre de 2014, dos niños huérfanos que habrán perdido a sus padres por inanición consiguieron escaparse y llegar hasta Laos. Pero este país de Sudeste Asiático, que tiene una relación más estrecha con Corea del Norte y China que con Corea del Sur o demás países, localizaron a estos dos jóvenes norcoreanos el día 2 de diciembre y fueron llevados de vuelta a Corea del Norte. Y esta vez también se ha oído noticias terribles sobre ellos. Fueron ejecutados por traicionar a la "patria" ya que consideraron que el simple hecho estar en Laos era poder elegir como destino final a Corea del Sur. Un hecho parecido ocurrió hace algunos años en Corea del Norte cuando siete niños norcoreanos fueron encarcelados en el campo para presos políticos número 14 una vez deportados al país.

 Por último, los números nos dan varias noticias que no son positivas. Casi el 80% de las mujeres norcoreanas que consiguen estar escondidas en China, para evitar la deportación, son sometidas a la explotación sexual y enlaces matrimoniales forzados. Además de ser las víctimas de tráfico de humanos en el noreste del país rojo. Y durante este verano, donde la península de Corea tiene el mayor índice de precipitaciones, más de 22.000 norcoreanos fueron víctimas de inundaciones en todo el país y miles de afectados por la escasez del agua potable. De cifras pequeñas a grandes...pero los números se preocupan de la existencia suya al no poder facilitar de noticias provechosas en ocasiones mayores. Especialmente en el territorio norcoreano.

12 oct. 2015

¿Y donde está su perdón?

Imagen de Reuters

 Esta foto que sacó la agencia Reuters lo dice todo. Hombres jóvenes que, cuyas experiencias varias a sus espaldas, les han hecho convertir a personas de rostros mayores y estriados. Alzan la mano para recibir al joven líder que desde hace tres años dirige el país sin sabernos muy bien si realmente la población actual está a sus servicios. El sábado fue una fecha importante. 70 años desde que el régimen norcoreano se formó, enterándonos tardíamente que se había convertido Corea del Norte en el lugar más invariable y hermético del planeta. Los habitantes intentan pedir a gritos que alguien les rescate de esta asfixia pero abrir el cajón de las verdades es un hecho que lleva a la condena. Así que utilizan sus gargantas para solamente hablar de las bondades de un sistema que está siendo obsoleto y para tragar trozos de comida que difícilmente intentan conseguirlo.

 La ceremonia de estos 70 aniversario de la formación del régimen norcoreano consistía en desfiles militares, dar la bienvenida a Liu Yunshan (el enviado por parte de Xi Jingping ya que su presencia generaría malestar en la zona de Asia Oriental), mostrar a los periodistas occidentales carricoches de uso militar y el discurso de Kim Jong-un lanzando un mensaje de "tranquilidad" a su pueblo diciendo que ellos están preparados para enfrentar a su mayor enemigo, Estados Unidos. Sin mencionar de los graves problemas de los derechos humanos que existen en el país (los informes de la Comisión de los Derechos Humanos de la ONU lo certifican). Ellos ya habían prometido en noviembre de 2014, invitar a Marzuki Darussman a visitar Corea del Norte con el fin de mostrar que en su territorio la existencia de los campos de concentración para prisioneros políticos y para presos corrientes es una falacia inventada por las personas que son movidos por el imperialismo. Pero dicha invitación jamás llegó a las manos de Darussman.

 Ustedes ya saben que ocurrió hace 20 años. Justamente en el 50 aniversario de la formación del régimen norcoreano con el padre del actual líder norcoreano en el poder. Desapariciones de personas que podían haber sido nuestros padres, nuestros hermanos, nuestros amantes o nuestros amigos. 20 años después, el perdón por parte de ellos se tiene que esperar aún. ¿Durante cuánto tiempo? Y no se ve ni siquiera una pizca de voluntad de inclinar sus rostros hacia las víctimas que eran habitantes de su propio pueblo. Para ellos, nosotros, los que estudiamos lo que realmente ocurre en Corea del Norte, estamos preparando una sorpresa que más de un defensor férreo del régimen se desesperaría. En mi caso, dentro de muy poco, les tengo que desvelar un secreto. Porque no me callarán. Porque las verdades no deben estar escondidas. Tal como dijo Todorov y Alexievich (la recién merecida Nobel de Literatura) en cada una de sus obras.