29 feb. 2012

La pesadilla de 220 norcoreanos


 Aunque no lo quieran, estos 220 norcoreanos tienen que esperar en las cárceles chinas para ser devueltas posteriormente a su país. Sólo desean que las agujas del reloj de las cárceles avance de manera más lenta posible. Muchos de ellos, ya convertidos en creyentes cristianos, sacan sus biblias de los bolsillos esperando que Dios les ayude a salvar sus vidas. No esperan oír el ruido del autobús que en una fecha determinada llevará a cuarenta o cincuenta personas de vuelta a Corea del Norte. En las ciudades de Dangdong, Tumen, Rungying y Horung existen más de diez centros de detenciones donde predominan norcoreanos que esperan su eterna condena. 

 De los aproximados cien mil personas divididos por el enorme territorio chino, de 5000 a 9000 norcoreanos no logran agarrar esa suerte de salvamento que tanto ansiaban. Al ser detenido por las autoridades chinas y al confesar que su objetivo es llegar a Sudeste Asiático y volar hacia Corea del Sur, sus declaraciones es grabada en un papel y condenada a morir nada vez pisada el suelo de Corea del Norte. La parte cautivante de esta historia es que de los cien mil, unos 3000 animosos logran con éxito volar a Seúl gracias a la gestión fragmentaria de la embajada surcoreana en Bangkok.

 En cada celda del centro de detención, casi veinte personas se arrodillan mirando fijamente aquel pequeño rayo de luz. Sollozan. La impaciencia y el ansia de no morir se entremezclan en sus interiores. Sus pocos días de libertad en China les han sabido muy poco. Esperaban encontrar algo mejor. Ven a sus compañeros lagrimear. Se limpian entre ellos con un pañuelo manchado. Miran al suelo. Ven los rostros de sus familias sonriendo. Sollozan otra vez. Y miran otra vez la ventanilla. La luz ha desaparecido. No entienden nada. Creen que ya es hora de coordinación de como poder dormir todos de la forma más adecuada posible. 

27 feb. 2012

La orden de aniquilación y promoción de su fuerza militar


 La orden de Kim Jong Eun ha sido irrebatible. Cualquiera persona que se atreva a escapar del país, en caso de ser devuelto por la detención de las autoridades chinas, será aniquilada sin clemencia. No sólo él. También toda su familia. La primera promesa que decidió cumplir incluso antes de la muerte de su padre fue exterminar a todos aquellos que traicionen la patria y que coja su destino a Corea del Sur, donde según ellos, es el país "esclavo" del imperialismo. Si uno va a China en busca de sustento básico, es inmediatamente detenido y torturado pero luego liberado varios días después con el cuerpo lleno de lesiones. Pero en caso de ser detectado estableciendo contacto con un surcoreano o con un extranjero, o en caso de ser visto entrando en una iglesia puede hacer empeorar la situación y ser condenado a muerte en caso de ser detenido y deportado a Corea del Norte. Hasta ahora, su intrepidez ha sido firme y no se observa ningún cambio de su decisión. 

 En la otra parte de la realidad norcoreana, durante el día 15 de abril de este año (centenario del nacimiento de Kim Il Sung), se espera un espectacular desfile militar anual rememorando al padre de la ideología Juche con miles de soldados circulando en posiciones perfectas y lanzando misiles que alcanzan los cien kilómetros de distancia. Su declaración sobre pronta guerra entre ambas Coreas puede quedarse en habladurías amenazantes corrientes o tal vez, pueda ser una realidad que en caso de que sucediera se representaría a los habitantes de Seúl refugiándose en las múltiples estaciones de metro y que los militares estarían preparando una nueva etapa de guerra de ideologías principales que dominó durante la segunda mitad del siglo pasado y que pareció terminar en 1989 con la caída de Muro de Berlín. 

 Nota: Mientras las declaraciones de guerra entre ambas siguen rusientes, el movimiento #Savemyfriend está siendo olvidado después de pocos días de la llamada. 

21 feb. 2012

Salvar al amigo/a desconocido/a


 Parecía imposible pero sucedió. Después de años siendo testigos incómodos sin poder tomar medidas contra la acción del régimen chino por sus repatriaciones constantes de los disidentes del régimen norcoreano a la fuerza, decenas de personas han sido los primeros valientes en manifestarse delante de la embajada china en Seúl reivindicando los derechos de los desertores. Entre ellos, los mismos refugiados residentes en el país con la pancarta "Save my friend" junto con el apoyo de conocidos actores y cantantes, han gritado para que sus clamores sean, al menos, escuchadas. 

 Todo esto empezó cuando se hizo la noticia de los 24 desertores norcoreanos a punto de ser repatriado a Corea del Norte que llamó inmediatamente la atención de los ciudadanos surcoreanos. Esta noticia se expandió a través de las redes sociales, especialmente Twitter y Facebook, y muchos han manifestado su apoyo incondicional hacia sus amigos que jamás han visto en sus vidas. Cabe recordar que China firmó la adhesión a la Convención de las Naciones Unidas sobre los Refugiados en 1982, sin embargo, el acuerdo comercial fronterizo pactado con Corea del Norte en 1998 hizo desafiar de forma abierta al derecho internacional. 

 El embajador coreano en Pekín expresó su preocupación sobre la situación de los norcoreanos que diariamente son arrestados y llevados en camiones como si fuesen alimañas. Ayer, ocho personas. Hoy, diez más. Pero la buena noticia es que por primera vez, el gobierno surcoreano va a exigir explicaciones a China ante las Naciones Unidas sobre esta situación, aunque esto supondría un enfrentamiento diplomático entre ambos países. Mientras tanto, más voces se unen frente a la embajada china. 

 A través de esta página, usted puede firmar la petición de protección de los desertores norcoreanos encarcelados en China. Ya son más de 28.000 firmas. 


 Nota 1: Cada año, desde el campo de concentración de Tumen, China, son repatriados a Corea del Norte más de tres mil desertores. Muchos son detenidos en las tres ciudades principales del noroeste de China. 

 Nota 2: Son recompensados a los militares chinos que facilitan la localización de los desertores con minerales y maderas. 

 Nota 3: La posición de China sigue siendo inmutable. 

17 feb. 2012

Accidentes no contadas


 En abril de 2004, había dos noticias. Una, la contada y otra, la olvidada. La contada y la expandida por todos los medios de comunicación era el viaje "no oficial" a China del ya desaparecido Kim Jong-Il, cuando el programa nuclear norcoreano era un asunto candente y la tensión entre seis países (Corea del Norte, Corea del Sur, Japón, China, Rusia y Estados Unidos) era más que inevitable. Además de esta noticia, también se contaba al detalle en que hotel se hospedó y Kim era perseguido por los fotógrafos desesperados por tener una instantánea del Kim por todos los sitios que pisaba y eso hacía que el amarillismo estuviera omnipresente que la solemnidad informativa. 

 La no contada era que en la ciudad de Ryongchon, dos trenes fueron colisionados que ocasionó una fuerte explosión y los humos negros invadían cada mínimo espacio de la ciudad. Casi 161 personas han muerto a causa del accidente, entre ellos 76 alumnos de la escuela primaria. Sus mochilas y sus recuerdos más recientes ilustradas en escrituras y dibujos se han despedido repentinamente de sus dueños siendo abandonados en vagones de trenes y en la estación. Miles de personas resultaron heridas, más de 1.800 casas destruidas y otras 6,300 dañadas. Han pasado casi ocho años de aquel suceso y ya casi nadie se acuerda de ello. 

 Algunos medios relacionaron la explosión con el intento de atentado contra la vida de Kim Jong-il. Las coincidencias (ambas noticias sucedieron en el mismo mes) hicieron que levantaran sospechas pero rápidamente se descartó el intento de asesinato contra Kim. Ocho años después, seguramente, sus familiares habrán llorado por sus seres que han perdido la vida en aquella explosión. Habrán consolado sus heridas lanzando una flor en tierra de nadie. Mientras los pasos de Kim eran acosados y curioseados por los fotógrafos, los retratos de las lágrimas de la madre que perdió a su hijo en el tren jamás han sido captados. 

14 feb. 2012

Volver a sus orígenes


 Una de las noticias más desconocidas y no contadas en los medios de comunicación sobre los desertores norcoreanos residentes en Corea del Sur es sobre su vuelta voluntaria a Corea del Norte al no establecer satisfactoriamente su bienestar personal o por no encajar adecuadamente en la sociedad surcoreana. Se calcula que hasta ahora unas 200 personas hayan pasado hacia tierras norcoreanas. Desconocemos como habrán cruzado la frontera pero podría haber sido en diversas formas: viajando a China y de ahí atravesar la frontera sin ser detectados (o escondido en los camiones) o cruzando con el barco por la madrugada para así, evitar la detención por los militares. 

 Una sociedad donde con el tiempo ha empezado a valorar más la riqueza voluptuosa económica y superficial que el carácter ético del ser humano como la surcoreana ha generado decepción en algunas personas recién llegadas al país. Las ciudades, según ellos, se han convertido en sitios donde la particularidad ha sido la protagonista primordial. Eso hizo que muchos añoraran, a pesar del control visible y férreo del régimen, encuentros familiares y entre amistades e instalar una conversación que hacían sacar un gesto agradable y encantador. La omisión constante de las autoridades surcoreanas es también una referencia adicional que el desencanto de los refugiados aumente y busque vías alternativas. 

 No sabemos nada de algunos de los 200 desertores que han vuelto a Corea del Norte. No se sabe noticia alguna de ellos. Muchos habrán pensado durante mucho tiempo para tomar tal decisión. Algunos seguramente habrán arrepentido su determinación. No pienso imaginar en los desenlaces perniciosos de sus destinos pero aquello es posible en un sitio donde la "traición" es castigada con la máxima pena. Esperemos que se encuentren bien. 

 Nota: Los espías norcoreanos disfrazados de falsos refugiados ha generado cierta alarma entre la sociedad surcoreana y es el hecho que hace que el enfriamiento hacia los verdaderos refugiados norcoreanos crezca. 

8 feb. 2012

Volver al infierno y desaparecer


 Ocurrió hace un año y medio. Lograron huir del país después de un largo recorrido por el territorio chino y gracias a personas anónimas consiguieron pisar el suelo de la libertad. Fueron reconocidas como refugiadas norcoreanas y en poco tiempo, les concedieron la nacionalidad surcoreana. Sus experiencias quizá las hicieron volver otra vez al territorio chino e intentar ayudar a otros desertores norcoreanos en la llamada "frontera del infierno". Habrán proporcionado vestimentas y comidas a los desorientados recién llegados y el semejante acento habrá dado a los fugitivos un esparcimiento y habrán sonreído. Aquel día ha sido un día perfecto. Nada trágico ha ocurrido. No les han visto los militares de ambos países.

 Días después, sus acciones benévolas consecutivas hacían sospechar a los guardas del régimen. En un momento preciso, las detienen y son directamente llevadas a las cárceles de On-seong. Habrán sido humilladas por los militares con atributos como "traidoras", "hijas del imperialistas", "mal agradecidas", "putas". Habrán sido torturadas violentamente y luego fusiladas delante de una pequeña parte de la población temerosa del régimen. La muerte de estas tres valientes y luchadoras no ha sido reconocida e investigada. Nadie sabe cuando murieron. Nadie sabe la identidad de estas tres mujeres. Nadie sabe donde están sus cuerpos. Sólo las nubes blancas que deambulaban aquel último día de sus vidas habrían visto ese acto de necedad. 

6 feb. 2012

Lo despreocupado, lo necio, lo garrafal


 Uno ve por primera vez esos rascacielos infinitos y se queda asombrado. Cientos de personas corren de izquierda a derecha hablando con sus teléfonos "inteligentes". En el metro de Seúl, nadie habla. Sólo hay adolescentes viendo inclinados su serie favorita con el teléfono portátil, abuelos conversando con sus cónyuges en voz baja y obreros recién salidos del trabajo exhaustos. El recién llegado intenta tener una conversación con alguien. Pero parecen estar muy ocupado en cosas suyas.

 Hoy es el primer día de clase del recién llegado. El profesor dice:
- Hoy tenemos a un nuevo alumno. Es de Corea del Norte y es refugiado. Espero que hagáis buenos amigos y que le ayudéis con las asignaturas. Siéntate, por favor. Al fondo de la clase. 
 El rufián de la clase se levanta la mano y le espeta:
- Oye, si tu eres un rojo, ¿porque no has venido con la camiseta roja? Te quedará bien!
 Algunos inconscientes empiezan a reír. En el rostro del profesor, se entremezcla la furia, el asombro y la decepción hacia los impasibles. Silencio total.
- ¡Ustedes, fuera de mi clase!
 El estudiante norcoreano se queda mudo. Está ofuscado de las palabras disparatadas de los necios. El profesor le tranquiliza:
- No te preocupes, ellos son así y serán castigados duramente. Empezamos con la clase, ¿de acuerdo?


 Ya ha pasado tres meses y el ritmo de la clase de matemáticas es demasiado apresurado. Un día, un tema. El ritmo es vertiginoso y agotador. Ya se acerca los exámenes parciales y no sabe como prepararlas. No quiere pensar en la frustración. Cierra los ojos y recuerda lo que dijo su madre:
- Estudiar es la única vía de tener un buen futuro. Estudia, hijo, estudia. 
 Hoy es la tercera noche que duerme menos de cuatro horas. El recién llegado aguanta como puede. Ve como su sueño puede estar cercano o lejano depende de su capacidad de esfuerzo.

 Nota: El aumento del fracaso escolar de los jóvenes norcoreanos (en su mayoría) llegados a Corea del Sur es preocupante y esto se debe principalmente a la dificultad de integrarse a la sociedad tan competitiva como la surcoreana y a su sistema educativo.