28/7/2014

Nunca pierdas ante ellos


 Los encuentros entre Corea del Sur y Corea del Norte a nivel deportivo no ha sido demasiado frecuente pero una vez producido, eran acontecimientos bastante interesantes y a la vez tristes. Algunos espectadores lloraban afligidos ante estos eventos deportivos mientras que otros trataban de animar a ambos equipos, especialmente aquellos que entendían la situación norcoreana. Hace algunas décadas, hubo enfrentamiento de carácter amistoso con el fin de fomentar el deporte y la paz en la zona pero las pausas generadas por razones políticas e ideológicas no hicieron prosperar esos encuentros y en ciertas ocasiones, tuvieron que enfrentarse en campeonatos continentales o mundiales. Hasta ahora, las disciplinas más enfrentadas entre las dos Coreas fueron fútbol, tenis de mesa, voleibol, tiro con arco o judo.

 Pero según algunos refugiados, que eran deportistas de élite en Corea del Norte, perder en un encuentro competitivo ante una atleta originaria de Corea del Sur o Estados Unidos (países enemigos) suponía la mayor humillación posible para la delegación norcoreana y los superiores de las federaciones deportivas se reunían con los miembros del régimen a imponer castigos severos para que ese tipo de derrota no ocurriera en las próximas citas. Hasta la década de los setenta, Corea del Norte conseguía ganar a deportistas surcoreanos en distintos torneos pero desde que Seúl fuera designado en 1981 como sede de los Juegos Olímpicos de 1988, la política deportiva aumentó de manera vertiginosa que empezó a ganar terreno a Corea del Norte en dicha materia.

 En la década de los noventa, después de que las jugadoras coreanas de tenis de mesa ganaran a la poderosa China en el Mundial de Chiba 1991, Corea del Norte seguía dando sorpresas puntuales con sus prodigiosas deportistas aunque siempre estuvo bajo sospecha de falsificación de edades y de utilización de sustancias prohibidas. El castigo hacia los atletas que pierden contra Corea del Sur o Estados Unidos sigue vigente y parece que dicha política no "sufrirá" un cambio. Y tratan de desoír que esa práctica obsoleta no es precisamente una parte del espíritu deportivo.

 Nota: Este es un vídeo de la final de dobles mixtos en los Campeonatos de Mundo de Tenis de Mesa celebrados en París entre Corea del Norte y Corea del Sur siendo ganadores los norcoreanos por un resultado de 4-2. 

22/7/2014

A pesar de las hostilidades, hay ayuda


 Esta imagen marcó el punto de partida de ayuda humanitaria que enviaba la Cruz Roja Coreana a Corea del Norte. Fue en 1995, durante plena hambruna donde la gente caía por una gestión pobre del régimen, y mandó 150.000 toneladas de arroz. Pero ni siquiera eso podía evitar una catástrofe demasiado avanzado cuyos efectos aún se arrastran en la actualidad sin poder definir que hacía el régimen todos estos años. El martes pasado, Seúl anunció que iba a donar materiales humanitarios cuyo valor alcanzaba casi tres mil millones de dólares. Hay que acordar que las donaciones pasadas que ocurría que forma anual se paralizó cuando ocurrió el hundimiento del buque Cheonan en 2010. 

 Nunca hemos sabido hasta hoy si realmente esas cantidades de arroz y maíz han parado en manos de los más afectados por la inanición. Para evitar la vergüenza, el régimen ha repetido sus afirmaciones en demasiadas ocasiones que las bolsas grandes de arroz se ha enviado de manera adecuada y correcta a todas las familias de zonas más afectadas de catástrofes humanitarios y medioambientales. Pero sin pruebas. Además si preguntamos a los refugiados norcoreanos que han establecidos en Corea del Sur, sus versiones contradicen a los que dice el régimen. Ellos, cuando más lo necesitaban, recibían en mínimas cantidades o a veces, ninguna. Y los que repartía evitaba que la gente viera el lugar de origen de las bolsas para sortear la "humillación" de un país que hasta entonces defendía la autosuficiencia. 

 El plan de actual gobierno surcoreano prevé llevarse a corto plazo. Pero esta vez tampoco habrá certeza si aquellos materiales serán distribuidos correctamente a los destinatarios más precisados. Un sector de población alaba esta propuesta mientras que en otra parte de también hay preocupaciones y críticas preguntándose si no es demasiado precipitado el programa planteado. Aunque los estudiosos piensan que durante estos días se han repetido por ambas partes tantas veces la palabra "reunificación", dicha ayuda es una forma de acercarse al país hermético con el fin de lograr ese propósito que durante seis décadas jamás lo hubieran pensado. 

16/7/2014

La próxima víctima del régimen


 Cuando vi por los telediarios surcoreanos hace algunos días sobre las medidas flexibles, entre ellos la transacción financiera menos restringida entre los dos países, tomada por el gobierno nipón con el régimen norcoreano, el asombro ha sido inmediato. La relación entre ambos países estaba totalmente congelada desde que la estrategia malintencionada de Kim Jong-Il enfureció al entonces primer ministro Koizumi al entregar las cenizas de norcoreanos en vez de japoneses fallecidos que fueron secuestrados en la década de los setenta. Seúl, siempre escéptico con la acción del régimen norcoreano, ha pedido precaución a Shinzo Abe para evitar consecuencias no beneficiosas para Japón y no caer en la misma trampa de la mentira de la élite norcoreana.

 Se entiende la desesperación del gobierno japonés para traer de vuelta a japoneses secuestrados convertidos en ancianos o traer lo que queda de sus restos a su tierra natal pero a estas alturas también deberían saber que el grado de posibilidad de una negociación productiva con el régimen es casi nula y que serían las víctimas perfectas de la estrategia. Deberían saber que Corea del Norte necesita urgentemente monedas internacionales para evitar el colapso en su país y como arma, ha tocado la parte sensible que aún sigue afectando a la población japonesa: el drama de los secuestrados que llevan años sin volver a su hogar.

 He sido pesimista desde que empecé con el blog casi con todas las acciones del régimen norcoreano. Ya en 2008 prometió a Japón que investigaría el caso de los secuestros de los ciudadanos nipones pero eso nunca ocurrió. Espero equivocarme con mi hipótesis agorero y quiero que todas las víctimas de estos secuestros vuelvan a sus casas de forma inmediata. Pero veo que Corea del Norte, al distanciarse poco a poco de China por sus problemas con los ensayos nucleares, se está acercando a Japón usando el dolor de los familiares de los secuestrados como su arma más destacable. Y Abe puede que sea la siguiente víctima del régimen después de Koizumi en 2002. 

10/7/2014

No es lo que era


 Hace 20 años era impensable ser "cómplice" de su rebeldía discreta. Cuando murió Kim Il-Sung en 1994, las flores blancas inundaban casi todo el territorio norcoreano. Se veía síntomas de la hambruna pero igualmente los habitantes salían a la calle a llorar (a veces, de una manera bastante atípica) al que fue su "sol". Cuando murió Kim Jong-Il, en mi caso, un familiar me avisó a primeras horas de la madrugada e inmediatamente vi como todos los medios surcoreanos informaban sobre aquel hombre que no pudo arreglar su país de la peor catástrofe humanitario que arrastra hasta estos días actuales. Entonces, la rebeldía si que era notable pero "celebrado" de manera discreta para no padecer consecuencias físicas para él y sus familiares.

 Tres días antes, se conmemoró una reverencia extraordinaria con los altos cargos del régimen por el 20 aniversario de la desaparición del primer mandatario desde que República Democrática Popular de Corea (nombre oficial) fuera un país (aunque en Corea del Sur, Corea del Norte no es considerado como una nación) y Kim Jong-Eun apareció frente a las cámaras con un aspecto físico bastante deteriorado, algo que disparó la curiosidad de los estudiosos de la temática y de las agencias de noticias. Su rostro estaba aún más hinchado y ligeramente cojeaba cuando salía al escenario. Y se preguntaban: ¿Qué le habrá pasado? Otros contestaban que podría ser por su querencia hacia las bebidas alcohólicas.

 La pregunta que me surge es como se asimila el pueblo norcoreano con este evento. Lo habrán oído por la radio o visto por la televisión pero con los años el interés hacia el régimen habrá descendido de manera notable. Sería interesante realizar una encuesta de carácter sociológico sobre el grado de satisfacción hacia Kim Jong-Eun y los funcionarios del país. Pero como dicha actividad no será posible hasta después de varias décadas solamente nos quedará observar si veremos otra vez por las calles de Pyongyang a gente llorando de forma desesperada y ver inundada flores blancas cuando muera el actual líder. 

4/7/2014

Parece que tiemblan


 La llegada de Xi Jingping a Corea del Sur ha causado malestar entre los dirigentes que componen el régimen norcoreano. Y su mejor forma para responder a ese encuentro entre los dos mandatarios fue lanzar cohetes como señal de protesta. Un acto demasiado repetitivo que hasta los desconocidos de la temática saben que Corea del Norte no tiene un plan alternativo para evitar dicha reunión entre China y Corea del Sur. Pero esta vez parece que tiemblan más de la cuenta con la noticia. En la mente de Kim Jong-Eun, la paranoia empieza a seguirle intensamente y con total seguridad, estaría dando la orden a los encargados de la inteligencia norcoreana para averiguar que temas están abordando estos dos países. Y por otra parte, aquel sentimiento de traición de su país "hermano" hacia él también predomina la mente de la élite política.

 China había dicho ante la presidenta Park Geun-Hye, a parte del fomento de los acuerdos comerciales introduciendo el libre comercio entre los dos países y dar condolencias por las víctimas del buque Sewol ocurrido hace casi tres meses, que ellos garantizarían la estabilidad y la seguridad en la zona y que su país también están en contra de la tenencia de armas nucleares en Corea del Norte, algo que Corea del Norte no trata de abandonar ya que es su último recurso de superviviencia. Aunque luego uno piensa que si la reunificación de Corea ocurriera mañana mismo, cual sería la reacción y la posición de China en aquel instante. Si aportaría beneficios en la zona o si pasaría una posterior disputa de Corea del Sur y China por el territorio norcoreano.

 Pero el tema principal de esta entrada es tratar de adentrar los movimientos del régimen norcoreano en este momento. Puede que este encuentro no afecte una relación directa entre Corea del Norte y China, como ha pasado en anteriores ocasiones. O si. Que esto sea un punto final al lazo de amistad entre estas naciones que aún comparten la misma ideología pero con funcionamientos realmente distintos. Si mañana también deciden lanzar cohetes para protestar el evento, eso significaría que su grado de la paranoia ha aumentado hasta que no pueden garantizar el mantenimiento de su estatus. Y que finalmente, tenderían a desaparecerse y sus nombres, registrados como criminales contra la humanidad cuyas víctimas actuales y pasadas por fin podrán descansar en paz. 

27/6/2014

La importancia de la educación

Imagen de DailyNK

 Cuando cursé la educación primaria bajo la instrucción de los profesores nativos (coreanos), de Corea del Norte se sabía que fueron ellos los responsables en comenzar la Guerra de Corea el día 25 de junio con la ayuda de la Unión Soviética y posteriormente de China. Ligeramente se sabía que a los mediados de los noventa hubo una hambruna que afectaba todo el territorio del país y que la ayuda humanitaria internacional orquestada por la ONU intentaba reducir dicha lacra ahí. El fenómeno de los refugiados apenas era conocido entre los estudiantes de primaria y secundaria y el público surcoreano. 
  
 Más de una década después, el desinterés hacia los desertores norcoreanos sigue siendo candente en la sociedad surcoreana. Muchos aún relacionan el término Corea del Norte solamente con palabras como espías, bomba nuclear, comunismo y Kim Jong-Il. La adaptación sigue siendo un obstáculo demasiado alto para los recién llegados al país, a pesar del labor que realiza la institución perteneciente con ellos, cuyo trabajo es requebrado por algunos medios de terceros países (por ejemplo, Reino Unido o Francia). El procedimiento de concienciar un tema que debería ser inexcusable como la temática norcoreana haciendo que los prejuicios entre los dos sectores se disminuya. 

 Pero no todos son malas noticias. Existen docentes que hablan en clase sobre el mencionado problema y que animan a los estudiantes a usar herramientas como los libros o el Internet para fomentar el acercamiento. Algo que la media parte de la Asamblea de Corea del Sur reaccionan tímidamente o cuya repulsión es nula. Por ejemplo, la última noticia es que unos alumnos de una escuela primaria surcoreana, con la ayuda de sus profesores, han hecho un cortometraje de animación sobre los niños norcoreanos relacionando con la amistad y el entendimiento en un entorno oscuro como un campo de concentración bajo el título "Por favor amigo, escucha mi deseo". La labor de estos pequeños es realmente increíble. Y esperemos que esta acción contribuya a un pequeño gran paso hacia una futura reunificación pacífica en la zona. 

 Nota: El vídeo está subtitulado en inglés y la duración aproximada es de diez minutos. 

20/6/2014

Como ver el Mundial de Fútbol


 Aquella gloriosa época donde el equipo de fútbol de Corea del Norte alcanzó los cuartos de final en unos Mundiales (Inglaterra 1966) es recordado puntualmente por sus habitantes y la vuelta que supuso a dicho campeonato después de 44 años (Sudáfrica 2010) dio entusiasmo por el fútbol pero de forma parcial por los resultados insatisfactorios al perder tres encuentros en su grupo. La clasificación de Corea del Norte para Brasil 2014 no pudo ser una realidad y la curiosidad de los ciudadanos que acechaba por el considerado deporte rey tenía que ser junto a la pantalla gigante que se instaló en la plaza principal de Pyongyang. Pero con varias condiciones. Observar las jugadas del balompié en silencio o casi murmurando y sin ver la retransmisión de partidos de Corea del Sur o Estados Unidos.

 Pero interés de algunos por ver los encuentros de Corea del Sur era innegable. Y era posible verla en ciudades fronterizas con China como Sinuiju o Hyesan donde se podía captar señales de la televisión china. El empate ante Rusia generó expectación que involuntariamente un hombre celebró el gol de Corea del Sur lanzando un grito. Horas después, fue retenido por los guardias de seguridad sin poder saber algún rastro de ese hombre. Otros prefirieron ser más discretos y vieron el primer encuentro de Corea del Sur ante Rusia en silencio. Si salía el gol, ni siquiera aplaudían. Simplemente golpeaban de júbilo el abdomen con la palma de sus manos. Si el norte del país captaba señales de los medios de comunicación de China, en Pyongyang y Nampo, algunos habitantes conseguían ver el partido captando señales de Corea del Sur con un televisor japonés.

 Aún queda por ver dos encuentros de Corea del Sur. Si consigue clasificarse a la siguiente ronda, pues sería más veces. Mientras que la mayoría trata de esquivar la observación agónica del régimen comentando entre ellos solamente los partidos de la selección como la española (ya eliminada), alemana o brasileña, unos cuantos esperan el domingo para oscurecer el salón, coger unas mantas para cubrirse el cuerpo y encender el televisor japonés. Si se oye algún golpe silencioso en dichas casas, significaría que Corea del Sur habrá metido algún que otro gol tratando de llevar a la victoria la batalla deportiva de los 90 minutos en el estadio de Beira-Rio, Porto Alegre ante la selección de Argelia. 

17/6/2014

Sus vueltas


 Eran jóvenes. Estaban en el barco de medio tamaño con el objetivo de coger calamares en el Mar del Este en un tiempo establecido. Una vez que estaban en el mar, las caricias de la soledad y el frío eran mucho más palpables que las nieves que caían en los tejados de su ciudad. Algunos días era de suerte mientras que las otras no. Desconocían la ubicación exacta y las mareas chocaban contra el barco de una forma inquietante. Días después, el barco ya no tenía las mismas condiciones que cuando salieron del puerto y sus movimientos eran posibles gracias a la estuación del agua. Temían por sus vidas y la tonelada de calamares que habían recogido podía ser un trabajo perdido.

 Cuando los cinco abrieron sus ojos, un buque de la marina de Corea del Sur estaba en sus frentes. Ellos no podían ver la bandera surcoreana por la intensa niebla y clamaban ayuda. Fueron rescatados a sesenta kilómetros del noreste de la isla de Dokdo y enviado a Seúl para ser investigado por si había alguna actividad sospechosa relacionada con el espionaje. Dicha hipótesis fue revocado y le ofreció a dar asilo en Corea del Sur. Tras horas pensando, se negaron. Querían volver a Corea del Norte. Y el día 16 de este mes fueron devueltos por Panmunjeom. Sin tener alguna incidencia de carácter violento en la frontera. Todo ocurrió con relativa normalidad.

 Algunos preguntarían porque no hubieran quedado en Corea del Sur sabiendo la crónica situación en el norte. Probablemente para evitar las consecuencias graves que podrían salpicar a sus familiares si cambiaban de opinión. Es un gesto comprensible por parte de ellos. Para ellos, la familia es, quizás, el factor más importante y es el resultado de la convivencia dependiente que se ha inculcado durante décadas en Corea del Norte. ¿Volverán a la pesca? ¿El régimen le permitirá a ejercer? No sabemos con certeza la respuesta. Esperemos que sí. Para ellos, es la única base de su supervivencia.

 Nota: Un caso parecido ocurrió el día 31 de mayo cerca de la isla de Ulleung-do. Tres norcoreanos, todos pescadores, fueron rescatados. Dos de ellos prefirieron estar en Corea del Sur mientras que el último decidió regresar a Corea del Norte. 

13/6/2014

Buscando oportunidades


 Él llevaba un poco más de siete años en una tierra que se consideraba aún extranjera. Y a veces, en la intemperie. Cuando llegó por primera vez a aquel país, no hablaba más que su idioma natal. Era un hombre callado y si algunos intentaban conversar con él, movía las manos bruscamente para evitarla. Para no causar incomodad. Caminaba solo. Comía solo. Trabajaba con sus compañeros de origen chino pero se sentía solo. Conseguía trabajos puntuales en los grandes almacenes que regentaban los chinos a las afueras de las grandes ciudades. Viajaba de un sitio a otro. De ciudades pequeñas a las grandes. Si no convivía en las habitaciones compartidas facilitadas por los jefes, pasaba durante horas en autobuses.

 Aprendió la palabra "ahorro" pero su práctica no era fácil cuando vio que los gastos, a veces urgentes, se disparaban. A pesar de estar varios años en el país, la soledad no paraba de alejarse de su vida actual. Le preguntó un día un compañero: ¿Y porqué no tratas de buscar algo mejor?, ¿Cómo? Si no puedo. Me paso todos los días, domingos incluidos, trabajando durante más de doce horas diarias. Por supuesto que prefiero tener algo de libertad a nivel personal pero no es fácil. Vivo acorralado para que el hambre no me atrape. Aunque esté lejos de Corea del Norte. Este es un mundo interesante y trato de acostumbrar lo más rápido posible pero no es una tarea fácil. Necesito más tiempo para establecerme. Quizá algunos años más. Mientra tanto, esto es lo que hay. Sigo buscando oportunidades donde las haya...

8/6/2014

¿Cumplirá la promesa o seguirá con el engaño?


 Hace algunos días, el régimen norcoreano anunció la posibilidad de enderezar las relaciones con el gobierno japonés y se han reunido en Estocolmo para empezar con las negociaciones sobre el tema de los secuestros que produjo durante seis años (1977-1983). Pero la pregunta es si Corea del Norte cumplirá su promesa de colaborar activamente a reducir el dolor de los familiares de japoneses cuyo paradero en el país sigue siendo una incógnita. Aunque yo barajo otra posibilidad un tanto pesimista si hablamos sobre el régimen. Que podría ser una maniobra para conseguir más ayuda financiera o humanitaria por parte de Japón a cambio de facilitar de manera cortada la información de los japoneses secuestrados ahí.

 En 2002, cuando el entonces primer ministro japonés Junichiro Koizumi prometió a Kim Jong-Il que iba a dar una cantidad más que suficiente como para salvar la economía norcoreana bloqueada por su práctica habitual alejada del escenario mundial si pedían perdón a los familiares y traer los restos óseos de los fallecidos a Japón junto con los certificados de defunción. El intercambio de favores parecía que iba a un buen camino hasta que dos años después, durante la prueba de ADN de dichos restos, los resultados eran distintos. Eran huesos de norcoreanos, posiblemente de personas corrientes víctimas de inanición. El enfado de los japoneses fue inmediato y cortó rápidamente la ayuda financiera distanciando aún más la relación entre estos dos países.

 Dudo que Kim Jong-Eun tenga constancia alguna sobre estos sucesos. Aunque su deber sería apresurar de lo más veloz posible para quitar aquella espina que su padre clavó a aquellos inocentes por secuestrar a sus descendientes o hermanos. El resultado de la colaboración, acordado al finales del pasado mes, se verá en cuestión de meses o quizá años. El tiempo sigue avanzando y ahora ya nadie parece recordar de aquellos sucesos que ocurrió en diversas prefecturas del país. Esperemos que la reunión se celebre, como es el caso de las familias separadas en Corea, lo más antes posible. Pero el movimiento del régimen me hace convertir en un desmoralizado.

 Nota: El siguiente vídeo es un cortometraje de animación que habla sobre el caso de Megumi Yokota, una de aquellas mujeres japonesas secuestradas por el régimen durante décadas anteriores.

Primera Parte

Segunda Parte

Tercera Parte