24 feb. 2016

Nuestros miedos (Cobertura especial desde Ginebra. Parte 1)

Oficina de las Naciones Unidas, Ginebra

 ¿Quién iba a pensar que estaría algún día de estos en Ginebra? Es una ciudad donde se caracteriza principalmente por la concentración de organizaciones mundiales como ACNUR, OIT, OMS, UNICEF (más de 30), pero también instituciones como el Banco Mundial o el FMI que frecuentemente son reprochados por sus decisiones controvertidas en algunos países. Si tengo que decir la verdad, he estado brevemente en la XVI sesión del Comité Consultivo por parte del Consejo de Derechos Humanos porque se trataba de una reunión menor (y limitado a diplomáticos y trabajadores de la ONU) comparado con la sesión número 31 del Consejo de Derechos Humanos que se celebrará durante 4 semanas empezando el día 29 de este mes y que se enfocará especialmente en la muy preocupando situación de derechos humanos en Corea del Norte cuyo régimen no sale especialmente bien parado después de que se presentará un informe demoledor por parte de esta organización. Lo que si he podido saber, gracias a los que trabajan en la ONU y de los representantes surcoreanos en Ginebra, es que la fecha donde Marzuki Darussman, investigador especial para este asunto, expondrá la situación será el día 14 de marzo desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche.
 
 Otro de los objetivos de mi viaje a Ginebra era mi reunión y acompañamiento a Lee Young-guk, el que fue el guardaespaldas de Kim Jong-Il pero que ahora denuncia las atrocidades del régimen norcoreano y que le han invitado para que pueda contar la realidad en Corea del Norte. Hace casi un año y medio, escribí un reportaje extenso sobre su historia y Lee conoció, en primera persona, las vivencias personales del desaparecido mandatario. Estaba programado para dar un discurso el martes 23 de febrero (cuyo detalle lo pondré en la siguiente entrada del blog), como invitado especial, en "Geneva Summit for Human Rights and Democracy" (organizado por decenas de organizaciones de distintos países) sobre la pésima situación de derechos humanos en Corea del Norte. Las peticiones para poder entrevistarle no paran de llegar y Lee se mostró preocupado.

 Extracción de la entrevista personal y de carácter informal con Lee en Ginebra caminando por las calles:

- "Está bien conceder entrevistas a distintos medios y de poder decir que es lo que está pasando en Corea del Norte. Pero estoy preocupado de recordar el pasado que trato de olvidar. La trauma aún me afecta física y psicológicamente...".
- "A veces pienso...si hubiera sido un ciudadano normal de Corea del Norte...no tendría tanto sufrimiento que estoy teniendo también en la actualidad. Pero en aquel entonces, si te dicen que seas el escolta del líder, no tienes otra forma que seguir esa orden. Yo estuve muy cerca de él, lo he visto todo, he desertado y ya no estoy en Corea del Norte. Pero las fantasmas del pasado sigue persiguiéndome cuando trato de decir mi testimonio ante el mundo". 
- "¿Gabriel, estás seguro que quieres seguir con esto?" (El autor dice que si y pregunta a Lee el porque de esa pregunta). "Porque luchar por los derechos humanos es una tarea ardua. A veces, es una lucha muy solitaria. Cada vez que salgo por la televisión, especialmente con mi estatus, no paro de recibir amenazas de forma anónima. De la gente que no conozco. Mi cuenta de Facebook ha sido hackeada. Es duro. Muy duro, todo esto. Tengo miedo. A veces, demasiado. Estamos expuestos a que nuestras vidas corran peligro cuando estamos luchando por el bien de la humanidad. Mientras sigas con lo de Corea del Norte, vas a tener miedo. Ahora o en el futuro. De eso, estoy seguro. Me alegro que estés conmigo aquí en ese lugar que apenas conocemos. Mañana (martes) tendré hasta diez entrevistas. Nos queda mucho trabajo por hacer". 

Ginebra de noche. Estación de tren Gare Conravin. 

18 feb. 2016

¿Qué será de ellos?


 Durante estas semanas solamente hemos visto la noticia del lanzamiento del satélite y su posterior celebración por parte del régimen para celebrar el éxito del evento, algo que la comunidad internacional ha reprochado con dureza y de manera casi unánime. La tensión, por enésima vez y cada vez que Corea del Norte realiza actividades de este tipo, crece de una forma vertiginosa que conlleva a decisiones que podría considerarse como precipitadas. Y esta vez ha sido el parón operativo del Complejo Industrial de Kaesong que está situado en la frontera entre las dos Coreas y que da acceso a la colaboración entre los empresarios de las pymes surcoreanas y los trabajadores norcoreanos.

 Esta decisión tiene dividida en dos, proporcionalmente hablando, a la opinión pública de Corea del Sur. No hay demasiada diferencia. Los que ven con buenos ojos esta decisión creen que esto hará que el régimen norcoreano se quede cabizbajo por sus acciones equivocadas. Mientras que los que critican esta decisión creen que los daños económicos superarán miles de millones de dólares afectando la poca "amistad" que hubo entre las dos Coreas y el anhelo de las empresas que buscan hacerse un hueco en ese complejo industrial. Pero estos antecedentes han sido demasiado repetitivos cada vez que la relación de estos dos países estaba en su peor momento. Por ejemplo, en 2009, el régimen norcoreano intentó bloquear hasta tres veces el acceso a los camiones que iban a entrar en Kaesong. Y por último, lo que pasó en abril de 2013 (quizá la más grave) cuando se cerró por completo. Hasta que en septiembre del mismo año se abrió otra vez.

 Pero aquí nadie pregunta sobre los trabajadores norcoreanos que están en ese complejo industrial. De aquellos hombres y mujeres que permanecen en silencio. En Corea del Norte, estar en aquel sitio es considerado como el mejor trabajo que puede tener un ciudadano y las solicitudes no paran de llegar a las instituciones correspondientes soñando que algún día podrán estar ahí. Pero a raíz del rifirrafe existente, la inseguridad se acecha sobre los más indefensos. En 2013, casi cincuenta mil trabajadores de origen norcoreano perdieron sus trabajos y enviados a sus ciudades de origen. Al carecer de datos concluyentes, no sabemos si en septiembre habían vuelto a Kaesong para laborarse o que esa oportunidad han sido cogido por otros. Ellos viven con la incertidumbre. Pero no pueden protestar porque eso es una actividad casi prohibida en Corea del Norte así que la obediencia bajo vigilancia es la mejor forma de la supervivencia. 

13 feb. 2016

El síndrome Galápagos


 En coreano hay un término que se utiliza frecuentemente pero que identifica a la sociedad de ambas Coreas: el síndrome Galápagos. Una noción que explica la autarquía de un determinado país insistiendo su propio sistema o modo de vivir desviando el criterio que sigue la comunidad internacional. Es un concepto que se ha aplicado, hasta ahora, en aspectos tecnológicos y económicos. Los países que más padecen este síndrome son Japón y, de cierta manera, Corea del Sur. Los ejemplos que se podría mencionar son, en caso de Japón, el sistema de telecomunicaciones, el uso de fax y de tarjeta bancaria que tienen sistema propio y cerrado. Mientras que en el caso de Corea del Sur podría ser los usos múltiples de plugins para activar la seguridad en una página web o el uso habitual de Hangeul (procesador de texto) cuando en el exterior se utiliza el Microsoft Word.

 Pero este concepto se puede aplicarse más allá de los aspectos tecnológicos y económicos. Es decir, también en la figura política. Y el ejemplo claro es Corea del Norte. Sabemos que esta semana el régimen ha lanzado un cohete, que muy posiblemente puede ser reutilizado como un misil, y que condujo a la condena casi unánime de la comunidad internacional. Especialmente me llama la atención la reacción de China que ha mostrado un cambio de actitud (distante) después de la supuesta prueba de la bomba de hidrógeno que anunció el régimen. Y el lanzamiento de la Kwangmyeongseong 4 ha sido la gota que ha colmado el vaso para que el Ministerio de Asuntos Exteriores chino criticara de manera oficial y firme dicha acción, algo que era impensable hace una década.

 Kim Jong-eun ha heredado de su abuelo el hecho de sentirse asolado del resto del mundo. Y Juche es la prueba contundente. Él camina solo pero se siente orgulloso de sus acciones que para él se supone que son correctos pero para el resto de los mortales no. La Naciones Unidas presentó hace algunos meses un informe demoledor que urge la necesidad de asistir a más de 2,2 millones de personas que padecen una desnutrición severa y que tristemente podría ser un dejavú de la hambruna de los años noventa. Pero al joven mandatario norcoreano lo importante es el aspecto militar, tratando de emular las "hazañas" de su abuelo. Él sigue caminando solo. Y para esquivar las inseguridades suyas, utiliza la purga, los lanzamientos y pruebas de objetos armamentísticos de gran peligro. Pensando que lo suyo es el camino correcto. 

17 dic. 2015

La realidad del asunto (Parte 1)


 Todos hemos sentido curiosidad por la primera salida del grupo femenino norcoreano Moranbong de su país. Y el primer destino no era otro sitio que China ya que con las escasas relaciones diplomáticas que mantiene Corea del Norte otro sitio posible para mostrar al público sus canciones de alabanzas al régimen podía ser Rusia. Las preparaciones iban bien hasta que llegó el aviso repentino de la cancelación de su show. Se podía intuir algo porque al régimen norcoreano siempre se le ha caracterizado de su inseguridad, incluso en tierras chinas. El ejemplo práctico era ver a los militares de alto rango con una expresión facial mezclada de tensión e irritación cada vez que se reunían con algún miembro destacado de Partido Comunista Chino.

 Según Reuters, el grupo Moranbong pisó Pyongyang en cuestión de horas por diversos conflictos diplomáticos que existe entre China y Corea del Norte poniendo especial énfasis en la reciente noticia del supuesto desarrollo de bombas de hidrógeno anunciado por el régimen norcoreano. Desde mi punto de vista, puede ser uno de los factores destacados pero no creo sinceramente que China, aquella superpotencia mundial emergente, esté preocupado por un acaecimiento que pueda ser una posible falacia orquestada por el régimen norcoreano. Ya sabemos, a estas alturas, que para la élite política del país, propalar rumores se ha convertido en su mayor virtud y de ahí, un punto estratégico.

 Para acercarse a la realidad del asunto, no hay otra cosa que mirar las fuentes del idioma natal. Según ellos, la posición de China se ha incomodado cuando vio que canciones iban a interpretar delante del público. Se puede leer claramente frases como "aunque esté dormido o despierto, yo solamente pienso en nuestro líder..." o "nuestro líder será quien nos salve de los enemigos..." La opinión pública china ya están diciendo por las redes sociales que estas letras son consideradas como absurdas y obsoletas. Quizá eso influyó entre la cúpula del Partido Comunista Chino que envió el aviso de cancelación. La delegación norcoreana tomó dicha decisión como una ofensa hacia su líder y volvieron de manera fugaz. El nerviosismo entre estos dos países crece cada vez más con los años y el futuro de Corea del Norte, a raíz de esto, es una incógnita incluso entre los más expertos de la materia. 

10 dic. 2015

Te abandono a ti pero no tu país


 Algunos expertos hablan que la decisión de Xi Jingping en abandonar a Kim Jong-eun, sí la persona, es cuestión de tiempo. Desde que Kim se subió al poder, en tres años, no hubo un encuentro oficial (ni informal) entre los dos líderes que hace algunas décadas cuya relación de hermandad parecía indiscutible. Muchos fácilmente pensarán que si existe algún tipo de fractura en dicho vínculo, el colapso del régimen norcoreano podría ocurrir a muy corto plazo abriendo así la apertura de un "nuevo orden" en Asia Oriental, rememorando el suceso de la unión de las dos Alemanias hace más de dos décadas. Pero la cuestión es que China sólo quiere sacar en medio a Kim o una parte de la élite política de Corea del Norte, no el territorio.

 Corea del Norte sigue merodeando en la palma de mano de China y en cuestión de estrategia, recursos naturales y seguridad, el país hermético tiene una utilidad importante para la emergente segunda potencia mundial. Es la herencia que recibió Kim Jong-eun cuando comenzó el mandato y su juventud precisamente no ha ayudado a profundizar el tema utilizando el tiempo en despropósitos para satisfacer sus necesidades personales, que roza el límite del capricho perverso del ser humano. Por su parte, Xi Jingping ha abierto una nueva forma de acercamiento estrechando el lazo primeramente con Corea del Sur, algo que a Corea del Norte no le ha gustado en absoluto y empezó a lanzar improperios como "traidor". Ya ellos mismos dicen que no son países hermanos y que cada uno interpreta por su cuenta el concepto de socialismo.

 China ha sido muy inteligente durante estas últimas décadas manejando el término "amistad" con el padre de Kim Jong-eun. El tránsito medianamente permitido a los comerciantes chinos en el territorio norcoreano y el alquiler de los territorios durante 50 años para expropiar bienes naturales para el desarrollo acelerado chino ha hecho que una gran parte de las propiedades en Corea del Norte sea de China. Todo depende de la decisión de la cúpula del Partido Comunista de China para cambiar el rumbo de Corea del Norte. Y Washington no puede hacer no demasiadas cosas por motivos como la lejanía y la constante enemistad que ha habido entre la Casa Blanca y el Partido de los Trabajadores. 

22 nov. 2015

¿Estrago o conservación?


 Parece que pueden notar ustedes mi gusto de repetir el caso de Rumanía durante la época de Ceaucescu. Pero esta vez no trato de criticar su personalidad que por una parte sus decisiones estaban, en su mayor parte, instruidas por su mujer Elena. Sino de tratar de comparar como toman las decisiones en Asia y Europa respecto a cicatrización del dolor pretérito con el estrago o la conservación de los edificios que sirvieron durante muchos años como escenario de atrocidades que muchos de nuestros antepasados quieren borrar de sus memorias personales. Por ejemplo, el Palacio del Parlamento Rumano es un grotesco edificio que se construyó a base del sufrimiento de los ciudadanos de aquel país europeo. Se barajó demoler para olvidar del pasado en 1990, justo después de la muerte de los Ceaucescu pero dicho sitio aún estaba en construcción que prontamente cambiaron de idea siendo, en la actualidad, el Parlamento, el Senado o el Museo del Parque del Totalitarismo y Realismo Socialista entre otros aspectos.

 En Corea del Sur, la invasión japonesa durante 35 años es un recuerdo que todavía sigue causando suplicio entre la población y la prueba de ellos era el edificio gubernamental de Corea que estaba bajo el colonialismo japonés. Dicho edificio se había construido enfrente del Palacio de Gyeongbok-gung como símbolo de imposición de su poderío en la sociedad coreana. Después de la rendición de Japón y la retirada de la península de Corea, se barajó en hacerlo desparecer de manera inmediata. Pero este edificio no se había demolido hasta el año 1995 celebrando el 50 aniversario de la independencia obtenida por la capitulación de Japón. Lo que trato de explicar es como es el funcionamiento en continentes diversos para olvidar del dolor. Uno ha optado en mantenerlo mientras otros en eliminar por completo.

 Entonces, ¿que pasará con los edificios gubernamentales cuando las dos Coreas se reúnan o cuando el régimen norcoreano sufra un colapso en algún momento de nuestras vidas? En Corea del Norte hay más de treinta mil estatuas de bronce de altura que alcanza las varias decenas de metro de altura. Pero también habrán pensado en derruir hasta que queden cenizas o cambiar el Palacio de Kumsusan (ver imagen superior) en un museo para recordar las atrocidades del régimen norcoreano que causó durante décadas sobre su población civil. Unos refugiados norcoreanos han opinado que se podrían eliminar un 90% de aquellas estatuas y conservar unas pocas como prueba fundamental de la memoria histórica. Otros piensan que olvidar la personalidad de Kim Il-Sung no será una tarea fácil y que llevará algunos años para saber que aquel líder sólo era un hombre que destacaba por tener una gran ambición en el poder. Este tipo de debate no se puede dar el fin a corto plazo sino que sería algo infinito dando como herencia a nuestra futura generación el recuerdo del dolor nuestro y de los que ya se habían ido. 

15 nov. 2015

Los verdaderos datos se cuentan después


 Cuando nuestros representantes inauguran un edificio público o se comprometen llevar a cabo un proyecto que implica a los residentes con el fin de mejorar las instalaciones de una determinada comunidad, durante los primeros años, damos la bienvenida con entusiasmo. Hasta que llega el momento donde descubrimos que cantidad de dinero se ha invertido en realidad y si ha existido la implicación de alguna perversión política que fácilmente incluye maletines llenos de billetes de dudosa procedencia. Casi en todos estos proyectos a nivel público, estén donde estén, este tipo de corruptela es concurrente. Pero cuando hablamos sobre Corea del Norte, el caso tiene sus pequeñas diferencias ya que es el propio régimen quien se anima a fomentar la deshonestidad obligando la aprobación de sus habitantes a base de coacciones ya tanto se han acostumbrado.

 Ya ha pasado casi un poco más de un mes desde que se celebró el 70 aniversario de la fundación del Partido de los Trabajadores. Y es a partir de ahora cuando descubrimos el número aproximado del gasto que se ha realizado para este evento: 2.000 millones de dólares americanos. A parte de que se ha parado por este motivo de celebración, el funcionamiento de todas las bases (de lo pocos que quedan) industriales que hay en Pyongyang y en algunas ciudades del país (Hamhung puede ser perfectamente uno de ellos). Además, el parón que se ha registrado por parte de los trabajadores para preparar el evento tuvo un impacto económico negativo por seguir la corriente de un régimen que utilizaba la misma estrategia para limpiar la imagen de su país. A raíz de esto, la decepción hacia la élite política del país ha crecido aún más entre la población norcoreana que siguen quejando discretamente.

 Otros quejidos también venían por parte de los militares y estudiantes que durante este verano entrenaban día y noche el desfile que solíamos ver por los medios de comunicación. Pedían descanso al padecer deterioro a nivel físico y psicológico pero los dirigentes hicieron caso omiso a sus peticiones que las víctimas empezaron a surgir entre los participantes. El estilo de caminar durante el desfile, alzar las piernas hasta unos 90 grados de forma incansable los 415 metros que mide la plaza ha generado artritis y pleuresía que parte de los miembros ha tenido que ser sustituidos a última hora. Los habitantes preguntan: ¿si con la cantidad de 100 millones de dólares es capaz de alimentar a toda Corea del Norte durante un año, porque malgastan 2.000 millones de dólares en solo un día que rara veces recordamos? En todas las historias de la incongruencia institucional, los verdaderos datos se cuentan después. Aunque ellos traten de disimular, las verdades suelen salir más rápido a la luz de lo que ellos piensan. Este caso no iba a ser menos. 

2 nov. 2015

El testigo que vio aquel movimiento


 Algo pasaba en Europa Oriental durante los años finales de los 80. Poco a poco, los ciudadanos de estos países se levantaban contra la dictadura que subyugaba durante varias décadas de la Guerra Fría. Pero especialmente un acontecimiento que dejó conmoción a la comunidad internacional fue la ejecución televisada (por un medio francés) de Nicolae Ceaucescu y Elena Ceaucescu, una hora y media después del juicio realizado por los militares rumanos. La fotografía de estos cuerpos sin vida de los Ceaucescu inmediatamente dio la vuelta al mundo. Durante aquel entonces, casi la inmensa mayoría del pueblo rumano celebró esta desaparición pensando que el comunismo había acabado y que la democracia iba a ser una realidad a corto plazo.

 La noticia de la muerte repentina de los Ceaucescu también llegó a Corea del Norte. Durante los finales de los años 80, Kim Jong-Il era virtualmente el que gobernaba el territorio norcoreano debido a la vejez de su padre y ya ocupaba cargos relevantes sustituyendo a Kim Il-Sung. Horas después de ver la noticia sobre la ejecución en Rumanía, Kim Jong-Il ordenó a sus funcionarios que estaban en el exterior el vídeo que contenían dichas imágenes en cuestión de horas. Según el testimonio de Kenji Fujimoto, conocido como el cocinero de los Kim, cuando observó la muerte de los Ceaucescu, repentinamente, su rostro se puso pálido y empezó a temblar diciendo lo siguiente: "Nosotros también acabaremos como Nicolae y Elena como no atrapemos y matemos a los que están en contra de nuestras decisiones en Corea del Norte". 

 Puede que Kim Jong-Il haya encontrado semejanzas, al ver el vídeo, en su suntuosa vida haciendo caso omiso a las peticiones del pueblo suyo. Y que las consecuencias no podían ser buenas para él y su entorno en el caso de que ocurriera una sublevación contra el régimen norcoreano. Entonces Fujimoto dijo que durante los años siguientes, desde que murió los Ceaucescu, las desapariciones de varios miembros dentro de la élite política del país ocurrió de una forma tan despiadada que muchos preferían prometer su lealtad de manera íntegra al nuevo líder para poder sobrevivir de la purga. Y todo esto para paliar la inseguridad de un hombre que ansiaba estar en lo más alto del poder emulando la personalidad de su padre, algo que nunca pudo conseguirlo hasta el día de su muerte.

Kenji Fujimoto, el cocinero personal y testigo de los Kim

31 oct. 2015

¿Cuál es su concepto de la revolución?


 Salió la noticia de que el régimen norcoreano convocará en mayo (sin ser aún oficial) del año que viene el séptimo congreso del Partido de los Trabajadores desde su fundación en 1945. La pregunta que surge aquí es, ¿solamente se han realizado siete veces durante los 60 años de historia del partido que lleva dominando Corea del Norte? Lo que destaca realmente es que el sexto congreso se realizó hace 35 años (en 1980) cuando aún Kim Il-Sung seguía en el poder. Significa que el anterior líder desaparecido Kim Jong-Il se veía incapaz de organizar un encuentro como este. Claro que cuando él tomó el control en el país, una gran tragedia olvidada por nosotros comenzaba a expandirse sobre su territorio siendo las víctimas los habitantes débiles.

 Según KCNA, el objetivo principal de convocar este congreso es para reforzar más la demanda del partido y la revolución en curso que es seguir poniendo en práctica el Juche, conocido por la autosuficiencia. Bien, el concepto de la revolución en Corea del Norte se basa principalmente luchar contra las fuerzas hostiles que son los países que abrazan al imperialismo, comenzando por Estados Unidos y Corea del Sur. Promueven el fomento de la aversión hacia todos aquellos que critican sus perversidades que ellos mismo demonizaban cuando comenzaban con la construcción del socialismo norcoreano. Es decir, en estos momentos, están lanzando una indirecta a aquellos que duramente le vituperan lo relacionado con la violación de los derechos humanos en Corea del Norte.

 Mientras que en este lado del mundo, el concepto de la revolución se ha basado en luchar contra la intolerancia como el surgimiento del racismo, la desigualdad social y económica, y el crecimiento de los prejuicios hacia otros colectivos; en Corea del Norte dicho concepto tiene un significado que incita a la involución. Las represalias hacia los que piensan diferentes o manifiestan la injusticia que existe en diferentes espacios públicos siguen persistentes. Entonces el resultado que sacamos a raíz de estos sucesos es nuestra condena por sus acciones. Y ellos responden nuestra preocupación con el uso de la hostilidad aplazando por enésima vez la posibilidad de un progreso próximo.

24 oct. 2015

12 horas de aproximación


 Un poco más de 60 años después, hace tres días, el gran momento les tocó a ellos. A 389 personas, formado por 96 familias, con rugosidades y lunares en sus rostros que certificaban la espera de anónimos para ver a uno de los 141 miembros que fueron enviados por parte de Corea del Norte. Si en el caso de que se decidiera celebrar dicha reunión en tierras surcoreanas, el régimen norcoreano iba a reaccionar de manera hostil. Por eso, decidieron, para no retrasar más el encuentro, en el punto medio (?) de la península. En un hotel situado cerca del monte Geum-gang. El tiempo dado por ambas delegaciones para las familias separadas era de 12 horas. Durante aquel tiempo, que no llenaba el día entero, tenían que contar sobre la vida que han tenido ellos durante más de 60 años, a abrazarles y a acariciar el rostro que mostraba el sufrimiento del ser humano.

 Durante estos cinco años que escribo este blog, estas reuniones solamente se han celebrado dos veces. Y gracias a la mediación de la Cruz Roja Coreana que hace un papel realmente importante para intermediar a ambas Coreas con el fin de lograr más encuentros como la que presenciamos por los medios esta semana. Lo que sí quiero decir es que con los desacuerdos que existen entre estos dos países (aunque en este aspecto, el régimen norcoreano es el mayor culpable por incitar a la cancelación en caso de que no satisfaga sus caprichos diplomáticos) las verdaderas víctimas son estos ancianos cuya lista de espera tiene un número descomunal: 65.000 que esperan que llegue una respuesta positiva sin conocer detalladamente el estado físico que están sus familiares en Corea del Norte. ¿Se imaginan estar separados de sus padres, hermanos o amigos durante décadas sin poder mandar una carta que contengan palabras de emoción o una llamada telefónica? 12 horas es un periodo de tiempo demasiado cruel para los familiares cuando la separación de las dos Coreas es el resultado del egoísmo humano que tanto nos ha caracterizado.

 Y se han separado. Por segunda vez. En decenas de autobuses por caminos distintos. Algunos habían dicho que ya podían morir tranquilos y que eran felices al poder ver por última vez a sus seres queridos. Otros, ya demasiados mayores, no paran de llorar. Tienen algunos la esperanza, que se apaga a raíz de la edad avanzada, de que la reunificación ocurra antes de su desaparición. Y dos realidad ocurrirán a partir de ahora en las dos Coreas: en el sur, los recién llegados intentará combatir la soledad ante una sociedad que sigue menospreciando la vejez mientras que en el norte, los familiares presenciarán como los obsequios que contengan valor alguno serán requisados por el régimen norcoreano y volverán a sus hogares con las manos casi vacías. Esperando el consuelo en el abrazo de sus nuevas familias.

 Actualización: La segunda ronda se celebró desde este sábado y terminará este lunes. Reunirá a unos 260 surcoreanos de 90 familias con un número aún indeterminado de norcoreanos.