17 oct. 2019

La inmensa locura


 Todos sabemos que su "pronta" edad (36 años) está gobernando un país que había heredado de sus antecesores y que ocupa cargos tan relevantes como jefe del Partido de los Trabajadores, presidente de asuntos estatales de Corea del Norte y general en jefe militar de la República Democrática Popular de Corea. Al ser una nación de carácter socialista, todas las pertenencias forman parte del Estado. Es decir, en esta ocasión, de este hombre. Según el testimonio de un desertor norcoreano de alto cargo del área 39, es decir, los que se encargaban de atraer la moneda extranjera a través de los juegos del azar u otras actividades que no destaca precisamente por su legalidad, se estima que el patrimonio de Kim Jong-un puede ser entre 3 a 5 billones de dólares. Entre la élite norcoreana y el cuerpo militar se practicaban la entrega de obsequios de alto valor con el fin de mostrar la fidelidad más absoluta y que no haya una oleada de traición que posiblemente conllevaría al colapso del sistema socialista norcoreana. Sin embargo, las sanciones de las Naciones Unidas debido a la crisis nuclear hicieron cambiar de estrategia a Kim de iniciar la purga para así, recaudar el dinero a su forma.

 Kim Jong-un es destacado por su afición de coches cuyo número supera la centena. Sólo en 2014, gastó más de 15 millones de dólares en automóviles de alta gama. Sobre todo, dispone de un Mercedes-Benz S600 valorado en casi 2 millones de dólares y las balas o las granadas no pueden penetrarse a dicho vehículo. Mientras que cuando se desplaza a zonas rurales utiliza el coche de la misma marca cuyo modelo es GL Class. También dispone de un Audi R8, Land Rover, Lexus, Lamborghini o Bugatti. Su querencia por los vehículos se refleja en el libro del texto de la asignatura de "Historia de la Revolución por parte de nuestro gran líder Kim Il-Sung" cuya materia se imparte en bachillerato, describiéndole que Kim Jong-un empezó a conducir desde los tres años y que ya dominaba la técnica de la conducción yendo por las carreteras vacías antes de los ocho años.

 Si hablamos de las propiedades, Kim Jong-un posee 33 mansiones por todo el territorio norcoreano siendo su residencia principal la más costosa valorado en 150.000.000 dólares. También se ordenó reformar el palacio del sol Kumsusan (lugar donde están enterrados los cuerpos de sus antecesores, Kim Il-Sung y Kim Jong-Il) cuyo coste se elevó hasta los 890.000.000 dólares. Dennis Rodman, que siempre presumía de su amistad ante las cámaras con el dirigente norcoreano, dijo que Kim poseía 3 islas privadas con instalaciones como estadio de fútbol tipo FIFA, pistas de tenis, cancha de baloncesto y parque de atracciones de estilo acuático. Además, Rodman tuvo la ocasión de ver, junto a Michael Jordan, que Kim disfrutaba de su yate de 60 metros de origen británico cuyo coste ronda casi el millón de dólares, numerosos jet-skis y cientos de caballos. Por último, entre sus caprichos están vodkas importados desde Rusia con el valor de casi un millón de dólares al año, quesos emmental suizos que ronda su valor de consumo unos 60.000 dólares o ropa interior para satisfacer al escuadrón de placer llamado gippumjo con el valor de casi 3 millones de dólares según un artículo de Daily Mail británico.

 Hay un dicho en coreano que dice que en la herencia del poder no pasa más allá de tres generaciones. Es decir, Kim Il-Sung, su abuelo, era quien realmente disfrutaba de todo el poder que le rodeaba, especialmente después del fin de la II Guerra Mundial. Su heredero, Kim Jong-Il, era quien se encargaba de mantener el poder absoluto norcoreano. Y el actual mandatario Kim Jong-un es quien se está descuidando ese "conservación" del poder repitiendo la historia aquella donde Luis XVI y Maria Antonieta practicaba la extravagancia más disparatada cuyo resultado ha sido la desaparición de sus existencias fruto de la ira del pueblo que no aguantaba la sinrazón de la élite. Quizá la cronología está teniendo su momento de dejavú y que el despertar del pueblo norcoreano, aquellos que viven en la penuria, no sea tan utópico como pensábamos desde hace algunos años. 

30 sept. 2019

La travesía de los engañados

Imagen de Reuters y VOA

 Fue desde finales de los años 50. Un poco después de la firma de armisticio por la Guerra de Corea. Ambos países tenían que reorganizar sus territorios bajo la nueva orden dividido en el capitalismo y el comunismo. La estructura social orquestado por ambas ideologías parecía consolidar en Corea del Norte y Corea del Sur. Sin embargo, una llamada de petición para que les atiendan empezó a sonar desde Japón. Los miembros de la organización Cho chong-ryeon, organización muy cercana a la ideología de carácter socialista establecida en la isla nipona, sean hombres o mujeres, adultos o niños, con sus trajes tradicionales coreanos de dos tonos (blanco y negro) y al estilo minimalista, pedían a Kim Il-Sung que ellos anhelaban quedar en Corea del Norte. Y sus deseos fueron concedidos por el régimen realizando un gran despliegue mediante un inmenso barco llamado Man kyung-bong que durante 25 años (desde 1959 hasta 1984) hizo la cantidad de 186 travesías para casi 100.000 esperanzados por estar cerca del líder Sol. 

 Para el régimen norcoreano, era la mejor noticia que podía tener. Necesitaba de carácter urgente manos de obra y especialmente, medios económicos a corto plazo y los bienes de los deseosos por pisar aquel territorio hermético era lo más cercano para lograr sus objetivos ideológicos. La travesía comenzó desde la ciudad de Niigata hasta la ciudad de Chongjin. Corea del Norte utilizó la propaganda alegando que esto era el "regreso voluntario" por parte de estos hombres coreanos que residían en Japón. Ellos, los que estaban en la isla, sus antepasados eran de origen de zonas como la isla de Jeju o Busan. Pero ellos querían marchar a Corea del Norte porque pensaron que el régimen era el mejor preparado para lidiar una reunificación de ambas Coreas. Muchos de ellos pensaron que la división era algo pasajero y que la estancia en Corea del Norte era temporal. Además, como dato importante, después de la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial, la discriminación de los ciudadanos nipones y la alta tasa de desempleo afectaban principalmente a ellos. El régimen norcoreano conocía dicha situación y utilizó la estrategia de repetir un vocablo tan mágico como "paraíso" para atraer a estos hombres. 

 Cuando llegaron al puerto de la tercera ciudad más grande Corea del Norte, Chongjin, muchos, de forma inmediata, se dieron cuenta del engaño. Y preguntaran que si no habían dado de la mentira durante más de dos décadas y media de travesía. Pocos años después de la primera llegada de estos esperanzados, al descubrir la verdad, empezaron a mandar mensajes subliminales como "La lechuga se ha vuelto amarilla. No está dando sus mejores frutos". Eran palabras que indicaban el fraude del régimen y que no subieran a ese barco. El descenso de la gente que querían ir a Corea del Norte desde Japón era palpable. Mientras que los que se quedaron tuvieron que vivir una vida ardua. Luchando cada día con lo justo para alimentarse. Entre esas casi 100.000 personas, una de ellas es aquella mujer arrepentida que se accedió a ser entrevistada y cuyo testimonio está en mi primer libro "La marcha infinita". Su apellido es Kim y exclamaba porque había pertenecido a esa organización y que si no fuera por ello, su vida podía haber sido muy diferente. Decía, con una tímida sonrisa, con menos arrugas en su rostro como su hermana ya que ella se había quedado en Japón. 

11 sept. 2019

Su modo de ajuste


 Japón sigue sin seguir el ejemplo de Alemania de disculparse por sus crímenes cometidos durante la Segunda Guerra Mundial ante los países víctimas de sus actos pretéritos. Cuando el canciller alemán de aquel entonces, Willy Brandt, se arrodilló en Varsovia el día 7 de diciembre de 1970 para pedir disculpas por los crímenes del nazismo, una pequeña grieta acababa de abrirse en el Telón de Acero dando paso a una posible disminución del alejamiento entre los dos bandos en la época de la Guerra Fría. Durante aquella década, Japón estaba más pendiente en un aceleramiento económico con el fin de olvidar el mustio estado de la posguerra que había padecido, además de los efectos varios del lanzamiento de las bombas de Hiroshima y Nagasaki, que contactar con los países que había invadido desde principios del siglo XX hasta 1945 para pedir perdón. 

 Cabe añadir que Japón compensó a Corea del Sur (durante el mandato de Park Chung-hee) mediante una cantidad de dinero, considerada insuficiente e cínica por la opinión pública surcoreana, para zanjar el tema de los cometidos atroces que orquestaron durante varias décadas. Sin llegar a pedir disculpas como Alemania. Corea del Sur, con el dinero recibido, hizo de ella una base para su desarrollo económico durante a partir de 1970. Sin embargo, Corea del Norte no ha sido el "beneficiario" de esa compensación que podía suponer unos 10.000 millones de dólares. Una cantidad que podía satisfacer los caprichos de Kim Il-Sung y Kim Jong-Il durante, al menos, 50 años. Aquel resentimiento quizá se traduzca en secuestro de civiles japoneses para que el gobierno japonés también le compensara económicamente de alguna manera. 

 Quizá haya conseguido que Japón utilizara toda su artillería diplomática y financiera para llegar a un acuerdo con Corea del Norte consiguiendo parcialmente el objetivo que habían planteado utilizando a inocentes. Sin embargo, estas acciones llevadas por parte del régimen norcoreano han hecho que la relación entre ambos países empeorara con el tiempo, a pesar de varios intentos de reconciliación, y el intento de solución no está siendo provechoso dejando una herida indescriptible en los familiares de las víctimas de estos secuestros. Ambos gobiernos siguen sin pedir perdón por sus pasados hechos y los sollozos de los civiles están siendo ignorados por los responsables. El engreimiento de los causantes no parece tener un desenlace y las arrugas de los que han esperado por una respuesta durante muchísimo tiempo parecen tirar la toalla en el final de sus tiempos. 

 Nota 1: Shinzo Abe pidió disculpas por los actos de Japón durante la Segunda Guerra Mundial en 2015 pero dicha acción sigue sin ser considerada por países como China o Corea del Sur. 

7 sept. 2019

Durante estos casi 40 años...


 En Japón está pasando algo curioso. Shinzo Abe, aquel hombre que lleva el segundo mandato desde diciembre de 2012, después de un año de breve mandato entre 2006 y 2007, se está permaneciendo en el poder que este año se cumplirá casi los 7 años. Una "hazaña" que no ocurre desde el mandato de Koizumi (aquel hombre que consiguió estar de primer ministro más de cinco años) y que Yasuo Fukuda, Taro Aso, Yukio Hatoyama, Naoto Kan y Yoshihiko Noda no consiguió estar en el poder más de un año. La opinión pública japonesa cree que la popularidad actual de Abe se debe a su estrategia de rigidez ante los caprichos del régimen norcoreano durante los tres mandatos de Koizumi. Especialmente, no ceder ante el chantaje de Corea del Norte relacionado con el secuestro orquestado de los ciudadanos japoneses por parte de la élite norcoreana desde los años 80. Con ello, ha conseguido que Tokio fuera la sede de los Juegos Olímpicos el año que viene y realizar una fórmula para sacar a su país después de décadas de estancamiento económico, el "Abenomics". 

 La práctica del secuestro de los ciudadanos japoneses por parte del régimen ocurrió desde 1980 con el fin de atacar Corea del Sur ante una enemistad demasiado visible entre ambas Coreas durante la Guerra Fría. Hasta en 2002, después de la cumbre de Japón y Corea del Norte, el régimen no admitía estos secuestros. Su estrategia era tan cuidada que incluso convenció a los militantes de partidos de la izquierda de Japón para que negaran esos antecedentes. El cambio de idea sobre reconocer dichos actos tenía relación con recibir cantidades considerables de dinero. Sin embargo, los japoneses no entendían como podía el régimen negar durante más de dos décadas lo sucedido. Además, otro aspecto que hizo enfadarles fue cuando el gobierno japonés pidió oficialmente las cenizas de Megumi Yokota (el régimen norcoreano afirmó que estaba muerta), y cuando lo entregó, al hacer la prueba de ADN, era de un ciudadano de origen norcoreano. 

 Otro acto que no podía entender los japoneses, durante la reunión del 2002, era que el régimen norcoreano hizo que cinco ciudadanos secuestrados pudieran a ver a sus familiares después de muchos años pero que tenían que volver al territorio norcoreano por miedo a que se filtrara información que detallaba la realidad del país. Aquí se dice que Abe hizo que no volvieran a Corea del Norte y a partir de entonces, la relación entre ambos países empeorara. El actual primer ministro sigue alardeando esta estrategia como si fuera su hazaña más destacada. Pero aún quedan asuntos pendientes relacionado con el caso, y que se ha mencionado este aspecto en la ONU, para poner fin a la espera de los familiares, que siguen esperando una respuesta a pesar de que la certidumbre es un vocablo que poco a poco se aleja de ellos. 

31 ago. 2019

El largo y complicado proceso

Imagen del canal de televisión Channel A

 Mientras que el mundo observa mediante los medios de comunicación cómo Corea del Norte lanza misiles sin ningún motivo claro ante la mirada distraída de Estados Unidos orquestado por Trump, desde Seúl nos llega una historia pesarosa cuya víctima es una madre de origen norcoreano de 42 años que falleció junto a su hijo de seis años por inanición en su apartamento situado en el distrito de Gwan-ak. Sus cuerpos fueron descubiertos a finales del mes de julio ante el hedor que se podía olfatear los vecinos en ese piso. Ella llegó a Corea del Sur sola hace diez años cruzando el río Tumen y pasando por China y Tailandia hasta llegar al aeropuerto de Incheon. Como casi la mayoría de los norcoreanos, ella había dicho a un conocido suyo que en su ciudad natal el hambre era el fantasma más temible y vio como su entorno iba desapareciendo. 

 Una vez llegado a Corea del Sur y haber sentido la libertad, tenía que lidiar el largo proceso de adaptación en una sociedad tan diferente como la surcoreana. Consiguió traer a su pequeño hijo y a pesar de que trabajaba, su progreso en esta nueva sociedad no era satisfactorio para ella. Sus condiciones seguían siendo precarias y pidió ayuda al gobierno (al Ministerio de Reunificación) pero fue petición fue denegada ya que, por parte de dicho ministerio, las ayudas son facilitadas cuando los refugiados norcoreanos llevan en el país hasta un máximo de cinco años desde que han llegado. Ella, que llevaba unos diez años, tenía que buscarse la vida con su propio medio ya que la consideraba como alguien que está "plenamente" integrada en Corea del Sur. Al ser dos sociedades tan distintas, muchos estudiosos de la temática discrepan con las medidas del gobierno pensando que el primer año de estancia en Corea del Sur por parte de los norcoreanos es correspondiente a primer año de vida. 

Imagen de la organización NAUH 

 Unos días después de conocerse el fallecimiento de esta mujer y su hijo, en el centro de Seúl, se ha instalado una pequeña carpa intentando dar el pésame por parte de los transeúntes. Sin embargo, la realidad es que en un día no han pasado ni diez personas para darle el último adiós, sino refugiados norcoreanos que han querido dar el último adiós porque ellos entienden perfectamente la situación que ha atravesado ya que ellos también pasaron por algo similar. Esto nos hace pensar, que a pesar de que Corea del Sur tiene el sistema más evolucionado respecto a las políticas de ayuda a los refugiados norcoreanos, aún hay aspectos que se debe mejorarse y tener, sobre todo, el consenso adecuado de varios sectores de la sociedad. Sin embargo, se necesitarían años de trabajo para alcanzar un agrado quizá completo. 

9 ago. 2019

La intención de 44 años después...

Cartel promocional para presentar la candidatura de los JJOO por ambas delegaciones coreanas

 Cuando vi por primera vez unos Juegos Olímpicos fue mediante unos videocassettes cuyo título era "88", la atracción hacia ese mayor evento deportivo que se celebra cada 4 años era inmediato. Se mezclaba varios factores. Desde la asociación de diferentes pruebas deportivas, sean de pelota, lucha o pruebas de resistencia hasta que el acontecimiento personificaba el entendimiento entre diferentes culturas y simbolizaba durante 16 días, de alguna manera la paz. Sin embargo, con el tiempo, uno se da cuenta que detrás de la celebración de unos Juegos se mezclan unos intereses económicos no muy transparente por parte de los organismos públicos que incluyen sobornos encubiertos para que no les descubrieran, sospechas puntuales de dopaje (sobre todo con los atletas rusos justo antes de Río 2016) y sobrecoste de las instalaciones que se convierten en deudas que finalmente tendrán que pagar los civiles (que pregunten a los canadienses después de Montreal 1976).

 Aunque en Europa, muchas ciudades intentan evitar formar parte de la lucha por ser la sede de unos Juegos por el sobrecoste que supone todo el proceso, en Asia, las ansias de que su ciudad natal el lugar elegido forma parte de orgullo nacional. El año pasado, los Juegos de Invierno ha sido en Corea del Sur, el año que viene en Tokio y en 2022 (el de invierno) en Beijing. Al ser el de 2024 en París y el de 2028 en Los Ángeles, e comité olímpico de Corea del Sur y Corea del Norte ha arrancado motores para que Seúl (al descartar Busan) y Pyongyang sean sedes conjuntas para albergar los Juegos de Verano de 2032. Quizá es una idea bienintencionada y ambiciosa que pueda recibir unos aplausos por parte de la comunidad internacional, pero el escenario que puede simbolizar la paz en la región tiene numerosos deberes que finalizar como dar por concluido el programa nuclear por parte del régimen norcoreano, juzgar a los culpables de las graves violaciones de derechos humanos en Corea del Norte y sobre todo, eliminar todo tipo de prejuicio entre los ciudadanos de ambas Coreas.

 Y la historia reciente nos ha demostrado que el cambio de legislatura en Corea del Sur cada cinco años, puede hacer que tambalee estas reuniones y apretones de manos entre ambos dirigentes que se muestran en los medios. La situación puede llegar a ser tan delicada que una expresión equivocada por parte de alguno puede conllevar a que las negociaciones se rompan o que cambie el curso de la historia. Como pasó con la caída del Muro de Berlín. Aunque, en este caso, el proceso no se sabe por dónde puede disparar. Si los Juegos de hace más de 30 años (el de Seúl) demostró de alguna manera aparcar las diferencias que había entre los dos bandos de la Guerra Fría, en el hipotético caso de que logren albergar estos Juegos, esperemos que sea el epílogo de la última frontera de dicha guerra. Aunque antes tendría que competir con alguna candidatura originaria de África que también se han mostrado interés estos días.

 Nota 1: En septiembre daré noticias relacionadas con el segundo libro (teatro) "Los obstáculos". Se hará presentaciones y esperemos que pronto lo veamos en algún escenario de España.

 Nota 2: El martes 14 de agosto, me harán una entrevista sobre los libros y Corea del Norte en Radio María a las 11:15 de la mañana en directo. Y también creo que se emitirá en 70 países. Para los residentes en España, acordaros que cada municipio tiene una frecuencia diferente. Gracias. 

5 ago. 2019

Cuando Boris se atrevió y cómo acabó

Boris Yeltsin junto al ex presidente de Corea del Sur, Kim Young-Sam en junio de 1994

 Cuando el destino de Rusia depende actualmente de las decisiones de Putin y quizá, algún desvarío que a veces le ocurre al actual mandatario que ya destacó desde su época de la KGB, su posición hacia Corea del Norte se mantiene, de algunas formas, neutra respecto a su antecesor Boris Yeltsin. Las opiniones de los rusos hacia Boris pueden ser diversas. Desde que ha sido el máximo responsable de dejar caer a la Unión Soviética y que haya perdido el estatus de la única superpotencia que podía lidiar a Estados Unidos; hasta el que dirigía para que Rusia abrazara al capitalismo y que una nueva forma de ideología podía también aterrizar en la Unión Soviética, a parte del comunismo. Es cierto que el índice de corrupción aumentó durante su mandato que muchos decían: "Esto con la URSS no pasaba". Y aquel cambio repentino del rumbo sigue teniendo consecuencias en la materia de desigualdad económica y social en ese país. 

 A pesar de estos calificativos que recibió Boris en su país, tuvo en mente en mantener una muy buena relación con Corea del Sur porque personalmente no le gustaba Corea del Norte. Muchos ciudadanos surcoreanos pensaron que a pesar del "cambio" del país, ellos, los rusos, seguirían apoyando a Corea del Norte. Y el régimen norcoreano tenía a su favor la tergiversación de la historia sobre la Guerra de Corea haciendo saber al mundo entero, mediante la propaganda, que el verdugo de aquel acontecimiento que ocurrió en la península ha sido Corea del Sur. Sin embargo, Boris Yeltsin pasó a la acción revelando documentos secretos relacionados con la Guerra de Corea como la conversación entre Kim Il-Sung y Stalin y que todo empezó mediante la querencia de Kim de atacar Corea del Sur a mediados de 1950. Además, rompió definitivamente los acuerdos de confraternidad que tuvieron Corea del Norte y la Unión Soviética durante décadas. 

 También pidió perdón por el atentado de Korean Air 007 que ocurrió en 1983 y que fue ejecutado por agentes soviéticos cuyo resultado fue la muerte de los 269 pasajeros en ese avión. Entregó la caja negra relacionado con aquel incidente. Su insistencia en cortar todo tipo de relación con Corea del Norte también derivó de alguna manera que la ayuda económica rusa se parara y que originara la hambruna de los años 90 en el país. Pero tenemos que dar la cuenta que los factores más importantes relacionado con la hambruna ha sido el error humano por parte del régimen y las condiciones meteorológicas negativas. Sin embargo, como dato importante, la transición apurada de la Unión Soviética a Rusia hizo que muchos ingenieros de aquel país se quedaran en condiciones de precariedad. Eso hizo que Corea del Norte trajera a estos hombres a su territorio con el fin de aportar a fabricar los misiles que siguen prosperando a cambio de un sueldo que rondaba los ocho mil dólares al mes y alojamiento de gran exclusividad. Entendemos que, en el mundo diplomático, la estrategia es un punto fundamental para obtener el mayor interés del tipo que sea. Y la historia actual nos lo ha mostrado, en este caso, un final agridulce por parte de este hombre que en su país sigue siendo tratado como un indigno. 

 Nota 1: En septiembre daré noticias relacionadas con el segundo libro (teatro) "Los obstáculos". Se hará presentaciones y esperemos que pronto lo veamos en algún escenario de España. 

2 ago. 2019

La verdad no es optimista

Un misil balístico lanzado por el régimen norcoreano esta semana

 Muchos decían que si ya era sorprendente el encuentro entre Kim Jong-un y Donald Trump en junio de 2018 en un tercer territorio llamado Singapur, con el fin de rebajar la tensión que históricamente lo arrastraba durante décadas desde el armisticio de la Guerra de Corea. La comunidad internacional pensó que esto iba a ser el principio del fin de una larga batalla ideológica que no fue una tarea fácil de acortar durante incluso el fin de la Guerra Fría. "Hemos superado muchos obstáculos..." o "Vamos a tener una gran relación" decían. Un poco más de un año después, se reunieron en la zona desmilitarizada bajo la mediación de Corea del Sur, para intentar convencernos de que el mundo puede estar tranquilo. Durante este tramo, tanta gente me decía: "Por fin, Gabi, habrá paz en la península coreana. Estarás satisfecho". 

 "Entiendo que estas noticias pueden invitar al optimismo, pero aún queda mucho que observar. Sin embargo, no podría estar del todo contento", dije. Y efectivamente, parece que mis presentimientos no fallaron cuando el día 24 de julio lanzaron, ante la sorpresa de muchos y la mía incluso, dos misiles de prueba. Y durante esta semana, en varios días, más misiles se han lanzado que por parte de Corea del Sur se ha activado la alerta y quizá, esta acción haya decepcionado a muchos de aquellos que pensaron que el rumbo iba a ser algo más positivo y pacífico. Muchos tienen que darse cuenta de que el régimen norcoreano no puede eliminar de su programa de supervivencia, sea gradual o repentino, ya que supondría el hundimiento de su ideología que tanto les había "costado" en construirlo. 

 Es lamentable por mi parte, seguir manteniendo ese pesimismo hacia las acciones del régimen norcoreano. Sin embargo, tantos años observando los pasos contradictorios de la élite norcoreana que sigue sin atender las necesidades básicas de su población, me ha hecho que el tiempo de consideración sea mucho más largo. Y de ahí, la confusión que acabo de escuchar por parte de Trump hace apenas unas horas minimizaba dichas acciones que hace escasos años ponía en tensión a toda la comunidad internacional. Los enemigos lanzándose amables palabras entre ellos. Quizá no le falte mucho tiempo a Trump a elegir su destino vacacional Pyongyang. Tal como hizo su paisano Dennis Rodman hace algunos años bajo la atenta mirada de los medios. 

31 oct. 2018

La gimnasta que nunca tenía años

Kim Gwang-Suk en barras asimétricas

 Estos días se sabe, para los amantes de la gimnasia artística, que se está celebrando en Doha, el campeonato del mundo de dicha disciplina y que los mejores equipos del mundo compiten para estar entre los tres primeros con el fin de lograr la clasificación directa a los Juegos Olímpicos de Tokio de 2020. Corea del Norte puede estar orgulloso de sus gimnastas ya que tiene en su haber tres oros olímpicos: Pae Gil-Su en caballos con arcos en Barcelona 1992 (aunque empatado con el legendario bielorruso Vitaly Scherbo), Hong Un-jong en salto de potro en Beijing 2008 y Ri Se-Kwang en salto de potro en Río de Janeiro 2016. Estos tres gimnastas habrán recibido, a la vuelta, todos los honores que puede dar el régimen norcoreano para sus deportistas más destacados. 

 Sin embargo, la alegría de ser una deportista destacada representando a Corea del Norte no se aplicaba igualmente a Kim Gwang-Suk. Era una pequeña atleta que destacaba en barras asimétricas con una técnica que recordaba demasiado a Nadia Comaneci. Su aparición comenzó en los Campeonatos del Mundo de 1989 quedando en el puesto 14 en individual general, pero empezó a destacar en los Juegos Asiáticos de Beijing 1990 con la medalla de plata en su prueba destacada: barras asimétricas. Al año siguiente, en Indianápolis, consigue ser campeona del mundo en la misma prueba. Hasta aquí parece un camino de rosas para una atleta que hacía un ejercicio que roza la perfección y que pueden ver a continuación. 


 La edad para participar en la categoría senior era (y sigue siendo) a partir de los 15. Mientras que sus movimientos estremecían al mundo con su técnica notoria y la belleza de la rutina del ejercicio, los técnicos de la Federación Internacional de Gimnasia sospechaban como una muchacha de dicha edad podía pesar solamente 28 kilos y medir 132 centímetros. Al año siguiente, durante los Juegos Olímpicos de Barcelona, se le podía ver, mediante las imágenes, que faltaban casi todos los incisivos cuando sonreía. Sus dientes de leche se habían caído y muchos sospechaban que su edad real podía ser 10 o 11 años. Las dudas se confirmaron al saber que los técnicos de la gimnasta habían falsificado durante tres años consecutivos su edad poniendo en la solicitud el número quince. Y que de repente, en Barcelona su edad había saltado repentinamente dos años más siendo 17 pero que en dicho evento deportivo ha rozado las medallas siendo cuarta en barras asimétricas.

 A pesar de este escándalo, sus logros siguen siendo intactas. Sin embargo, aún Corea del Norte no ha sido capaz de facilitar la edad real o la fecha de nacimiento de Kim. En muchos portales de Internet, en la parte de descripción de su edad, está en blanco. Muchos siguen preguntando si ella había nacido en 1976 o 1978. O que vida tendría en la actualidad, aunque si utilizamos la estimación, quizá esté en Corea del Norte, ya adulta, dando lecciones de gimnasia artística a futuras generaciones. Sin saber sus pupilos que ella fue, a edad muy temprana, la pequeña campeona del mundo que encandiló al mundo con su infalible técnica pero que también se sigue arrastrando la curiosidad, por nuestra parte, de saber su edad verdadera. 

24 oct. 2018

Los números siguen igual


 Mientras en los acuerdos que hemos visto este año, en concreto, el día 27 de abril con Corea del Sur y el día 12 de junio con Estados Unidos, se habla sobre mantener la estabilidad en la península intentando poner fin al avance de pruebas nucleares en diversas zonas de Corea del Norte pero no de un aspecto que se está aparcando pero que no debe ser secundario como eliminar la violación de derechos humanos en aquel territorio. Quizá hoy sea un día de decepción para los estudiosos de la temática cuando Tomás Quintana, relator especial de las Naciones Unidas sobre este asunto nos haya dado esta noticia tan lamentable. Y, sobre todo, esto demuestra el acto de cinismo de Donald Trump como su rol del presidente de los Estados Unidos que hace un año invitaba a los refugiados norcoreanos al Congreso y este año, dicha promesa de discutir sobre los derechos humanos en Corea del Norte sea una cuestión omitida.

 Desde la muerte de Kim Jong-Il en diciembre de 2012 y con el control abusivo dirigido por su hijo en la zona fronteriza entre China y Corea del Norte, muchos pensarán que el número de los desertores que han llegado a Corea del Sur puede que reduzca, pero se destaca que cada año superan los millares. En 2013, han sido en total 1.514 personas (76% fueron mujeres) que llegaron a Seúl. En 2014, 1.397 personas (78% mujeres). En 2015, 1.275 personas (80% mujeres). En 2016, 1.418 personas (79% mujeres). Y, por último, el año pasado, el número ha descendido hasta 1.127 personas siendo un 83% mujeres. Pensarán que, con el último dato, la economía norcoreana está en proceso de mejora y eso se refleja en las estadísticas. Lo importante es que la diferencia del estilo de vida entre Pyongyang y otras zonas del país es desmedida, algo que la investigación cualitativa no sea fiable.

 Si casi un 80% son mujeres, sin contar de la cantidad de personas de origen norcoreano que estarían por el territorio chino, más de la mitad de los refugiados norcoreanos tienen un rango entre 20 a 40 años y la mayoría vienen de la provincia norte de Hamkyung, la zona más cercana con China y que el río Tumen sigue siendo el único camino para cruzar la frontera por las noches. Estos datos puede que sean un resumen de lo que sigo investigado a lo largo de estas semanas, pero, por desgracia, no es un asunto discutible en los acuerdos que se mediatizan por la prensa. Porque entonces, mi insistencia para poder hablar de reducir el dolor de estas víctimas de torturas sistemáticas del régimen traería un soplo de aire con carácter negativo y me tacharían de cenizo y que soy capaz de restar importancia a la inmensa burbuja de felicidad que rodea la península de Corea en estos momentos.