14/4/2014

¿Fricciones entre ellos?


 Desde que Kim Jong-Eun subió al poder, durante su mandato, no ha sido capaz de tener una reunión oficial con el máximo mandatario chino Xi Jinping. ¿Evidenciaría eso una relación no muy enérgica entre ellos? Unos dicen que si y otros dicen que no. Opiniones varias. De forma ideológica ambos países siguen siendo próximos poniendo el ejemplo de la felicitación que mandó Xi a Kim por su "reelección" como el líder supremo en Corea del Norte con 686 diputados a favor del joven haciéndonos pensar que la perfección existe en una zona donde muy difícilmente se accede. Aunque también se puede pensar que el mensaje puede ser algo meramente protocolario pero que no aportaría nada especial entre la relación de los dos.

 No hace mucho (a finales de marzo) el régimen norcoreano había dicho de forma tímida que China ya no podría ser su mejor aliado y que poco a poco se está convirtiendo en su enemigo ya que, para ellos, el país gigante no aporta lo suficiente para cuidar el socialismo. Además, la reciente reunión entre Xi y la presidenta Park hizo que pensar que China se está alejando de ellos cada vez más. Mientras tanto, se está inaugurando en la zona fronteriza de ambos países una línea de tren con el propósito de tener algún ingreso para evitar el desastre económico. Discuten y se abrazan. Se pelean y conversan. Si las fricciones crecen entre ellos, acabarán divorciándose y será cuando, acto seguido, presenciemos el siguiente capítulo de la desgracia o la caída de Corea del Norte. Es cuestión de tiempo. 

12/4/2014

Ellas, las drogas y la sangre


 Cuando se permitió la compraventa de los objetos, sean comestibles o no, las mayores beneficiadas de esta autorización fueron las mujeres. Muy necesitadas de traer el dinero a casa, cogieron cualquier tipo de alimentos básicos que se encontraba en el alrededor como verduras o comidas hechas por ellas mismas y empezaron a venderlas en rincones apartados del mercado local. Algunas fueron autodidactas en importación de productos chinos y surcoreanos, en su mayoría vestimentas y productos hechos con plástico, y consiguieron de alguna forma expandir por todo los territorios más cercanos junto a su domicilio. Muy pocas consiguieron tener algo de beneficio económico pero la inmensa mayoría, al carecer conocimientos de la ley de la oferta y demanda, comenzaron a buscar otras alternativas. 

 A pesar de la "prohibición" por el régimen, esas mujeres fabricaron drogas sintéticas para que los más pudientes, algunos que eran vecinos suyos, pudieran adquirirlas. Pero aún así las expectativas económicas no eran del todo satisfactorias y como último recurso, algunas abarrotaron el hospital y pusieron una valía a una determinada cantidad de su sangre. Pensaban: "Aún no entiendo porque tengo que llegar hasta este extremo para llevar algo a la boca de mi familia". Con los billetes recibidos, pudieron comprar diez kilogramos de maíz para intentar aguantar el mes. De los diez, siete eran la borona mientras que otras tres estaban compuestas de cáscaras sobrantes y polvo. 

 Todas que consiguieron llegar a Corea del Sur están de acuerdo tras observar los antecedentes históricos de Corea del Norte. Que las mujeres siguen siendo el género más maltratado y vulnerable en dicha sociedad y que cuando los hombres cumplen con el interminable servicio militar (de diez a trece años) o están laborando en el sector minero, ellas cogen a sus hijos precoces en sus espaldas y empiezan a recorrer por la zona para no ser víctima de la inanición. Y que las fallecidas mayores durante la hambruna de los mediados de los años noventa fueron ellas y que desgraciadamente durante estos días, el padecimiento no parece estar lejos de sus lados. 

6/4/2014

El primer contacto


 La "Marcha del Sufrimiento", que coincidió con la muerte repentina de Kim Il-Sung, hizo que millones de norcoreanos rompieran su relación con el ritmo de vida conservadora socialista que basaba principalmente en el reparto de bienes básicos administrados por el régimen. Incluso cuando la grieta de la Guerra Fría era muy visible en los finales de los años ochenta, la élite política del país pretendía no romper con su modus vivendi habitual y que el hundimiento de la Unión Soviética y su posterior contagio hacia los países que estaban agarrados al comunismo no les iba a afectar. Hasta que ocurrió una de las épocas más oscuras y ciertamente duraderas en su territorio.

 Según sus cálculos "oficiales", más de 330 mil de desaparecidos por la hambruna. Según otros datos, más de tres millones de fallecidos por la ineficacia del régimen de resolver dicho problema. Entonces empezó el primer contacto de las personas desesperadas con la función de vender y comprar objetos. Y a un ritmo impresionante. Tanto que el mismo régimen tuvo que dar permiso para que puedan garantizar la supervivencia a todos aquellos que sacaban piezas inutilizables. Experimentaron como los billetes eran suyas y que el dinero que convirtió en una inquietud. Y para algunos, el ansia de conseguirlo más billetes y garantizar la estabilidad de su familia se tradujera con el escape a China.

 Los que consiguieron pisar Corea del Sur vieron un mundo muy distinto a lo suyo. La capital era visible en cada esquina de la sociedad y sus ojos veían muchísimos objetos que quería adquirir para hacerlo suyo. Quizá sea el primer abrazo con el capitalismo fue en aquel momento y se sienten acomodados aunque siempre le queda aquel difícil deber de adoptarse en un nuevo mundo. Y durante estos días, mientras que el régimen norcoreano transmite por los medios de comunicación los provechos que pueden haber bajo la sombra del socialismo, parece que los habitantes, en su inmensa mayoría, ya han cambiado de concepción para subsistir. Eso para Kim Jong-Eun, en su opinión, cree que es desafiarle y empieza a asustarse.  

2/4/2014

El proyecto digital


 El suceso ocurrió hace ya un año antes. Durante los meses de enero, febrero y marzo de 2013, bajo el título de "Crisis en la península de Corea durante el principio de 2013: debate en Facebook entre los internatuas de habla hispana sobre dicha tensión" realicé un proyecto digital que se centraba en el debate con la ayuda de la red social Facebook sobre el conflicto en la península de Corea. El resultado final es el documento (recopilación del debate digital) que pueden ver ustedes en la parte superior. Durante los pasados meses, cientos de internautas han expresado sus opiniones y aportado sus conocimientos con el fin de acercar a una zona que desde este lado sigue siendo un lugar desconocido. Gracias a todos por formar parte del proyecto. 

31/3/2014

La aprobación

Sede de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza

 El día 28 de este mes, se aprobó en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas una resolución para que dicho organismo pueda imponer sanciones y hacer posible un juicio penal contra los máximos responsables del régimen norcoreano mediante la Corte Penal Internacional por las graves violaciones de derechos humanos que sucedió durante décadas anteriores en el país, según las investigaciones liderado por el relator correspondiente Marzuki Darussman. Antes de la aprobación, se realizó la votación en Ginebra obteniendo un sí de treinta países, entre ellos Corea del Sur, Estados Unidos, Reino Unido o Japón. Los que dijeron un no, obviamente, fueron países (seis) que algunos ideológicamente concuerdan con el régimen como Cuba, Venezuela, China, Rusia, Vietnam y Pakistán. La abstención también era una opción muy visible en este caso contando con países como Indonesia, India, Kenia, Algeria, Sudáfrica o Arabia Saudí.

 La respuesta norcoreana no tardó en llegar. Cada punto de las investigaciones hechas por la Comisión les parece una mendacidad y que se opone a aceptar dicha resolución. Además han añadido las debilidades relacionadas con los derechos humanos de países que han votado a favor como la de Estados Unidos con la invasión a Irak o Afganistán o el tema de Guantánamo. Japón también se ha librado de las críticas mencionando sobre la cuestión de las esclavas sexuales provenientes de Corea durante la Segunda Guerra Mundial o sobre el creciente racismo sobre los extranjeros en el viejo continente. Y que ellos continuarán con la defensa de su particular socialismo para garantizar la "estabilidad" en la zona.

 La estrategia del régimen norcoreano para esquivar sus flojedades siempre se ha destacado cuando se discutía sobre ellos. En 2009 cuando se hizo el Examen Periódico Universal, Corea del Norte utilizó la misma maniobra para librarse de las críticas atacando a países como Corea del Sur, Estados Unidos o Japón. Para ser objetivo, sería yo la primera persona en denunciar cada una de las irregularidades que ocurre en todos los países que existen en la actualidad ya que la historia nos ha enseñado con los años que una sociedad perfecta jamás ha existido y que no existiría en el futuro. Pensando solamente en todas las víctimas cuyo dolor será difícil ocultarla, el régimen norcoreano tendría que ser capaz de reflexionar sobre sus acciones pero desgraciadamente eso no sucederá hasta el final de su existencia. 

28/3/2014

¿Cambiar el acento?


 Anteriormente, hace algunas décadas, los que pisaban Seúl por primera vez no paraban de observar las edificaciones que con el tiempo crecían solos. Eran aquellos que venían a la capital en busca de una mejor oportunidad a nivel profesional y personal. Esperaban ser contratados en alguna empresa y cuando llegaba al lugar de la entrevista, los que evaluaban oían su acento natal. "¿De donde es usted?". Se oían respuestas como "Soy de Busan", "Soy de la isla de Jeju" o "Soy de Gwangju". Ellos mismos, para tener una mejor opción laboral, con los años, empezaban a olvidar sus acentos originarios y adaptarse al estándar. En la actualidad esa visión ha mejorado y la sociedad surcoreana ha conseguido a valorar las entonaciones que hay más allá de Seúl. 

 A partir de los años noventa, con la hambruna que azotó todo el territorio norcoreano, el número de los refugiados incrementó en Corea del Sur hasta llegar a unos 25.000 en la actualidad. Aquel entonces, la población conocía de sus "vecinos" del norte solamente por las acciones de los Kim y la ideología comunista. Cuando ellos empezaron el proceso de adaptación en el nuevo mundo, una de las tareas pendientes era cambiar de acento lo más apresurado posible para que no le digan de forma despectiva "¿Eres de Corea del Norte?". El intercambio de las miradas introductorias no fueron del todo agradable y eso hacía crecer la diferencia entre los recién llegados al país y los residentes. 

 Esa tarea se ha convertido en algo obligatorio. Cuando observo por la televisión a las mujeres u hombres norcoreanos hablando delante de las cámaras, mínimamente veo a ellos hablando con su acento natal. La mayoría ya llevando años en Corea del Sur y sus acentos que tuvieron están a punto de desaparecer. Quizá en sus hogares hablen sin la acentuación estándar. Estarían presionados por la sociedad que acaban de experimentar y tratan de seguir unas normas de convivencia que en realidad no existe: variar la entonación. Sinceramente, desde mi punto personal, en cuando llegue la reunificación, espero que den muy en cuenta la conservación de los distintos tonos del coreano. Sean de donde sean. Eso haría enriquecer aún más el lenguaje. 

24/3/2014

¿Golpear a los americanos?


 La educación se ha convertido en una herramienta excepcional para instruir a una nación. Corea del Norte tampoco ha sido la excepción. Y el régimen lo utiliza a las nuevas generaciones para que su odio hacia Estados Unidos sea eterno. El caso ejemplar sería en los festivales deportivos que se celebran anualmente en todos los colegios del país. Separan a todos los estudiantes en dos grandes grupos e inician una carrera de relevos. Los docentes de algunos colegios le dan palos de madera y otros, un fusil de plástico. El primer relevista recorre hacia la meta final, cuyo cuadro o muñeco de paja es un soldado americano "debilitado", le golpea lo más enérgico posible y vuelve a la línea de salida para dar el palo al siguiente compañero.

 Cuando abren los libros de texto, un alumno norcoreano descubre a través de las letras una infinita cantidad de "crímenes" que habían cometido los estadounidenses en sus tierras. Secuestros, experimentos bacteriológicos con seres humanos, homicidios, hurtos y cantidades de infracciones graves son absorbidas en la retina de los niños que ni siquiera han cumplido los diez años. También las películas "ayudan" a que los futuros soldados puedan sembrar el odio hacia Estados Unidos. Los protagonistas son unos valientes militares norcoreanos que luchan contra el imperialismo americano, interpretada por unos actores que en realidad fueron apresados por el régimen o que voluntariamente han querido establecerse en el país.

 Esa carrera de relevos aún se realiza cada año en todos los colegios del país. Hasta que uno sale del país y se da cuenta que vivían engañados y que no sabía que durante los años noventa el régimen había recibido toneladas de ayuda alimentaria por diversos países, entre ellos Estados Unidos, pero que el sector de población más necesitada no lo recibió y desaparecieron. Pero en Corea del Norte, dichas cosas no se cuentan y obligan a los estudiantes de educación secundaria que escriba un breve ensayo o que dibuje sobre los "maliciosos" americanos y surcoreanos. El que mejor exprese su tirria hacia esos países se llevará un premio. Quizá un libro de las bondades que ofrece el líder al pueblo. 

20/3/2014

El mal comportamiento de las inexpertas


 Ocurrió hace dos años. Sin duda, uno de los escándalos más sonados en la diplomacia surcoreana relacionado con los refugiados norcoreanos. Se combinaba la mala educación de los administrativos inconscientes y la pasividad de los delegados en un escenario fuera de la península. En este caso, Tailandia. Cada cierto tiempo, las funcionarias de la embajada debían visitar el centro de internamiento de Bangkok para informar a Seúl como estaban los desertores norcoreanos en las celdas de forma provisional. Algunos permanecían semanas o incluso meses, dependiendo de la entrada de los norcoreanos por el aeropuerto de Incheon. Pero el caso fue que dos trabajadoras de una edad que no llegaban al treinta, perversas de carácter, injuriaba a los norcoreanos de manera más denuesta posible. 

 Se oían frases como: "¿Para que vienes hasta este país?, "En Corea del Sur, no hay sitio para escorias como vosotros", "Espero que te pudras en la cárcel y que no te pueda ver jamás", etc. En un país donde la moralidad y la ética se inculcan en cada rincón de la esfera privada, la funcionaria empezaba a utilizar un lenguaje informal hacia personas que doblaban la edad. "Eh, tú. ¿Acaso no sabes ni escribir correctamente una frase?". Adultos y ancianos no hacían más que aguantar semejante humillación mientras que se comentaban si el habla de los surcoreanos era así de degradantes. Si alguien caía enfermo en la celda, ni siquiera preguntaba por el estado de la paciente. Se apuraban demasiado para marcharse de ese centro. 

 Entonces llegaron las cartas de queja dirigiéndose hacia la embajada de Corea del Sur pero no hubo alguna respuesta. El escándalo salió en todos los periódicos y los medios del país. Entonces la pasividad de los delegados parecía desaparecer pero sin solución agradable. Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores, decían que el mal comportamiento de las funcionarias era exagerado. Dicha declaración hizo que el enfado de la opinión pública de Corea del Sur aumentara más que las problemáticas fueron despedidas de forma silenciosa y enviadas de nuevo a Seúl. Y se calmó de repente. Aunque hay personas que aún no consiguen olvidar de aquellos días. Sobre todo quienes han oído de primera mano los improperios. 

Imagen de Donga Ilbo

 Nota: La imagen superior es una de las cartas enviadas a la embajada de Corea del Sur en Bangkok. En una de las frases dice: "Me duele mucho oír insultos y que digan que somos unos animales cuando hemos sufrido para venir hasta aquí durante días". 

16/3/2014

La necesidad de avanzar


 La ilustración explica perfectamente como el proceso de adaptación de los estudiantes norcoreanos y trabajadores de avanzada edad sigue siendo arduo en la sociedad surcoreana y se necesita el esfuerzo de todos aquellos que esperan a medio plazo una reunificación en la península. Ahora mismo, según las estadísticas, más de 26.000 norcoreanos han establecido en Corea del Sur logrando así una atención creciente hacia ellos pero todavía no tan suficiente. Aún existe aquel perjuicio de un sector desinformado de la población que cree que la mayoría de los que llegan al país son "espías" debido a tumultuosos antecedentes históricos. Y algunos tienen ese pavor "durable" para iniciar una conversación con ellos.

 Todos estos actos no hacen más que sembrar la decepción entre los refugiados que habían encontrado la libertad. Los que comienzan a pisar en el campo de la educación, no muchos logran acabar los cursos correspondientes. Los datos son muy preocupantes. Casi el 50% de los alumnos norcoreanos no consiguen acabar los estudios y el apoyo del gobierno no llega a ser del todo competente para solucionar el problema. En un artículo leí una frase demasiado cierta. "¿Cómo seremos capaces de ayudar a más veinte millones de norcoreanos en el futuro si no entendemos los obstáculos que tienen que afrontar los 26.000 refugiados que viven actualmente?"

 Esto no significa una consecución del pesimismo sobre el tema. He leído historias impresionantes de aquellos que lograron sobrepasar los impedimentos y consiguieron sus objetivos en el ámbito personal y profesional. Son ejemplos humanos que merecen ser contados por su perseverancia y valentía para tener lo que más querían. El esfuerzo se sigue llevando a cabo y diversas asociaciones ven frutos de avance. Pero aún queda esa necesidad de seguir mejorando. La primera piedra está puesta. Ahora es cuestión de evolucionar.  

13/3/2014

Sus ganancias existentes


 Los que trabajaban en el complejo industrial de Kaesong aún no se lo creían. Por su labor iban a recibir de 70 a 130 dólares mensualmente dependiendo de la función. Cada dólar americano equivalía a 100 wones coreanos y dicha cantidad parecía dar una gran estabilidad en sus comunidades familiares. Empezaron en sus nuevos puestos de trabajo, cumplieron con satisfacción todos los encargos y los supervisores estaban contentos ante sus quehaceres correspondientes. Pero a la hora de recibir el salario mensual, solo les dan dos dólares. Piden explicaciones y dicen los que mandan que de su salario base les han descontado el alojamiento, seguros de diferentes tipos, etc. Algunos discrepan pero no lo manifiestan y otros no tratan de poner una cara agobiante y reciben "encantados" los dos dólares.

 Hablan entre ellos e intentan poner la mejor cara posible. "Al menos somos unos afortunados que trabajamos aquí, si estuviéramos en alguna parte del país posiblemente moriríamos de hambre". Pero aún así siguen sin estar convencidos y como acto de rebeldía, intentan afanar de pequeños objetos que hay en el complejo: comida como los demandados alfajores de chocolate Choco Pie o vestidos que quizá su compañera de al lado habrá cosido el día de antes. Al no poder adquirir solamente tres kilos de arroz con los dos dólares americanos, intentan negociar en el mercado de la zona cambiar a 8000 wons por cada dólar. Algunos fracasan en el trato y otros incluso logran subir hasta los diez mil. Mientras tanto, en el bolsillo del régimen, que muy posiblemente financiará en la fábrica de armamentos siendo misiles como prioridad, siguen llegando dólares.

Nota: En los mercados de Corea del Norte cada kilogramo de arroz se vende de 4000 a 5000 wones aproximadamente.