15 sept. 2018

Las piernas exhaustas


 Desde hace años, hemos sido testigos de las marchas importantes que organizaba el régimen norcoreano durante los días más importantes en la Plaza de Kim Il-Sung viendo a los militares y civiles en sus 415 metros de largo (por la fecha de nacimiento del "Presidente Eterno", 15 de abril) emitiendo la mejor sonrisa al público y a la prensa de todo el mundo con el intento de mostrar que en su lugar hermético (sobre todo en Pyongyang) todo funciona con absoluta normalidad. Los días de nacimiento de estos tres líderes norcoreanos y los días de la muerte de los dos últimos, el Eterno y el último de hace seis años, son días para emocionarse o de soltar algunas lágrimas, con gritos para mostrar su lealtad al Partido de los Trabajadores.

 Quizá la novedad de este año haya sido la no exposición de los misiles de largo alcance durante la celebración de 70 aniversario de la fundación de la República Democrática Popular de Corea. Y los medios se han enfocado en ese aspecto analizándolo como un resultado visible a la intención de acercar posturas por parte del régimen con Corea del Sur y Estados Unidos. Pero dicha observación puede caer en la trampa de lo superfluo ya que la promesa de suprimir las armas nucleares sigue sin cumplirse e invitar a los observadores internacionales, especialmente de la Organización Internacional de la Energía Atómica, al territorio norcoreano sigue en pie. Y puede ser que, para los que defendemos la estabilidad en aquella zona peninsular, el desfile de los tanques, como ven en la imagen superior, no invite especialmente al optimismo.

 Durante los años de investigación que he realizado sobre el aspecto de derechos humanos en Corea del Norte, entrevistando a los refugiados norcoreanos, me ha llamado la atención los que forman parte de los desfiles. Desde niños a adultos, que tienen que salir mirando hacia Kim Jong-un con una exactitud que roza lo obsesivo, detrás de la fuerza que transmiten levantándose las piernas, existen meses de ensayo y posteriormente, dolores en todo el cuerpo cuando el gran telón acaba de caer. Sin rechistar que están exhaustos. Minutos después de la función, habrán preguntado si el teatro ha acabado. En el caso de confirmase el desenlace, tocará volver a sus hogares, asumiendo que su propio régimen les ignorará sus peticiones más necesarias. Hasta que llamen para la siguiente función con el fin de recorrer esos 415 metros. Con una amplia sonrisa. Sin nada a cambio. Porque ellos aman su país y no hay nada que envidiar al exterior.

 PD: Este artículo de la BBC nos puede adentrar como son los preparativos para los desfiles militares en Corea del Norte. 

6 sept. 2018

Otras similitudes con algunas diferencias

La Asamblea cubana

  A finales del mes de julio, Cuba dio un paso importante. A parte de considerar el hecho de abrazar la propiedad privada, una de las modificaciones más destacadas ha sido eliminar la palabra "comunismo" en el borrador de su nueva Constitución dejando al camino del desuso, los artículos de la Constitución vigente de 1976. Los que forman parte de la Asamblea alegaban que el contexto social de Cuba en los años 70 y la actual hay una gran diferencia y que es una forma de adaptarse a nuevos tiempos. Sobre todo, cuando las inversiones extranjeras empiezan a asentarse en el territorio cubano durante estos últimos años y que la autosuficiencia está siendo desplazado a un lado para dar la bienvenida tímidamente al capitalismo. 


 Mientras tanto, en el caso de Corea del Norte, el uso de la palabra "comunismo" ha sido realmente tumultuoso sin valorar, por su parte, la importancia que puede tener dicho término en la aplicación de la ideología en la sociedad. Sin embargo, esa consideración ya fue reducida por parte del Kim Jong-Il en octubre de 2002 ordenando a los medios oficiales del país que no se mencionara la palabra "comunismo". Siete años después, en la Constitución de Corea del Norte de 2009, se eliminó por completo y un año después, en el reglamento del Partido de los Trabajadores, la sustitución de dicho término ha sido "ideario militar" para dar importancia al soporte combatiente que tantas veces vemos en los medios de comunicación occidental. 

 Sin embargo, después de la muerte de Kim Jong-Il, su hijo, ya en el poder, sigue el ejemplo de su abuelo y no del padre para añadir la palabra "comunismo". Pero desde su ascenso al poder, ha tardado casi cuatro años en ponerlo en práctica apareciendo tres veces en los meses de marzo y abril del 2016 dicha palabra. Es interesante el juego de quita y pon de un término que ha caracterizado la base ideológica de estos dos países. En el caso de Cuba, la intención se ve claramente en extender la mano a la inversión capitalista mientras que, en el caso norcoreano, es un asunto interno que crea confusión incluso a los miembros de su partido. Muy probablemente, los ciudadanos no podrían saber la dialéctica que se genera ya que, para ellos, los problemas más graves están en sobrevivir a diario sin la ayuda del Estado que sigue ignorando las peticiones de su pueblo. 

4 jul. 2018

Las similitudes

 ETA anunciando su disolución el día 8 de mayo de 2018

La reunión histórica entre Kim Jong-eun y Donald Trump el día 12 de junio en Singapur

 Sin duda, estas dos imágenes han sido la demostración de unos hechos históricos de un año que todavía no ha acabado y que podría ser, para muchos, el comienzo que anuncia la serenidad que tanto añora la comunidad internacional. En el caso de la organización terrorista que intentó obtener la independencia de Euskadi a raíz del uso de la violencia pero que el resultado ha sido todo lo contrario siendo sus promotores, encarcelados por sus actos, y fueron derrotados por una sociedad que creyeron en la paz. Además, tienen a más de 800 civiles que fueron víctimas mortales cuyos familiares tienen que vivir el resto de sus vidas con el dolor más profundo en el interior de sus almas por la pérdida de sus seres queridos que algún día compartieron la cercanía y la complicidad en sus vidas cotidianas. 

 Mientras que, en la segunda imagen, dos hombres de ideas demasiado opuestas se reunieron por primera vez en un tercer país con el fin de avanzar el proceso de la desnuclearización en Corea del Norte que aún tenemos que observar por parte de los estudiosos de la temática si la promesa se va a cumplir de manera definitiva ya que el cambio de opinión por parte del régimen norcoreano ha sido indisciplinado. El Partido de los Trabajadores aún controla, con mano de hierro, su población restringiendo los derechos básicos del hombre y con el sistema songbun la igualdad sigue siendo un asunto lejano y que castiga a más de la mitad de población del país. Mientras que, el país más poderoso del mundo empieza a utilizar la herramienta de la exclusión hacia los inmigrantes tachándolos con atributos despectivos sin hechos comprobados. 

 La similitud que presenta en estas dos imágenes es la falta de perdón. La organización terrorista de origen vasco se ha disuelto, pero quizá tarde demasiado tiempo en pedir perdón a las víctimas y que el daño que ha causado, si no adelanta el acto de la clemencia, pueda ser irreversible en los familiares que siguen esperando esas disculpas más sinceras por parte de ellos en su totalidad. El régimen norcoreano quizá avance para tratar de eliminar la posesión de sus armas nucleares a cambio del mantenimiento de su sistema y que muy seguramente no pedirá perdón a sus propios ciudadanos por sus actos. Y Estados Unidos también tendrá su inmensa dificultad de pedir perdón por sus actos cuyo historial nos lleva a décadas antes del panorama actual. Quizá estas noticias sean históricas, pero nosotros seguiremos siendo unos actores sociales secundarios. A la espera de que alguien nos traiga una noticia de la indulgencia verdadera. 

 PD: Muchos han comentado la dureza del libro "La marcha infinita". Quería pedir perdón por el contenido. Sin embargo, mi intención ha sido contar tal cual como ha pasado en Corea del Norte hace dos décadas y que el régimen norcoreano aún no ha pedido perdón por este hecho que acabó en una tragedia ahí. 

26 abr. 2017

Los nuevos destinos


 La historia reciente de escape de aquellas personas que despidieron a sus familiares durante los años noventa tuvo en mente, al principio de los tiempos, a China para abrazar la supervivencia. Tristemente se dividieron en dos grupos. Los que fueron deportados a Corea del Norte y los que desaparecieron en el territorio rojo siendo víctimas de matrimonio forzado por ciudadanos chinos. Mientras que los supervivientes, que gracias a ellos sabemos más la realidad cotidiana norcoreana, descubrieron la existencia de una tercera vía: Corea del Sur. Pero antes de pisar el suelo surcoreano, muchos tuvieron que averiguar a que países dirigir para adentrar posteriormente a las embajadas y consulados surcoreanos, ya que una travesía directa a Seúl desde China solamente se ha realizado en muy pocas ocasiones por su gran inseguridad.

 Hasta ahora, Mongolia o Tailandia eran las opciones menos arriesgadas que Vietnam o Camboya. Encontrarse con un militar de origen mongol o llegar a Bangkok suponía la salvación a medias ya que luego se tenía que esperar la aprobación de los funcionarios de los consulados surcoreanos establecidos ahí. Entonces la policía china tomó medidas como intensificar el control en esas dos zonas fronterizas con el fin de detener el avance de aquellos que llevaban semanas desplazando por China. A pesar de que el régimen chino se sentía incómodo (incluso frustrado) con las travesuras de los altos cargos del Partido de los Trabajadores, restringir a los desplazados norcoreanos en su territorio seguía en pie.

 Hubo un caso de un joven norcoreano que representaba a su país en las Olimpiadas de Matemáticas en Hong Kong hace algunos años. Pero su intención real fue pedir amparo en el consulado de Corea del Sur ahí para que le llevaran a Seúl. Los funcionarios tenían que realizar dicha acción con astucia ya que no podía llevar a ese joven en un vuelo directo desde Hong Kong a Corea del Sur o hacer escala en Taipei porque ambos países están bajo control de China. Así que la solución ha sido coger un vuelo con escala en Tokio para luego aterrizar en el aeropuerto de Incheon. Esto explica que, poco a poco, los nuevos destinos dan paso para garantizar parcialmente la estabilidad de aquellos que luchan por su libertad y esos sitios se llaman Hong Kong o Singapur.

22 abr. 2017

El futuro está francamente incierto


 Durante estos días, especialmente en el mes de abril, las noticias no paraban de hablar sobre Corea del Norte. Los medios especulaban una inminente guerra entre Corea del Norte y Estados Unidos al ver intercambios de mensajes hostiles promovidos por sus portavoces. La hemeroteca me dice que, después de la firma de armisticio, excepto alguna que otras tensiones en la zona fronteriza entre las dos Coreas como el incidente del hacha del día 18 de agosto de 1976 perpetrado por dos soldados norcoreanos, solamente hubo mensajes de intimidación hacia Corea del Sur. Desde 1953 hasta los años 80, el régimen norcoreano había ordenado más de 5.500 mensajes de amenaza hacia el territorio sur. Una vez cada dos días. Hasta que, en los años noventa, esa cifra había disminuido coincidiendo con la caída de la Unión Soviética. 

 La estrategia del régimen norcoreano para demostrar a la comunidad internacional que ellos eran "perjudicados" era invitar a todos los periodistas del mundo occidente (excepto los periodistas surcoreanos), en vísperas del día de nacimiento de Kim Il-Sung, a mostrar las calles recientemente modificadas y edificios nuevos construidos en las principales avenidas de Pyongyang. Y, al llegar aquel "gran" día, hacer ver a los periodistas el desfile militar con miles de soldados recorriendo los 415 metros de longitud de la plaza Kim Il-Sung. Su intento era mostrar esa posición defensiva para que la comunidad internacional culpabilice moralmente a Donald Trump. Pero esa actitud pasiva ni siquiera ha durado 24 horas cuando lanzó un misil a las 5:50 de la madrugada del día siguiente, pero que se estalló inmediatamente quedando en entredicho su actitud que llama a la confusión. 

 Tengo la sensación de que ni Corea del Norte ni Estados Unidos quieren dar el primer paso para su particular contienda que el mundo sigue observando de cerca. En el caso de Corea del Norte, la crítica vertería en ellos al fabricar armamentos mientras que la desnutrición en la población infantil y adulta es cada vez más preocupante pero que el régimen no está interesado en solucionarlo. Y en el caso de Estados Unidos, ya han tenido un historial manchado con Afganistán en 2001 e Irak en 2003 que precisamente no han salido bien parados y más de una década después, la comunidad internacional no ha olvidado de las consecuencias de aquellas dos guerras. Confiando en la hemeroteca, no creo que ocurra más allá de los rifirrafes, pero en todas las guerras los más damnificados han sido los civiles y, en este caso, tampoco será la excepción en caso de que uno de estos países dé el primer paso.

3 ene. 2017

Dos caras de Corea en un día

 Día 17 de diciembre en Corea del Sur 
 
Día 17 de diciembre en Corea del Norte

  Aquel día, 17 de diciembre, para terminar el año 2016, hubo dos formas de mostrar la realidad de estos dos países. En el lado sur, se celebraba una culminación parcial de una protesta ciudadana que comenzó desde finales de octubre hasta mediados de diciembre que pedía el apartamiento del poder por parte de la presidenta Park Geun-Hye, salpicada en uno de los escándalos políticos más sonados en Corea del Sur desde la instauración de la democracia. El número de los participantes en las manifestaciones, que se celebró todos los sábados, se incrementó de manera considerable (de cientos de miles hasta millones de personas) y dicho efecto no causó una dimisión por parte de Park sino pasar todo el poder presidencial en el primer ministro actual Hwang mediante el voto de los miembros (dos tercios) de la Asamblea para la moción de destitución. Mientras, en el lado norte, como ven en la imagen, pueden ver a los ciudadanos norcoreanos (principalmente en las grandes ciudades del país) mostrando su respeto para conmemorar el quinto aniversario de la muerte de Kim Jong-Il. 

 Cuando comenzó la protesta ciudadana en todo Corea del Sur, mi intención era observar como era el movimiento de estrategia por parte del régimen norcoreano. Me he pasado casi todos los días (hasta mediados de diciembre) leyendo artículos que se publican en los diarios oficiales de Corea del Norte para ver que tipo de lenguaje utilizaba respecto lo sucedido en Corea del Sur. Para dar una conclusión veraz tenía que esperar casi dos meses y lo que he podido sacar es, obviamente, que el régimen no ha sido capaz de criticar a la presidenta Park Geun-Hye, a raíz de este movimiento que se celebraba cada sábado por la tarde, porque la situación que estaba Park podía tener un efecto rebote al régimen en caso de enfocar demasiado la noticia. Al carecer de la cultura democrática, el régimen ha optado por callarse, observar detenidamente la situación y ordenar a sus informadores oficiales que no mencionara de ninguna manera sobre las protestas. 

 Mediante las redes sociales, he podido comunicar con algunos refugiados norcoreanos que residen en Seúl y he preguntado sus primeras impresiones sobre estas protestas. Desde que "el día que pase en Corea del Norte, el régimen utilizaría toda su garra para parar esas intenciones" hasta "no había visto nada igual en mis años de residencia en Corea". Quizá los miembros más férreos del régimen querían que lo que pasaba en el sur se acabara lo más antes posible para que ellos puedan seguir utilizando la mismo táctica estratégica de imposición de mensajes de terror a la comunidad internacional. Y el resultado ha sido hace dos días. En el discurso de año nuevo de Kim Jong-eun. Diciendo que ya están preparando misiles que tendrán alcance intercontinental. Casi el mismo contexto solo que esta vez se han dignado en cambiar algunas frases para no quedarse demasiado en la génesis. 

 Nota importante: A principios de este año 2017 me van a publicar un libro de ensayo periodístico sobre Corea del Norte en español. Se trata de un asunto que cambió para siempre la historia actual del país.

11 oct. 2016

Cuando la paciencia tiene un límite


 Hasta ahora, la Agencia Internacional de Energía Atómica tenía un quebradero de cabeza ya que su función principal era moderar la tensión que existía entre los países poseedores de los armamentos nucleares enfocando principalmente en la Unión Soviética y Estados Unidos durante la Guerra Fría. Esa función ha sido recompensada, de alguna manera, con el Nobel de la Paz en 2005 junto a su antiguo secretario general El Baradei. Pero, algunas veces, ha sido centro de críticas por su escaso uso de intervención en caso de catástrofes nucleares natural como el Chernobíl o Fukushima que ha costado daños materiales y humanos cuya magnitud se desconoce por su gravedad.

 Parecía que con el fin de la fricción (porque una de ellas ha desaparecido) el debate del uso de la energía nuclear iba a ser más pacífica y próspera dentro de la comunidad internacional. Y entonces, es cuando aparece un pequeño travieso que se llama Corea del Norte con una actitud provocativa a todos nosotros diciendo que ellos harán pruebas nucleares sin la supervisión adecuada por parte de la Agencia. Ustedes ya han visto por los medios las cantidades puntales pero innumerables noticias relacionadas con ella. Sin mencionar las desafiantes pero solitarias marchas militares y lanzamientos de cohetes sin pensar, por parte del régimen, las vidas que podían haber sobrevivido con algo de lógica en sus decisiones.

 Entonces, la paciencia ya ha terminado en Viena, donde se celebró hace diez días, entre los 168 países miembros que pidieron, por unanimidad (repito, unanimidad), al régimen norcoreano a abandonar todo tipo de programas nucleares y la fabricación de dichas armas. Y que se considerará la eliminación de Corea del Norte de la lista de países poseedores de armas nucleares. Después de cinco intentos "amables" promovidos por la Agencia. Después de que el régimen se pusiera de acuerdo en 2005 un alejamiento parcial de las pruebas nucleares en una reunión entre los seis países (Corea del Sur, Corea del Norte, Japón, China, Rusia y Estados Unidos). Una promesa fue, finalmente, al traste y la tensión sigue en pie. Hasta ahora. Sin ver una solución alguna. Mientras una familia corriente norcoreana cruzará el río Tumen, en estos momentos, para evitar una desgracia.

5 oct. 2016

Las pequeñas salvaciones y los grandes pillajes


 Cada año, casi los treinta mil refugiados norcoreanos que residen en Corea del Sur envían remesas a sus familiares que aún siguen sobreviviendo ahí, en el norte. Según los datos oficiales, cada norcoreano (dependiendo de la situación económica) envía alrededor de unos 500.000 wons (500 dólares americanos) a 1.000.000 wons (1.000 dólares americanos) mediante varías vías hasta llegar a Corea del Norte. Es decir, imaginemos que enviamos 700.000 wons a un primo que reside en Sinuiju. Nos vamos a un banco cercano que también tiene enlaces con el territorio chino, especialmente en la zona de noreste donde está la frontera con Corea del Norte. Ese dinero se enviará a un sucursal de Dandong (situado cerca del río Yalu) o la zona de Yanbian hasta un intermediario lo cogerá en efectivo (en yuanes chinos o dólares americanos), entrará al territorio norcoreano y entregará en persona al destinatario. A simple vista, parece un proceso sencillo para entrar en el sitio más hermético del mundo pero sin una estrategia astuta será difícil hacer ese trabajo.

 La inmensa mayoría de las familiares corrientes norcoreanas sobreviven a base de estas remesas. Desde Corea del Sur, se envían alrededor de 10.000.000 dólares para que muchos no caigan en el agujero de la desesperación. Un asunto que empeoró doblemente con la hambruna del año noventa y la reforma monetaria de 2009. El gobierno de Corea del Sur es consciente de estos envíos pero su reacción ante estos actos es turbado por el dilema moral que hay en ella. Utilizar las leyes para detener esas transferencias hacia la tierra que existe una tensión existente o mirar hacia el otro lado observando de reojo la mirada de auxilio de los que claman socorro. Pero esto tampoco significa que al mandar una cantidad de dinero a Corea del Norte se llegue íntegramente a su destino. Solamente un 70% de la cantidad original ya que el porcentaje restante pertenece a los intermediarios por su "esfuerzo".

 Mientras tanto, dentro del territorio norcoreano ocurre grandes pillajes como el acto que roza el vandalismo por parte del régimen. Cada año, además de saquear de manera escandalosa el ingreso de los trabajadores que están en el extranjero cuyo sufrimiento ya roza lo extremo, recauda una cantidad desorbitada de mil millones de dólares a base de chantaje utilizando a sus funcionarios a realizar actos contrarios al socialismo hacia la población. Ellos entonces se miraran impotentes sin poder reaccionar contra el régimen que siguen vigilando sus movimientos. Al final, las familias norcoreanas pueden sobrevivir a base de la angustia que ocurre todos los días. Y el régimen, con lo recaudado, seguirá con la estrategia de la propaganda y de los armamentos para cavar poco a poco su propio agujero de la decadencia que algún día será un precipicio donde no podrá salir de ella.

1 oct. 2016

Engañar es la obligación privilegiada


 Cuando uno investiga sobre Corea del Norte no se da cuenta que el estudio sobre la temática puede profundizar hasta el mundo de los seguros. Esta semana, los trabajadores del régimen norcoreano que estaban en Londres, fueron expulsados por el gobierno británico por malversación de fondos del Sistema de Seguros Estatal de Reino Unido e investigados por la entidad pública de Hacienda de dicho país. Es decir, lo que han hecho ellos, durante años, fue recibir una compensación económica a cambio de entregar informes de accidentes o daños de tipos varios cuyo origen sigue siendo turbio y dudoso. Desde el gobierno británico piensan que con dicha cantidad de dinero se habían invertido en el desarrollo de la fabricación de armas nucleares en Corea del Norte. Hasta ahora, hemos conocido que el régimen norcoreano tenían ingresos económicos para mantener el país a base de exportación de sus trabajadores a Rusia, Qatar y otros países que conozco pero que aún no puedo decir porque mis fuentes aún siguen arriesgando sus vidas para investigar sobre ello. Pero que algún momento espero poder decir. 

 El historial que tiene Corea del Norte con el mundo de los seguros, especialmente con las multinacionales del sector, se remonta a los años noventa. Por ejemplo, había recibido en 1996 la cantidad de 130 millones de dólares por la compensación de daños causados por la sequía que asoló el país y que ha sido una de las causas principales de la hambruna. Luego en 2005, 58 millones de dólares por precipitación de un helicóptero. En 2006, 6 millones por el hundimiento de un barco de gran tamaño, más de 42 millones por inundaciones y algunos millones más por el accidente de vagones de un tren. En total, ha recibido de estas compañías, más de 280 millones de dólares. Cuando uno tiene que dar paso a la compensación económica, el proceso adecuado es que unos peritos visiten la zona para ver los daños y hacer un informe final. Pero el régimen norcoreano había negado la entrada al país a estos trabajadores del sector quizá por no querer mostrar la parte desconocida del país. Entonces, ¿cómo es que esos dólares han llegado al bolsillo del régimen?

 Y la parte desconocida es que, en el caso de las inundaciones y la sequía, especialmente durante la hambruna, los mayores damnificados fueron los habitantes que laboraban en los campos y que sus cosechas desaparecieron de un día para otro por caprichos de la naturaleza. No recibieron del régimen, ni una herramienta, ni unas semillas o ganados para volver a empezar. Fueron ignorados por la necedad que caracteriza los miembros del Partido de los Trabajadores. En la palma de las manos de estos insignes otra capa de piel fue creciendo con el tiempo tras agarrar cualquier tipo de utensilios para salir adelante. Mientras que otros abandonaron la agricultura y la ganadería para comenzar con una actividad que surgió desde aquel entonces: el contrabando de mercancías provenientes de China. Con el motivo de no ver la desaparición de sus familiares en sus retinas. 

 Nota: Por este escándalo, Reino Unido y la Unión Europea están barajando controlar los movimientos de transacción financiera del régimen norcoreano dentro del territorio europeo.

17 sept. 2016

Corea del Norte en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 (escrito por Rafael Santiago)


Esta entrada fue escrita por Rafael Santiago. Es su segunda colaboración con el blog. 


 El bagaje de los deportistas norcoreanos en las olimpiadas de Rio de 2016 se ha saldado con 7 medallas, 2 oros, 3 platas y 2 bronces, lo que ha permitido obtener un trigésimo cuarto puesto en el medallero. Este resultado mejora en una medalla a los juegos de Londres de 2012, si bien es cierto que el valor de los metales en esa cita olímpica fue más destacado, con 4 oros y 2 bronces. 

 Los deportes en los que los han destacado los atletas norcoreanos  son la gimnasia artística, el tiro deportivo, el tenis de mesa  y sobretodo la halterofilia. El judo y la lucha, modalidades con tradición no han contado con medalla en estos juegos. El deporte rey sigue siendo la halterofilia, modalidad que más metales ha aportado. 

 En esta ocasión, un oro y tres platas. El oro fue conseguido en la categoría hasta 75 kg femenino por Rim Jong-Sim,  que consiguió  también oro hace cuatro años, esa vez en categoría hasta 69 kg. Se trata de una atleta que ya tiene un destacado palmarés a pesar de su juventud. En la categoría de más de 75 kg,  Kim Kuk-Hyang obtuvo plata, superada en un kilo por una atleta china. El mismo metal obtuvieron en categoría menos de 63 kg femenino Choe Hyo Sim, superada por la China Deng Wei, y el atleta Om Yun-Chol  en menos de 56 kg masculino, también superado por un levantador de peso chino. 

 El otro oro para la delegación norcoreana fue para Ri Se Gwang, en la categoría de salto masculino. Se trataba del primer metal que obtienen en esta modalidad desde los juegos de Barcelona en 92. Sin embargo el atleta ha generado polémica al declarar que “Esta medalla no significa absolutamente nada para mi” y que “Es un regalo que le hago a mi país”. Este título no es una sorpresa, pues este atleta ya ganó en la categoría de salto en los mundiales de 2014 y 2015. 
El tirador Kim Song- guk, en categoría 50 metros pistola masculino obtuvo un bronce, detrás del vietnamita Hoang Xuang, plata, y del surcoreano Jin Jong-oh, oro. 

 Por último, Kim Song-i obtuvo un bronce en categoría femenina individual de tenis de mesa. La jugadora norcoreana perdió en semifinales contra la china Ding que ganaría la medalla de oro, pero ganó la final de consolación tras superar a la japonesa Fukuhara por 4-1.