26 de abr. de 2015

Los pueblos de la libertad y de la paz



 Así llaman a los dos únicos pueblos que están situados en la zona desmilitarizada. Ellos tienen otros nombres. El de sur, la población se llama Daesong-dong y el de norte, Gisong-dong. Según los datos oficiales, el de 2012, 47 familias (212 personas) residen en la parte sur mientras que se desconoce el número en la zona norte por la negativa del régimen norcoreano de facilitar los datos del registro. Estas dos aldeas simbolizan, de alguna manera, la división y la confrontación de las dos Coreas. Pero, según el testimonio de dos jóvenes que nacieron ahí, ellas pudieron ver desde muy pequeñas como los soldados y trabajadores norcoreanos paseaban muy cerca de la zona y que el libre tránsito era mucho más frecuente. Eso sí, sin poder dirigirse la palabra. 

 Pero sea usted surcoreano, extranjero o periodista especializado en el asunto de Corea, el pueblo Daesong-dong no es una zona donde pueda acceder de manera asequible. Al ser administrada por el gobierno de Corea del Sur y las Naciones Unidas (aunque pertenezca al distrito de Paju) solamente pueden entrar en aquel sitio personas que nacieron ahí. Todos aquellos que residen ahí no tienen que hacer el servicio militar obligatorio (para los hombres) y están exentos en el pago de impuestos. Cuando ocurre alguna amenaza por parte del régimen, la atención se dirige inmediatamente hacia esos habitantes ya que podrían ser los primeros posibles damnificados si la situación empeora. Y cuando cae el sol en las dos partes, la libre actividad está restringida y da paso a toque de queda con el aviso de los militares. 

Certificado de entrada al pueblo de Daesong-dong. Hay tres controlares y en cada una de ella hay que presentar esta tarjeta naranja. 

 Los surcoreanos nombraron a Daesong-dong como "el pueblo de la libertad" y los norcoreanos al suyo como "el pueblo de la paz". Cuesta mucho creer que hayan puesto esos sustantivos a sus aldeas cuando es evidente que el grado de la tensión todavía elevada comparando con las otras fronteras que existe en el mundo. Y la competencia está en poner la bandera de cada bando lo más alto posible que el de su "enemigo". Parece que Corea del Norte ganó dicha rivalidad ganando incluso un certificado Guinness como la torre con la bandera de un país más alto del mundo. Solamente espero que algún día cercano de estos los nombres de estos pueblos sean utilizados por sus significados reales y no a base de los desaciertos como lo son en la actualidad. 


Nota: En la imagen se puede ver como la torre blanca está la bandera de Corea del Sur (parte inferior a la izquierda), mientras que en lo más alto de la torre azul está la bandera norcoreana (parte superior a la derecha). 

22 de abr. de 2015

Las visitas


 Hasta 1997 la entrada de los extranjeros en Corea del Norte estaba restringida con la excepción de líderes políticos de semejante ideología a la norcoreana. Recordemos aquella imagen donde Kim Il-Sung saludaba a sus habitantes junto a Ceaucescu por las calles principales de Pyongyang en diversas ocasiones de los años setenta (en 1971, 1975 y 1978). Pero la élite política del país se dio cuenta a partir de los finales de los años ochenta la necesidad de atraer a los turistas extranjeros mostrando las "maravillas" como las estatuas de los dos líderes que aún perduraban o zonas más modernas de la capital. Y dicha práctica no se llevó hasta los mediados de los noventa por la hambruna que azotaba el país y por el miedo de que la curiosidad de los visitantes se extendiera más allá de Pyongyang.

 Cada año unos cien mil turistas visitan Corea del Norte. Siempre acompañados de funcionarios del régimen. Especialmente la llegada de los visitantes aumentan cuando hay el Festival de Arirang (también llamado como los Mass Games) durante cinco días como mucho (una semana de estancia ya sería demasiado sospechoso) y previo pago de tres mil dólares aproximados. Por ejemplo, un punto a favor que tiene Corea del Norte es que la mayor parte del patrimonio natural son conservadas con el mínimo detalle (algo que países como China o Corea del Sur deberían tomar nota) pero la inconveniencia es que siempre andarían vigilados. Cien mil es un número considerable para el país hermético pero que tener en cuenta que casi la inmensa mayoría de aquellos visitantes son de procedencia china.

 Luego existen entre aquellos visitantes que buscan Corea del Norte tratando de estrechar lazos ideológicos parecidos. Me refiero a la visita de algunos miembros de sindicato austriaco al país la semana pasada. Y hace años un familiar del ex-primer ministro griego Yorgos Papandreu también visitó Corea del Norte pensando que ahí existe aún la semilla del "socialismo real". Ojo, siempre he defendido el papel fundamental de los sindicatos por su lucha incansable por los derechos de los trabajadores ante las irregularidades que constantemente presentan las empresas. Pero lo que yo quiero preguntarles es que en la nación hermética donde comete graves violaciones de derechos humanos (quizá el más grave de los últimos años) los que visitaron, que tipo de respuestas pueden dar respecto a ello y pueden mantener una postura firme para condenar dicha práctica maliciosa que dirige el régimen casi a diario.   

14 de abr. de 2015

Siguen utilizando ese método


 En el nuevo libro de referencia educacional recién elaborada y publicada sobre Kim Jong-eun se puede leer lo siguiente: "Nuestro querido camarada y líder del pueblo coreano Kim Jong-eun ha aprendido a manejar las armas a los tres años de edad. Su mérito es instantáneo ya que en tres segundos ha disparado diez balas y las ha acertado todas en la diana correspondiente. Además, nuestro líder siempre ha destacada en otros aspectos como la conducción de un automóvil, también a los tres años. Se subió a un caballo a los seis años. Para él, para nuestro gran líder, el manejo de un automóvil, un avión o un barco es como jugar a un juguete... ¡Que grandioso es nuestro líder!"

 El uso de este método tan peculiar para influir sistemáticamente a toda su población con estos tipos de textos empezó cuando, después de la firma de armisticio, en Corea del Norte hubo un conflicto de poderes (ideas de socialismo con algunas discrepancias) que acabó ganando Kim Il-Sung mediante la purga de sus opositores de diversos colores. Para que no surjan más miembros del socialismo coreano con algunas que otras ideas que no se adapten a los caprichos del ya convertido líder Kim Il-Sung, se manipuló su biografía de forma parcial. Pero décadas después, cuando tomaron el poder Kim Jong-Il y con el actual mandatario Kim Jong-eun, dichas prácticas ya se elevaron a un nivel tan inimaginable que la coherencia y el sentido común de los aspectos cotidianos de estos líderes no tenían (o tienen) espacio.

 Pero el miedo se impuso hace más de sesenta años en Corea del Norte que los habitantes del país no tenían derecho de comprobar la veracidad de sus biografías. En caso de hacerlo, eran tachados como traidores de la nación socialista, humillados y desaparecidos. Ya nos imaginamos a la cantidad de personas a lo largo del siglo pasado habrán tenido curiosidad en la vida personal de sus líderes y que en algunas ocasiones, incluso dudaban de algunos capítulos de sus vidas totalmente distorsionados. Después de un poco más de dos años en el poder, el tercer líder del régimen norcoreano comienza con ese método que su padre y su abuelo habían practicado a lo largo de su permanencia en el poder. El círculo vicioso ya se giró dos veces y ahora la tercera salida acaba de empezar. 

4 de abr. de 2015

La mejora no existe en ellos


 Durante esta semana, el mundo estaba pendiente de como iba a acabar la reunión entre los países occidentales más influyentes e Irán respecto a las pruebas nucleares que iban realizando durante estos años recientes. Y parece que acabó de manera fructífera pudiendo visitar las instalaciones nucleares los funcionarios del Organismo Internacional de Energía Atómica y que pare de manera inmediata esas pruebas que tanta tensión generó en la zona, al menos, durante 15 años. Pero hay que matizar que esto ha sido posible gracias a la llegada al poder del moderado presidente iraní Rouhani ya que con el conservador Ahmadineyad dicha oportunidad ni siquiera podía celebrarse mediante reuniones.

 Mientras que la comunidad internacional se alivia con la noticia, el régimen norcoreano se ha apresurado a decir que la negociación sobre su programa nuclear en su país no será posible. Parece que Estados Unidos ha querido matar dos pájaros de un tiro aliando con el gobierno surcoreano tratando de convencer a Corea del Norte e Irán con el tema nuclear pero finalmente llegó solamente a un acuerdo con el último. Los diplomáticos norcoreanos de las Naciones Unidas dicen que ante el crecimiento de la hostilidad por parte de Estados Unidos el avance del diálogo no será posible. Al menos, durante a medio plazo.

 Hay que recordar que Corea del Norte ya realizó tres ensayos nucleares (el último, en febrero de 2013) estos últimos años. La élite política del país dice que ellos pararían con sus ensayos nucleares si Corea del Sur deja de realizar maniobras militares conjuntas con Estados Unidos. Pero aquí hay que aclarar una cosa. A pesar de que la estancia militar es obligatoria para todos los hombres surcoreanos durante un año y diez meses y que una parte importante del PIB lo utiliza en gastos militares y no en asuntos sociales, Corea del Sur sigue siendo muy débil sin la asistencia de Estados Unidos. No trato de defender en absoluto estas maniobras militares pero la zona geográfica donde está situada las dos Coreas es una de las partes con más tensión que se conoce actualmente. Y precisamente Corea del Norte, con su estrategia implacable, trata de conseguir la ruptura entre los dos aliados para, desde mi punto de vista, poder atacar algún día de nuestras vidas su "territorio sureño". Es decir, todo es táctica. 

28 de mar. de 2015

Rechazado por enésima vez por el sentido común


 Durante estos últimos meses el encargado norcoreano de asuntos exteriores Ri Su-Yong ha estado especialmente en dos continentes que no agrada al régimen como Europa y América del Norte. Ellos ya intuían que algo les iba a caer por sorpresa y el informe que criticaba la situación de derechos humanos en Corea del Norte comenzó a ser eco de la noticia a finales de 2014. Entonces bajo las órdenes de la élite política del país, Ri comenzó a demonizar a su país enemigo Estados Unidos en las dos sedes de las Naciones Unidas. En Nueva York y Ginebra bajo la atenta mirada de los embajadores de países miembros. Estos días, Ri solicitó oficialmente a la Unión Europea (quien comenzó el informe crítico con el régimen junto a Japón) para poder ofrecer un discurso en Bruselas pero fue rechazado por enésima vez.

 Parece que Corea del Norte quiere darnos esa impresión de hacerse el desconocido que todos los recursos en su contra presentó la Unión Europea, pero ellos siguen insistiendo en poder defender su posición con el fin de llegar a acuerdos económicos. Es decir, seguir el modelo diplomático chino que consiste en mostrar el dinero primeramente que contar la grave situación de aquellos que luchan por la libertad y la democracia. Pero tengo la sensación de que la UE está tratando de alejarse de la diplomacia norcoreana sin querer concretar una cita con ellos manifestando que antes se debe corregir aspectos fundamentales de derechos humanos en el país como eliminar de inmediato los campos de concentración para presos corrientes y presos políticos, algo que los medios oficiales de Corea del Norte alegan que es una falacia promovida por Estados Unidos.

 Y estos días leí, que en septiembre en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, se va a debatir sobre la práctica habitual de desapariciones forzadas y secuestros de ciudadanos extranjeros en territorio norcoreano. Más quebradero de cabeza para el régimen pero ordenará a su ministro Ri que defienda la postura de siempre en Nueva York y que siga intentando poder hablar con la Unión Europea, una estrategia que fracasará obviamente ya que ellos aún siguen sin encontrar el concepto de sentido común. 

19 de mar. de 2015

Los apartados


 En el distrito de Kimhyeong-jik, situado en la provincia de Yang-gang, un malintencionado plan del régimen norcoreano estaba siendo practicado durante estos años. Según el sitio web especializado en contar la realidad de Corea del Norte como Radio Free Asia, junto con los testimonios de los refugiados norcoreanos de aquella zona, todos aquellos que midan menos de 120 centímetros son excluidos de la gente corriente y son, contra voluntad propia, enviados al mencionado distrito. Además de enviarles a la zona donde viviría la mayor parte de su vida desde la imposición del régimen, la élite política les incita a sentirse "culpables" por no estar agraciados con su estatura. Algo que los inocentes lo absorben como algo obvio y deciden seguir el orden.

 Pero lo que nos pueda parecer totalmente aterrador es que el plan principal del régimen era tratar de hacerles desaparecer para siempre. Es decir, la muerte. En una sociedad donde se exige la perfección perturbada y execrable estos tipos de decisiones se discutían con demasiada facilidad. Esto me recuerda demasiado a los graves delitos contra los encarcelados en los campos de concentración nazi. Sin embargo, el plan de ejecutar el fatal desenlace dio su paso atrás por el régimen al no querer ser el criticado por sus actos por la comunidad internacional que les sigue observando atentamente por los casos de violación de derechos humanos ocurridos en el pasado.

 Aunque llevo años estudiando todo lo relacionado con Corea del Norte, diariamente me sorprendo de la brutalidad que ellos prácticamente a diario. Ellos, los inocentes apartados, son quienes merecen nuestra atención y que la comunidad internacional (que usted forma parte de ellos) reaccione ante estos casos. Por una parte, el régimen norcoreano ha aprendido con los años a ser más cautelosos con sus acciones sospechosas cuando décadas antes ellos desoían totalmente a los preocupados por los derechos fundamentales. Cuando uno escribe estos tipos de noticias se pregunta si somos tan cobardes como para realizar estos actos tan desagradables. 

18 de mar. de 2015

Educar a la élite y perseguir a una parte de su población


 La autora Suki Kim consiguió entrar en la hermética Corea del Norte para ocupar el cargo como profesora de inglés (idioma de su mayor enemigo) con el fin de educar y observar como se comportan los descendientes de la élite política en el país. Ella nos ofrece una panorama que no estábamos acostumbrados hasta ahora, es decir, nos hace echar un vistazo de los movimientos de aquellos adolescentes, que si no llega el colapso del régimen norcoreano antes, estarán en uno de los asientos de la Asamblea que raras veces hemos visto mediante la agencia oficial de noticias (la KCNA).

 Hubiera sido una tarea difícil enseñar a estos jóvenes con nulo conocimiento del idioma y de la cultura coreana pero Kim, al ser nieta de abuelos que sufrieron la separación de las familias (un asunto que sigue sin solucionarse adecuadamente) justo después de que Corea se dividiera en dos, supo a la perfección el coreano para poder impartir clase en la Universidad de Ciencias y Tecnología de Pyongyang (PUST) que es la única institución superior de carácter privado y financiada por organizaciones cristianas. Entonces ustedes preguntarán, ¿acaba usted de mencionar la palabra cristiano? ¿En un lugar donde la libertad de religión prácticamente no existe?

 Si, he dicho "cristiano". Ahí es donde el régimen norcoreano empieza con su doble juego perverso. Que por una parte da la bienvenida a aquellas organizaciones religiosas que aporta financiación suficiente como para mantener a la élite y sus futuras generaciones mientras que la tenencia de materiales como la biblia se condena en la mayoría de los casos con la pena de muerte. Las estimaciones dicen que son cientos de miles de creyentes cristianos que a escondidas practican su religión reuniéndose en cuevas abandonadas para que no les descubran. Esta violación de derecho a la religión también fue reflejada en el informe de derechos humanos de las Naciones Unidas. Hasta ahora no enteramos de su doble juego pero parece que su "secreto" de su estrategia fue descubierto poco a poco. 

28 de feb. de 2015

"Eres menos inteligente que nosotros"


 Empezar una nueva oportunidad en una tierra tan competitiva como la surcoreana es el drama para miles de norcoreanos que llegan anualmente al aeropuerto de Incheon. Lo he explicado en repetidas ocasiones que desde la década del 2000 todos los desertores que llegan a Corea del Sur reciben automáticamente el pasaporte surcoreano y después de estar tres meses en Hanawon (centro de reeducación construido específicamente para los norcoreanos) se les da una vivienda, con la ayuda del Ministerio de Reunificación una vez superado la prueba de que no es un espía de origen norcoreano) y una cantidad de dinero suficiente como para poder vivir unos meses.

 Durante la estancia en Seúl, he conversado con los refugiados norcoreanos y tienen una cosa en común a la hora de encontrar trabajo. Que no dicen que vienen de Corea del Norte porque el hacerlo reduciría de poder trabajar en ello. Por ejemplo, en un restaurante si son contratados están en la cocina en vez de atender directamente con los clientes por miedo a que ellos no les entienda o ponga una reclamación (!) al responsable por el acento originario del trabajador norcoreano. No trato de generalizar la situación ya que también oí testimonios que opinan que ellos no han tenido mucho problema con la discriminación y que incluso se han puesto interés sobre la situación de derechos humanos en Corea del Norte.

 Pero siempre existen imbéciles que obstaculizan el avance laboral de los norcoreanos tachándoles, sin conocerles antes, de "perezosos" y "menos inteligentes". Términos que discrepan los surcoreanos que han tenido experiencia de trabajo con los desertores. Trabajan a tiempo parcial y en pymes pero su dedicación y la capacidad de aprender las cosas es satisfactoria. Algo que en Corea del Norte no han podido tener la ocasión. Pero la triste realidad de los trabajadores norcoreanos es que casi el 70% de esa gente activa aún no consiguen encontrar un trabajo por la discriminación persistente y que muchos, al estar frustrados, intentar probar suerte en países europeos o en América del Norte. 

22 de feb. de 2015

El error y la reacción del enemigo


 ¿Que hacen cuando casi la mayoría de los ex-presidentes del gobierno después de abandonar en lo más alto del poder? Estar en una empresa multinacional con sueldos de demasiados ceros sin hacer mucho trabajo (véase el caso español) o escribir su libro autobiográfico. Parece que la segunda opción tiene su historia en el mundo editorial pero el pelotazo lo dio Bill Clinton, si no me falla la memoria, con "My life" que ha sido un superventas en cualquier rincón de las librerías de medio mundo. En Corea también llegó esa moda y el último en apuntarse fue el que fue el décimo presidente surcoreano Lee Myung-Bak durante su mandato entre 2008 y 2013 (en Corea del Sur la legislatura dura cinco años).

 Si hablamos de este hombre en pocas palabras, se trata de un político que antes de ser presidente fue alcalde de Seúl y cuando ocupó el cargo de la presidencia cortó todas las relaciones posibles con Corea del Norte, quizá fue el más férreo en ese aspecto. Pero también durante su mandato, enfureció a los académicos que investigaban sobre Corea del Norte, que aún siguen traumatizados, por su intento de hacer desaparecer un ministerio tan importante en Corea como la de reunificación. Yo también personalmente soy bastante crítico en ese aspecto con este hombre porque el Ministerio de Reunificación recoge estudios impecables sobre diversas temáticas en la península de Corea y si no fuera por este organismo partes de mis estudios de investigación no hubieran salido a la luz. Esta institución también se encarga de ayudar a los refugiados norcoreanos que llegan anualmente a Corea del Sur. Pero dio marcha atrás y este ministerio sigue en pie hasta la actualidad.

 Hasta ahora se sabía que durante su mandato no había relación alguna con Corea del Norte pero ahora resulta, con el libro, que si que hubo conversaciones secretas con la élite política norcoreana siendo el régimen quien proponía una reunión entre las dos Coreas pero también pedir ayuda económica, la estrategia que les funcionó con los dos previos mandatarios surcoreanos a Lee. ¿Cómo reaccionó Corea del Norte a raíz de la publicación del libro? Pues enfureciendo como siempre diciendo que lo que dice en el libro es una falacia. Si esto es verdad, parece que el régimen está utilizando a Corea del Sur solamente para pedirles grandes ayudas económicas a cambio de reuniones que muy posiblemente sin acuerdos fructíferos. Al menos, la historia lo ha dicho en varias ocasiones. 

19 de feb. de 2015

A partir de ahora, prometo decir solamente la verdad

Shin Dong Hyuk y Park Yeon Mi

 Había un momento donde el huracán de criticas hacia algunas inexactitudes en la historia de vida de estos dos activistas de origen norcoreano de derechos humanos beneficiaba al régimen norcoreano que utilizaba la mayor defensa suya de esquivar los problemas graves que existen dentro del país como la existencia de los campos de concentración (sean para la gente corriente o presos políticos), torturas físicas y psicológicas a sus propios habitantes como ejemplos claros. No hay duda que Shin y Park han salido de la nada para ser unos promotores visibles de derechos humanos, algo inexistente hace algunos años, pero prontamente fueron criticados por la incongruencia que hubo en sus versiones oficiales.

 Estos días han salido en las noticias de Corea del Sur que Shin va a retomar su objetivo de luchar por los derechos humanos desde terceros países. Según él, había mentido algunos aspectos de su vida (que se refleja en su célebre libro) para evitar traumas que padeció en Corea del Norte. Y que el escritor y periodista de The Washington Post Blaine Harden ya sabía la parte modificada de la historia incluso antes de salir el libro. Comprendo la versión de Shin ya que decir partes del pasado más oscuros de nuestras vidas es realmente difícil pero me extraña muchísimo que un periodista de un medio donde se exige una rigurosidad impecable pueda permitir eso. Y en caso de Park también se descubrió su error cuando en la versión que se presentaba en los discursos decía que para enterrar a su padre le bastó solamente una hora cavar con la mano (sin guantes) para tener un agujero suficiente para dejar ahí el cuerpo en pleno invierno. Pero las voces críticas dicen que un ser humano necesita como mínimo cinco horas para tener una abertura en el suelo y que en invierno dicha labor puede incluso durar el doble de tiempo ya que las condiciones no son adecuadas.

 Yo solamente espero que ellos dos hayan aprendido la lección lo suficientemente como para saber que para luchar por los derechos humanos hay que decir la verdad por delante. Comprendo que es demasiado doloroso y tenemos que, por nuestra parte, apreciar el valor por todo lo que hacen pero en caso de no hacerlo, esto beneficiaría desgraciadamente al régimen norcoreano que está buscando minimizar a los que luchan por contar la realidad norcoreana. Y también surge una pregunta para la élite política de Corea del Norte: Si tan valiente y completo os creéis, ¿porqué no dejáis que los periodistas o los investigadores puedan estar en el país libremente para poder descubrir la verdad y aceptar vuestros errores pretéritos?