28 abr. 2015

Los vetustos ya no forman parte de la primera fila

Kim Ki-Nam

 ¿Se acuerdan ustedes de Joseph Goebbels, aquel hombre que era el ministro nazi de propaganda y fue quien construyó al Hitler al que conocemos actualmente mediante los libros de historia? En Corea del Norte la persona que lleva dicho calificativo es Kim Ki-Nam, que comenzó desde 1966 siendo el encargado general de la propaganda socialista en Corea del Norte bajo las órdenes de Kim Il-Sung. Fue el ideólogo principal del culto a la personalidad de los tres mandatarios que conocemos hasta ahora (aunque muchos de nosotros esperamos que dicha herencia se obstaculice con la tercera) y su estrategia funcionó a la perfección cuando los habitantes dijeron que ellos seguirían a partir de entonces solamente a Kim Il-Sung, Kim Jong-Il y Kim Jong-Eun.

 Este año acaba de cumplir Kim Ki-Nam 86 años y su influencia en el Partido de los Trabajadores va poco a poco perdiendo siendo incluso reemplazado de su cargo de siempre por uno mas joven llamado Ri Jae-Il. Se entiende que con la edad que tiene Kim la élite política norcoreana busque por uno más preparado para el cargo con el fin de mantener el régimen norcoreano pero ha habido dos acontecimientos fundamentales para que Kim ya no fuera uno de los partícipes habituales en las reuniones importantes que celebra el partido dominante norcoreano puntualmente. La primera es que repentinamente ya no forma parte de los miembros destacados del Politburó y eso se ha podido ver en la reunión del pasado septiembre en Pyongyang. Y por otra parte, en la celebración de la edición número 103 del nacimiento de Kim Il-Sung, él no ha sido nombrado entre los 15 miembros destacados en dicha efemérides.

 No sabemos si esto ha sido por la decisión del actual mandatario norcoreano o por la fiera competencia de sobrevivir en el Partido de los Trabajadores y que su "autoridad" poco a poco va perdiendo. Parece que el cambio generacional de los miembros está siendo más trascendental que nunca en Corea del Norte. Al final, veremos a Kim, que acerca a sus noventa cumpleaños, estar aplaudiendo a Kim Jong-Eun cada año desde las últimas filas del salón de actos que estamos acostumbrados a ver. Pero la pregunta que hago es si los artífices que construyeron Corea del Norte están agotados por el avance de edad, ¿serán las nuevas generaciones del partido capaces de mantener un régimen obsoleto como el suyo o darán paso a un cambio crucial en la historia de Corea del Norte?

26 abr. 2015

Los pueblos de la libertad y de la paz



 Así llaman a los dos únicos pueblos que están situados en la zona desmilitarizada. Ellos tienen otros nombres. El de sur, la población se llama Daesong-dong y el de norte, Gisong-dong. Según los datos oficiales, el de 2012, 47 familias (212 personas) residen en la parte sur mientras que se desconoce el número en la zona norte por la negativa del régimen norcoreano de facilitar los datos del registro. Estas dos aldeas simbolizan, de alguna manera, la división y la confrontación de las dos Coreas. Pero, según el testimonio de dos jóvenes que nacieron ahí, ellas pudieron ver desde muy pequeñas como los soldados y trabajadores norcoreanos paseaban muy cerca de la zona y que el libre tránsito era mucho más frecuente. Eso sí, sin poder dirigirse la palabra. 

 Pero sea usted surcoreano, extranjero o periodista especializado en el asunto de Corea, el pueblo Daesong-dong no es una zona donde pueda acceder de manera asequible. Al ser administrada por el gobierno de Corea del Sur y las Naciones Unidas (aunque pertenezca al distrito de Paju) solamente pueden entrar en aquel sitio personas que nacieron ahí. Todos aquellos que residen ahí no tienen que hacer el servicio militar obligatorio (para los hombres) y están exentos en el pago de impuestos. Cuando ocurre alguna amenaza por parte del régimen, la atención se dirige inmediatamente hacia esos habitantes ya que podrían ser los primeros posibles damnificados si la situación empeora. Y cuando cae el sol en las dos partes, la libre actividad está restringida y da paso a toque de queda con el aviso de los militares. 

Certificado de entrada al pueblo de Daesong-dong. Hay tres controlares y en cada una de ella hay que presentar esta tarjeta naranja. 

 Los surcoreanos nombraron a Daesong-dong como "el pueblo de la libertad" y los norcoreanos al suyo como "el pueblo de la paz". Cuesta mucho creer que hayan puesto esos sustantivos a sus aldeas cuando es evidente que el grado de la tensión todavía elevada comparando con las otras fronteras que existe en el mundo. Y la competencia está en poner la bandera de cada bando lo más alto posible que el de su "enemigo". Parece que Corea del Norte ganó dicha rivalidad ganando incluso un certificado Guinness como la torre con la bandera de un país más alto del mundo. Solamente espero que algún día cercano de estos los nombres de estos pueblos sean utilizados por sus significados reales y no a base de los desaciertos como lo son en la actualidad. 


Nota: En la imagen se puede ver como la torre blanca está la bandera de Corea del Sur (parte inferior a la izquierda), mientras que en lo más alto de la torre azul está la bandera norcoreana (parte superior a la derecha). 

22 abr. 2015

Las visitas


 Hasta 1997 la entrada de los extranjeros en Corea del Norte estaba restringida con la excepción de líderes políticos de semejante ideología a la norcoreana. Recordemos aquella imagen donde Kim Il-Sung saludaba a sus habitantes junto a Ceaucescu por las calles principales de Pyongyang en diversas ocasiones de los años setenta (en 1971, 1975 y 1978). Pero la élite política del país se dio cuenta a partir de los finales de los años ochenta la necesidad de atraer a los turistas extranjeros mostrando las "maravillas" como las estatuas de los dos líderes que aún perduraban o zonas más modernas de la capital. Y dicha práctica no se llevó hasta los mediados de los noventa por la hambruna que azotaba el país y por el miedo de que la curiosidad de los visitantes se extendiera más allá de Pyongyang.

 Cada año unos cien mil turistas visitan Corea del Norte. Siempre acompañados de funcionarios del régimen. Especialmente la llegada de los visitantes aumentan cuando hay el Festival de Arirang (también llamado como los Mass Games) durante cinco días como mucho (una semana de estancia ya sería demasiado sospechoso) y previo pago de tres mil dólares aproximados. Por ejemplo, un punto a favor que tiene Corea del Norte es que la mayor parte del patrimonio natural son conservadas con el mínimo detalle (algo que países como China o Corea del Sur deberían tomar nota) pero la inconveniencia es que siempre andarían vigilados. Cien mil es un número considerable para el país hermético pero que tener en cuenta que casi la inmensa mayoría de aquellos visitantes son de procedencia china.

 Luego existen entre aquellos visitantes que buscan Corea del Norte tratando de estrechar lazos ideológicos parecidos. Me refiero a la visita de algunos miembros de sindicato austriaco al país la semana pasada. Y hace años un familiar del ex-primer ministro griego Yorgos Papandreu también visitó Corea del Norte pensando que ahí existe aún la semilla del "socialismo real". Ojo, siempre he defendido el papel fundamental de los sindicatos por su lucha incansable por los derechos de los trabajadores ante las irregularidades que constantemente presentan las empresas. Pero lo que yo quiero preguntarles es que en la nación hermética donde comete graves violaciones de derechos humanos (quizá el más grave de los últimos años) los que visitaron, que tipo de respuestas pueden dar respecto a ello y pueden mantener una postura firme para condenar dicha práctica maliciosa que dirige el régimen casi a diario.   

14 abr. 2015

Siguen utilizando ese método


 En el nuevo libro de referencia educacional recién elaborada y publicada sobre Kim Jong-eun se puede leer lo siguiente: "Nuestro querido camarada y líder del pueblo coreano Kim Jong-eun ha aprendido a manejar las armas a los tres años de edad. Su mérito es instantáneo ya que en tres segundos ha disparado diez balas y las ha acertado todas en la diana correspondiente. Además, nuestro líder siempre ha destacada en otros aspectos como la conducción de un automóvil, también a los tres años. Se subió a un caballo a los seis años. Para él, para nuestro gran líder, el manejo de un automóvil, un avión o un barco es como jugar a un juguete... ¡Que grandioso es nuestro líder!"

 El uso de este método tan peculiar para influir sistemáticamente a toda su población con estos tipos de textos empezó cuando, después de la firma de armisticio, en Corea del Norte hubo un conflicto de poderes (ideas de socialismo con algunas discrepancias) que acabó ganando Kim Il-Sung mediante la purga de sus opositores de diversos colores. Para que no surjan más miembros del socialismo coreano con algunas que otras ideas que no se adapten a los caprichos del ya convertido líder Kim Il-Sung, se manipuló su biografía de forma parcial. Pero décadas después, cuando tomaron el poder Kim Jong-Il y con el actual mandatario Kim Jong-eun, dichas prácticas ya se elevaron a un nivel tan inimaginable que la coherencia y el sentido común de los aspectos cotidianos de estos líderes no tenían (o tienen) espacio.

 Pero el miedo se impuso hace más de sesenta años en Corea del Norte que los habitantes del país no tenían derecho de comprobar la veracidad de sus biografías. En caso de hacerlo, eran tachados como traidores de la nación socialista, humillados y desaparecidos. Ya nos imaginamos a la cantidad de personas a lo largo del siglo pasado habrán tenido curiosidad en la vida personal de sus líderes y que en algunas ocasiones, incluso dudaban de algunos capítulos de sus vidas totalmente distorsionados. Después de un poco más de dos años en el poder, el tercer líder del régimen norcoreano comienza con ese método que su padre y su abuelo habían practicado a lo largo de su permanencia en el poder. El círculo vicioso ya se giró dos veces y ahora la tercera salida acaba de empezar. 

4 abr. 2015

La mejora no existe en ellos


 Durante esta semana, el mundo estaba pendiente de como iba a acabar la reunión entre los países occidentales más influyentes e Irán respecto a las pruebas nucleares que iban realizando durante estos años recientes. Y parece que acabó de manera fructífera pudiendo visitar las instalaciones nucleares los funcionarios del Organismo Internacional de Energía Atómica y que pare de manera inmediata esas pruebas que tanta tensión generó en la zona, al menos, durante 15 años. Pero hay que matizar que esto ha sido posible gracias a la llegada al poder del moderado presidente iraní Rouhani ya que con el conservador Ahmadineyad dicha oportunidad ni siquiera podía celebrarse mediante reuniones.

 Mientras que la comunidad internacional se alivia con la noticia, el régimen norcoreano se ha apresurado a decir que la negociación sobre su programa nuclear en su país no será posible. Parece que Estados Unidos ha querido matar dos pájaros de un tiro aliando con el gobierno surcoreano tratando de convencer a Corea del Norte e Irán con el tema nuclear pero finalmente llegó solamente a un acuerdo con el último. Los diplomáticos norcoreanos de las Naciones Unidas dicen que ante el crecimiento de la hostilidad por parte de Estados Unidos el avance del diálogo no será posible. Al menos, durante a medio plazo.

 Hay que recordar que Corea del Norte ya realizó tres ensayos nucleares (el último, en febrero de 2013) estos últimos años. La élite política del país dice que ellos pararían con sus ensayos nucleares si Corea del Sur deja de realizar maniobras militares conjuntas con Estados Unidos. Pero aquí hay que aclarar una cosa. A pesar de que la estancia militar es obligatoria para todos los hombres surcoreanos durante un año y diez meses y que una parte importante del PIB lo utiliza en gastos militares y no en asuntos sociales, Corea del Sur sigue siendo muy débil sin la asistencia de Estados Unidos. No trato de defender en absoluto estas maniobras militares pero la zona geográfica donde está situada las dos Coreas es una de las partes con más tensión que se conoce actualmente. Y precisamente Corea del Norte, con su estrategia implacable, trata de conseguir la ruptura entre los dos aliados para, desde mi punto de vista, poder atacar algún día de nuestras vidas su "territorio sureño". Es decir, todo es táctica.