31 jul. 2013

Las pintadas


 Los susurros empezaban a sonar en ruidos y convertidos en hechos. Hace unos años, en la capital norcoreana, aparecieron unas pintadas de protesta por la gestión llevada por el régimen norcoreano. El escándalo estaba servido. Todos empezaban a preguntar quien había sido el autor, el "bravucón" quien acababa de manchar la imagen de la élite política de Corea del Norte. En una escultura redonda rocosa roja de una universidad de Pyongyang, en color blanco, estaba escrita que Corea había tenido dos dictadores. Uno en el norte y otro en el sur. Sin embargo, el que estaba en el sur (refiriendo a Park Chung-Hee) había levantado la economía del país mientras que el de norte era un asesino encubierto que dejó a millones de personas en el pozo de la desaparición. 

 Al día siguiente, inmediatamente, los guardias especiales estaban detrás de aquel misterioso "burlón". Había extraído todos los datos de la circulación hecha por los habitantes de la capital e incluso avisó a los dirigentes de otras ciudades del país para detener al sospechoso. Durante los siguientes tres días, la venta de tren se paralizó y los vigilantes inundaban las calles principales de los alrededores de Pyongyang. Pero las buenas noticias no acababan de llegar a los oídos de los más cercanos al Kim Jong-Il y la rabia se les crecía por no haber detenido hasta ahora a aquel hombre misterioso.

 Las voces de la gente no pueden ser alzadas pero tímidamente se sienten satisfechos de aquel suceso. Y se preguntan. ¿Donde estará? ¿Qué estará haciendo? ¿Estará vivo aún a pesar del orden de arresto emitido por el régimen? ¿Será esto el principio de un cambio en Corea del Norte? Probablemente una pizca de alegría había llegado a la vida de estas personas con esta noticia como una forma invisible de regañar a los férreos seguidores del régimen de a pésima consecuencia económica. Años después, la investigación sigue entre los guardias para detener a aquel hombre la suerte les sigue dando la espalda.  

28 jul. 2013

El siguiente paso


 Adquirir y tener en nuestras manos unas tabletas se ha convertido algo tan corriente desde hace un par de años que la fabricación de estos aparatos electrónicos se está popularizando en un lugar como Corea del Norte aunque sea solamente en la capital del país. Aunque la parte tangible de los tablets se está fabricando en las zonas industriales de Pyongyang, el sistema operativo es un Android (Google). Pero el régimen está promoviendo incansablemente que ellos también son capaces de producir aparatos electrónicos modernos sin aclarar la calidad que tiene en ella. Muchos preguntarían porque presumen tanto de sus tablets hecho en Corea del Norte si su software es de origen estadounidense, el país que siente hostilidad y que educan a los niños a llegar a odiar a Estados Unidos. Posiblemente, ellos no responderían a esa pregunta.

 Aunque las funciones de estos tablets se han elaborado a medida de explorar las funciones básicas como la lectura de libros, juegos previamente aprobados por el régimen, vocabulario de distintas idiomas y seguramente, un reproductor de música. El nombre del aparato es "Achim" (mañana en coreano) y pesa 300 gramos. Como era esperar, no existe una conexión al Internet por vía inalámbrica ya que su instauración supondría una revolución en todo el territorio a nivel digital y posteriormente a nivel social. El régimen teme lo último principalmente. La introducción de estos aparatos ha sido enorme y quizá esto sea un gran paso para observar un gran cambio en el país ya que sigo manteniendo la hipótesis de que los protagonistas absolutos del cambio en Corea del Norte sean los mismos norcoreanos.

 Nota: El siguiente vídeo es una filmación promocional del tablet norcoreano mostrando detalladamente cuál había sido su proceso de fabricación y exposición al público. 


24 jul. 2013

¿Cuál es el verdadero significado de Arirang?


 La extravagancia del espectáculo de Arirang que se celebra anualmente en la capital norcoreana fue comparada con las ceremonias de apertura de los Juegos Olímpicos de la era moderna. Más de cien mil personas son convocadas a formar parte del evento durante los meses de agosto. Sus sonrisas son perfectas y la acrobacia de los gimnastas es técnicamente insuperable. Pero la protagonista absoluta de dicha celebración es la explosión de colores aunque entre las pausas se pueden leer claramente su hostilidad hacia el imperialismo del mundo occidental. Es una de las pocas formas del régimen de demostrar al mundo entero el lado sano del país y la estrategia adecuada para esconder los errores que habían cometido desde hace décadas. 

 Los que participan activamente en la celebración sólo deberán gritar fuertemente cuando la ocasión lo permite. No está permitido quejar de sus problemas cotidianos. Son obligados a ser felices. Una equivocación tampoco puede ocurrir ya que supondría una aberración y una falta de respeto a aquellas interminables horas de ensayo. El "Arirang" es una canción histórica (para muchos, el himno nacional no oficial) en Corea que se popularizó especialmente cuando cantaron los que habían sufrido en primera mano la invasión japonesa a principios del pasado siglo. Dicha canción se diversificó en varias versiones y ahora es Patrimonio de la Humanidad Inmaterial de la UNESCO. 

 La pregunta es si la canción habla sobre el sufrimiento humano, ¿porque no cantan los que escapan del país en busca de mejores oportunidades en terceras naciones? En Corea del Norte, el concepto de Arirang es alterado con el fin de recaudar fondos económicos mediante espectáculos sin conocer de cerca la voluntad de los que están en la pista. El verdadero significado de la canción está siendo olvidado con el tiempo en Corea del Norte. A los que nacen con dolencia, la canción no está permitida interpretar pero para satisfacer los gustos excéntricos de la élite política del país su nombre es utilizado. 


 Nota: El siguiente vídeo fue grabado en 2007 por un turista extranjero sobre el evento Arirang en Corea del Norte. Poco a poco, la entrada de los turistas al estadio para presenciar el espectáculo fue permitida por el régimen. 

21 jul. 2013

¿Vendrá el cambio?


 En Corea del Sur existen actualmente unos 20.000 refugiados norcoreanos, según los datos del Ministerio de Interior y de Reunificación. La mayoría de los recién llegados prefieren callar de sus vivencias pasadas y dolorosas pero ciertas organizaciones de derechos humanos animan a diario a contar como es la situación de derechos humanos en Corea del Norte. Sus voces serían las pruebas más contundentes para parar las acciones más insidiosas del régimen. El silencio de los desertores, creen los estudiosos, es el mayor obstáculo para avanzar el hondo estudio de la sociedad hermética norcoreana. El cambio en la zona vendría si ellos son capaces de recordar sus acontecimientos más personales. 

 Pero también se debería entender el miedo consistente de los que escaparon de Corea del Norte. Por ejemplo, durante mis encuentros con los desertores, algunos al principio no han querido hablar con sobre temas personales pero finalmente abrieron sus bocas. En Corea del Sur, los estudios han dado sus frutos con el tiempo gracias a anónimos que no dudaron en reconocer nuestro interés de luchar contra la violación de derechos fundamentales y que aceptó a contar sus visiones más íntimas retratando como es el país más allá de Pyongyang. El milagro del cambio tardará pero acabará llegando en la península. Aunque puedan influir las acciones de la política internacional en este asunto para lograr la estabilidad, quizá las voces de los animados que aún no desean mostrar sus caras, sean la parte más importante para un cambio trascendental en la historia de este siglo. 

16 jul. 2013

Pisoteados por protestar

Imagen tomada de Asia Press y DailyNK

 El mundo se centró durante el año 2011 en las protestas, fruto de descontento ciudadano, en la zona de Oriente Medio. Aquellas manifestaciones televisadas por los medios también fueron ligeramente contagiadas en países donde la democracia tenía su primera andadura. Los gritos de desagrado cosquillearon a la élite norcoreana y temieron por un momento si la protesta iba a suceder en su país. Utilizaron todas las medidas posibles para evitarlas fortaleciendo la restricción en el país pero algunas batallas que anteriormente no ocurrían en Corea del Norte sucedieron finalmente. No era algo grande pero algo significativo en la historia norcoreana. 

 Días antes de la enésima celebración del líder norcoreano Kim Jong-Il, en una ciudad desconocida incluso para los norcoreanos como Jong-Song (situado en la provincia Hamkyung-Norte), los pequeños comerciantes estaban enfurecidos por los constantes favoritismos que ocurrían entre los militares y los negociantes beneficiarios. Un grupo de treinta a cuarenta personas empezaron a batallar contra ellos. Pero el hecho acabó en tragedia. De repente, los guardias alzaron sus escopetas y empezaron a disparar contra los que pedían justicia y seis cuerpos han caído y manchados de sangre. El incómodo silencio volvió de inmediato. 

 Según el testigo que vio todo lo ocurrido aquel día, los disparos sucedieron porque el control se duplicó debido al cumpleaños del mandatario norcoreano y cualquier movimiento exagerado de lo normal podía elevar la tensión. Pero durante el año 2011, en diez diferentes zonas del país, las protestas se tradujeron en asesinar a funcionarios leales al régimen hasta la quema de billetes norcoreanos como protesta de la reforma monetaria que llevó a la economía del país hasta la perdición más absoluta. Algo impensable durante las décadas anteriores, finalmente ocurrieron. Y esa burbuja de rabia de los descontentos sigue acumulando hasta que su explosión eventual nos hará ver acontecimientos futuros realmente observables. 

14 jul. 2013

Bailando y cantando para alguien que nunca lo vieron


 La estrategia del régimen para atraer dinero del exterior no escasea y ahora utilizan a los niños que tienen talento para el canto y el baile. Ejecutan instrumentos musicales, movilizan sus cuerpos de un lado hacia el otro y usan la garganta para reproducir de forma melódica casi a la perfección que delante de los turistas invitados chinos, sus interpretaciones artísticas no existen ningún fallo. Estas representaciones pueden ser individuales para los más adelantados, a dúo o en grupos llegando casi a cien personas de distintos rangos de edad en el escenario. Mientras otros niños, detrás de las butacas, ofrecen servicios de traducción a los que no entienden las letras de las canciones interpretadas. 

 Aprenden a ejecutar la alegría de una forma aplastante que los espectadores adentran, por un momento, hacia un mundo de satisfacción. Entre las canciones, no faltan las alabanzas obligatorias hacia los líderes norcoreanos anteriores y al actual. Sus trajes son muy coloridos e intercambiables para que las retinas de los que presencian desde abajo no estén aburridas. Una vez oí a una joven mujer norcoreana, que actualmente reside en Corea del Sur, que para llegar a la excelencia frente a miles de personas los ensayos eran interminables. Ella aprendió en pocos meses a estirar sus piernas hasta su cabeza. En la provincia china de Liaoning, la excursión específica para ver estos espectáculos cuestan alrededor de 700 yuanes por persona casi los 90 euros. Pero, ¿cual serán las sonrisas reales de esos niños una vez que terminan con sus actuaciones? La respuesta lo pueden decir ellos pero aún son reacios a pronunciarla por aquel miedo permanente de decir la verdad. 

 Nota: Estos son algunos de los vídeos de niños norcoreanos actuando en los escenarios de la capital del país. 




9 jul. 2013

Todo es mentira

Rueda de prensa que se realizó en enero de este año en Pyongyang

 La mujer que está justo al lado de la moderadora de esta rueda de prensa que fue transmitida por la televisión estatal norcoreana en enero de 2013 es la señora Ko. En marzo de 2011, consiguió salir de Corea del Norte cruzando el río Tumen hasta que finalmente pudo llegar a Corea del Sur. En el vídeo, Ko trataba de justificar de su "error" de salir del país junto al matrimonio que estaba sentado enfrente de decenas de personas que algunos hacían el bulto tratando de engañar al público exterior que la élite política era comprensible con los que habían traicionado a la patria. Explicaban que fueron "secuestrados" por los "guerrillas" surcoreanos y que fueron "vilmente" obligados a establecer en el país y abandonar "forzadamente" el socialismo norcoreano. 

 La parte verdadera de la historia de Ko es la siguiente. Ella escapó de Corea del Norte sola y dejó a sus hijos en la casa de su hermano mayor. Su plan era que una vez que ella llegaba a Corea del Sur, tratar de traer a sus descendientes después de tener una cierta estabilidad. Pero su propósito no tuvo un final feliz a raíz de una discusión de pareja entre su hermano mayor y su cónyuge. Cuando llegaban al límite de la batalla verbal, ella amenazó con delatar que su hermana había escapado del país y que sus hijos iban a ser detenidos por el régimen. Sin poder hacer nada, él tenía "denunciar" el hecho a la comisaría. Los funcionarios del régimen se encargaron de engañar a la señora Ko diciendo que si no volvía de vuelta al país, sus hijos tendrían consecuencias graves. Y una vez llegado al destino, tenía la obligación de decir en la rueda de prensa que el régimen le había mandado hacia el "camino" correcto. 

 El régimen le hizo una falsa promesa de obsequiar una casa para su familia. El control era demasiada exhaustivo contra ella y Ko no dudó en escapar otra vez del país. Pero esta vez, su intentó fracasó y fue detenida en la frontera entre Corea del Norte y China. Fue llevada inmediatamente a un campo de concentración sin saber en la cual. Los rumores se han extendido de tal magnitud entre los habitantes del país que ya nadie cree la emisión de las ruedas de prensa de aquellos que vuelven por "voluntad propia" a Corea del Norte. Siguen pensando que lo que ven en la televisión es una mentira. 

4 jul. 2013

¿Que fue de aquellos hombres bajos?


 En la década de los setenta, Kim Il-Sung dio la orden de construir un campo de concentración en la zona de Jeong-Pyong, situado en la provincia de Hamkyung-Sur para encarcelar a todos los hombres norcoreanos que no superaban la estatura estándar que establecía en Corea del Norte. Su intención de construir una nación "impecable" hizo desaparecer a personas que a los ojos del régimen, eran considerados como animales. No existen datos estadísticos de cuantas personas han sido desaparecidas durante aquella persecución hacia aquellos individuos inocentes.

 En aquel campo específico, entraban además los descendientes de los encarcelados sin importar la edad y aquellos niños fueron obligados a realizar trabajos forzados y meses después morían por agotamiento físico extremo y hambre. Solamente por las noches podían estar reunidos en celdas diminutas esperando que cada día no sea el día de su muerte. Antes de entrar al centro, a todos los hombres se le realización vasectomía para que no pudieran tener más hijos en adelante. Sus labores que se realizaban a diario eran cultivos de distintas verduras pero las horas de trabajo eran interminables y cada día acababan exhaustos.

 Según el refugiado que contó esta parte de la realidad norcoreana, escondido bajo el ficticio apellido Ri, dicho campo de concentración desapareció. No porque al régimen le hubiera cambiado su decisión errónea de forma repentina sino para asesinar de forma impune a todos los que estaban ahí por orden de los que dirigían el país. No se sabe nada de los anónimos. Sus nombres, sus cuerpos, ni siquiera sus recuerdos se marcharon del hermetismo norcoreano y que difícilmente podríamos recuperar esas memorias aunque haya sucedido la reunificación en el futuro.