11 oct. 2011

Vía de escape (Parte 5: Un destino llamado nada)


 Hoy se ha hecho eco la noticia sobre los 35 desertores norcoreanos arrestados por la autoridad china en la ciudad de Shenyang. Se entremezclan ancianos, hombres, mujeres e incluso niños de escasa edad. En sus cabezas pesaban dos destinos. Uno, ser repatriados a Corea del Norte y estar sometidos a torturas sanguinarias o ser ejecutado por abandonar el territorio "más perfecto" del mundo. O dos, ser expulsados hacia terceros países (probablemente Corea del Sur, Tailandia o Estados Unidos) por la petición oficial del gobierno surcoreano. Diversas asociaciones y organizaciones de derechos humanos esperaban durante días una respuesta coherente por parte de China, pero sus esfuerzos se han ido en vano. China acababa de anunciar que repatriará a todos los integrantes norcoreanos de vuelta a Corea del Norte argumentando que por su parte no tenían otras alternativas ya que si liberan al grupo también se debería hacer con decenas de miles de norcoreanos que recorren el territorio chino preguntándose constantemente: "¿Pero a donde voy?"

 Entre los arrestados también estaban varios surcoreanos que estaban ayudando al grupo con el apoyo logístico. Uno de ellos fue liberado hace varios días pero el pánico sigue controlando a los demás desertores norcoreanos. Además del grupo, como ya he dicho, decenas de miles de norcoreanos viven escondidos en todo el territorio chino sin poder ser identificados. La estrecha relación amistosa que mantiene China y Corea del Norte hace que personas inocentes como Kim, Ryu, Park o Sim (apellidos ficticios) desaparezcan y que sus memorias sean quemadas por la práctica del radicalismo más salvaje de ambos países. Durante cada momento del día, estas personas agarran a cosas que puedan tener el significado de salvación. Ahora más que nada, estas personas necesitan ayuda urgente. 

 Nota: Aún no han sido repatriados pero se puede realizar en cuestión de horas o días. 
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