3 mar. 2011

Los buceadores


 Los buceadores norcoreanos suelen ser jóvenes de 17 a 25 años por tener mejor condición física que los mayores. Entre estos buceadores también hay niños callejeros que intentan atrapar algún pescado (también los llamados niños de la flor). Cada día se dirigen a la playa más cercana y tratan de coger caracoles del mar, ascidias y pepinos del mar. Estos jóvenes no utilizan ropas o lentes especializadas para el buceo ni botes de oxígenos a su espalda. Bucean con el torso desnudo y confiando plenamente en sus sagacidades. 

 Estos chicos son capaces de sumergir hasta cuarenta metros de profundidad y coger una estrella del mar. Pero todo esto tiene su riesgo ya que no se trata de un trabajo accesible para todos. Sólo jóvenes con amplia experiencia se atreven a hacer estos tipos de buceo. La restante mayoría tiene facilidad de contraer hipotermia cuando sobrepasan la barrera de los veinticinco metros de profundidad. Algunos tuvieron que desprender quirúrgicamente de los dedos de sus pies o de sus manos para no seguir con el dolor. 

 Poco a poco, estos jóvenes son obligados a ir más allá de las playas al no existir más caracoles marinos, ascidias o pepinos del mar en zonas cercanas. Muchos arriesgan sus vidas y se atreven a nadar en zonas más peligrosas. Hubo casos donde algunos de estos jóvenes han desaparecido por intentar cazar estas especies más allá de los mares cercanos y sus cuerpos no han aparecido. Todavía no hay noticia alguna. Sus familiares siguen esperando y los asomos hacia el mar es incesante. Ver un punto negro en movimiento les daría una inmensa felicidad.
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