22 sept. 2012

El restaurante y el prostíbulo


 Son los más opulentos o los incondicionales del régimen quienes manejan estos sitios que por el día es un restaurante corriente que recibe a trabajadores famélicos pero que por la noche, el mismo sitio se convierte en lupanares llenos de corrompidos en busca de jóvenes atractivas. Sus sombras no son detectables. Se manejan de forma veloz en busca de sus deseos personales en estos sitios. Un castigo mayor les esperaría en caso de que fueran descubiertos. La humillación sería el primer paso, después, la sufrida muerte o la encarcelación eterna en celdas estrechos.

 Casos de pobreza extrema hace que numerosas mujeres jóvenes sean empujadas a establecer conversación y servir copas de alcohol a dirigentes que buscan la máxima discreción. Todas ellas buscan una salida a sus situaciones intercambiando billetes con sonrisas forzadas. Si la conversación se alarga, no pueden evitar que sus cuerpos estén unidos con aquellos desconocidos y de ahí, ser sus anónimos amantes a largo plazo. Pueden ser que sucedan enamoramientos dependiendo de la situación pero muchas mujeres solo quieren cerrar sus ojos para que el tiempo pase lo más rápido posible.

 Se comentan entre ellas y se cuentan los detalles de los encuentros nocturnos. Hubo casos de muerte al intentar evitar y tratar de defender sus dignidades. Algunas de ellas eran cocineras pero que, a pesar de inmensas horas de trabajo, ni siquiera podían comprar kilos de arroz con la subida de precio de los alimentos. Habían oído de aquello. Al principio, se negaron. Pero vieron a sus padres y a sus hermanos sin poder hacer nada. Temblorosas, dijeron que sí. Que esta noche estaría en aquel restaurante recibiendo con esparcimiento a esas personas. 
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