13 sept. 2012

La frontera del paraíso (Parte 3: El viaje más largo que la muerte, la travesía de 10.000 km)

 La penúltima parte del documental "La frontera del paraíso" habla de un grupo de norcoreanos que llegaron a China que están a punto de marchar hacia Sudeste Asiático, para burlar de la seguridad de la frontera y conseguir entrar en la embajada de Corea del Sur en Bangkok, Tailandia. Para ello, ellos deberán afrontar el viaje más prolongado de sus vidas: atravesar 10.000 kilómetros en tren por el territorio chino, caminar por los oscuros bosques del sur y cruzar el río Mekong. Esta parte del documental consiguió grabar por primera vez la larga travesía común de miles de norcoreanos cada día que tratan de buscar la supervivencia y la libertad.


 En la primera parte del vídeo, se cuenta la historia de Yong-Ran, una joven norcoreana que ha decidido emprender el peligroso viaje hacia el sur despidiendo así de su madre y de su hermano. Han prometido verse a corto plazo. Justo antes de escapar de Corea del Norte, comió tofu y repitió aquel preceptivo antes de coger el tren hacia sur de China (Kunmin). También se cuenta la historia de un niño de 9 años Min Cheol, que junto a Yong-Ran, irá a su destino final en busca de su madre establecida en Corea del Sur. Sus despedidas tienen que ser silenciosas para no levantar sospechas del vecindario.


 En la segunda parte del vídeo, los norcoreanos que cogieron el tren no están en los asientos asignados. Están escondidos en el baño para evitar el encuentro con los vigilantes chinos. La mala noticia sería la detención inmediata y su posterior extradición a Corea del Norte, donde posiblemente no sobreviviría. Una vez llegados, tienen que alimentarse rápidamente para comenzar a caminar por el bosque. Algunos resultan heridos pero la maniobra medicamentosa tiene que ser fugaz y seguir avanzando.


 6 días después del viaje, llegan a Laos. Sus cuerpos no responden como quieren y los vómitos son frecuentes en el interior del vehículo hasta llegar a una residencia temporal. El pequeño Min-Cheol no puede tragar el agua como tomar el medicamento. Las heridas son visibles pero sus objetivos son firmes. Sólo falta atravesar el río por la noche para burlar de la seguridad. En el vídeo también se cuenta de las mujeres norcoreanas, víctimas de tráfico de humanos en la ciudad china de Yon-gil, quienes tratan de satisfacer a sus clientes con sus talentos musicales pero se refugian ante la presencia de los policías al no tener documentos para residir de forma legal en China. También está la declaración del Ministerio de Asuntos Exteriores de China que no consideran a los desertores norcoreanos como refugiados. El grupo reza antes de marchar por sus seres queridos. La estructura del diminuto era frágil pero ha podido conseguir que todos llegaran a Tailandia. Muchos telefonean a sus familias: "Hemos llegado sanos y salvos". 


 La última parte del vídeo muestra a Yong-Ran cantando dedicándolo a su madre y a su hermano pequeño. También cuenta la oscura parte de las detenciones de los desertores norcoreanos en China y la existencia de diversos centros para deportar después a Corea del Norte. Y por último, se muestra al grupo entrando a la embajada de Corea del Sur en Bangkok. 
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