4 sept. 2012

Cazando sanguijuelas


 En la parte norteña de Corea del Norte hay fiebre de sanguijuelas. Son numerosos los adultos y jóvenes quienes están días sin ver a sus familiares para estar en enormes arrozales. Un día surgió la noticia: ¿Sabías que si cazas unos 100 gramos de sanguijuelas te dan un dinero equivalente a 80 kilos de arroz? Los susurros se expandieron por toda la zona de Hamkyung-Norte e inmediatamente empezaron a cogerlas. En China, las sanguijuelas eran utilizadas como fines medicinales para curar dolores óseos como la hernia discal.  Muchos no se imaginaban como unos diminutos bichos que se le pegaban por las piernas durante la cosecha del arroz y que les absorbían sus sangres podían ser sus ganancias complementarias.

 Obreros, agricultores, ganaderos hasta los mineros fueron a encontrar sanguijuelas. Eran familias enteras quienes se ayudaban para coger mayor cantidad posible. "Ahora mismo, no es el líder quien nos da de comer sino unos bichos como las sanguijuelas. Pero, ¿que hace el Partido de los Trabajadores en vez de ayudar para que nosotros no tenga otra opción que coger esto? No importa. Espero que podamos dar de comer a nuestros hijos". Cuando miles de huellas son visibles en los rincones de los arrozales, las quejas se acumulan. Esta fiebre está afectando al otro sectore de la zona: los que viven del arroz. Protestan por los pequeños destrozos que generan aquellos "cazadores".

 Antes de aquel "terremoto" de las sanguijuelas, existieron cazas de conejos u otros animales exóticos por las montañas con el fin de venderlo en el mercado negro para satisfacer los caprichos de los nuevos ricos emergentes en China. Las ideas espontáneas pueden ser veleidosas, a veces falsas o mal intencionadas, pero pueden dar de comer a una minoría norcoreana compuesto por miles de familias que de algún modo quieren huir de la pobreza que al régimen parece no estar interesado en solucionarlo. 
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