4 dic. 2011

Las consecuencias de la subida desmesurada de la inflación


 Hace dos años, se implantó por la voluntad del régimen la nueva ley monetaria con el fin de atajar la inflación y contrarrestar el uso en el mercado negro de moneda extranjera, así estrechar el control económico en Corea del Norte. Pero aquella joven reforma monetaria resultó ser una catástrofe económica para el país y los objetivos del régimen se fueron al traste: la inflación subió de manera espectacular afectando a casi toda la población en la compra de necesidades básicas de varios sectores y el país entró de nuevo, en otra de las crisis económicas. 

 El llamado ministro de la Planificación Económico del Partido de los Trabajadores Park Nam Ki, fue acusado duramente por el régimen y fusilado por "llevar a la ruina total al país". Esta estrategia era perfecta para el régimen norcoreano para lavarse las manos y librarse de ser culpables de la hecatombe económica. Aunque por las calles desiertas de Pyongyang se oían voces como "el real culpable es de Kim Jong Il, no de Park Nam Ki" o "el Kim es un completo inútil con la administración económica". Todos aquellos ministros, que durante toda su vida han servido para el régimen, han pagado su dedicación con la muerte por pequeños errores cometidos. 

 La crisis económica, que aún persiste en Corea del Norte, sigue afectando a los más vulnerables e incluso, las propias esposas de algunos dirigentes han tenido que usar sus habilidades para traer el "dinero a casa". Muchos hijos y esposos, acostumbrados a ver a sus madres y a sus esposas todos los días pero que de repente se han marchado parcialmente para sustentar a la familia, se ha visto como han cambiado en sus comportamientos por la falta de querencia. Esto ha hecho que importantes números de parejas hayan roto llegando a la separación inevitable de familias enteras. 
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