14 sept. 2011

¿Lágrimas verdaderas?


 8 de julio de 1994. La muerte por ataque cardíaco de Kim il-Sung hizo que millones de personas de un país entero cayeran en la tristeza más profunda. Niños, jóvenes, adultos, ancianos, hombres y mujeres golpeaban el suelo y lloraban día y noche por la desaparición de su único líder hasta entonces. Durante los diez días después de su muerte, muchos venían desde distintos sitios del territorio norcoreano para decir el último adiós. Era increíble ver a cientos de miles de personas en la misma plaza rotos de dolor y empezar a llorar y gritar por todos los sitios. Esto pasó también cuando murió el dirigente chino Mao Zedong. 

 Se oían frases como: "Mi querido líder, has sufrido durante toda tu vida...", "La muerte tenía que llevar a mí en vez de a él", "No lo puedo creer que el líder haya fallecido, él era único para mí", "Sólo él hizo que Corea del Norte siga cada vez más fuerte", "Mi gran padre...", etc. Delante de la televisión estatal norcoreana, los lloros de los habitantes era un acto constante durante esos días. Pero la pregunta es: ¿Realmente cuantas personas habrán llorado por él verdaderamente? Es muy probable que sus sentimientos fuese programada, cronometrada y maquillada y que no podía expresar el suyo propio ya que hacerlo les habría costado la vida. Por ejemplo, vi a un niño de cinco años llorando en el día de su muerte dando vueltas sin parar y acabar en el suelo exhausto de tanto movimiento. Aquel acontecimiento era un teatro montado por el régimen donde el público (en su mayoría) estaba actuando en contra de su voluntad.

 Nota: Os dejo unos vídeos que refleja sobre como fue la reacción de la gente norcoreana ante la muerte de Kim-il Sung. 






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