21 may. 2012

La decepción de un diputado primerizo


 - "¡Felicidades señor Cho, usted es diputado a partir de esta misma noche!". Sus seguidores, eufóricos, sonreían ante la cámaras y lanzaban flores y confetis mientras al recién electo le pesaba aquel gran deber en el Parlamento. Ser el primer diputado de origen norcoreano en la historia de democracia de Corea del Sur llamaba la atención toda la ciudadanía surcoreana pero el hombre, tranquilo y tímido, quería que fuese realidad la ilusión de muchos: la aprobación del decreto-ley de protección de derechos humanos de Corea del Norte. Era parcialmente feliz pero también era consciente que tenía que enfrentar a aquellos diputados que tenían ideas contrarias.

 Cuando partidos de extrema izquierda intentan retrasar la aprobación de ley y ver la batalla campal diaria lanzando documentos y bolígrafos al contrario y gritar como gallinas enfurecidas, el astuto señor Cho se lleva una decepción. Su cálida sonrisa se endurece y su pequeña esperanza se desilusiona cuando el debate de aspectos importantes en el Parlamento va al traste. Aquel hombre sabio que fue profesor universitario pero al frustrar con la política del régimen norcoreano, se escapó en 1994 y desde entonces siguió estudiando y luchando contra la intolerancia del régimen. Cumplió su sueño de ser diputado en Corea del Sur pero los conflictos internos le están dando fuertes dolores de cabeza.

 "Me toca demasiadas cosas por hacer. Me gustaría que la sociedad surcoreana ponga más atención al problema norcoreano. La pasividad es peligrosa y dañina. La ley se tiene que aprobar sí o sí. Haría feliz a tanta gente...". El señor Cho entendió la libertad cuando pisó China y cuando escuchó, por casualidad, un programa de radio donde el presidente surcoreano respondía a las preguntas de los ciudadanos. Se enamoró de aquel acercamiento entre los sectores que en Corea del Norte es inalcanzable. Sigue decepcionado cuando le toca trabajar y que su voz no se escuche pero sigue luchando por aquellos 24 millones que cree que les verán pronto en el día de la reunificación. 
Publicar un comentario