25 mar. 2012

Inocentes que nunca olvidaremos


 Los 46 soldados fallecidos tuvieron que presenciar durante el 26 de marzo con sus propios ojos como los proyectiles atentaban contra sus vidas, que sentir las brisas primaverales primerizas. Ya han pasado dos años desde que estos cuerpos inocentes, pero con ganas de proteger el país ante cualquier movimiento sospechoso del régimen norcoreano, fueron maltratados hasta la muerte injustamente y dejando un dolor insoportable que aún no dejan dormir sosegadamente a sus familiares. Mientras toda la población de Corea del Sur se quedaba atónita por el hundimiento del barco Cheonan, el régimen, medroso, no hacía pronunciación alguna sobre lo sucedido e incluso desmentía su culpabilidad cuando las pruebas eran más que evidentes. 

 Este suceso hizo que la palabra "conciliación" se fuera al garete sin posibilidad de hablar en el futuro de negociaciones pacíficas. Este suceso hizo que aquel sueño tan apreciado por los coreanos pero muy lejano como la reunificación sea papel mojado. Aunque Naciones Unidas haya condenado estos ataques, esto no ha hecho más que aumentar la tensión entre los miembros del Consejo de Seguridad por sus obvias diferencias radicalizada principalmente por sus doctrinas. Mientras EEUU, Reino Unido y Francia culpaban a Corea del Norte de la muerte de estos soldados, China y Rusia han querido tapar esta situación y defender a su país "compañero". Estos conflictos diplomáticos sólo hicieron dejar a un lado la rabia y los lloros de los familiares. 

 Dos años después, sus familiares visitan los recuerdos convertidos en lápidas de mármol gris escrita de fechas que marcaron las dos etapas de sus vidas: la fecha que hicieron hacer felices a sus padres, abuelos, hijos y cónyuges y la otra, que tuvieron que aceptar sin anhelarla. Dejan en las lápidas crisantemos blancos y lo limpian con un pañuelo blanco. Temen que la muerte de sus familiares se quede en el olvido. Buscan justicia. Prometen vivir hasta que un día alguien traiga una solución final.

 Nota 1: Algunos/as dirigentes de partidos pertenecientes a la extrema izquierda en Corea del Sur siguen negando la culpabilidad del régimen norcoreano de estos ataques. 
 Nota 2: Los crisantemos blancos son flores que se ofrece de forma especial a los fallecidos ya que para los coreanos simboliza el duelo. 
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