28 mar. 2014

¿Cambiar el acento?


 Anteriormente, hace algunas décadas, los que pisaban Seúl por primera vez no paraban de observar las edificaciones que con el tiempo crecían solos. Eran aquellos que venían a la capital en busca de una mejor oportunidad a nivel profesional y personal. Esperaban ser contratados en alguna empresa y cuando llegaba al lugar de la entrevista, los que evaluaban oían su acento natal. "¿De donde es usted?". Se oían respuestas como "Soy de Busan", "Soy de la isla de Jeju" o "Soy de Gwangju". Ellos mismos, para tener una mejor opción laboral, con los años, empezaban a olvidar sus acentos originarios y adaptarse al estándar. En la actualidad esa visión ha mejorado y la sociedad surcoreana ha conseguido a valorar las entonaciones que hay más allá de Seúl. 

 A partir de los años noventa, con la hambruna que azotó todo el territorio norcoreano, el número de los refugiados incrementó en Corea del Sur hasta llegar a unos 25.000 en la actualidad. Aquel entonces, la población conocía de sus "vecinos" del norte solamente por las acciones de los Kim y la ideología comunista. Cuando ellos empezaron el proceso de adaptación en el nuevo mundo, una de las tareas pendientes era cambiar de acento lo más apresurado posible para que no le digan de forma despectiva "¿Eres de Corea del Norte?". El intercambio de las miradas introductorias no fueron del todo agradable y eso hacía crecer la diferencia entre los recién llegados al país y los residentes. 

 Esa tarea se ha convertido en algo obligatorio. Cuando observo por la televisión a las mujeres u hombres norcoreanos hablando delante de las cámaras, mínimamente veo a ellos hablando con su acento natal. La mayoría ya llevando años en Corea del Sur y sus acentos que tuvieron están a punto de desaparecer. Quizá en sus hogares hablen sin la acentuación estándar. Estarían presionados por la sociedad que acaban de experimentar y tratan de seguir unas normas de convivencia que en realidad no existe: variar la entonación. Sinceramente, desde mi punto personal, en cuando llegue la reunificación, espero que den muy en cuenta la conservación de los distintos tonos del coreano. Sean de donde sean. Eso haría enriquecer aún más el lenguaje. 
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