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9 feb 2014

Las solicitudes


 Sonó la noticia. Pero tímidamente. Según la Oficina de Inmigración de Rusia, un poco más de un centenar de personas, todos provenientes de la zona este de Siberia trabajando en la talla de árboles bajo la vigilancia del régimen norcoreano. Las solicitudes de asilo provisional acaban de ser registrada en dicha institución y por el momento, hace falta esperar. Quizás unos años hasta que salga una resolución favorable. Hasta la fecha, los que han estado en dichos campos de trabajado habían superado unas veinte mil personas. Todos hombres. Sin contar los que fallecieron por accidentes laborales frecuentes o por agotamiento extremo. Hace algunos años, escapar de la zona de trabajo era una misión casi imposible pero con el tiempo el número que desertaron aumentó en miles. Y siguen vagabundeando por la inmensa tierra rusa.

 Un hombre de unos cuarenta años decía que se despertaban por la madrugaban, desayunaban e comenzaban a trabajar desde las seis. Antes de que saliera el sol. A cuarenta bajo cero. Y terminaban a las once de la noche. Con el insuficiente descanso por medio, ellos tenían días de fiesta únicamente en el primer día del año lunar y los cumpleaños de los líderes ya desaparecidos. Vieron como sus salarios eran entregados en su totalidad a los jefes de los campos de trabajo para llegar finalmente al bolsillo de la élite política norcoreana. Confía que les concederán el asilo desde que la noticia de los trabajadores norcoreanos en Rusia se hizo bastante eco hace algún tiempo. La denegación de las solicitudes supondría la deportación inmediata de los peticionarios poniendo en peligro sus vidas una vez que lleguen a su país de origen.

 Nota: A continuación, os dejo un extracto de un programa de televisión surcoreana sobre los norcoreanos que trabajan en Rusia.

7 mar 2011

El permiso de viaje


 Sin un permiso de viaje, un norcoreano no puede viajar. Pero esto no significa salir del país sino subir a un medio de transporte. Si coges un tren y vas a una ciudad situado a 200 kilómetros, es imprescindible tener un permiso de viaje. Algunos cogen la vía más rápida para poder viajar: sobornar a los encargados de estos permisos con una "pequeña" cantidad de dinero o un regalo de valor. Esa "pequeña" cantidad de dinero supone todo el salario mensual de un trabajador normal. Los vendedores son los que dan el soborno por ser los viajeros frecuentes. 

 Para pedir formalmente un permiso de viaje se tiene que rellenar una solicitud con dos semanas de antelación. Un viajero tiene que llegar a tres fases obligatorias (que cuestionan desde las relaciones personales hasta preguntas relacionadas con el ámbito laboral) para que pueda tener el permiso tres días antes de viajar. Una vez viajado y llegado a su destino también es sometido a múltiples preguntas por los responsables. Según ellos, es cuestión de "seguridad". 

 Hay personas que cogen medios de transporte sin el permiso. Si no te han descubierto, ha sido un día de suerte pero si no lo ha sido la multa suele ser de 500 wons. Pero el problema no acaba ahí, es probable que te lleven a una sala de conversación y que te torturen verbalmente hasta que estés agotado mentalmente. Es la razón por la cual la gente no arriesga y recurre a la obtención del permiso de viaje.

 Nota: Los mejores materiales para sobornar suelen ser cajetillas de tabaco, varias botellas de alcohol o varios kilos de arroz. Aunque lo que más piden ahora es dinero en efectivo.