7 feb. 2014

La historia de la medallista olímpica

Han Pil-Seung y Han Pil Hwa

 Los Juegos Olímpicos de Invierno celebrado en Sochi acaban de dar pistoletazo de salida y los amantes de los deportes de hielo y nieve disfrutarán durante 16 días competiciones en 15 disciplinas. Aunque estos Juegos han batido récords de participación con 88 delegaciones de los cinco continentes, Corea del Norte no ha podido celebrar este festival deportivo al no poder enviar a sus atletas por sus escasas participaciones en diversos torneos puntuables para estos Juegos. También se debe la ausencia del país debido a la muerte repentina de Jang Song-Taek que hasta entonces era el máximo responsable del comité olímpico norcoreano.

 Hoy quería hablar una de aquellas numerosas historias de separación en la península de Corea relacionada con el deporte. Han Pil-Hwa se convirtió en la primera medallista olímpica que provenía de Asia obteniendo en un segundo lugar en la carrera de 3.000 metros en la modalidad de patinaje de velocidad durante los Juegos de Innsbruck (1964). Acababa de nacer una leyenda y recibió innumerables condecoraciones por Kim Il-Sung. Desafortunadamente no puedo estar en la siguiente edición de los Juegos Olímpicos (Grenoble 1968) por razones desconocidas pero estaba dispuesta a participar en 1972 que se iba a celebrar en Sapporo, Japón. Mientras tanto, en Corea del Sur, un amigo de su hermano le mostró el rostro de Pil-Hwa e inmediatamente dijo: "Es mi hermana, es ella. Sin lugar a dudas".

 Gracias a la iniciativa del periódico japonés Asahi, se promovió una primera llamada telefónica entre ellos. Se escuchaban las voces y lloraban. Los treinta minutos de conversación parecieron demasiado cortos y pidieron a ambas delegaciones un encuentro entre estos hermanos. El hermano de Pîl-Hwa, Pil-Seung voló a Tokio para la confluencia pero a última hora, por diferencias políticas e ideológicas, dicho acercamiento no se produjo. Ella se retiró después de los Juegos de Sapporo después de quedarse novena en la misma distancia de patinaje de velocidad. 19 años después, ya convertida en delegada norcoreana para estar en los Juegos Asiáticos de Invierno en Sapporo, por fin se produjo la aproximación. Gracias al esfuerzo de anónimos y algunos políticos que querían verles juntos. Se abrazaron y lloraron. 40 años después. Se permitió estar juntos durante una hora en el comedor del aeropuerto. Se intercambiaron obsequios. Abrazaron por última vez y se marcharon ante la multitud. Con el deseo de poder ver otra vez. Y desde entonces, pasaron 23 años.

El momento de encuentro en el aeropuerto de Sapporo
Publicar un comentario