19 mar. 2015

Los apartados


 En el distrito de Kimhyeong-jik, situado en la provincia de Yang-gang, un malintencionado plan del régimen norcoreano estaba siendo practicado durante estos años. Según el sitio web especializado en contar la realidad de Corea del Norte como Radio Free Asia, junto con los testimonios de los refugiados norcoreanos de aquella zona, todos aquellos que midan menos de 120 centímetros son excluidos de la gente corriente y son, contra voluntad propia, enviados al mencionado distrito. Además de enviarles a la zona donde viviría la mayor parte de su vida desde la imposición del régimen, la élite política les incita a sentirse "culpables" por no estar agraciados con su estatura. Algo que los inocentes lo absorben como algo obvio y deciden seguir el orden.

 Pero lo que nos pueda parecer totalmente aterrador es que el plan principal del régimen era tratar de hacerles desaparecer para siempre. Es decir, la muerte. En una sociedad donde se exige la perfección perturbada y execrable estos tipos de decisiones se discutían con demasiada facilidad. Esto me recuerda demasiado a los graves delitos contra los encarcelados en los campos de concentración nazi. Sin embargo, el plan de ejecutar el fatal desenlace dio su paso atrás por el régimen al no querer ser el criticado por sus actos por la comunidad internacional que les sigue observando atentamente por los casos de violación de derechos humanos ocurridos en el pasado.

 Aunque llevo años estudiando todo lo relacionado con Corea del Norte, diariamente me sorprendo de la brutalidad que ellos prácticamente a diario. Ellos, los inocentes apartados, son quienes merecen nuestra atención y que la comunidad internacional (que usted forma parte de ellos) reaccione ante estos casos. Por una parte, el régimen norcoreano ha aprendido con los años a ser más cautelosos con sus acciones sospechosas cuando décadas antes ellos desoían totalmente a los preocupados por los derechos fundamentales. Cuando uno escribe estos tipos de noticias se pregunta si somos tan cobardes como para realizar estos actos tan desagradables. 
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