15 nov. 2015

Los verdaderos datos se cuentan después


 Cuando nuestros representantes inauguran un edificio público o se comprometen llevar a cabo un proyecto que implica a los residentes con el fin de mejorar las instalaciones de una determinada comunidad, durante los primeros años, damos la bienvenida con entusiasmo. Hasta que llega el momento donde descubrimos que cantidad de dinero se ha invertido en realidad y si ha existido la implicación de alguna perversión política que fácilmente incluye maletines llenos de billetes de dudosa procedencia. Casi en todos estos proyectos a nivel público, estén donde estén, este tipo de corruptela es concurrente. Pero cuando hablamos sobre Corea del Norte, el caso tiene sus pequeñas diferencias ya que es el propio régimen quien se anima a fomentar la deshonestidad obligando la aprobación de sus habitantes a base de coacciones ya tanto se han acostumbrado.

 Ya ha pasado casi un poco más de un mes desde que se celebró el 70 aniversario de la fundación del Partido de los Trabajadores. Y es a partir de ahora cuando descubrimos el número aproximado del gasto que se ha realizado para este evento: 2.000 millones de dólares americanos. A parte de que se ha parado por este motivo de celebración, el funcionamiento de todas las bases (de lo pocos que quedan) industriales que hay en Pyongyang y en algunas ciudades del país (Hamhung puede ser perfectamente uno de ellos). Además, el parón que se ha registrado por parte de los trabajadores para preparar el evento tuvo un impacto económico negativo por seguir la corriente de un régimen que utilizaba la misma estrategia para limpiar la imagen de su país. A raíz de esto, la decepción hacia la élite política del país ha crecido aún más entre la población norcoreana que siguen quejando discretamente.

 Otros quejidos también venían por parte de los militares y estudiantes que durante este verano entrenaban día y noche el desfile que solíamos ver por los medios de comunicación. Pedían descanso al padecer deterioro a nivel físico y psicológico pero los dirigentes hicieron caso omiso a sus peticiones que las víctimas empezaron a surgir entre los participantes. El estilo de caminar durante el desfile, alzar las piernas hasta unos 90 grados de forma incansable los 415 metros que mide la plaza ha generado artritis y pleuresía que parte de los miembros ha tenido que ser sustituidos a última hora. Los habitantes preguntan: ¿si con la cantidad de 100 millones de dólares es capaz de alimentar a toda Corea del Norte durante un año, porque malgastan 2.000 millones de dólares en solo un día que rara veces recordamos? En todas las historias de la incongruencia institucional, los verdaderos datos se cuentan después. Aunque ellos traten de disimular, las verdades suelen salir más rápido a la luz de lo que ellos piensan. Este caso no iba a ser menos. 
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