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12 jul 2016

Lo que era un color prohibido


 Cada color tiene su significado. Puede significar determinación, libertad, silencio o esperanza según la que elijamos. Si nos gusta ese color, nos familiarizamos con ella y lo convertimos en nuestro bien más querido. El caso es que, hasta principios del año 2000, un color en particular fue objeto de rechazo en la sociedad surcoreana por su relación con una ideología que era considerado como el enemigo: el comunismo. Estamos hablando de color rojo. Durante décadas anteriores del siglo pasado, llevar un vestido dominante de dicho color significaba mostrar simpatía más absoluta con el socialismo norcoreano. Así que, muchos evitaban salir a la calle con una camisa de toques carmesí para evitar la "confusión" y toques de atención por parte de los miembros de seguridad.

 Sin embargo, un acontecimiento cambió, de alguna manera, el miedo existente que tuvo los surcoreanos hacia dicho color. La celebración de la Copa del Mundo de Fútbol 2002 que se celebró en Corea del Sur y Japón. Cada vez que el equipo local disputaba un partido, millones de seguidores salían a la calle con una camiseta roja denominándose como "los diablos rojos". Esta marea colectiva fue una idea de una asociación de amantes del fútbol coreano que consiguió romper una norma que hasta ahora parecía improbable que sucediera. Los diablos rojos, compuestos por amigos, padres e hijos o compañeros de trabajo, invadían Seúl y otras ciudades cada vez que su selección jugaba en alguna parte de la península.

 Desde entonces, cada cuatro años, es posible ver a la marea roja en la plaza del ayuntamiento de Seúl animando a su equipo de fútbol recordando los buenos recuerdos que supuso para ellos aquel verano de 2002. Puede que el uso de camisetas de color rojo haya expandido, de alguna manera, en la sociedad surcoreana pero aún sigue sin estar familiarizados de forma entera por la consistente tensión y miedo que existe entre las dos Coreas. Ahora mismo, vestirse esas camisetas rojas supone una muestra de patriotismo en caso de que su selección haya marcado un gol o una hazaña importante en las competiciones internacionales como la Copa del Mundo o los Juegos Olímpicos. Pero los surcoreanos deben saber que al color rojo también se puede relacionar con la fortaleza, deseo, valor o la fuerza. Y sobre todo, del aquel concepto que tanto nos gusta como el amor. 

20 jun 2014

Como ver el Mundial de Fútbol


 Aquella gloriosa época donde el equipo de fútbol de Corea del Norte alcanzó los cuartos de final en unos Mundiales (Inglaterra 1966) es recordado puntualmente por sus habitantes y la vuelta que supuso a dicho campeonato después de 44 años (Sudáfrica 2010) dio entusiasmo por el fútbol pero de forma parcial por los resultados insatisfactorios al perder tres encuentros en su grupo. La clasificación de Corea del Norte para Brasil 2014 no pudo ser una realidad y la curiosidad de los ciudadanos que acechaba por el considerado deporte rey tenía que ser junto a la pantalla gigante que se instaló en la plaza principal de Pyongyang. Pero con varias condiciones. Observar las jugadas del balompié en silencio o casi murmurando y sin ver la retransmisión de partidos de Corea del Sur o Estados Unidos.

 Pero interés de algunos por ver los encuentros de Corea del Sur era innegable. Y era posible verla en ciudades fronterizas con China como Sinuiju o Hyesan donde se podía captar señales de la televisión china. El empate ante Rusia generó expectación que involuntariamente un hombre celebró el gol de Corea del Sur lanzando un grito. Horas después, fue retenido por los guardias de seguridad sin poder saber algún rastro de ese hombre. Otros prefirieron ser más discretos y vieron el primer encuentro de Corea del Sur ante Rusia en silencio. Si salía el gol, ni siquiera aplaudían. Simplemente golpeaban de júbilo el abdomen con la palma de sus manos. Si el norte del país captaba señales de los medios de comunicación de China, en Pyongyang y Nampo, algunos habitantes conseguían ver el partido captando señales de Corea del Sur con un televisor japonés.

 Aún queda por ver dos encuentros de Corea del Sur. Si consigue clasificarse a la siguiente ronda, pues sería más veces. Mientras que la mayoría trata de esquivar la observación agónica del régimen comentando entre ellos solamente los partidos de la selección como la española (ya eliminada), alemana o brasileña, unos cuantos esperan el domingo para oscurecer el salón, coger unas mantas para cubrirse el cuerpo y encender el televisor japonés. Si se oye algún golpe silencioso en dichas casas, significaría que Corea del Sur habrá metido algún que otro gol tratando de llevar a la victoria la batalla deportiva de los 90 minutos en el estadio de Beira-Rio, Porto Alegre ante la selección de Argelia. 

17 dic 2012

Los educados que sorprendieron al mundo


 Cuando se disputó el partido de octavos de final de la Copa Mundial de Fútbol entre Corea del Sur-Italia, a los medios les llamaba la atención varias pancartas entre los asistentes con idéntico mensaje: "AGAIN 1966". Aquellos presentes querían que la victoria del partido esté de parte de Corea del Sur para intentar repetir la hazaña de aquellos anónimos que lograron estar entre los mejores ocho selecciones de la Copa Mundial en 1966. Después de una victoria ajustada decidida con un gol de oro en los últimos minutos del partido, Corea del Sur pudo estar en la siguiente ronda.

 La selección de Corea del Norte consiguió lograr el pase a la fase final siendo el único representante del continente asiático en el Mundial de Inglaterra 1966 ganando en las previas a los australianos. Esta historia comenzó cuando el régimen empezó a buscar a treinta atletas solteros por todo el territorio norcoreano para que formaran parte de la selección. Su primer partido había sido ante Birmania. El resultado, una derrota contundente de 0-3. Sin embargo, a partir de ese momento casi treinta victorias consecutivas en sus palmares. Sus entrenamientos nunca fueron exhibidos públicamente aunque algunos cuentan que sus ejercicios de calentamiento empezaban a las seis de la mañana. Las salidas nocturnas a partir de las diez de la noche fueron prohibidas y fue la primera selección en llegar a Londres para disputar la fase de grupos.

 El país organizador no consideraba a Corea del Norte como un estado y quería prohibir su participación en la Copa Mundial pero finalmente tuvieron que aceptar a los atletas norcoreanos para evitar una sanción grave de la FIFA. La estatura media de los futbolistas de Corea del Norte eran bajas comparados con los de otros países participantes pero sus 162 centímetros de altura no dejaron de despertar la curiosidad de los anfitriones. El primer partido era frente a la Unión Soviética. Ante las faltas incontables e intencionadas de los jugadores soviéticos en el campo, la reacción del público inglés se inclinó favorablemente hacia el lado norcoreano aunque esto no evitó llevar la primera derrota.

 Después del empate ante Chile, la selección tenía la obligación de ganar a la poderosa Italia. Los pronósticos decían que los clasificados a los cuartos serían la URSS e Italia. No obstante, llegó una de las sorpresas más memorables en la historia del deporte. En el minuto 42 de la primera parte, el jugador apellidado Pak, marcaba el milagro. Cuando entre los 18.000 asistentes del estadio Ayresome Park se desataba la locura, los jugadores norcoreanos agradecieron el apoyo del público cantando unas canciones coreanas. Cuando llegaron a Liverpool para disputar la siguiente ronda contra Portugal, ellos, muy entusiasmados, habían engullido cantidades de comida que sintieron pesadez en sus cuerpos. Sus efectos se notaron cuando perdieron por 3-5 (con cuatro goles de un jugador excepcional como Eusebio) cuando durante la primera media hora del partido iban ganando por 3-0.

 La derrota no agradó al régimen norcoreano y a su llegada a Pyongyang, el grupo se desintegró diciendo el último adiós entre sus compañeros. Durante décadas, no se ha podido saber información alguna de las siguientes generaciones del fútbol norcoreano. Se dicen que algunos fueron llevados a diversos campos de reeducación o a las minas de carbón como castigo por dañar la imagen del régimen de Corea del Norte en un partido de fútbol de la Copa de Mundo. De aquellos treinta jugadores, la vida de aquella inmensa mayoría no se supo jamás. Los que más han destacado, sus respetabilidades han sido devueltas y actualmente llevan una vida corriente y tranquila reuniéndose de vez en cuando con sus antiguos compañeros. Aunque 44 años después, Corea del Norte consiguió participar en la Copa Mundial de Sudáfrica durante 2010, no pudieron igualar los mismos resultados que sus antecesores y fueron eliminados con tres derrotas en la fase de grupos.

Aquellos jugadores norcoreanos, homenajeados en Reino Unido en 2002

 Nota: El siguiente vídeo fue realizado por la BBC4 para recordar aquellos momentos de gloria del fútbol norcoreano (el documental completo está disponible en Youtube tecleando "The Game of their lives"). 


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17 oct 2012

¿Se sabe algo de ellas?


 "Habéis decepcionado a nuestro líder Kim Jong-Il con vuestros resultados. Sois la vergüenza de esta nación". Durante la Copa de Mundo femenino de fútbol, la selección norcoreana encajó dos derrotas ante Suecia y Estados Unidos y un empate contra Colombia para finalizar la fase clasificatoria. Se quedaron silenciosas ante los resultados obtenidos y tuvieron que sufrir por los altos cargos de la federación de fútbol de Corea del Norte todo tipo de humillaciones y rugidos durante seis horas. Habían oído que ellas han defraudado al líder norcoreano y que estaba profundamente afligido por el desenlace temprano futbolístico.

 Sus musculosas piernas, resultado de horas de entrenamiento para lograr estar en la selección nacional, y sus cálidas caras estaban quietas y reservadas sin poder reaccionar ante los resultados. Aún así, consiguieron representar a Asia junto a la campeona mundial Japón en la clasificación de los Juegos Olímpicos de Londres. Pero 16 días no fueron suficientes para estar entre los tres primeros. Una victoria ante Colombia y dos derrotas ante Francia y Estados Unidos. Tampoco pudo estar entre los dos mejores terceros para asegurar su pase a los cuartos de final de los Juegos Olímpicos.

 Mientras a los de halterofilia y judo se les llovían las medallas y momentos de gloria, a ellas les tocaba ser humilladas por los mismos. El castigo por los malos resultados había empeorado. Los rumores dicen que el técnico de la selección y algunas jugadoras fueron enviados a diversos campos de concentración. La posibilidad de este rumor podía ser mucho más acertada tras la cierta noticia del seleccionador de fútbol masculino que fue enviado a los campos después de la eliminación de Corea del Norte en la primera fase de la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010. Mientras hemos disfrutado de los Juegos durante los meses de julio y agosto, algunas personas habían sido víctimas de la mortificación. No tenemos noticia alguna de ellas.
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