Es una bitácora que habla sobre Corea del Norte discutiendo como es su interior y el ámbito de los derechos humanos relacionados en la península de Corea. Me gustaría hablar de cosas tan cotidianas pero a la vez necesarias de este conflicto que ya dura más de 60 años en la zona.
Los efectos han comenzado a surgir estos días por las medidas que ha tomado el régimen norcoreano a principios del 2020 cuando el coronavirus empezaba a ser visible en este de Asia. Las historias de familias o personas que desaparecen en los vecindarios de diferentes zonas del país son cada vez más frecuentes actualmente y parece que, con estos síntomas, puede revivir la trágica historia que tuvieron los norcoreanos en la década de los 90.
Como motivo de celebración del Año Nuevo Lunar, una festividad que se celebrar a lo grande en la zona este de Asia, destacando países como Corea del Sur o China, Corea del Norte también lo celebra en el día de hoy, aunque se sabe que, para el régimen norcoreano hay otras festividades más importantes que el Seollal.
Cartel promocional para presentar la candidatura de los JJOO por ambas delegaciones coreanas
Cuando vi por primera vez unos Juegos Olímpicos fue mediante unos videocassettes cuyo título era "88", la atracción hacia ese mayor evento deportivo que se celebra cada 4 años era inmediato. Se mezclaba varios factores. Desde la asociación de diferentes pruebas deportivas, sean de pelota, lucha o pruebas de resistencia hasta que el acontecimiento personificaba el entendimiento entre diferentes culturas y simbolizaba durante 16 días, de alguna manera la paz. Sin embargo, con el tiempo, uno se da cuenta que detrás de la celebración de unos Juegos se mezclan unos intereses económicos no muy transparente por parte de los organismos públicos que incluyen sobornos encubiertos para que no les descubrieran, sospechas puntuales de dopaje (sobre todo con los atletas rusos justo antes de Río 2016) y sobrecoste de las instalaciones que se convierten en deudas que finalmente tendrán que pagar los civiles (que pregunten a los canadienses después de Montreal 1976).
Aunque en Europa, muchas ciudades intentan evitar formar parte de la lucha por ser la sede de unos Juegos por el sobrecoste que supone todo el proceso, en Asia, las ansias de que su ciudad natal el lugar elegido forma parte de orgullo nacional. El año pasado, los Juegos de Invierno ha sido en Corea del Sur, el año que viene en Tokio y en 2022 (el de invierno) en Beijing. Al ser el de 2024 en París y el de 2028 en Los Ángeles, e comité olímpico de Corea del Sur y Corea del Norte ha arrancado motores para que Seúl (al descartar Busan) y Pyongyang sean sedes conjuntas para albergar los Juegos de Verano de 2032. Quizá es una idea bienintencionada y ambiciosa que pueda recibir unos aplausos por parte de la comunidad internacional, pero el escenario que puede simbolizar la paz en la región tiene numerosos deberes que finalizar como dar por concluido el programa nuclear por parte del régimen norcoreano, juzgar a los culpables de las graves violaciones de derechos humanos en Corea del Norte y sobre todo, eliminar todo tipo de prejuicio entre los ciudadanos de ambas Coreas.
Y la historia reciente nos ha demostrado que el cambio de legislatura en Corea del Sur cada cinco años, puede hacer que tambalee estas reuniones y apretones de manos entre ambos dirigentes que se muestran en los medios. La situación puede llegar a ser tan delicada que una expresión equivocada por parte de alguno puede conllevar a que las negociaciones se rompan o que cambie el curso de la historia. Como pasó con la caída del Muro de Berlín. Aunque, en este caso, el proceso no se sabe por dónde puede disparar. Si los Juegos de hace más de 30 años (el de Seúl) demostró de alguna manera aparcar las diferencias que había entre los dos bandos de la Guerra Fría, en el hipotético caso de que logren albergar estos Juegos, esperemos que sea el epílogo de la última frontera de dicha guerra. Aunque antes tendría que competir con alguna candidatura originaria de África que también se han mostrado interés estos días.
Nota 1: En septiembre daré noticias relacionadas con el segundo libro (teatro) "Los obstáculos". Se hará presentaciones y esperemos que pronto lo veamos en algún escenario de España. Nota 2: El martes 14 de agosto, me harán una entrevista sobre los libros y Corea del Norte en Radio María a las 11:15 de la mañana en directo. Y también creo que se emitirá en 70 países. Para los residentes en España, acordaros que cada municipio tiene una frecuencia diferente. Gracias.
Siempre se ha cuestionado cuál sería el destino de Asia Oriental cuando el régimen norcoreano tenga sus horas bajas. Cuando cayó el muro de Berlín, los políticos de ala conservadora definieron un nuevo concepto: la llamada "Nueva Europa", cuyos habitantes de los países de parte este vieron como sus gobiernos trataban de alejarse del comunismo y dar la bienvenida a un régimen totalmente opuesto como el capitalismo. Algunos creen que la Corea unificada con la desaparición de la actual élite política norcoreana podría reconfortar la economía de la zona a pesar de ser una de las zonas con mayor intensidad económica e industrial del mundo.
Otros son mucho más optimistas tratando de explicar que después de estar unidos, la economía coreana podría incluso superar a la japonesa siendo segundos o terceros por detrás de los chinos y estadounidenses. Esto me hace pensar que ellos tratan de dar una explicación que la existencia del régimen norcoreano haría estancar la economía de la zona si no caen prontamente. Que no fluye. Pero existe un obstáculo: la amistad entre los dos países que siguen abrazando al socialismo aún es perpetua, aunque tengan momentáneamente fricciones por diversos motivos.
¿Acabará imponiendo aquel término llamado "La nueva Asia"? Puede ser. Sería curioso como sería aquella zona sin Corea del Norte que estamos acostumbrados a ver. Sus amenazas y sus ensayos nucleares serán en algún día asuntos pretéritos cuyo líder estaría exiliado en las inmensas tierras rusas o chinas y que incansablemente será perseguido por la justicia internacional por sus crímenes contra la humanidad. Para que eso sea una realidad, muchos son quienes están trabajando utilizando herramientas que contienen asuntos que incomodan al régimen. Eso se multiplicaría durante varios años pero el hermetismo que tanto le ha caracterizado puede jugar, algunas veces, en su contra.
Era por primera vez en la historia, después de la firma de armisticio, que la delegación de Corea del Norte y Corea del Sur se ponían de acuerdo para formar una selección unificada de Corea y así, participar en un torneo de máxima calidad como el campeonato del mundo de tenis de mesa en 1991 celebrado en Chiba, Japón. Tenían que sobreponer en los principios de aquella década la revelación de los jugadores alemanes, yugoslavos y suecos y la eterna atención hacia los intachables jugadores chinos enviando a los mejores jugadores de la península. Aunque las categorías de este deporte estaba dividido en siete (individual masculino, individual femenino, dobles masculinos, dobles femeninos, dobles mixtos, equipo femenino, equipo masculino), la selección de Corea quería enfocar en llevar el trofeo de campeón a la península en la categoría de equipos.
El primer encuentro entre los jugadores de ambos países era gélido y atormentado. Incluso se murmuraban entre sus compañeros para someter al desprecio para subir sus egos. La coordinación entre los jugadores no se podía prosperar de forma adecuada debido a múltiples discrepancias de opiniones llegando incluso a las manos en algunas ocasiones. Desde el principio, los expertos en este deporte apostaban por el género masculino de llevar el título de campeón pero una derrota inesperada en los cuartos de final ante los eventuales campeones del mundo suecos formado por los geniales Karlsson, Waldner, Lindh, Appelgren y Persson hizo florecer las expectativas esperanzadores en las chicas que todas acababan de sobrepasar la edad de los veinte años.
Consiguieron estar en la final tras sufrir algunos partidos con serias dificultades. En la última barrera les esperaba las jugadoras de China que tenía a la todopoderosa Deng Yaping, considerada incluso en la actualidad como la mejor jugadora de este deporte de todos los tiempos. Pese a su baja estatura, su ataque y su defensa eran impecables y ninguna jugadora no-china han podido frenarla hasta entonces. Además de Deng, también estaba jugadores técnicamente buenos como Gao Jun, Chen Zihe y Qiao Hong. El primer encuentro estaba en Deng Yaping y Yu Sun Bok, una jugadora que se enfrentaba a su primer gran torneo internacional. Pero contra todos los pronósticos, Yu consiguió arrebatar a Deng con un considerable margen. El segundo punto estaba entre Hyun Jung Hwa y Gao Jun. Ambas usaban el agarre de raqueta tradicionalmente oriental (conocido como el "agarre del bolígrafo"). La victoria también se alistó en el lado coreano. El tercer punto era un partido de dobles. Deng y Gao contra Hyun y Li Bun Hi, que las dos últimas eran considerados rivales hasta ese encuentro. Las coreanas perdieron el partido y el cuarto punto también con la victoria de Deng contra Hyun. El decisivo punto ponía al televisor a millones de coreanos en vilo. Yu contra Gao luchando cada punto con una pelota de celulosa de color naranja (que se cambió a blanco por quejas de los jugadores porque, según ellos, distorsionaba la perspectiva visual). China no pudo revalidar su décimo titulo consecutivo y tuvo que entregar el trofeo de campeona del mundo a las coreanas como se puede ver en el siguiente vídeo:
La parte más dolorosa de la convivencia de 46 días ha sido la despedida que supuso después del campeonato del mundo en Japón. Ya no se podía ver a los padres preparando la mesa y gritando la palabra "reunificación" o a las madres cosiendo en armonía amplias banderas de península azul con fondo blanco. Cuando la antipatía se progreso en una amistad profunda, los lamentos llegaban: "Haberla abrazado más, haberla cuidado más, haberla estado a su lado más...". Sus lágrimas de despedida inundaron la ciudad japonesa y salvo breves encuentros en otros campeonatos importantes como el asiático, el mundial o los Juegos Olímpicos, solo podían tener fotografías como recuerdo que conmocionó a millones de corazones.
Nota 1: Actualmente la jugadora norcoreana Li Bun Hi es la directora de un centro de atención de las personas que padecen minusvalía en el país mientras que Hyun Jung Hwa fue la técnico del equipo surcoreano femenino de tenis de mesa hasta el fin de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. No se sabe noticia alguna de Yu Sun Bok y la otra integrante del grupo Hong Cha Ok reside actualmente en Corea del Sur con su cónyuge.
Nota 2: En noviembre de 2011, se celebró un torneo de tenis de mesa llamado Peace Cup que juntó a los jugadores relevantes de tenis de mesa de ambas Coreas ganando en dobles masculinos y quedando finalistas en dobles femeninos.
Nota 2: En mayo de 2012, se estrenó en Corea del Sur una película que narra aquel acontecimiento reviviendo la nostalgia entre los amantes de este deporte, cuyo trailers están en los siguientes vídeos:
"Habéis decepcionado a nuestro líder Kim Jong-Il con vuestros resultados. Sois la vergüenza de esta nación". Durante la Copa de Mundo femenino de fútbol, la selección norcoreana encajó dos derrotas ante Suecia y Estados Unidos y un empate contra Colombia para finalizar la fase clasificatoria. Se quedaron silenciosas ante los resultados obtenidos y tuvieron que sufrir por los altos cargos de la federación de fútbol de Corea del Norte todo tipo de humillaciones y rugidos durante seis horas. Habían oído que ellas han defraudado al líder norcoreano y que estaba profundamente afligido por el desenlace temprano futbolístico.
Sus musculosas piernas, resultado de horas de entrenamiento para lograr estar en la selección nacional, y sus cálidas caras estaban quietas y reservadas sin poder reaccionar ante los resultados. Aún así, consiguieron representar a Asia junto a la campeona mundial Japón en la clasificación de los Juegos Olímpicos de Londres. Pero 16 días no fueron suficientes para estar entre los tres primeros. Una victoria ante Colombia y dos derrotas ante Francia y Estados Unidos. Tampoco pudo estar entre los dos mejores terceros para asegurar su pase a los cuartos de final de los Juegos Olímpicos.
Mientras a los de halterofilia y judo se les llovían las medallas y momentos de gloria, a ellas les tocaba ser humilladas por los mismos. El castigo por los malos resultados había empeorado. Los rumores dicen que el técnico de la selección y algunas jugadoras fueron enviados a diversos campos de concentración. La posibilidad de este rumor podía ser mucho más acertada tras la cierta noticia del seleccionador de fútbol masculino que fue enviado a los campos después de la eliminación de Corea del Norte en la primera fase de la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010. Mientras hemos disfrutado de los Juegos durante los meses de julio y agosto, algunas personas habían sido víctimas de la mortificación. No tenemos noticia alguna de ellas.
Denominado como el mejor alfajor de Asia, el Choco-Pie era y sigue siendo la merienda perfecta para los niños, jóvenes y adultos surcoreanos y este dulce, que fue reinventado por el señor Kim Yong Chan en 1974, se expandió rápidamente por todos los países de Asia Oriental y fue capaz de llegar al territorio norcoreano y gustar a los paladares acostumbrados solamente al maíz y al arroz. Su esponjosa textura y su sabor medianamente dulce pudo seducir a todos los habitantes de Corea del Norte que la apertura del complejo industrial Kaesong ha sido el momento clave de la expansión de este alfajor.
Una vez saboreado el alfajor, los norcoreanos empiezan a elogiar a sus "hermanos del sur": "Estos sureños sí que saben fabricar los alfajores. ¿Que pondrán a estos Choco-Pies para que su sabor sean agradables?". Al disponer de sólo un alfajor por persona, mordisquean pequeñísimos trozos y giran sus lenguas hasta que la textura haya desaparecido completamente. Con el fin de acabar estos dulces con mayor tiempo posible, el malabarismo con sus lenguas está más que garantizado. Empiezan a pensar: "¿Porque ellos sí y nosotros no podemos hacer estos alfajores?".
La vertiginosa expansión del Choco-pie en Asia y parte de América del Norte (fácilmente visibles en los supermercados de Korea Towns de Estados Unidos y Canadá) ha sido comparado con la dispersión de Coca Cola a nivel mundial que el régimen, aunque da la bienvenida a estos "inofensivos" dulces, mantiene la cautela defendiendo primeramente su filosofía dominante: la autosuficiencia. En cierto modo, la fricción actual entre los dos países hace parcialmente dificultar la consecutiva expansión del Choco-pie pero ahí estarán los mercenarios del mercado negro para hacer llegar, de alguna forma, a todos los mercados norcoreanos, sean grandes o pequeñas, aunque esta vez su precio no será del agrado de los inquietos.