Mostrando entradas con la etiqueta rojo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rojo. Mostrar todas las entradas

1 ene 2022

Cuando el color rojo causa una polémica relativa

 
Imagen cedida por ChosunIlbo

El mes de diciembre suele ser la época donde se elaboran los calendarios del año siguiente en todo el mundo. El Ministerio de Reunificación también fue uno de ellos para dar la bienvenida el 2022, pero la descripción de los personajes relacionados con Corea del Norte en rojo ha creado polémica en Corea del Sur durante estos últimos días. 

Enlace: Cuando el color rojo causa una polémica relativa 

12 jul 2016

Lo que era un color prohibido


 Cada color tiene su significado. Puede significar determinación, libertad, silencio o esperanza según la que elijamos. Si nos gusta ese color, nos familiarizamos con ella y lo convertimos en nuestro bien más querido. El caso es que, hasta principios del año 2000, un color en particular fue objeto de rechazo en la sociedad surcoreana por su relación con una ideología que era considerado como el enemigo: el comunismo. Estamos hablando de color rojo. Durante décadas anteriores del siglo pasado, llevar un vestido dominante de dicho color significaba mostrar simpatía más absoluta con el socialismo norcoreano. Así que, muchos evitaban salir a la calle con una camisa de toques carmesí para evitar la "confusión" y toques de atención por parte de los miembros de seguridad.

 Sin embargo, un acontecimiento cambió, de alguna manera, el miedo existente que tuvo los surcoreanos hacia dicho color. La celebración de la Copa del Mundo de Fútbol 2002 que se celebró en Corea del Sur y Japón. Cada vez que el equipo local disputaba un partido, millones de seguidores salían a la calle con una camiseta roja denominándose como "los diablos rojos". Esta marea colectiva fue una idea de una asociación de amantes del fútbol coreano que consiguió romper una norma que hasta ahora parecía improbable que sucediera. Los diablos rojos, compuestos por amigos, padres e hijos o compañeros de trabajo, invadían Seúl y otras ciudades cada vez que su selección jugaba en alguna parte de la península.

 Desde entonces, cada cuatro años, es posible ver a la marea roja en la plaza del ayuntamiento de Seúl animando a su equipo de fútbol recordando los buenos recuerdos que supuso para ellos aquel verano de 2002. Puede que el uso de camisetas de color rojo haya expandido, de alguna manera, en la sociedad surcoreana pero aún sigue sin estar familiarizados de forma entera por la consistente tensión y miedo que existe entre las dos Coreas. Ahora mismo, vestirse esas camisetas rojas supone una muestra de patriotismo en caso de que su selección haya marcado un gol o una hazaña importante en las competiciones internacionales como la Copa del Mundo o los Juegos Olímpicos. Pero los surcoreanos deben saber que al color rojo también se puede relacionar con la fortaleza, deseo, valor o la fuerza. Y sobre todo, del aquel concepto que tanto nos gusta como el amor. 

4 mar 2012

He perdido a mi familiar


 Las lágrimas no cesan en sus rostros inofensivos y asustadizos. Habían oído historias de aquellos que habían cruzado el río Mekong en la oscuridad con delicada notoriedad y eso les animó a recorrer todo el territorio chino. Sólo les faltaba cruzar el cobrizo río que separa Laos y China. Probablemente no habrán oído noticia alguna sobre el despliegue repentino de la policía china por esas zonas para evitar que algún norcoreano pudiese atravesar el río. La inopia de la lengua mandarín y la prontitud tenaz jugaban en su contra y la presencia de los uniformados del régimen chino habrá asombrado a los recién llegados de forma irritante. 

 Habían oído la presencia de los cazadores buscadores de los desertores norcoreanos que buscan aquella "cuantiosa" recompensa económica que ofrece el régimen chino, así que han decidido cambiar de itinerario. Se llegan noticias de algunos norcoreanos exhaustos desaparecidos cuando cruzaban el río pero que el fallo técnico del barco hizo que sus anhelos de la libertad les dijeron imprevistamente un adiós incómodo. Habían oído tantas veces la frase: "Si cruzas este río, podrás viajar a Corea del Sur que tantas veces deseaste...". Familias que tuvieron que estar separados por un momento con la promesa de que volverían a verse en Tailandia, pero que esa garantía no se cumplió. A veces, la naturaleza le dio la espalda cuando un cocodrilo hambriento atacó la embarcación ilusionada en pisar el barro laosiano. Esperaron a su familiar, pero no lo volvieron a ver. 

 Las muertes producidas en las orillas de este río hacen que las sangres enfurecidas se expandan y que Mekong se ponga cada vez más bermejo. Puede ser que sea una pequeña señal para que sus memorias no se queden en el olvido nebloso.