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26 feb 2023

Ver series de Corea del Sur supone un riesgo severo en Corea del Norte

 

Desde hace muchos años, ver películas o series de origen surcoreano, aunque sea a escondidas, suponía un riesgo para aquellos que lo hacían ya que, ser descubierto por las autoridades, suponía enfrentarse a un castigo severo. Y la mala suerte se ha cebado con estos 6 jóvenes menores en Nampo que serán condenados a estar en un campo de concentración y realizar trabajos forzados por el hecho de querer ver capítulos de serie de Corea del Sur. 

15 may 2021

Ver series surcoreanas supone un riesgo en Corea del Norte

Imagen cedida por YTN

Desde hace muchos años, ver películas o series de origen surcoreano, aunque sea a escondidas, suponía un riesgo para aquellos que lo hacían ya que, ser descubiertopor las autoridades, suponía enfrentarse a un castigo severo. Y la mala suerte se ha cebado con estos 6 jóvenes menores en Nampo que serán condenados a estar en un campo de concentración y realizar trabajos forzados por el hecho de querer ver capítulos de una serie de Corea del Sur.  

Enlace: Ver series surcoreanas supone un riesgo en Corea del Norte 

10 may 2015

Y de repente, aparecen los adivinos


 En la zona céntrica de Seúl se podía ver pequeñas casetas de tarot y lectura de manos para los supersticiosos, que aún hay bastante clientes en el metrópoli, regentadas por señoras en su mayoría. Y parece que en Corea del Norte también era una cuestión bastante atractiva para el régimen. Una afición que los miembros destacados del Partido de los Trabajadores desean tanto que roza la paranoia mientras que en los comunicados oficiales la prohíbe de forma convincente. Pero con la situación complicada que viven los habitantes del país, muchos son quienes buscan a escondidas a personas que les lea las manos.

 En un país donde supuestamente la superstición y la práctica libre de religión están categóricamente prohibidas, algunos jóvenes anónimos que ni siquiera llegan a los veinte años empiezan a decir que "un ser superior" ha llegado a Corea del Norte mediante un aprendizaje de un mes de un libro relacionado con el tema llamado "Baekdeung-rok" para así tener algún beneficio económico impulsado por sus padres que no consiguen librarse fácilmente de la pobreza extrema. Las palabras que no estaban acostumbradas a escuchar inmediatamente acumulan curiosos en diversas ciudades del país como Pyongyang, Nampo o Sinuiju. La "expansión" de los adivinos está siendo tan preocupante que el régimen está comenzando a detener a esos jóvenes para llevarlos a centros de menores con el fin de castigarles durante un tiempo a trabajos forzados.

 La élite política del país está ordenando durante estos días a todos los padres norcoreanos que no enseñe a sus hijos la costumbre de leer las manos para adivinar el futuro. En caso de no seguir la orden, dicen que les impondrán un castigo que podría ser la encarcelación de todos los miembros de la familia. Ya dije en la columna de ayer que los miembros del Partido de los Trabajadores siempre habían utilizado la misma táctica: la prohibición en caso de sentirse acorralados. Mientras que en la intimidad, llamarán a un santero de amplia trayectoria para que les diga a que rumbo está yendo Corea del Norte. 

20 jun 2014

Como ver el Mundial de Fútbol


 Aquella gloriosa época donde el equipo de fútbol de Corea del Norte alcanzó los cuartos de final en unos Mundiales (Inglaterra 1966) es recordado puntualmente por sus habitantes y la vuelta que supuso a dicho campeonato después de 44 años (Sudáfrica 2010) dio entusiasmo por el fútbol pero de forma parcial por los resultados insatisfactorios al perder tres encuentros en su grupo. La clasificación de Corea del Norte para Brasil 2014 no pudo ser una realidad y la curiosidad de los ciudadanos que acechaba por el considerado deporte rey tenía que ser junto a la pantalla gigante que se instaló en la plaza principal de Pyongyang. Pero con varias condiciones. Observar las jugadas del balompié en silencio o casi murmurando y sin ver la retransmisión de partidos de Corea del Sur o Estados Unidos.

 Pero interés de algunos por ver los encuentros de Corea del Sur era innegable. Y era posible verla en ciudades fronterizas con China como Sinuiju o Hyesan donde se podía captar señales de la televisión china. El empate ante Rusia generó expectación que involuntariamente un hombre celebró el gol de Corea del Sur lanzando un grito. Horas después, fue retenido por los guardias de seguridad sin poder saber algún rastro de ese hombre. Otros prefirieron ser más discretos y vieron el primer encuentro de Corea del Sur ante Rusia en silencio. Si salía el gol, ni siquiera aplaudían. Simplemente golpeaban de júbilo el abdomen con la palma de sus manos. Si el norte del país captaba señales de los medios de comunicación de China, en Pyongyang y Nampo, algunos habitantes conseguían ver el partido captando señales de Corea del Sur con un televisor japonés.

 Aún queda por ver dos encuentros de Corea del Sur. Si consigue clasificarse a la siguiente ronda, pues sería más veces. Mientras que la mayoría trata de esquivar la observación agónica del régimen comentando entre ellos solamente los partidos de la selección como la española (ya eliminada), alemana o brasileña, unos cuantos esperan el domingo para oscurecer el salón, coger unas mantas para cubrirse el cuerpo y encender el televisor japonés. Si se oye algún golpe silencioso en dichas casas, significaría que Corea del Sur habrá metido algún que otro gol tratando de llevar a la victoria la batalla deportiva de los 90 minutos en el estadio de Beira-Rio, Porto Alegre ante la selección de Argelia. 

28 nov 2011

Las interminables caras de la droga



 Por un lado, el régimen norcoreano "lidera" la lucha contra el narcotráfico con duras sanciones como la pena de muerte a aquellos que posean o trafiquen con cualquier tipo de droga. En las ciudades principales de Corea del Norte, están colgados a pie de la calle decretos para que todos los habitantes puedan verlos. Entre ellos, se encuentra medidas contra el narcotráfico. En este decreto se especifican obligaciones como: avisar a los guardianes oficiales en caso de descubrir un movimiento sospechoso que tenga que ver con el narcotráfico, ser perdonado en caso de devolver las drogas en un plazo de diez días, ser penado a todos aquellos y a su entorno que posean una cierta cantidad (no especificada) con firmeza, y que este decreto va dirigido al público norcoreano. 


 Mientas tanto, se ha detectado al menos en tres lugares donde se fabrican drogas, una iniciativa desarrollada por el mismo régimen incluso antes del fin de la Guerra Fría. Nampo, Wonjin y Cheongjin son las tres ciudades donde los fervientes del régimen desarrollan drogas sintéticas para exportar de manera ilícita a China o a algunos países del Sudeste Asiático. La promoción de la droga en Corea del Norte tiene sus antecedentes históricos empezando a introducir en las embajadas norcoreanas en Oslo, Helsinki y Copenhague en los años 70, hasta que su expansión no ha dado respiro aterrizando en tierras africanas y asiáticos con pequeñas cantidades de heroína y anfetamina (se prevé entre 100 gramos a 3 kg, aunque esta cantidad puede ser aún mayor). Al obtener beneficios fastuosos con el negocio de la droga, el régimen parece no parar con su fabricación. 


 Para obtener aquel placer y felicidad espontánea, la minoría consumista coge el camino de la inhalación de la droga. Agotados de sus vivencias y preguntándose constantemente "¿por qué habré nacido en este país?" intercambian momentos del breve viaje al mundo de las "fantasías" y de las falsas felicidades y se olvidan de todas las penas que les rodean. Según organizaciones independientes que estudian sobre la adicción a las drogas, la cantidad de personas adictas a la heroína o al opio se ha incrementado vertiginosamente y miran con preocupación la expansión del consumo de droga en todo el país. Mientras el régimen mira hacia otro lado, los habitantes se refugian en aquel mundo oscuro que prontamente acabarían con sus vidas.