Mostrando entradas con la etiqueta tiempo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tiempo. Mostrar todas las entradas

24 oct 2015

12 horas de aproximación


 Un poco más de 60 años después, hace tres días, el gran momento les tocó a ellos. A 389 personas, formado por 96 familias, con rugosidades y lunares en sus rostros que certificaban la espera de anónimos para ver a uno de los 141 miembros que fueron enviados por parte de Corea del Norte. Si en el caso de que se decidiera celebrar dicha reunión en tierras surcoreanas, el régimen norcoreano iba a reaccionar de manera hostil. Por eso, decidieron, para no retrasar más el encuentro, en el punto medio (?) de la península. En un hotel situado cerca del monte Geum-gang. El tiempo dado por ambas delegaciones para las familias separadas era de 12 horas. Durante aquel tiempo, que no llenaba el día entero, tenían que contar sobre la vida que han tenido ellos durante más de 60 años, a abrazarles y a acariciar el rostro que mostraba el sufrimiento del ser humano.

 Durante estos cinco años que escribo este blog, estas reuniones solamente se han celebrado dos veces. Y gracias a la mediación de la Cruz Roja Coreana que hace un papel realmente importante para intermediar a ambas Coreas con el fin de lograr más encuentros como la que presenciamos por los medios esta semana. Lo que sí quiero decir es que con los desacuerdos que existen entre estos dos países (aunque en este aspecto, el régimen norcoreano es el mayor culpable por incitar a la cancelación en caso de que no satisfaga sus caprichos diplomáticos) las verdaderas víctimas son estos ancianos cuya lista de espera tiene un número descomunal: 65.000 que esperan que llegue una respuesta positiva sin conocer detalladamente el estado físico que están sus familiares en Corea del Norte. ¿Se imaginan estar separados de sus padres, hermanos o amigos durante décadas sin poder mandar una carta que contengan palabras de emoción o una llamada telefónica? 12 horas es un periodo de tiempo demasiado cruel para los familiares cuando la separación de las dos Coreas es el resultado del egoísmo humano que tanto nos ha caracterizado.

 Y se han separado. Por segunda vez. En decenas de autobuses por caminos distintos. Algunos habían dicho que ya podían morir tranquilos y que eran felices al poder ver por última vez a sus seres queridos. Otros, ya demasiados mayores, no paran de llorar. Tienen algunos la esperanza, que se apaga a raíz de la edad avanzada, de que la reunificación ocurra antes de su desaparición. Y dos realidad ocurrirán a partir de ahora en las dos Coreas: en el sur, los recién llegados intentará combatir la soledad ante una sociedad que sigue menospreciando la vejez mientras que en el norte, los familiares presenciarán como los obsequios que contengan valor alguno serán requisados por el régimen norcoreano y volverán a sus hogares con las manos casi vacías. Esperando el consuelo en el abrazo de sus nuevas familias.

 Actualización: La segunda ronda se celebró desde este sábado y terminará este lunes. Reunirá a unos 260 surcoreanos de 90 familias con un número aún indeterminado de norcoreanos.

31 dic 2014

La diferencia entre los dos que comparten algo similar


 Sí. También me sorprendí el acercamiento que propusieron Obama y Castro después de 56 años de tensión en la zona. Aún hay un largo camino por recorrer para que las conversaciones sean frecuentes. Ambos países tienen que mejorar aspectos de derechos humanos que reciben críticas a diario y parece que este acercamiento pueda servir a desarrollar sus debilidades. Aunque para algunos lo que acabo de escribir pueda ser un pensamiento demasiado optimista que no puede llevarse a cabo y que todo este proceso pueda ser algo pasajero. Como siempre, el tiempo es quien tiene la última palabra y veremos como avanzará el asunto.

 La aproximación que he hablado entre estos dos países parece que no se puede aplicar con Corea del Norte. Porque 2014 ha sido el año de angustia para el régimen norcoreano con dos obstáculos que afecta a los miembros de la élite política norcoreana, el informe de la situación de derechos humanos en su país presentada en las Naciones Unidas y sobre la película "The Interview" que está ridiculizando a Kim Jong-eun. Con todo esto, es improbable que se sientan a conversar para establecer un intento de paz en la región de Asia Oriental. Además, en una discusión que hice en Twitter dije claro que Corea del Norte es un régimen demasiado hermético y cargante como para poder dialogar adecuadamente.

 Y por último, la diferencia que se puede destacar entre Corea del Norte y Cuba es sobre el asunto del ébola que dejó preocupado a toda comunidad internacional. Mientras el país latino se ofreció a destinar a sus médicos a las zonas más afectadas como Sierra Leona o Liberia, el país asiático empezó a restringir (aún más) la entrada de todos los viajeros en la capital. Es decir, maximizó ese hermetismo tan particular suyo aprovechando el momento agobiante de la epidemia. Pero, ¿no habían dicho incansablemente que ellos impartían solidaridad y que ellos son los modelos absolutos del socialismo? El sentido común parece no estar de acuerdo con lo que repiten. Veremos si en este próximo año tratan de ser un poco más mansos. 

28 mar 2014

¿Cambiar el acento?


 Anteriormente, hace algunas décadas, los que pisaban Seúl por primera vez no paraban de observar las edificaciones que con el tiempo crecían solos. Eran aquellos que venían a la capital en busca de una mejor oportunidad a nivel profesional y personal. Esperaban ser contratados en alguna empresa y cuando llegaba al lugar de la entrevista, los que evaluaban oían su acento natal. "¿De donde es usted?". Se oían respuestas como "Soy de Busan", "Soy de la isla de Jeju" o "Soy de Gwangju". Ellos mismos, para tener una mejor opción laboral, con los años, empezaban a olvidar sus acentos originarios y adaptarse al estándar. En la actualidad esa visión ha mejorado y la sociedad surcoreana ha conseguido a valorar las entonaciones que hay más allá de Seúl. 

 A partir de los años noventa, con la hambruna que azotó todo el territorio norcoreano, el número de los refugiados incrementó en Corea del Sur hasta llegar a unos 25.000 en la actualidad. Aquel entonces, la población conocía de sus "vecinos" del norte solamente por las acciones de los Kim y la ideología comunista. Cuando ellos empezaron el proceso de adaptación en el nuevo mundo, una de las tareas pendientes era cambiar de acento lo más apresurado posible para que no le digan de forma despectiva "¿Eres de Corea del Norte?". El intercambio de las miradas introductorias no fueron del todo agradable y eso hacía crecer la diferencia entre los recién llegados al país y los residentes. 

 Esa tarea se ha convertido en algo obligatorio. Cuando observo por la televisión a las mujeres u hombres norcoreanos hablando delante de las cámaras, mínimamente veo a ellos hablando con su acento natal. La mayoría ya llevando años en Corea del Sur y sus acentos que tuvieron están a punto de desaparecer. Quizá en sus hogares hablen sin la acentuación estándar. Estarían presionados por la sociedad que acaban de experimentar y tratan de seguir unas normas de convivencia que en realidad no existe: variar la entonación. Sinceramente, desde mi punto personal, en cuando llegue la reunificación, espero que den muy en cuenta la conservación de los distintos tonos del coreano. Sean de donde sean. Eso haría enriquecer aún más el lenguaje. 

4 abr 2012

¿Ilusiones fracasadas?


 Muchos habrán pensado que después de la muerte de Kim Jong-Il, las cosas cambiarían de un día a otro y que aquella palabra que tanto nos gusta como la "metamorfosis" llegaría en un lugar tan clausurado como Corea del Norte. Meses después, llamamos con prisas a las noticias ilusionantes para que cumpla con sus funciones pero su quietud nos hace pensar que nuestras ilusiones nos están traicionado llevando al camino de la decepción. La negociación para la paralización permanente del programa nuclear sigue sin obtener resultados positivos y las herencias calamitosas recibidas por el recién extinto líder siguen causando malestar entre la población norcoreana pero sin poder ser expresadas públicamente.

 Las ansias para la reunificación son bien aceptadas entre la población coreana pero, con grandes diferencias. Existen sectores que abogan la utilización de la violencia y armas para atacar el territorio norcoreano y eliminar toda la raíz del comunismo proveniente de la "escuela antigua" impulsado por los Kim. Dicen que el diálogo puede ser un paso importante para la contribución de la paz en la península pero que no es aplicable en Corea del Norte. Respaldan el enfrentamiento de "tú a tú", es decir, sin intervenciones de terceros países, aunque eso sería demasiado enrevesado. Los demás sectores apoyan el diálogo y mutuo acuerdo entre ambas Coreas aunque esto ha dado consecuencias catastróficas como no saber noticia alguna de las miles toneladas de arroz recibidas durante la época de "reconciliación" sucedido a principios del presente siglo.

 Nuestras ilusiones cada vez van decayendo. Nuestros abuelos y nuestros padres cuentan que ellos morirán sin ver a sus familiares perdidos. Que han esperado más de medio siglo y que cuando vieron a los alemanes estaban confiados de aquella pronta reunificación ahí también pero que con el tiempo sólo han ganado arrugas y pérdidas visuales. No quieren que sus ojos estén cegados. Les gustaría que el tiempo pare por un momento. Dicen: "El tiempo es algo maravilloso, gracias a él observamos como crecemos, pero a veces nos da miedo de lo rápido que va. A veces quiero que ande más despacio para que podemos disfrutar más de cada momento".