Mientras que las primeras ayudas parecen llegar a Corea del Norte por parte de países como China o Corea del Sur para luchar contra la explosión de casos de coronavirus en el país, la estrategia del régimen norcoreano para no hacer autocrítica es culpar a los surcoreanos de la situación actual y que todavía no están dispuestos de admitir sus errores más grandes de estos últimos meses.
Es una bitácora que habla sobre Corea del Norte discutiendo como es su interior y el ámbito de los derechos humanos relacionados en la península de Corea. Me gustaría hablar de cosas tan cotidianas pero a la vez necesarias de este conflicto que ya dura más de 60 años en la zona.
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27 may 2022
La autocrítica no existe en una nación perfecta
Imagen cedida: Europa Press
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13 oct 2020
Corea del Norte sigue sin devolver esa ayuda-préstamo
Imagen cedida por Blue Today
Después de ganar las elecciones presidenciales de 1998, Kim Dae-Jung, premio Nobel de la Paz en 2000, se ofreció a Corea del Norte a conceder una ayuda-préstamo, con unas condiciones muy flexibles, para paliar urgentemente los efectos de la hambruna en el territorio norcoreano. Sin embargo, solamente se ha devuelto menos de 1% hasta el día de hoy.
Enlace: Corea del Norte sigue sin devolver esa ayuda-préstamo
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5 feb 2013
Historias (Parte 3: Lo que él había visto)
Consiguió cruzar la frontera junto a su madre, su esposa y sus hijas de cinco y tres años. Es un hombre que acababa de cumplir los treinta años y siempre había dicho que su mayor deseo era comer un bol de arroz. Pero cada noche sueña de lo ocurrido cuando estaba viviendo en Corea del Norte. "Fue hace dos años, conocí a una pareja que vendió todas sus pertenencias para comprar comida pero solamente consiguieron tener un kilo de arroz". De repente, se le temblaba la mano. "Los vecinos me habían contado que después de comer aquel kilo de arroz, la pareja había matado a un niño de la flor (niño vagabundo) de 16 años debajo del puente durante un mediodía con la intención de vender partes de su cuerpo como carne vacuno en el mercado local".
"...Justo aquel día, un desconocido había oído el grito de socorro del niño de la flor e inmediatamente avisó a las fuerzas de la seguridad. Les detuvieron y en juicio rápido, fueron condenados a muerte". Él dice que no eran malas personas. Cree que habían cometido esos asesinatos por suma necesidad de sobrevivir. "Vi como eran fusilados delante de las personas que no debían sentir compasión por ellos ya que eso suponía ser cómplices. Vi sus rostros justo antes de que los guardias dispararan. Cuando parecían que me miraban, me agaché el cuello rápidamente para mirar el suelo. Y volví a casa. A partir de entonces, sueño esos imágenes todos los días y la culpabilidad de no poder ayudado a aquella pareja nunca se me desaparecerá".
8 ene 2013
Favores repetitivas sin grandes cambios
Aunque las desavenencias políticas e ideológicas son contundentes entre ambas Coreas, las víctimas humanas y materiales causadas por los tifones anualmente ha hecho que el gobierno surcoreano colaborara con la Cruz Roja Coreana para entregar al régimen norcoreano una cantidad importante de alimentos primordiales como el arroz o la harina para asistir a la población más afectada y materiales de primera necesidad para la reconstrucción de zonas damnificadas como el cemento. Se destinó más de tres millones de euros durante el año 2010 sin que los expertos pudieran ver la llegada de dichos materiales en el destinatario adecuado por la negativa de Corea del Norte.
Al estar restringido las zonas más urgentes, no se pudo saber donde acabaron realmente esas cinco mil toneladas de arroz, tres millones de fideos instantáneos y diez mil toneladas de cemento que finalmente se ha podido entregar una tercera parte de lo prometido cuando ocurrió el suceso del ataque norcoreano en la isla de Yong Pyon donde cobró la vida de dos soldados norcoreanos y dos civiles, sin contar a los 19 heridos y miles de desplazados. Desde aquel entonces, todo tipo de ayuda a Corea del Norte fue prohibida lamentando la espera de víctimas desplazadas por los tifones que asola cada año por la zona de Asia Oriental.
A pesar del grave suceso, en un comunicado secreto, el régimen norcoreano volvió a pedir ayuda económica al gobierno de Corea del Sur con una cantidad que doblaba la cifra del año anterior: unos siete millones de euros en alimentos y herramientas para la reconstrucción. Su atrevimiento de exigir un apoyo económico ignorando su culpabilidad de terminar con vidas humanas inocentes fue foco de atención en Asia Oriental y posteriormente, fue criticado duramente por los gobiernos de Japón, Corea del Sur y China. Además, muchos dudan si realmente esos componentes de emergencia fueron llegados a las zonas urgentes o que algunos pérfidos intermediarios, apoyados por el régimen, habrán aprovechado dichos materiales para generar beneficio propio desechando el inmenso esfuerzo de personas altruistas que querían transmitir un pequeño gesto de mansedumbre.
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29 nov 2012
Se acerca el invierno
Las primeras pequeñas bolas de nieve caían desde el cielo nublado en la península coreana y en gran parte de Asia. Los ríos empezaban a ser transparentes pero sólidos por el cambio brusco de la temperatura pero las manos de las amas de casa tenían que recoger agua líquida para lavar la ropa a la orilla del río. Cuando parecían sentir los primeros síntomas de la hipotermia, esas mujeres soplaban con escasas aires cálidas de sus gargantas las palmas de la mano. Y presenciaban el paisaje blanco que hasta hace varios días estaban bosquejados de colores plomizos.
La inquietud entre los habitantes son repetitivos todos los inviernos. Todos hacían la gran pregunta: "¿Donde está la leña?". Los precios han subido de manera desbocada que muchos emplean conseguirlo con sus propios medios. Un hacha afilada y unas piernas fuertes para aguantar los días eran las únicas herramientas necesarias a los esperanzados. Pero la suerte no corría a sus lados y llegaban con las manos vacías sin que sus familiares pudieran preparar la comida. Entonces piden ayuda económica para conseguir el tuero. Los intentos acaban en fracaso y acaban robando por la noche.
El carbón tampoco ha estado quieto y ha subido su precio cada año. Cada carro lleno de carbón cuesta alrededor de diez mil wons (aproximadamente tres meses de sueldo de un trabajador normal). Parece que el destino les da las vueltas. Piden asistencia urgente pero no les escuchan. Ni siquiera el régimen central. La nieve sigue cayendo en el principio de los contiguos tres meses de estación gélida. A algunos, por desgracia, les tocará morir de neumonía sin quererlo. La afligida historia se repite durante los últimos meses de año. Una mínima parte de la población haciéndose los felices mientras la mayoría corriendo en busca de protección inmediata.
17 may 2012
Doctor, tengo pinchazos en el alma
La señora Soon teme la palabra desempleo. "No digas esa palabra. No lo quiero oír jamás. Usted no sabe como he sufrido con eso. Es realmente desagradable y doloroso. Me gustaría no volver a recordar esa palabra, por favor". El esfuerzo de cada norcoreano para la adaptación suya en la sociedad surcoreana hace elegir dos caminos: el del callejón de flores empapadas de éxito y sonrisas interminables o el de la intranquilidad constante que da pinchazos en su alma. Durante los primeros cuatro años residiendo en Corea del Sur, la señora Soon no supo como orientar su vida en el nuevo mundo. Se enteró tardíamente que la "autoinstrucción" se tenía que encarrillar por ella misma porque sino podía terminar en el camino de la penuria.
Empezó a reorganizarse y tuvo que estar de forma interminable en cualquier tipo de pequeños trabajos. No descansaba y su cuerpo se lamentaba de su uso excesivo. Percataban unos pinchazos. Primero fue en los músculos. Soon vociferaba: "Ay, Ay, Ay...". Y luego en su alma. Notaba como el estrés la dominaba y no la dejaba dormir. Pero ella se decía: "Me recuperaré. Esto es algo pasajero". Años más tarde, consiguió un oficio estable y una cierta tranquilidad en su vida. El proceso de adaptación a una sociedad exorbitantemente competitiva culminó en pequeña gloria y ahora sonríe mucho más. "Esto es una prueba que nos hace la sociedad. Al principio, te machacan hasta que si superas todas esas barreras te dejan en paz y empiezan a verte con otros ojos. Estoy satisfecha de mi trabajo. Pero aún tengo muchas cosas que hacer y seguiré luchando todos los días".
Los expertos en la materia sugieren que, además del esfuerzo individual, se tiene que estrechar refuerzos para que puedan informarse mejor en ámbitos administrativos o laborales y que puedan integrarse lo más rápido posible en la sociedad. Nuestra atención diminuta sería la clave para descender el nivel de estrés entre los norcoreanos residentes y eso hará que mejoren la salud. Estos días en Corea del Sur están llegando buenas noticias: se ha incrementando notablemente el número de voluntarios que quieren ayudar a los recién llegados. Se agradece el gran impulso de las asociaciones y organizaciones que consiguen quitar poco a poco los pinchazos recónditos.
11 oct 2011
Vía de escape (Parte 5: Un destino llamado nada)
Hoy se ha hecho eco la noticia sobre los 35 desertores norcoreanos arrestados por la autoridad china en la ciudad de Shenyang. Se entremezclan ancianos, hombres, mujeres e incluso niños de escasa edad. En sus cabezas pesaban dos destinos. Uno, ser repatriados a Corea del Norte y estar sometidos a torturas sanguinarias o ser ejecutado por abandonar el territorio "más perfecto" del mundo. O dos, ser expulsados hacia terceros países (probablemente Corea del Sur, Tailandia o Estados Unidos) por la petición oficial del gobierno surcoreano. Diversas asociaciones y organizaciones de derechos humanos esperaban durante días una respuesta coherente por parte de China, pero sus esfuerzos se han ido en vano. China acababa de anunciar que repatriará a todos los integrantes norcoreanos de vuelta a Corea del Norte argumentando que por su parte no tenían otras alternativas ya que si liberan al grupo también se debería hacer con decenas de miles de norcoreanos que recorren el territorio chino preguntándose constantemente: "¿Pero a donde voy?".
Entre los arrestados también estaban varios surcoreanos que estaban ayudando al grupo con el apoyo logístico. Uno de ellos fue liberado hace varios días pero el pánico sigue controlando a los demás desertores norcoreanos. Además del grupo, como ya he dicho, decenas de miles de norcoreanos viven escondidos en todo el territorio chino sin poder ser identificados. La estrecha relación amistosa que mantiene China y Corea del Norte hace que personas inocentes como Kim, Ryu, Park o Sim (apellidos ficticios) desaparezcan y que sus memorias sean quemadas por la práctica del radicalismo más salvaje de ambos países. Durante cada momento del día, estas personas agarran a cosas que puedan tener el significado de salvación. Ahora más que nada, estas personas necesitan ayuda urgente.
Nota: Aún no han sido repatriados pero se puede realizar en cuestión de horas o días.
29 may 2011
La ayuda utópica
Parece ser que la solidaridad está condenada a ser humillada en tierras norcoreanas. Parece ser que las buenas personas están condenadas a ser unos delincuentes. Los niños de la flor, que cada día se levantan para buscar un trozo de pan, son considerados como los "inservibles para la sociedad perfecta" por parte del régimen. Intentar ayudar a estos niños puede ser una golosina mezclada de odio y humillación por los habituales soldados norcoreanos para hacer discursos de absoluta incoherencia.
Había recientemente un caso que una persona anónima que viajaba en el tren le sobraba la comida (fideos instantáneos y pan) y no sabía que hacer. Por la ventana, asomaban varios niños de aspectos frágiles aprovechando la presencia de numerosos pasajeros para ver si podían tener algo de comer. La persona anónima abrió la ventana y en un pequeño paquete dio toda la comida. Más tarde, unos soldados entraron en el vagón del tren y obligó al conductor que parase el tren.
- Hasta que alguien diga quien ha sido el que ha dado la comida a estos "inservibles", este tren no despegará.
En medio de la incertidumbre, la persona anónima se levantó y dijo:
- He sido yo. Me ha sobrado la comida y sólo quería darles un poco a estos niños que parecían que tenían hambre.
- ¿Crees que somos pobres? Estás hablando con el mejor país organizado que hay en la actualidad. Aquí nadie da limosna. Lo llevas a tu destino o lo tiras en un basurero. Como sigas haciendo este acto, te detendremos.Después de treinta minutos de discusión, el tren volvió a arrancarse. La persona anónima se ha quedado completamente anonadada con el comportamiento de los soldados. Y molesto de la crueldad de un país donde el término "ayuda" estaba en el mundo de la utopía.
6 mar 2011
Gracias, pero no quiero tu arroz
El movimiento "Toneladas de arroz para Corea del Norte" es una acción frecuente en Corea del Sur que empezó hace ya un cuarto de siglo. Miles de personas se coordinaban para enviar decenas de miles de toneladas a Corea del Norte para intentar paliar el hambre. Año tras año esta afable acción era constante en ambas sociedades: unos enviaban arroz a otros y todo el mundo estaba contento. Estas acciones solían salir en los principales medios de comunicación de todo el mundo y alababan la acción humanitaria de Corea del Sur.
El problema surge que cuando toca repartir esas cantidades inmensas de arroz entre todos los habitantes norcoreanos con niveles severas de extenuación sigue en aumento en el territorio. Miles de niños sufrían desnutrición crónica y las madres no podían dar el pecho a sus hijos. Los padres no tenían fuerzas suficientes para seguir trabajando por no ingerir suficiente raciones de comida. Poco a poco, la gente común norcoreana está rechazando la ayuda surcoreana de alimentos porque los mayores beneficiarios de esta ayuda son los altos mandatarios y el propio régimen. La gente más necesitada se queda en el descuido.
Hubo un caso de un señor que robó un kilo de arroz para dar de comer a sus hijos, pero fue descubierto por los militares y recibió una fuerte paliza hasta que estuvo inconsciente durante meses. Ahora mismo, este señor se gana la vida como zapatero. No aguanta la ira que lleva dentro:
- Somos los más perjudicados de esto. No hemos visto nada de arroz en nuestras casas. Ellos se lo llevan todo. Todo. Mientras nosotros moriremos de hambre muy pronto.
El zapatero cree y espera que este régimen no dure por mucho tiempo. Cree que algún día su familia comerá tres platos al día y espera que sus hijos puedan comer cada día su postre favorito: la torta de arroz.
7 ene 2011
La desaparición de las hormigas
Si desaparecen las hormigas, los seres humanos no serían capaces de sobrevivir en la Tierra. Cada día, las hormigas no se dejan de ver en el territorio norcoreano. Mueren de uno a uno. Que el hambre sea la causa principal de la muerte en Corea del Norte es una realidad y este factor es la que llama la atención constante por la comunidad internacional. Mediante las agencias de noticias principales se supo la muerte de cantidades de personas por el hambre. Por ejemplo, la hambruna del 96 ha causado el mayor interés desde el surgimiento de Corea del Norte y el régimen no hubo otra manera que aceptar la existencia de esta lacra y dejar a las organizaciones humanitarias a actuar dentro del territorio.
Una mujer de veintitantos años está a punto de tener un hijo, pero ella no tiene de fuerzas suficientes para levantarse del suelo. Su esposo está en la minería ganando el pan pero con lo que cobra sólo podrá subastar a su familia cinco días. La mujer se levanta y se dirige, sin que su esposo se de cuenta, al mercado e intenta vender algo de comida. Pero hoy tampoco es un buen día.
Vuelve a casa e intenta descansar. Lleva casi dos días sin comer y con lo que ha trabajado en el mercado, ha cogido una pulmonía severa. Intenta hacer una sopa de maíz con verduras pero no tiene fuerzas. Además el maíz está a punto de acabar y su esposo todavía no ha cobrado (trabaja casi 16 horas diarias). Llega su marido a casa y sonríe. Él está muy ilusionado con la llegada de su primer hijo. La mujer intenta masticar pastos para intentar engañar el hambre, pero el hambre sigue amenazando su vida. El doctor de la aldea dice que si no se cuida, el hijo no sobreviviría.
La odisea sigue en Corea del Norte. Decenas de miles de ancianos, mujeres y niños intentan sobrevivir cada día, pero sin éxito. Poco a poco, las hormigas están desapareciendo en Corea del Norte. Los seres humanos también. Mientras tanto, el régimen ignora y menosprecia a los hambrientos sabiendo la situación a la perfección. La fase espeluznante de la realidad norcoreana es desconocida por muchos. Ellos nos pide ayuda pero sus voces son mudas y sus reivindicaciones son ocultadas.
Nota: En 2001, el régimen norcoreano tuvo que admitir que murieron más de 250.000 personas de hambre. El Programa Mundial de Alimentos estima que casi el 40% de la población norcoreana necesita ayuda urgente por parte de la comunidad internacional.
Una mujer de veintitantos años está a punto de tener un hijo, pero ella no tiene de fuerzas suficientes para levantarse del suelo. Su esposo está en la minería ganando el pan pero con lo que cobra sólo podrá subastar a su familia cinco días. La mujer se levanta y se dirige, sin que su esposo se de cuenta, al mercado e intenta vender algo de comida. Pero hoy tampoco es un buen día.
Vuelve a casa e intenta descansar. Lleva casi dos días sin comer y con lo que ha trabajado en el mercado, ha cogido una pulmonía severa. Intenta hacer una sopa de maíz con verduras pero no tiene fuerzas. Además el maíz está a punto de acabar y su esposo todavía no ha cobrado (trabaja casi 16 horas diarias). Llega su marido a casa y sonríe. Él está muy ilusionado con la llegada de su primer hijo. La mujer intenta masticar pastos para intentar engañar el hambre, pero el hambre sigue amenazando su vida. El doctor de la aldea dice que si no se cuida, el hijo no sobreviviría.
La odisea sigue en Corea del Norte. Decenas de miles de ancianos, mujeres y niños intentan sobrevivir cada día, pero sin éxito. Poco a poco, las hormigas están desapareciendo en Corea del Norte. Los seres humanos también. Mientras tanto, el régimen ignora y menosprecia a los hambrientos sabiendo la situación a la perfección. La fase espeluznante de la realidad norcoreana es desconocida por muchos. Ellos nos pide ayuda pero sus voces son mudas y sus reivindicaciones son ocultadas.
Nota: En 2001, el régimen norcoreano tuvo que admitir que murieron más de 250.000 personas de hambre. El Programa Mundial de Alimentos estima que casi el 40% de la población norcoreana necesita ayuda urgente por parte de la comunidad internacional.
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