Mostrando entradas con la etiqueta Unión Soviética. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Unión Soviética. Mostrar todas las entradas

26 feb 2022

La decisión de Corea del Norte respecto a la invasión de Rusia a Ucrania

 
Imagen cedida por El País

El mundo está pendiente de lo que ha ocurrido hace dos días relacionado con la invasión de Rusia, con la aprobación de Putin, a Ucrania. Las reacciones a este conflicto, poco a poco, empiezan a ser visibles por parte de diferentes naciones, entre ellos, Corea del Norte que ha tomado una decisión no tan habitual por un motivo que se han mostrado críticos durante décadas. 

Enlace: La decisión de Corea del Norte respecto a la invasión de Rusia a Ucrania 

5 ago 2019

Cuando Boris se atrevió y cómo acabó

Boris Yeltsin junto al ex presidente de Corea del Sur, Kim Young-Sam en junio de 1994

 Cuando el destino de Rusia depende actualmente de las decisiones de Putin y quizá, algún desvarío que a veces le ocurre al actual mandatario que ya destacó desde su época de la KGB, su posición hacia Corea del Norte se mantiene, de algunas formas, neutra respecto a su antecesor Boris Yeltsin. Las opiniones de los rusos hacia Boris pueden ser diversas. Desde que ha sido el máximo responsable de dejar caer a la Unión Soviética y que haya perdido el estatus de la única superpotencia que podía lidiar a Estados Unidos; hasta el que dirigía para que Rusia abrazara al capitalismo y que una nueva forma de ideología podía también aterrizar en la Unión Soviética, a parte del comunismo. Es cierto que el índice de corrupción aumentó durante su mandato que muchos decían: "Esto con la URSS no pasaba". Y aquel cambio repentino del rumbo sigue teniendo consecuencias en la materia de desigualdad económica y social en ese país. 

 A pesar de estos calificativos que recibió Boris en su país, tuvo en mente en mantener una muy buena relación con Corea del Sur porque personalmente no le gustaba Corea del Norte. Muchos ciudadanos surcoreanos pensaron que a pesar del "cambio" del país, ellos, los rusos, seguirían apoyando a Corea del Norte. Y el régimen norcoreano tenía a su favor la tergiversación de la historia sobre la Guerra de Corea haciendo saber al mundo entero, mediante la propaganda, que el verdugo de aquel acontecimiento que ocurrió en la península ha sido Corea del Sur. Sin embargo, Boris Yeltsin pasó a la acción revelando documentos secretos relacionados con la Guerra de Corea como la conversación entre Kim Il-Sung y Stalin y que todo empezó mediante la querencia de Kim de atacar Corea del Sur a mediados de 1950. Además, rompió definitivamente los acuerdos de confraternidad que tuvieron Corea del Norte y la Unión Soviética durante décadas. 

 También pidió perdón por el atentado de Korean Air 007 que ocurrió en 1983 y que fue ejecutado por agentes soviéticos cuyo resultado fue la muerte de los 269 pasajeros en ese avión. Entregó la caja negra relacionado con aquel incidente. Su insistencia en cortar todo tipo de relación con Corea del Norte también derivó de alguna manera que la ayuda económica rusa se parara y que originara la hambruna de los años 90 en el país. Pero tenemos que dar la cuenta que los factores más importantes relacionado con la hambruna ha sido el error humano por parte del régimen y las condiciones meteorológicas negativas. Sin embargo, como dato importante, la transición apurada de la Unión Soviética a Rusia hizo que muchos ingenieros de aquel país se quedaran en condiciones de precariedad. Eso hizo que Corea del Norte trajera a estos hombres a su territorio con el fin de aportar a fabricar los misiles que siguen prosperando a cambio de un sueldo que rondaba los ocho mil dólares al mes y alojamiento de gran exclusividad. Entendemos que, en el mundo diplomático, la estrategia es un punto fundamental para obtener el mayor interés del tipo que sea. Y la historia actual nos lo ha mostrado, en este caso, un final agridulce por parte de este hombre que en su país sigue siendo tratado como un indigno. 

 Nota 1: En septiembre daré noticias relacionadas con el segundo libro (teatro) "Los obstáculos". Se hará presentaciones y esperemos que pronto lo veamos en algún escenario de España. 

22 abr 2017

El futuro está francamente incierto


 Durante estos días, especialmente en el mes de abril, las noticias no paraban de hablar sobre Corea del Norte. Los medios especulaban una inminente guerra entre Corea del Norte y Estados Unidos al ver intercambios de mensajes hostiles promovidos por sus portavoces. La hemeroteca me dice que, después de la firma de armisticio, excepto alguna que otras tensiones en la zona fronteriza entre las dos Coreas como el incidente del hacha del día 18 de agosto de 1976 perpetrado por dos soldados norcoreanos, solamente hubo mensajes de intimidación hacia Corea del Sur. Desde 1953 hasta los años 80, el régimen norcoreano había ordenado más de 5.500 mensajes de amenaza hacia el territorio sur. Una vez cada dos días. Hasta que, en los años noventa, esa cifra había disminuido coincidiendo con la caída de la Unión Soviética. 

 La estrategia del régimen norcoreano para demostrar a la comunidad internacional que ellos eran "perjudicados" era invitar a todos los periodistas del mundo occidente (excepto los periodistas surcoreanos), en vísperas del día de nacimiento de Kim Il-Sung, a mostrar las calles recientemente modificadas y edificios nuevos construidos en las principales avenidas de Pyongyang. Y, al llegar aquel "gran" día, hacer ver a los periodistas el desfile militar con miles de soldados recorriendo los 415 metros de longitud de la plaza Kim Il-Sung. Su intento era mostrar esa posición defensiva para que la comunidad internacional culpabilice moralmente a Donald Trump. Pero esa actitud pasiva ni siquiera ha durado 24 horas cuando lanzó un misil a las 5:50 de la madrugada del día siguiente, pero que se estalló inmediatamente quedando en entredicho su actitud que llama a la confusión. 

 Tengo la sensación de que ni Corea del Norte ni Estados Unidos quieren dar el primer paso para su particular contienda que el mundo sigue observando de cerca. En el caso de Corea del Norte, la crítica vertería en ellos al fabricar armamentos mientras que la desnutrición en la población infantil y adulta es cada vez más preocupante pero que el régimen no está interesado en solucionarlo. Y en el caso de Estados Unidos, ya han tenido un historial manchado con Afganistán en 2001 e Irak en 2003 que precisamente no han salido bien parados y más de una década después, la comunidad internacional no ha olvidado de las consecuencias de aquellas dos guerras. Confiando en la hemeroteca, no creo que ocurra más allá de los rifirrafes, pero en todas las guerras los más damnificados han sido los civiles y, en este caso, tampoco será la excepción en caso de que uno de estos países dé el primer paso.

10 ene 2014

¿Tienes un automóvil?


 Quizás los medios internacionales que consiguieron grabar algunas imágenes en Corea del Norte, habrán visto una mínima cantidad de transporte público, que en su mayoría nos acuerda a los viejos vagones hechos en la Unión Soviética durante décadas anteriores. Las carreteras secundarias se desnudaban y solamente dejaban pasar a pasajeros solitarios que caminaban bajo la vigilancia repetitiva de los militares. Los que habían venido a Corea del Sur no conseguían entender de manera veloz aquella palabra tan acostumbrada en dicha sociedad: el automóvil. Se sorprendían mirando miles de coches desplazándose por todas las direcciones presenciando incluso en ocasiones, algún que otro accidente de tráfico.

 Los que conseguían tener amistades con el régimen, adquirir esa libertad de circulación era algo casi instantáneo. Se subían en sus automóviles y se desplazaban a cualquier ciudad del país. Sin restricciones ni controles abusivos de los funcionarios. En Corea del Norte hay algo más de cuatro mil vehículos privados de uso personal. Seguramente el dueño de unas centenas de estos autos sería el máximo dirigente del país. Con todo tipo de marcas. Sean asiáticas, americanas o europeas. Y los restantes estarán divididos en el resto de las ciudades grandes destacando Pyongyang, Chongjin o Kaesong.

 Cuando entrevisté a un refugiado que vivía en Canadá, me dijo que era sorprendente ver las cantidades de automóviles de gran prestigio como Ferrari o Lamborghini. Los propietarios eran comerciantes o políticos de la élite política del país. Que existía una pared invisible en la ciudad donde había residido. Una casa enorme con todo tipo de ostentación y seguridad mientras que dando unos pasos más los niños débiles correteaban chutando una pelota de goma emulando un partido de fútbol que vieron por casualidad por la televisión. Fue en el año 2002, cuando la Copa del Mundo del deporte rey estaba celebrando, en parte, en Corea del Sur. 

10 sept 2013

Diferencia de ideas, una muerte inesperada


 La lucha de poder de la élite política sigue siendo un tema bastante interesante entre los estudiosos y el caso norcoreano tampoco ha sido la excepción. El considerado máximo líder del país y fundador de Corea del Norte Kim Il-Sung empezó a flojearse debido a su avanzada edad a mediados de los años ochenta y tenía la obligación de elegir a un nuevo sucesor para mantener la ideología que desde otras partes del mundo empezó a debilitar mediante manifestaciones organizadas por ciudadanos hartos de la corrupción existente en el interior de sus gobiernos, especialmente en Europa Oriental. En 1985, fue designado parcialmente como sucesor su hijo Kim Jong-Il que supo imponer su estatus en la rivalidad más feroz y "sangrienta" en el interior de la élite. 

 Kim Il-Sung, a partir de aquel entonces, se dedicó a descansar y recorrer el territorio norcoreano para observar el curso de la naturaleza. Desde que su hijo tomó el control, la economía del país cayó drásticamente que tuvo incluso que cortar el suministro del reparto de alimento en la capital, algo que hasta entonces fue un acontecimiento impactante entre los ciudadanos. Ante la situación, el padre no tuvo más remedio que dar el toque de atención para que realizara "correctamente" las labores políticas. Aquel consejo, para el hijo, era una humillación cuyo rencor quizá habrá hecho que las víctimas inocentes fueran los habitantes donde millones de personas desaparecieron sin querer. 

 A principios de los años 90, la Unión Soviética y el comunismo cae y Corea del Norte se queda solo en el mantenimiento de dicha ideología. Al padre se le ocurrió la idea de la reunificación con Corea del Sur tratando de establecer con el presidente surcoreano Kim Yong-Sam y realizar una ronda de diálogos con aquel proceso en mente. Tremendamente asustado y tembloroso, Kim Jong-Il hizo quitar aquella idea a su padre de la cabeza mediante el homicidio inesperadamente cometido por él justo cuatro días antes de la esperada negociación entre ambas Coreas. No podía dejar que su ambición más esperada de poder fuera al trasto en cuestión de días por culpa de su padre y cometió dicho delito que solamente saben algunas personas en Corea del Norte. Hablar de ello en el país supone la pena capital. Si no fuera por Kim Jong-Il y la historia siguiera su curso, quizá la reunificación hubiese sido una realidad mucho más próxima.