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26 feb 2022

La decisión de Corea del Norte respecto a la invasión de Rusia a Ucrania

 
Imagen cedida por El País

El mundo está pendiente de lo que ha ocurrido hace dos días relacionado con la invasión de Rusia, con la aprobación de Putin, a Ucrania. Las reacciones a este conflicto, poco a poco, empiezan a ser visibles por parte de diferentes naciones, entre ellos, Corea del Norte que ha tomado una decisión no tan habitual por un motivo que se han mostrado críticos durante décadas. 

Enlace: La decisión de Corea del Norte respecto a la invasión de Rusia a Ucrania 

7 ago 2015

Nueva ocurrencia contra el imperialismo


 Es una ocurrencia que ni su padre o su abuelo se habían planteado durante el mandato. Pero él sí. Atrasar media hora dejando el huso horario correspondiente solamente a Corea del Sur y Japón es el fruto de su presunción que desde nuestro punto de vista parece una decisión tomada por una criatura de ocho años que acaba de aprender a leer las horas. El denominado "hora de Pyongyang", según ellos, es un nueva y "correcta" forma de observar el intervalo a partir de este 15 de agosto que es uno de los días más importantes en las dos Coreas: el día de la liberación.

 Esta acción se debe al surgimiento del dolor que padecieron millones de coreanos durante 35 años de la invasión japonesa y que la manera de limpiar esa aflicción, por parte del régimen norcoreano, era establecer este cambio horario. Pero la pregunta que repentina surge es: ¿Porqué Kim Il-Sung o Kim Jong-Il no lo hicieron durante sus mandatos y ese deber lo ha cumplido alguien que está como títere en el poder? Enseguida he visto el mapa que está fijada los husos horarios en diversas zonas del mundo. Y un país llamó inmediatamente la atención: Irán. Por ejemplo, si en España son las seis de la tarde, la hora en Irán es de nueve y media. Justo el mismo formato que Corea del Norte usará dentro de ocho días.

 Estos dos países siempre han tenido sus rifirrafes con los países de índole "imperialista" y una forma de desafío era atrasar el huso horario 30 minutos. Estoy seguro que esa media hora de cambio tenga su significado para determinar mejor las áreas geográficas pero en el caso norcoreano me parece más un pretexto para aumentar la tensión entre ellos y el mundo occidental oponiendo cualquier tipo de práctica en la vida cotidiana "imperialista". Mientras tanto, en secreto, se alegran cuando reciben el paquete de pedidos que provienen de Europa, Corea del Sur, Japón o Estados Unidos. A pesar de las sanciones impuestas por diversas organizaciones por sus prácticas políticamente incorrectas.

 Nota: Pueden leer las columnas que escribo sobre Corea del Norte en este enlace: 
http://es.blastingnews.com/redaccion/gabriel-choi/   Gracias!

14 may 2014

La espera, pero sin respuesta


"Nuestro proyecto de una República Democrática Popular de Corea poderosa se acerca delante de nuestros ojos". 

 Como se ve en este cartel propagandístico, los anuncios sobre la construcción de un país poderoso para igualar a Estados Unidos con fin de "suprimir" el imperialismo como objetivo final siguen desde un poco antes de 2012. Dicho proyecto se divide en tres grandes apartados: el acrecentamiento de lo militar, de lo económico y de lo político e ideológico para que los habitantes del país no tenga nada que envidiar a los países vecinos haciendo referencia a China, Japón y Corea del Sur. Fue anunciado del desaparecido Kim Jong-Il pero su muerte repentina hizo que su Kim Jong-Eun cumpla con esos deberes. Aunque lentamente.

 La realidad de ese proyecto se centraba en atraer inversiones extranjeras pero con respuestas sin un ritmo tan vertiginoso. El hermetismo del país y restricciones respecto a la flexibilidad financiera hizo que muchas aún sigan dudando en invertir siendo los beneficiados Corea del Sur o Japón. Además, los ensayos nucleares promovidas por el régimen y la poca atención del mandatario joven hacia estos asuntos refugiándose en caprichos personales pero absurdas teniendo en cuenta la crítica situación de pobreza en la mayor parte del territorio norcoreano, hicieron que cambiaran de idea a última hora.

 Por su parte, los habitantes siguen esperando una respuesta lleno de buenas noticias. La televisión estatal y el diario Rodong siguen anunciando los beneficios invisibles del proyecto. Los efectos positivos no aparecen y aunque quieran ir a China para tener billetes provenientes de dinero rápido, el control en las fronteras aumenta y eso asfixia a los deseosos de una deserción. La reacción de los más necesitados, de una previsible tardía de los brotes verdes de la economía norcoreana, puede ser que llegue a corto plazo si el régimen no da una respuesta adecuada e inmediata a sus habitantes. Ellos siguen esperando tratando de esquivar sus desgracias con actividades ilegales como la venta a escondidas de drogas sintéticas. 

21 ene 2014

Aquel festival


 Parece que al régimen norcoreano no le ha gustado demasiado que Corea del Sur haya organizado los Juegos Olímpicos hace 25 años. Obviamente, ellos no enviaron a sus atletas a dicho evento para sumar al boicot junto a otros seis países "aliados" (Nicaragua, Haití, Cuba, Seychelles, Albania y Etiopía) y las autoridades surcoreanas incluso han reforzado la seguridad por un posible atentado en las principales ciudades del país. Cuando concluyó después de 16 días de competiciones deportivas y actividades culturales, los países del este que hasta entonces escucharon noticias solamente por los medios oficiales norcoreanos, han insistido en establecer una cooperación económica con Corea del Sur. 

 Cada cierto año, entre los amantes del comunismo, se celebra el denominado "Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes" que hasta finales de lo años ochenta se festejaba en los países de bloque socialista como Hungría, Unión Soviética, Polonia, Cuba, Rumania con excepciones como Finlandia o Austria. Quizás Corea del Norte habrá solicitado expresamente organizarla en 1989 como una respuesta alternativa a los Juegos Olímpicos de 1988 y mostrar al mundo el poder de convocatoria que podían tener. Efectivamente, unos 22.000 representantes de 177 países llegaron a Pyongyang durante los primeros días de julio de aquel año bajo el eslogan "Por una solidaridad anti-imperialista, paz y amistad". Hasta en la actualidad, sigue siendo el mayor número de países participantes de este Festival. 

 Se construyó específicamente para esa ocasión uno de los estadios más grandes del mundo que es el Rungnado donde siguen cabiendo unas 150.000 personas. El gasto para este festival había superado miles de millones de dólares cuando los pequeños síntomas de hambre empezaban a surgir en las aldeas y ciudades de Corea del Norte. Pero durante los ocho días que duró el festival, los habitantes no tuvieron más opción que dar la bienvenida ofreciendo a los que llegaban, quizás, una sonrisa algo forzada. La cuestión es si era realmente necesario el despilfarro orquestado por el régimen en un evento que sí era politizada en vez de responder las necesidades de la gente corriente. Puede ser que si no hubiera existido ese derroche, la hambruna de los años noventa, con millones de personas muertas, podía haberse evitado. 

25 nov 2011

Imágenes resplandecientes, habitantes funestos


 En todas las ciudades de Corea del Norte dominan carteles con imágenes muy coloridas y las sonrisas perfectas de los rostros animados con cuerpos enérgicos son más que visibles. Un extranjero que visita a Pyongyang se queda impresionado por las caricaturas con fines propagandísticos del socialismo, ubicados en las plazas o en las calles principales de la ciudad. Los profesores enseñan a sus alumnos durante las caminatas de forma exhaustiva la importancia de la ideología de la "autosuficiencia" obligando a los niños/as a observar los carteles, ocupados en grandes dimensiones. 


 Parece ser que no todo se convence entre los habitantes norcoreanos de aquellos carteles que supuestamente traerán la prosperidad y seguridad de los ataques "imperialistas". Los rostros de la mayoría son casi cadavéricos, sacrificándose con horas interminables en el trabajo, pero tienen aquella obligación de mirar esos carteles para agradecer lo que ha hecho el líder con la sociedad norcoreana. Aunque no lo quieran y que sus agotados cuerpos digan que no. Cuando una persona pide una ayuda cualquiera para salvar su vida y la de los demás, el régimen le gira la espalda y miran hacia otro lado. El régimen, en vez de intentar socorrer y asistir a la gente que realmente lo necesitan, ha vivido únicamente durante estas décadas para encantar sus caprichos más personales que todas sus acciones descaminadas harán despertar futuras iras de la mayoría.


 Nota: Casi en todas las ciudades, especialmente en la capital, es muy frecuente ver imágenes que incitan la guerra contra los Estados Unidos, su enemigo número uno. Carteles casi idénticas como éstas se expanden ampliamente por el territorio norcoreano. 

2 feb 2011

Las fábricas


 En Corea del Norte se hizo numerosas reformas para fortalecer la industria en todo el territorio, pero llevar aquellas reformas a la práctica no eran tan fáciles como parecían. Fabricar productos tan simples era una labor no muy complicada pero las ventas no se realizaban correctamente ya que la población mayoritaria no se lo podía comprar ya que la "liberalización de los productos" no era cotidiana en la sociedad norcoreana. Además la calidad de los productos norcoreanos, comparando con los productos chinos, surcoreanos o japoneses, era pésima. Además el sistema industrial norcoreana se está siendo desestructurado poco a poco por la falta de implicación del régimen.

 Todo esto hace que la producción en este ámbito se pare sin poder hacer nada a cambio. Sólo existen grandes fábricas textiles o de alimentación en las periferias en las ciudades más importantes de Corea del Norte. En los pueblos, es casi imposible ver una fábrica y en buenas condiciones ya que muchos habitantes en estas zonas se dedica exclusivamente a la agricultura. Poco a poco, las fábricas se están cerrando sus puertas y eso dificulta el desarrollo económico en Corea del Norte ya que ellos están en contra del flujo masivo de capitales porque para ellos eso es otra forma de promover el "imperialismo".

 La tasa de desempleo aumentó con el tiempo y la mayoría, que venían a las ciudades con la ilusión de trabajar en algunas de numerosas fábricas de las zonas periféricas, están obligados a volver a sus lugares de origen y a empezar otra vez. Algunos, con mucha suerte y delicadeza, consiguen montar un negocio por cuenta propia en un rincón del mercado pagando unos 3.000 wons al mes. Hoy, un señor de 50 años ha abierto con mucha ilusión su pequeño rincón de torta de arroz junto a su mujer en el mercado de su ciudad. Todo dependerá de si la diosa de la suerte les sonría.