Mostrando entradas con la etiqueta cartel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cartel. Mostrar todas las entradas

30 nov 2014

Las fuerzas hostiles no nos pararán


 El título que escribo para esta entrada es lo que de manera repetitiva llevan diciendo en las manifestaciones organizadas a favor del régimen durante estas semanas en las principales ciudades de Corea del Norte. Aun falta la votación final del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en diciembre y parece que el régimen norcoreano está utilizando a sus habitantes para que la reciente aprobación del informe de los derechos humanos que describe sus comportamientos macabros en el pasado, no prospere más esperando el no de Rusia y China.

 En la imagen superior se puede leer que no se acerquen a ellos porque en caso de hacerlo habrá consecuencias negativas. La pregunta que hago es si estos habitantes realmente piensan lo que mandan el régimen. A estas alturas, sabemos todos que son obligados a participar a estos tipos de manifestaciones para salvaguardar sus vidas y las de su entorno. Que después de la desastrosa reforma monetaria en 2009 el índice de querencia hacia el régimen ha caído de una forma drástica pero que tienen que alzar carteles contra las "fuerzas hostiles" porque no hay otra manera. Es eso o salir del país viajando a escondidas hasta el norte y de ahí, cruzar el río Yalu o Tumen.

 Hasta ahora, en las manifestaciones, solamente hubo desfiles de militares y carteles que demonizaban a Estados Unidos como principal enemigo del país. Pero esta semana era clave para que los expertos de la materia vean por primera vez que los ciudadanos son convocados por el régimen para que estén en contra de la resolución de las Naciones Unidas. Porque la élite política norcoreana conoce perfectamente que lo que está debatiendo en Nueva York o Ginebra puede dar un gran impacto negativo en todos los aspectos. Y parece que esta semana tampoco será la excepción. En los medios importantes saldrán imágenes sobre lo mismo. El observar eso será algo realmente interesante.

 Nota 1: La noticia que da esperanza. El 90% de los surcoreanos piensan que la situación de los derechos humanos en Corea del Norte es grave. Sin duda, un paso importante. 
 Nota 2: En el siguiente vídeo podrán ver que el régimen utiliza cualquier medio audiovisual posible para declarar que todo lo que dice fuera de Corea del Norte es "mentira". 


14 may 2014

La espera, pero sin respuesta


"Nuestro proyecto de una República Democrática Popular de Corea poderosa se acerca delante de nuestros ojos". 

 Como se ve en este cartel propagandístico, los anuncios sobre la construcción de un país poderoso para igualar a Estados Unidos con fin de "suprimir" el imperialismo como objetivo final siguen desde un poco antes de 2012. Dicho proyecto se divide en tres grandes apartados: el acrecentamiento de lo militar, de lo económico y de lo político e ideológico para que los habitantes del país no tenga nada que envidiar a los países vecinos haciendo referencia a China, Japón y Corea del Sur. Fue anunciado del desaparecido Kim Jong-Il pero su muerte repentina hizo que su Kim Jong-Eun cumpla con esos deberes. Aunque lentamente.

 La realidad de ese proyecto se centraba en atraer inversiones extranjeras pero con respuestas sin un ritmo tan vertiginoso. El hermetismo del país y restricciones respecto a la flexibilidad financiera hizo que muchas aún sigan dudando en invertir siendo los beneficiados Corea del Sur o Japón. Además, los ensayos nucleares promovidas por el régimen y la poca atención del mandatario joven hacia estos asuntos refugiándose en caprichos personales pero absurdas teniendo en cuenta la crítica situación de pobreza en la mayor parte del territorio norcoreano, hicieron que cambiaran de idea a última hora.

 Por su parte, los habitantes siguen esperando una respuesta lleno de buenas noticias. La televisión estatal y el diario Rodong siguen anunciando los beneficios invisibles del proyecto. Los efectos positivos no aparecen y aunque quieran ir a China para tener billetes provenientes de dinero rápido, el control en las fronteras aumenta y eso asfixia a los deseosos de una deserción. La reacción de los más necesitados, de una previsible tardía de los brotes verdes de la economía norcoreana, puede ser que llegue a corto plazo si el régimen no da una respuesta adecuada e inmediata a sus habitantes. Ellos siguen esperando tratando de esquivar sus desgracias con actividades ilegales como la venta a escondidas de drogas sintéticas. 

25 nov 2011

Imágenes resplandecientes, habitantes funestos


 En todas las ciudades de Corea del Norte dominan carteles con imágenes muy coloridas y las sonrisas perfectas de los rostros animados con cuerpos enérgicos son más que visibles. Un extranjero que visita a Pyongyang se queda impresionado por las caricaturas con fines propagandísticos del socialismo, ubicados en las plazas o en las calles principales de la ciudad. Los profesores enseñan a sus alumnos durante las caminatas de forma exhaustiva la importancia de la ideología de la "autosuficiencia" obligando a los niños/as a observar los carteles, ocupados en grandes dimensiones. 


 Parece ser que no todo se convence entre los habitantes norcoreanos de aquellos carteles que supuestamente traerán la prosperidad y seguridad de los ataques "imperialistas". Los rostros de la mayoría son casi cadavéricos, sacrificándose con horas interminables en el trabajo, pero tienen aquella obligación de mirar esos carteles para agradecer lo que ha hecho el líder con la sociedad norcoreana. Aunque no lo quieran y que sus agotados cuerpos digan que no. Cuando una persona pide una ayuda cualquiera para salvar su vida y la de los demás, el régimen le gira la espalda y miran hacia otro lado. El régimen, en vez de intentar socorrer y asistir a la gente que realmente lo necesitan, ha vivido únicamente durante estas décadas para encantar sus caprichos más personales que todas sus acciones descaminadas harán despertar futuras iras de la mayoría.


 Nota: Casi en todas las ciudades, especialmente en la capital, es muy frecuente ver imágenes que incitan la guerra contra los Estados Unidos, su enemigo número uno. Carteles casi idénticas como éstas se expanden ampliamente por el territorio norcoreano. 

20 oct 2011

Voto obligatorio, sí obligatorio


 Porcentaje de participación 100%. El partido político ganador: El Partido de los Trabajadores de Chosun. Su porcentaje ganador: 100%. Mayoría abrumadora. El partido disfrazado por el régimen norcoreano ganan por enésima vez las elecciones y ellos proclaman que su gran nación cumple intensamente el proceso "democrático". En el día de las elecciones, los ciudadanos con la edad de votar en Corea del Norte tienen la obligación de votar. El incumplimiento lleva su castigo: encarcelado por subversión. 

 Una vez llegados a los sitios donde se celebran las elecciones, cada uno coge la papeleta que está escrito "Kim Jong-il" y donde por detrás pone "A favor". Se dirige a la mesa electoral, muestra su documento de identificación y finalmente, se deposita la papeleta en la urna bajo la atenta mirada de los observadores electorales designados por el régimen. Existe la opción de no votar al único partido que existe en Corea del Norte. Al hacerlo, se debe justificar el porque con claridad. Esta arriesgada opción puede acabar con una familia entera o ser prisionero en campos de reeducación repartidos por todo el país y ser sometido a jornadas intensas de lavado de cerebro. Muchos son quienes escogen el camino del suicidio al no poder aguantar tanta presión. Estos desconocidos pero valientes defensores de la democracia y de la libertad política jamás serán libres, al menos que pidan perdón al régimen por haber cometido el mayor "error" de sus vidas. En Corea del Norte, la valentía tiene un precio incontable. 


 Nota: Con este cartel, el régimen clama el voto y el SÍ obligatorio a todos los norcoreanos para el día 8 de marzo.