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16 sept 2014

A pesar de la llegada de los atletas

Imagen de la agencia Yonhap

 El momento de la llegada de los atletas norcoreanos en el aeropuerto de Incheon se convirtió en un hecho histórico por haber transitado de manera directa entre las dos capitales de las dos Coreas. Anteriormente, incluso durante la relación de "bonanza", se tenía que hacer trasbordo en Beijing para llegar en Seúl o Pyongyang. Lo que tenía que ser un evento deportivo de mayor expectación en Asia y que también se requería la participación comunitaria por parte de la delegación norcoreana finalmente no ha podido realizarse por característico hermetismo. Aunque ellos quieran, los atletas norcoreanos no pueden salir de sus habitaciones designadas salvo por casos excepcionales. 

 Los periodistas norcoreanos también son vigilados por el régimen tratando de cumplir su trabajo con funciones como fotografiar cosas que critiquen a la élite norcoreana y escribir artículos para el periódico Rodong para demonizar el sistema capitalista que tiene Corea del Sur. Otro de los datos curiosos fue también cuando colgó en uno de los balcones de la residencia de los atletas la bandera norcoreana, una acción que está prohibida y penada severamente en Corea del Sur ya que sería secundar al régimen y por consiguiente, el comunismo. Y finalmente, la llegada del grupo de animadores norcoreanos no properó y serán una parte de los voluntarios o ciudadanos de Incheon quienes tengan esa función, con el permiso de la organización. 

 Ya empezaron los primeros partidos de fútbol antes de que empezara la ceremonia de apertura que se celebrará el viernes por la tarde. Y parece que hay buenas noticias. Sendas victorias para ambas Coreas tanto en la categoría femenina como en la masculina. A estos tipos de eventos deportivos todos los líderes de los países participantes están invitados a estar en la ceremonia del viernes pero parece que Kim Jong-eun no se atrevería a pisar Seúl ya que eso causaría un gran revuelo a nivel nacional y probablemente el seguimiento de los periodistas de todo el mundo. Pero para ser sinceros, eso no ocurrirá salvo sorpresa de última hora. 

16 sept 2012

La frontera del paraíso (Parte 4: Personas que fueron abandonados por su país)


 La última parte del documental es la parte más desconocida de los desertores norcoreanos: los obreros destinados en Rusia. Fue en marzo de 1967 cuando la URSS y Corea del Norte firmaron un acuerdo a enviar más de 3.500 obreros norcoreanos a la zona de Tynda y Khabarovsk, situado justo en la frontera de la parte noreste de China y Rusia. Como se ha contado en las entradas anteriores del blog, muchos fueron embelesados por la cuantiosa oferta de trabajo. Muchos eran jóvenes pero también adultos pero querían dar una estabilidad a sus familias. Casi 100 millones de dólares fueron recaudados al bolsillo del régimen norcoreano con los sudores de los trabajadores. 
 En el documental se cuenta la historia del señor Han (apellido ficticio) que se escapó de aquel campo por agotamiento persistente y por el maltrato de los supervisores a los obreros. En su brazo lleva un tatuaje de la península coreana con la palabra "reunificación" en coreano. Esto demuestra la ansía de muchas personas que ver unificado al país. Nos muestra con su teléfono móvil, la foto de su familia: la de su madre y de sus hijas. No tiene la foto de su esposa. Hace tiempo que no sabe nada de ella. No sabe si está viva o no. 
 El señor Han es un hombre animado a pesar de las circunstancias. Vive en las afueras de Moscú junto a más desertores que también se escaparon de aquel lugar. Cuentan que no perciben nada de ganancias después de horas de labor intensa en el frío invierno ruso: "Claro que sabemos donde va el dinero, al bolsillo de Kim Jong-Il... ¿dónde va a ser?" Están conectados entre ellos pero viven escondidos en Moscú. La búsqueda del trabajo es realmente difícil por el idioma pero también por su situación irregular en Rusia. 

 

 Muchos de ellos recuerdan a sus familiares, pero sin poder hacer nada. Sólo les queda buscar una oportunidad cualquiera. Después de varios días pensando, Han acepta la petición de los periodistas de ir hasta los campos situados en Tynda. Esto supone un grave riesgo para él, ya que una detención supondría su deportación a Corea del Norte. Les toca un largo viaje en tren: 72 horas seguidas. Han da instrucciones a los periodistas para el reportaje pero su rostro está siendo afligido. Duda si borrar la foto de su teléfono móvil para no perjudicar a la familia en caso de la detención. Una vez llegado a una ciudad cercana, cogen un automóvil y recorren durante toda la madrugada hasta llegar a la ciudad de Tynda. 


 Han recorre por las calles de la ciudad para intentar hablar con un norcoreano que se ha escapado de aquel campo. El desconocido norcoreano quería vender a Han su permiso de conducir con total normalidad para tener algo de dinero. Cuenta que muchos mueren: algunos siendo aplastados por los troncos de los árboles y  otros por el frío. Los edificios que componen el campo han aumentado hasta 14 para coger más madera en sus alrededores. La entrada del campo de trabajo, con el cartel "Que viva para siempre el Partido de los Trabajadores" hace temblar a Han. Gracias a la ayuda de un ruso (disfrazando de vendedor de cámaras fotográficas), se pudo grabar el interior del campo, incluyendo la habitación donde reside los supervisores, aquellos denominados "malvados" por los que se escaparon hacia tierras desconocidas. 
 Después de la arriesgada grabación, Han nos muestra un pañuelo que pone: "Dios, protégeme y sálvame de las pruebas y del mal. Yo creo en ti. Muchas gracias. Amen". Han no quería que llegara aquella ocasión de tirar el pañuelo. Por fin, duerme tranquilo en el vagón del tren. Horas después, despide de los periodistas. Tres meses después, se reencuentran en Moscú. Han tiene buenas noticias: está esperando una resolución de su solicitud de asilo. Mientras tanto, está residiendo en una zona protegida por las Naciones Unidas que aloja a los refugiados. Quiere ir a vivir a Estados Unidos. También tiene otra noticia: su esposa aún está viva. Oyó su voz después de 15 años. Se arrepiente de no haberla protegido durante estos años. 


 Han había pagado una cantidad de dinero para sacar a su esposa de Corea del Norte pero ella no había cruzado el río a la hora indicada. No quería dejar a sus hijos. Han sabe que esto puede ser la última vez que hable con Lim (apellido ficticio de su esposa). La llama otra vez para intentar convencerla por última vez. Ante su negativa, dice que se cuide mucho y que siempre la querrá mucho. Y también despide de los periodistas, caminando así hacia su nueva vida en Estados Unidos. 

8 jul 2012

¡Periodistas, estáis rodeados!


 El tema Corea del Norte siempre ha atraído a periodistas y estudiosos académicos nacionales e internacionales y para elaborar su trabajo de investigación han pensado en desplazarse hasta la mismísima frontera donde miles de desertores que intentaban huir se topaban con estos informadores dispuestos a proyectar el mejor reportaje de sus vidas. Se han hecho unos documentales excelentes que trataban con prolijidad la ya descubierta pero aún desconocida historia de los que escapaban por no morir de hambre y de las enfermedades.

 La cantidad de reportajes emitidos sobre la oscura parte del régimen norcoreano le han dado un nuevo orden: enviar a los agentes secretos de Corea del Norte para capturar a los periodistas, especialmente de Estados Unidos o Corea del Sur. El régimen ya no toleraba que los periodistas pudieran hacer investigaciones que les dañaban la imagen ferozmente. El caso más conocido fue la tensión entre Estados Unidos y Corea del Norte para liberar a las reporteras de ascendencia coreana y china Laura Ling y Euna Lee. Estaban rodando un documental sobre la problemática del tráfico de las mujeres en la frontera y fueron detenidas hasta que el ex-presidente Bill Clinton tuvo que pedir perdón y traerlas de vuelta a Estados Unidos.

 Aunque la situación se complica cada vez más entre los periodistas fascinados en investigar lo cerrado y lo extraño como el norcoreano, cada cierto tiempo detalles del régimen norcoreano saldrán a la luz. Es admirable de estos periodistas que arriesgan sus vidas para intentar hacer su trabajo. Según el informe de la organización Reporteros sin fronteras, Corea del Norte se ha convertido en el peor país en hacer ejercer el periodismo libre y de garantizar la libertad de expresión.  

29 jun 2012

Confusión, manipulación y evidencias


 Ayer pude ver en exclusiva este vídeo donde una mujer norcoreana, encolerizada por la mínima atención de la sociedad surcoreana hacia los refugiados norcoreanos y que expresaba que fue ajetreada por el gobierno de Corea de Sur, daba una rueda de prensa en el Palacio de la Cultura del capital norcoreano explicando su motivo de vuelta a su tierra natal delante de los periodistas norcoreanos y por un interrogador ruso. Criticaba la veloz sociedad "sureña" de forma mansa, elogiaba al recién estrenado líder Kim Jong-Un y por último, pedía perdón por abandonar el país cantando alabanzas hacia el líder y observando fijamente los retratos de los dos únicos líderes que hubo Corea del Norte.


 Desde mi propio análisis del vídeo, era demasiado extraño ver a una mujer adulta y saludable dar una multitudinaria rueda de prensa en un país donde la libertad de expresión ocupaba puestos muy preocupantes en los informes anuales que realizaban las organizaciones independientes. Sus lloros y sus temblores repentinos parecían muy ensimismados y pensaba que esto no era de las múltiples funciones teatrales que preparaban el régimen en la sombra. Cuando alzaba los brazos al final del discurso eufóricamente, la meditación era más que visible. 


 La realidad es esta. Se hacía llamar Park In Suk en Corea del Sur y se escapó de Corea del Norte en el año 2006 para ver a su pariente separado desde el fin de la Guerra de Corea. También estaba previsto sacar a sus hijos del país pero el trabajo se había complicado y un día recibió una llamada amenazante de un familiar suyo (también utilizado por el régimen) para que volviera o que sus hijos morirían. Al no poder aguantar la presión volvió a Corea del Norte y tuvo que ser la actriz principal en la farándula escrupulosa del régimen norcoreano. Lo más preocupante es que, después de este vídeo, su vida y la de sus descendientes podrían correr en peligro por defender el afecto materno. 


 Nota: En la pregunta de un periodista sobre la vida en Corea del Sur, ella respondió: "Muchos norcoreanos trabajan como esclavos. No paran de lavar platos, limpiar los baños, atender a montón de clientes en condiciones lamentables. Es una sociedad donde no hay amor. Está podrida y me alegro de estar de nuevo aquí".