Mostrando entradas con la etiqueta labor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta labor. Mostrar todas las entradas

27 jun 2014

La importancia de la educación

Imagen de DailyNK

 Cuando cursé la educación primaria bajo la instrucción de los profesores nativos (coreanos), de Corea del Norte se sabía que fueron ellos los responsables en comenzar la Guerra de Corea el día 25 de junio con la ayuda de la Unión Soviética y posteriormente de China. Ligeramente se sabía que a los mediados de los noventa hubo una hambruna que afectaba todo el territorio del país y que la ayuda humanitaria internacional orquestada por la ONU intentaba reducir dicha lacra ahí. El fenómeno de los refugiados apenas era conocido entre los estudiantes de primaria y secundaria y el público surcoreano. 
  
 Más de una década después, el desinterés hacia los desertores norcoreanos sigue siendo candente en la sociedad surcoreana. Muchos aún relacionan el término Corea del Norte solamente con palabras como espías, bomba nuclear, comunismo y Kim Jong-Il. La adaptación sigue siendo un obstáculo demasiado alto para los recién llegados al país, a pesar del labor que realiza la institución perteneciente con ellos, cuyo trabajo es requebrado por algunos medios de terceros países (por ejemplo, Reino Unido o Francia). El procedimiento de concienciar un tema que debería ser inexcusable como la temática norcoreana haciendo que los prejuicios entre los dos sectores se disminuya. 

 Pero no todos son malas noticias. Existen docentes que hablan en clase sobre el mencionado problema y que animan a los estudiantes a usar herramientas como los libros o el Internet para fomentar el acercamiento. Algo que la media parte de la Asamblea de Corea del Sur reaccionan tímidamente o cuya repulsión es nula. Por ejemplo, la última noticia es que unos alumnos de una escuela primaria surcoreana, con la ayuda de sus profesores, han hecho un cortometraje de animación sobre los niños norcoreanos relacionando con la amistad y el entendimiento en un entorno oscuro como un campo de concentración bajo el título "Por favor amigo, escucha mi deseo". La labor de estos pequeños es realmente increíble. Y esperemos que esta acción contribuya a un pequeño gran paso hacia una futura reunificación pacífica en la zona. 

 Nota: El vídeo está subtitulado en inglés y la duración aproximada es de diez minutos. 

30 oct 2013

Otra vez los disparos...


 Seguramente él, sus fervientes asistentes y sus cónyuges lo verán cada noche. Se reirán, llorarán e incluso exclamarán entre ellos lo bien que se ha elaborado aquellas series surcoreanas. Todo esto ocurriría en la esfera privada. Ahora toca vestir el uniforme militar de color marrón claro acompañados de medallas incontables y méritos que fue resultado de amiguismo que de sus labores con el pueblo. En algunos barrios de Pyongyang, algunas mujeres se atreven a vestir como en aquellas series. Están contagiadas por el boom. Entonces se acerca un guardia y le da un toque de atención para que no vaya así. Pero aquí ocurre algo raro. El hombre habla con el acento de Seúl. Trata de disimular pero ya es muy tarde. Al ser pillado, no tiene más remedio que dejarlas en paz.

 A las afueras de la capital, dos hombres acaban de ser condenados a muerte por las autoridades locales por importar clandestinamente DVDs de series de más éxito en Corea del Sur. Para ellos, la "basura capitalista" debe de ser eliminada en el territorio norcoreano. Para demostrar su postura extremada a la gente, han cogido a dos inocentes y lo van a matar delante de cientos de personas. Empiezan a temblar que haya disparos otra vez cuando durante largos meses parecía que jamás iban a oírla. Pero la expansión de aquellos discos no parará. La demanda es enorme y las historias personales y los amoríos siguen obsesionando a los incondicionales. Sin límites de edad, de género o de clases sociales. 

28 feb 2013

Historias (Parte 15: Los que quejan y las que levantan)


 Ella lo afirma muy orgulloso. Son las mujeres quienes intentan levantar a un país tan devastado y decaído como Corea del Norte. "Nuestras manos son las que intentan salvar a familias que no pueden levantarse por sí solas. Comprendemos mejor y ayudamos a las personas necesitadas aunque carecemos de cosas esenciales en nuestras vidas". Cuando las mujeres se reúnen para establecer diálogo, no soportan la perezosa disposición de los hombres. Dicen que ellos se quejan de todo y que consuelan sus desalientos con el alcohol y el tabaco. El descontento de los hombres es de tal magnitud que los visitantes bromean en los hogares donde predominan los muchachos diciendo: "¿Está el quejido en la casa?"

 Las labores de las mujeres, según ella, no son valoradas no deberían ser. No entiende porque un régimen que anteriormente gritó por la igualdad de todas las personas en Corea del Norte trata de ignorar el excepcional trabajo de ellas. "Meses después de la muerte de mi vecina por neumonía, su esposo se sentía inútil porque no sabía nada de las labores domésticas. Solo quejaba de lo mal que iba el mundo. Horas así. Él no trabajaba hacia tiempo (le habían despedido) y no tuvimos más remedio que abrirle los ojos diciendo que sus hijos dependían de él y si no reaccionaba al tiempo, ellos morirían por falta del cariño".