27 ene 2011

Los agricultores


 Son las cuatro de la mañana y los agricultores se mueven por los campos de cultivo con pequeñas palas de madera hechos por ellos mismos. Domina el silencio y todo parece estar bajo control. La niebla predomina los campos de cultivo y aporta pequeñas cantidades de humedad a los futuros frutos. No es posible ver un tractor en una zona rural ya que es considerado como un "lujo" por la mayoría de los agricultores. Comprar un tractor supondría trabajar toda la vida y algunas más. 

 Los agricultores no disponen de abono y de los materiales necesarios para los campos de cultivo por no obtener suficientes ingresos con las ventas de las frutas y de las verduras. La alternativa del abono es, para estos agricultores, sus propios heces y de su vecindario. Lo recogen por la noche y lo echan en el campo por la madrugada para no molestar a los vecinos con olores molestos. Cada día trabajan agachados, inspeccionando cada milímetro de su campo y viendo la distribución equitativa de las semillas. Los agricultores no son valorados por la sociedad norcoreana y en algunas ocasiones, son tratados peor que los animales. 

 Controlan sus campos sin interrupción alguna. Casi las 24 horas del día ya que durante estos años han incrementado considerablemente el robo por ladrones (desde niños obligados por los padres hambrientos hasta adultos desempleados). Los enfrentamientos entre los agricultores y ladrones son constantes casi a diario. Unos vigilan el campo para que su esfuerzo de todo el año no haya ido al disparate, mientras que otros roban para intentar sobrevivir un día más. 

 Nota: Es casi inexistente una ayuda o una subvención para los agricultores por parte del régimen y sus peticiones son denegadas. 

26 ene 2011

Montañas sin árboles


 Mi suegra se fue por la mañana muy temprano a recoger hierbas y seguramente volverá por la noche. Está todo el día recogiendo hierbas para toda la familia pero hay tantas familias que también lo necesitan que hay muchos. Por eso se fue un poco más lejos a ver si consigue un poquito más. Tiene la espalda totalmente destrozada. Pobre mujer. Quiero ayudarla pero mi enfermedad me impide hacerlo...Mi suegra ha hecho su propio campo de cultivo yendo todos los días fuera, sea invierno o verano, lloviendo o nevando...Hay miles de historias de la gente que cada día van a recoger hierbas y que cada una de las personas o familias están construyendo sus propios campos de cultivos. 

 Poco a poco, las montañas están convirtiendo en pequeños campos de cultivo separados en forma cuadrada, y con el tiempo, el aspecto verde de las montañas está desapareciendo. Todo esto se debe a la desaparición total del sistema de reparto diario de alimentos y que obliga a la mayoría de la población norcoreana a elaborar pequeños campos a su medida para sobrevivir diariamente. El régimen ha alertado de la grave deforestación en distintas partes del país y ha elaborado un plan de decomisar todos los terrenos y de control absoluto sobre la población. Pero en realidad, los campos de cultivos siguen creciendo cada vez más en pequeñas cantidades. Cada persona lo elabora base de piquetas, ya que otras herramientas tienen un coste elevado. Por ejemplo, una pala equivale a 20 kg de maíz.  

 Hoy también muchos habitantes norcoreanos irán a su campo de cultivo e intentará si las patatas están ya maduras o si el maíz está tiene ya buen aspecto. Hoy también los habitantes, sólo a base de una piqueta, pasará el día picando cada centímetro de sus campos. Mientras tanto, sus hijos o sus nietos esperarán que sus padres o sus abuelos les traigan una pequeña ración de patatas o una porción de camote dulce. 

 Nota: Algunos campos de cultivos son alquilados para su uso agrícola por un determinado precio. Por ejemplo, un campo de 100 m2 tiene un coste mensual de **** wons. 

24 ene 2011

Tus calamares no son tuyos


 Si eres pescador, tienes la obligación de tener una licencia especial para navegar y pescar en el mar. Una afición tan sencilla como pescar está totalmente restringida en Corea del Norte y no puedes tener un pescado en tu haber ya que ese acto está considerado como una función prohibida y supone un desorden hacia la "gran" nación. En cada rincones del mar, hay numerosos vigilantes observando cada movimiento de los pescadores y de la gente que intenta pescar.

 Si algún barco es descubierto sin la licencia especial, es sometida a un control férreo en el barco y se confiscan todos los pescados y calamares que capturaron después de tantas horas de trabajo en alta mar. Por ejemplo, si has capturado 100 unidades de calamares después de días de trabajo pero que no tienes licencia, tendrás que dar todas las unidades a los vigilantes para evitar problemas más graves. Protestar está contraindicado. No sólo te llevan tus calamares y tus pescados. Si ellos no encuentran pescados, te confiscarán incluso la gasolina del barco.

 Los calamares se concentran en la mayor parte de la frontera entre Corea del Norte y Rusia. Algunos intentan cruzar la frontera marítima rusa para intentar captar más calamares sin que los vigilantes de ambos países se den cuenta. Si no te han visto, eres un hombre de suerte. Si te han visto, es posible que te quedes sin barco para siempre. En casos peores, los pescadores pueden estar presos durante meses o incluso años, o simplemente no les dejarán trabajar de pescador, una profesión que habrán aprendido desde que era un niño y que seguramente, sus padres, sus abuelos y sus bisabuelos también fueron pescadores.

 En Corea del Norte, son muchos que ya no pueden trabajar de pescadores y que tienen que buscar otro trabajo. Algunos seguramente venderán pescados en los mercados de su pueblo o de su ciudad, otros simplemente se quedarán en casa pensando que hacer con sus vidas y otros mirarán de vez en cuando el mar y añorar aquellos maravillosos momentos.

22 ene 2011

El pescador


 La pesca en Corea del Norte está controlada por el régimen de forma férrea y a primera vista podemos intuir de intocabilidad, pero con el tiempo ese control está poco a poco despareciendo. El "socialismo de la pesca" se basaba en el dominio más absoluto del régimen para controlar todas las actividades, recogiendo todo tipo de pescados y calamares y dar un sueldo base a los pescadores. Pero ahora, son los pescadores que han exigido tomar el control sobre sus beneficios. Aunque siguen manteniendo el formato antiguo de la ley de pesca, el control individual se ha expandido con el transcurso del tiempo.  

 Imaginen que cada pescador consigue pescar unas toneladas y ganan unos 100.000 wons. De ahí, el coste de reparación del barco costaría aproximadamente 10.000 wons; el coste del combustible, otros 10.000 wons; y si disponen de empleados, mayormente jóvenes sin previa experiencia, tienen que dar al mes también unos 10.000 wons. Además de estos costes, tiene que dar una parte de los beneficios al régimen para evitar luego problemas "mayores". Aunque estos días, se han incrementado barcos con motores, muchos pescadores siguen utilizando canoas. 

 Aunque los pescadores tienen esa "libertad" de pescar y ganar dinero de forma individual, los peces en Corea del Norte, poco a poco están despareciendo. Hay días donde los pescadores se dirigen hacia el mar desde las altas horas de la madrugada para luego venir con las manos vacías. Es habitual para los pescadores estar días seguidos en el mar en la soledad que podría rememorar a la conocida obra de E. Hemingway "El viejo y el mar". Son situaciones constantes que pasan diariamente en los mares de Corea del Norte. Cuando no se obtiene ingresos esperados, las mujeres de los pescadores, además de ser amas de casa, van al mercado a vender pescados que sobraron hace algunos días.

19 ene 2011

El doctor que vende fideos

- Espero que se recupere pronto, señora.
- Muchas gracias, doctor. Oiga, ¿donde va usted ahora?
- Ya he terminado con el trabajo, ahora tengo que ir a vender fideos.
 Después de atender a los pacientes por las mañanas, la mayoría de los doctores empiezan a amasar en el hospital una gran cantidad de harina de maíz para luego pasarlo a la máquina de hacer fideos, cocinarlo y venderlo en el mercado. No sólo los doctores son los cocineros vespertinos, también lo son los farmacéuticos y enfermeros.

 A cada persona se le distribuye unos 20 kilos de harina de maíz. Con esa cantidad, es probable producir unos 24 kilos de fideos. Se dividen varios grupos y cada uno suelen llevar unos 4 kilos, cambian de ropa, llevan una gran bandeja de aluminio en la cabeza con todo el fideo y se van al mercado más cercano para venderlo. Cuando hay una emergencia en el hospital suelen cambiar el horario de la venta del fideo o simplemente es el otro compañero quien le reemplaza en el mercado. Cada día, más doctores/as, farmacéuticos/as y enfermeros/as comienzan con este hábito ya que es casi difícil sobrevivir cada mes con el único sueldo y están obligados a "pluriemplearse" para dar de comer a la familia.

 Hoy, también los doctores y los enfermeros están en el mercado. Hoy se ve que hay gente. Como cada día, empiezan a gritar:
 - ¡Fideos!¡Ricos fideos!¡Fideos calientes! Señora, ¿quiere un fideo? ¡Está recién hecho!¡Fideos!

 Nota: Los fideos que sobraron después de la venta se reparten entre ellos y luego se comparte entre toda la familia.

17 ene 2011

Paredes cansadas


 Las viviendas en Corea del Norte, excepto en la capital, presentan un deterioro importante. Los apartamentos y los grandes edificios existen sólo en ciudades importantes. Las casas en los pueblos o en las pequeñas aldeas están tan deterioradas y antiguas que tienen aquella impresión que puede ser derrumbado en un corto plazo. La mayoría de estas casas tienen el modelo oriental con sus techos inclinados y con amplios patios en la entrada de casa. Pero estas casas suelen pertenecer a la "alta esfera" de cada ciudad pequeña o de las grandes aldeas. Las casas de los residentes en estos sitios suelen ser de materiales de estructuras frágiles como las chozas pequeñas. 

 Como en Corea del Norte no es posible tener una vivienda privada, tampoco se puede llevar a cabo reformas altamente visibles ya que eso es una obstrucción "seria" hacia el regalo del "Gran Líder". La gente suele reformar cuando no haya gente o durante el transcurso de la noche y disimulan con precaución para que la apariencia de la casa sea equitativa que en anterior aspecto. La electricidad es un elemento inimaginable para la mayoría. Utilizan las velas para leer un libro o para coser una ropa. Las casas suelen estar compuestos de una habitación más o menos grande para que una familia (de 4 personas) pueda realizar sus actividades domésticas. Justo al lado, hay una cocina, donde la gente suele utilizar leñas para cocinar. 

 Las paredes están tan cansadas que un pequeño golpe en su contra podría ser el fin de su existencia. La mayoría de las puertas y las ventanas, cosas que pensamos que son bienes materiales necesarios y obligatorios para la construcción de una casa, son inexistentes. La mayoría de estos residentes aguantan cada día de las condiciones climatológicas más intensas como el frío o el calor de diversas formas que sólo ellos lo saben. 

 Nota: Las casas, según los norcoreanos, es un regalo del "Gran Líder". Para la mayoría de la población, es el mejor "regalo" que puede recibir. 

14 ene 2011

El carretero


 Hoy es un día de suerte para el señor Kim. El señor Kim tiene nada menos que dos pedidos, eso significa que tiene trabajo al menos, durante tres días. El primer pedido es llevar grandes cantidades de ropa y recorrer con su carroza unos 150 kilómetros hasta la periferia de Pyongyang. Hoy su hijo mayor, de 21 años, ha decidido ayudarle. Así, los dos empiezan un largo viaje. 

 El trabajo de un carretero, junto al de minero, es uno de los trabajos más afanosos que existe en Corea del Norte. Un carretero suele recorrer todo el país llevando toda una mercancía que llega fácilmente a los 100 kg. Suelen llevar todo tipo de mercancía; ropa, madera o alimentos. Por un servicio de 200 kilómetros, suelen recibir unos 3.000 wons. También existen carreteros que transportan personas pero perciben menos ingresos ya que la distancia es mucho menor. Estos días, los carreteros no suelen tener y pasan el día observando a las personas, leyendo periódicos, o simplemente esperando un cliente. Son hombres que han sido "inmunizados" del frío y del miedo. Cada día mueven como si fuera un tren de vapor. Aunque rebozan de fuerza, sus arrugas profundas de su rostro delata la extrema dureza del empleo. 

 El señor Kim descansa en un rincón con su hijo. Ambos se relajan fumando un cigarrillo y discuten en voz baja sobre las noticias que salió en el periódico ya que hablar en público de sus opiniones personales está totalmente prohibido. Después de media hora de descanso, empiezan a correr con la carroza puesta en sus cinturas. Empiezan a contar los números para que el viaje sea menos duradero. 

13 ene 2011

Los soldados hambrientos


 Miles de soldados norcoreanos vigilan la frontera entre China y Corea del Norte. Sus rostros muestran debilidad, melancolía, tristeza y fragilidad. Son tan débiles que no tienen mejillas y sus ojos siempre parecen cansados y caminan muy lentamente ya que no tienen fuerzas ni para dar el paso. Cada año, la muerte de los soldados aumenta considerablemente debido a la sonada crisis alimentaria que parece no terminar por la mala gestión del régimen. En un batallón, mueren de hambre aproximadamente 70 a 80 soldados (de 270 aproximadamente) al año. 

 Ellos sufren el llamado "debilidad nivel 3". Significa que una persona es débil de manera tan preocupante que los huesos de las manos y de los brazos son ya bastante visibles. Además los músculos situados en las costillas y en la espalda casi no se dejan ver. Casi un tercio de los soldados de cada batallón de la frontera mueren por desnutrición crónica y el reparto alimentario de los soldados disminuye. 

 Por algunos medios de comunicación independientes, la gente es informada de que los soldados norcoreanos suelen asomar cerca de la frontera con China ya que ahí los turistas chinos suelen darle comida, pero de forma muy despectiva. En vez de tratarle como humanos, tiran las comidas a los soldados como si fueran unos animales o esclavos. Además, son comidas que ellos no habían acabado y para no tirar a la basura, dan a los soldados. Los soldados, para matar el hambre, esconden por un lado la humillación y la vergüenza y agradecen con una sonrisa a aquellos turistas por la comida. 

 Nota: Los soldados norcoreanos suelen tener de media una estatura baja por el efecto de la desnutrición severa. Cada soldado mide de media 1,55 metros o menos. 

12 ene 2011

Nunca digas estas palabras

 En Corea del Norte, decir "Corea del Norte" (en coreano, Buk-han) es considerado un delito de seria gravedad. Sabemos que es un país totalmente restringido pero a la vez, sabemos que las palabras no entienden de fronteras y seguramente algún norcoreano habrá oído por alguna parte la palabra "Corea del Norte". Pero mencionarlo públicamente está totalmente prohibido. Si uno lo dice, puede estar probablemente durante unos años en la cárcel o ser condenado a realizar trabajos forzados. En cambio, si preguntamos a un surcoreano:
 - ¿Cuál es el país que está justo arriba de nuestra frontera?
 - Corea del Norte

 En Corea del Norte, decir esta palabra supone una blasfemia hacia el pueblo y hacia el régimen. Adivinen como se denominan para ellos el país: "República Democrática Popular de Chosun". Ya sabemos que la palabra "Corea del Norte" lo utilizamos para distinguir las dos Coreas: el Sur y el Norte. Pero para los norcoreanos (o a los altos dirigentes), está palabra supone una vulgaridad y desfachatez total.

 Llamar a Kim Jong il (actual dirigente del régimen) por su nombre también supone un delito gravísimo. Esto supone deshonrar al "Gran Líder de la Nación" y probablemente uno puede ser acusado de alta traición y ser enviado a la cárcel. En los hogares, hay una palabra casi tradicional para nombrar al Kim Jong il, "nuestro señor dirigente" o "querido líder". En las alabanzas o en fiestas nacionales que se celebran cada año, gritar esos apodos se ha convertido en una referencia "popular" y totalmente fluida.

 Nota: Chosun era el último reino antes de que Corea (en aquel entonces unida) se convirtiera en una república. 

El reparto diario


 El reparto de alimentos en Corea del Norte se divide en nueve categorías. Se divide por edad y por el nivel de empleo que cada uno tiene y el reparto se realiza una vez al día. La categoría 9 es destinada para los bebés recién nacidos y les dan 100 gramos de distintos tipos de granos (ya sean arroz, maíz o trigo). En la categoría 8, les dan 200 gramos y son para los niños de 2 a 4 años. También dan esa misma cantidad para los presos. La categoría 7 es para los niños de 4 a 6 años, ancianos o para las amas de casas de altos cargos y les dan 300 gramos. La categoría 6 es para los estudiantes de primaria y les dan 400 gramos. La categoría 5 (500 gramos) es para los estudiantes de educación secundaria y la categoría 4 (600 gramos) es para los universitarios. La categoría 3 (700 gramos) es para los los trabajadores y adultos y la categoría 2 (800 gramos) es para los mineros y para los trabajadores de la industria pesada. Y por último, la categoría 1 (900 gramos), es para los trabajadores de fábricas o de zonas industriales. Cada habitante dispone de una tarjeta de "reparto" y en dicha tarjeta pone la fecha de reparto y el número de identificación. Cada día se tiene que ir a su local correspondiente para recibir el dicho reparto.

 El sistema de reparto deterioró bastante en la crisis alimentaria en los años 90 y en los principios del siglo XXI. El régimen no disponía de alimento suficiente para toda la población y los norcoreanos tuvieron que comprar comida con sus ingresos (para la mayoría, escasos). Hace algún tiempo, se restableció este sistema pero su funcionamiento es lamentable y ha despertado críticas silenciosas entre la población norcoreana, ya que los granos suelen ser de mala calidad o básicamente dan menos de los esperado. Existe también la reventa de los alimentos recibidos por el mercado negro y así consiguen tener algún tipo de ingreso o simplemente reciben más cantidades de granos de maíz (el grano más asequible para la mayoría). El actual reparto de alimentos es como si no hubiera existido.

 Durante la crisis alimentaria, los países occidentales, especialmente Estados Unidos, Corea del Sur y Japón, ha accedido a la ayuda urgente a favor de los más necesitados. Pero su distribución fue totalmente desigual ya que los mejores productos (los americanos) suelen quedarse en manos de los "más ricos" ya que conocen suficientemente que la calidad de los países occidentales es impecable. Son visibles las siglas como USA o KOREA en los granos de arroz. Es curioso ver a los altos cargos o los militares recibir estas ayudas con extrema facilidad cuando critican constantemente la cultura y las costumbres occidentales y manifiestan durante un tiempo determinado en contra de "antiimperialismo".