Mostrando entradas con la etiqueta Daren. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Daren. Mostrar todas las entradas

2 feb 2015

Su intento no ha prosperado


  Un hombre surcoreano de unos 50 años había cogido el día 13 de noviembre del año pasado, hace unos escasos meses, un barco desde Incheon para dirigirse hasta la zona portuaria de Daren y de ahí, avanzar hasta la zona fronteriza entre China y Corea del Norte. Era un hombre que tenía una vida infortunada en Estados Unidos y Corea del Sur pidiendo incluso limosna a los transeúntes. Al no poder aguantar su vida desgraciada se fue en septiembre de 2010 a Nueva York para pedir una cita con el embajador norcoreano en las Naciones Unidas para pedirle asilo y así poder residir ahí, algo que no prosperó.

  Cuando llegó a las tierras chinas, que fue 15 días después de coger el barco desde Incheon, el hombre (que se apellida Ma) cruzó los veinte metros de río Tumen congelado para llegar a la ciudad norcoreana de Musan. "Quiero vivir en este país. En Corea del Sur la gente me tachan de loco. Ayúdame a vivir aquí, por favor". Era todo lo que decía. Pero el régimen lo que hizo fue encerrarle un mes y devolverle a Corea del Sur. Actualmente está siendo juzgado por infringir la Ley de Seguridad Nacional. Como todos aquellos surcoreanos que van a Corea del Norte sin permiso alguno (y de carácter especial) del gobierno. Durante la investigación del servicio de inteligencia de Corea del Sur, Ma había intentado pasar mapas de zonas de entrenamiento en Daegu cuando hacía el servicio militar a los integrantes del servicio de inteligencia norcoreano.

 Estos casos de adultos surcoreanos que ven como un plan de supervivencia en el país hermético puntualmente salen en los medios de Corea del Sur. Sabemos que entrar en una "cueva" como la norcoreana es un error pero existen personas que caen en aquella trampa de la propaganda vilmente deliciosa para respirar un aire distinto al que estaba acostumbrado. En un país donde la brecha entre los "triunfadores" y los "fracasados" es enorme, la respuesta equivocada de la vía de escape se llama Corea del Norte. Aquí uno se pregunta quien tiene realmente la culpa. ¿La sociedad? ¿El sistema? ¿Las personas? ¿O los tres conceptos a la vez? Es una cuestión demasiado complicada y dicha dificultad es fácilmente aplicable en las dos Coreas. 

8 nov 2012

Intercambio de barcos y suertes opuestas

Imagen: Puerto de Gunsan

 Nueve personas. Seis norcoreanos y tres inmigrantes chinos. Dos familias. Uno de ellos, cantante en la Orquesta de la Alegría en Pyongyang. Varios menores. Fue aquel día 21 a las once y media de la noche desde el puerto de Daren (China) donde cogieron el barco y se dirigieron hacia el sur. No había luz pero confiaban que el destino les seguía llevando hacia la próxima parada. Tenían que permanecer despiertos durante aquellos interminables horas hasta que han podido llegar en el punto intermedio del Mar Amarillo. Podían estar tranquilos. Nadie les vigilaba. 

 La espera mereció la pena y pudieron coger un barco pesquero marcado con una pequeña bandera surcoreana en el frente. Aun les quedaba un largo camino. Habrían dicho: "Estamos salvados, estamos salvados". Durante el día solo veían el agua y el cielo nublado y por las noches, astros observadores que proporcionaba ventura a nuestros valientes que escapaban desde China. El calor corporal iba desapareciendo de sus cuerpos. Temblaban pero estaban preparados para afrontar sus objetivos marcados antes de subir al barco. 

 Día 24 a las seis y medio de la tarde, llegaron al puerto de Gunsan (Corea del Sur). Mientras los seis norcoreanos fueron trasladados inmediatamente a la capital para poder estar sometido a diversas pruebas, los tres inmigrantes chinos (entre ellos una niña de cinco años) fueron retenidos en la comisaría de aquella pequeña ciudad. El viaje era un plan apoyada por diversas organizaciones religiosas cristianas para rescatar a los desertores norcoreanos en China. Cada día, es frecuente poder ver nuevas formas de escapar de ambos países y llegar a Corea del Sur. 

 Un tiempo después, los norcoreanos han podido encontrar la sonrisa y el apetito. Están sanos y han podido comer. Los inmigrantes chinos no han podido tener la misma suerte. Se les han notificado una orden de expulsión y serán devueltos a sus lugares de origen en pocos días. 
Enhanced by Zemanta