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16 jul 2014

La próxima víctima del régimen


 Cuando vi por los telediarios surcoreanos hace algunos días sobre las medidas flexibles, entre ellos la transacción financiera menos restringida entre los dos países, tomada por el gobierno nipón con el régimen norcoreano, el asombro ha sido inmediato. La relación entre ambos países estaba totalmente congelada desde que la estrategia malintencionada de Kim Jong-Il enfureció al entonces primer ministro Koizumi al entregar las cenizas de norcoreanos en vez de japoneses fallecidos que fueron secuestrados en la década de los setenta. Seúl, siempre escéptico con la acción del régimen norcoreano, ha pedido precaución a Shinzo Abe para evitar consecuencias no beneficiosas para Japón y no caer en la misma trampa de la mentira de la élite norcoreana.

 Se entiende la desesperación del gobierno japonés para traer de vuelta a japoneses secuestrados convertidos en ancianos o traer lo que queda de sus restos a su tierra natal pero a estas alturas también deberían saber que el grado de posibilidad de una negociación productiva con el régimen es casi nula y que serían las víctimas perfectas de la estrategia. Deberían saber que Corea del Norte necesita urgentemente monedas internacionales para evitar el colapso en su país y como arma, ha tocado la parte sensible que aún sigue afectando a la población japonesa: el drama de los secuestrados que llevan años sin volver a su hogar.

 He sido pesimista desde que empecé con el blog casi con todas las acciones del régimen norcoreano. Ya en 2008 prometió a Japón que investigaría el caso de los secuestros de los ciudadanos nipones pero eso nunca ocurrió. Espero equivocarme con mi hipótesis agorero y quiero que todas las víctimas de estos secuestros vuelvan a sus casas de forma inmediata. Pero veo que Corea del Norte, al distanciarse poco a poco de China por sus problemas con los ensayos nucleares, se está acercando a Japón usando el dolor de los familiares de los secuestrados como su arma más destacable. Y Abe puede que sea la siguiente víctima del régimen después de Koizumi en 2002. 

4 feb 2014

Las víctimas invisibles


 En este vídeo, se puede ver como algunos familiares, en su mayoría pescadores que buscan ganar el sustento por la costa oeste de la península navegando durante horas interminables en lo más profundo de las aguas bravas, son víctimas de la abducción dirigida por el régimen norcoreano en la actualidad. Quizá es la parte más desconocida de la historia del secuestro silencioso desde que se hizo eco en la comunidad internacional sobre el suceso de alejamiento de los ciudadanos japoneses durante décadas anteriores. Algunos familiares, como sale en vídeo, no ven a sus padres o hermanos durante más de veinte años. Y si vuelven, no son las mismas personas que anhelaban abrazar a sus hijos. Si no, convertidos en espías que deben cumplir sus objetivos de transmitir información al régimen.

 Parece que la pesadilla ha vuelta e incrementa la tensión en la zona. También se destaca en el vídeo la negativa del gobierno surcoreano en actuar de forma activa en este asunto y que son sus propios familiares de los abducidos quienes quieren tomar medidas casi improbables para traer de vuelta a su familiar alejado forzosamente. Algunos habrán convertido en leales al régimen norcoreano o que otros habrán resistido a ser férreos suyos y que han sido enviados a campos de concentración sometido a tormentos físicos y psicológicos hasta que partes de sus cuerpos empiecen a desprenderse por el agotamiento total. 

13 jun 2012

¡Cuidado, espías invisibles!


 "Ser espía informático es seguramente la mejor forma de servir a tu patria, al país que te ha criado, que te ha dado la vida". Es la mejor carta de presentación de aquellos que han formado parte de destruir al enemigo más cercano, a los sureños. Los expertos se sorprenden del talento inmejorable de estos espías invisibles que es comparable con la capacidad de los agentes informáticos de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, de Gran Bretaña, de la extinguida KGB o de la Stasi. La inversión del régimen para educar a futuros informáticos con el fin de utilizar para destruir al "enemigo" es enorme. Cada año, cientos de jóvenes esperanzados entran en escuelas especializadas para formarse como hackers. Las funciones más básicas de los espías informáticos son robar datos confidenciales (en grandes cantidades) o expandir virus informáticos.

 Páginas web de diarios de Corea del Sur críticos con el régimen o los ministerios de Reunificación o de Defensa han sido víctimas de ataques informáticos de los hackers. Mientras el siglo XX fue guerra entre humanos con armas blancas, granadas y metralletas, el siglo XXI se ha convertido (al menos en la península coreana) en una guerra sentada en una sala: decenas de adultos preparados para embestir a los discrepantes. La obsesión de saber datos secretos del enemigo se ha convertido en la actividad diaria entre ambos bandos. Durante el año 2011, en los medios de comunicación era frecuente oír noticias de ataques informáticos provenientes de Corea del Norte. Lo curioso era el comportamiento de hackers surcoreanos, llenos de ira, que quería formar parte de la venganza aunque su nivel era "decepcionante" comparando con los norteños.

 Lo más preocupante es que los datos confidenciales de personas comunes están siendo expuestos seguramente en algún lugar del mundo, víctimas del rifirrafe digital de la élite política de los dos países. ¿Y que sabe el pueblo norcoreano de estas noticias? Lo desconocen completamente. La responsabilidad del régimen de alimentar a los necesitados está siendo chasqueada. En 2009, Corea del Norte ha gastado cerca de 9.000 millones de dólares en defensa militar y seguramente educar a los hackers que formaría parte de aquel presupuesto desorbitado y desaforado.

 Nota: Más de 700 norcoreanos forman parte del "club" de espías informáticos. Entre ellos, los 50 son los que dirigen operaciones informáticas, la mayoría, fraudulentas.