Mostrando entradas con la etiqueta On-seong. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta On-seong. Mostrar todas las entradas

8 feb 2012

Volver al infierno y desaparecer


 Ocurrió hace un año y medio. Lograron huir del país después de un largo recorrido por el territorio chino y gracias a personas anónimas consiguieron pisar el suelo de la libertad. Fueron reconocidas como refugiadas norcoreanas y en poco tiempo, les concedieron la nacionalidad surcoreana. Sus experiencias quizá las hicieron volver otra vez al territorio chino e intentar ayudar a otros desertores norcoreanos en la llamada "frontera del infierno". Habrán proporcionado vestimentas y comidas a los desorientados recién llegados y el semejante acento habrá dado a los fugitivos un esparcimiento y habrán sonreído. Aquel día ha sido un día perfecto. Nada trágico ha ocurrido. No les han visto los militares de ambos países.

 Días después, sus acciones benévolas consecutivas hacían sospechar a los guardas del régimen. En un momento preciso, las detienen y son directamente llevadas a las cárceles de On-seong. Habrán sido humilladas por los militares con atributos como "traidoras", "hijas del imperialistas", "mal agradecidas", "putas". Habrán sido torturadas violentamente y luego fusiladas delante de una pequeña parte de la población temerosa del régimen. La muerte de estas tres valientes y luchadoras no ha sido reconocida e investigada. Nadie sabe cuando murieron. Nadie sabe la identidad de estas tres mujeres. Nadie sabe donde están sus cuerpos. Sólo las nubes blancas que deambulaban aquel último día de sus vidas habrían visto ese acto de necedad. 

6 sept 2011

El "otro" Seúl


 Los habitantes de On-seong, situado en la provincia de Hamkyung Norte, denominan a su propia ciudad como el "otro" Seúl por ser la avenida principal de los norcoreanos que quieren ir a Corea del Sur. Decenas de miles de personas esperan su turno para intentar coger el camino, quizá, más asequible para llegar a un sitio que para ellos es el paraíso inmediato y próximo. Ancianos, niños, adultos, jóvenes, mujeres. Incluso bebés de varios meses de vida esperan con inquietud una respuesta. 

 El régimen central, al sospechar de los movimientos de miles de personas que se dirigían hacia una misma dirección, empezó a mandar a vigilantes, militares y agentes de seguridad hacia la zona de On-seong e intentar detectar que tipo de movimientos estaban realizando la gente. El intercambio de los trabajadores del régimen era frecuente con el aumento diario de personas que llegaban a esta ciudad. Aquí también el soborno es un tema donde gana mucho protagonismo ya que personas con algo de dinero entregan a los agentes una cierta cantidad para que les hagan la vista gorda y atravesar de ahí, la frontera. La mayoría, mientras, esperan en busca de una oportunidad. 

 Mientras muchos siguen esperando ir a Corea del Sur, otros, al cansarse de aquella larga espera, han decidido ir a trabajar en los pueblos que están situados en la frontera con China. Luego vuelven a sus hogares sin poder intentar huir del país por miedo. Muchos tiemblan de una cosa en común: temen más a los agentes de seguridad norcoreana que cruzan la frontera para capturar a todos los norcoreanos posibles que están estableciendo en China, que la vigilancia exhausta de los militares chinos. Mientras tanto, On-seong sigue recibiendo miles de personas cada día.